{"id":5562,"date":"2011-01-01T18:39:41","date_gmt":"2011-01-01T21:39:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5562"},"modified":"2011-01-01T18:39:41","modified_gmt":"2011-01-01T21:39:41","slug":"un-humilde-y-gentil-revolucionario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5562","title":{"rendered":"Un humilde y gentil revolucionario"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El libro-entrevista del periodista alem\u00e1n Peter Seewald con Benedicto XVI ha <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">suscitado reacciones encontradas: demasiado atrevido para las tradicionales c\u00fapulas <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">eclesi\u00e1sticas e ingenuo a los o\u00eddos de la sociedad que no repara en las sutilezas de un <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">intelectual.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En seis horas de conversaci\u00f3n con el periodista b\u00e1varo Peter Seewald en el sosiego estival de Castel Gandolfo, repartidas en seis d\u00edas, como los de la creaci\u00f3n, y transcriptos con exactitud en un libro reciente, <em>Luz del mundo<\/em>, editado por Herder, Benedicto XVI ha entregado al mundo su imagen m\u00e1s aut\u00e9ntica: la de un hombre encantado con las maravillas de lo creado, alegre, incapaz de soportar una vida vivida siempre y solamente \u201cen contra\u201d, felizmente convencido de que en la Iglesia<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>\u201cmuchos que parecen estar adentro, en realidad est\u00e1n afuera; y muchos que parecen estar afuera, en realidad est\u00e1n adentro\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u201cSomos pecadores\u201d, dice el papa Benedicto cuando el entrevistador lo arrincona contra la enc\u00edclica <em>Humanae vitae<\/em>, que condena cualquier anticonceptivo no natural. Pablo VI la escribi\u00f3 y public\u00f3 en 1968, y desde ese a\u00f1o fat\u00eddico se ha convertido en el emblema de la incompatibilidad entre la Iglesia y la cultura moderna. Joseph Ratzinger no deja de lado ni una coma de la <em>Humanae<\/em><em> vitae<\/em>. La \u201cverdad\u201d es esa y permanece como tal. \u201cEs fascinante\u201d, dice, para las minor\u00edas que est\u00e1n \u00edntimamente persuadidas. Pero inmediatamente el Papa pone su mirada sobre las masas exterminadas de hombres y mujeres que no viven esa \u201cmoral elevada\u201d, para decir que \u201cdebemos tratar de hacer todo el bien posible, y sostenernos y soportarnos rec\u00edprocamente\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00c9ste es el Papa que emerge del libro-entrevista <em>Luz del mundo<\/em>. Es el mismo que as\u00ed se hab\u00eda revelado en su primera Misa celebrada luego de su nombramiento como sucesor de Pedro. Un pastor que va a la b\u00fasqueda de la oveja perdida, y la pone sobre sus espaldas como la lana de cordero del palio que lleva puesto, y muestra mucha m\u00e1s alegr\u00eda por la oveja encontrada que por las noventa y nueve en el redil. En ese momento pocos lo hab\u00edan comprendido. La imagen que se elabor\u00f3 de Ratzinger fue, durante mucho tiempo, la del profesor g\u00e9lido, el inquisidor de hierro, el juez despiadado. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s la tormenta perfecta de los sacerdotes ped\u00f3filos rompi\u00f3 definitivamente esa falsa imagen. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A diferencia de tantos otros personajes de la Iglesia, Benedicto XVI no lamenta complots, no tuerce las acusaciones contra los acusadores. Mucho de lo que dice en el libro intenta poner luz a la verdad, por eso debemos estar agradecidos a ellos. Y explica: \u201cLa verdad, unida al amor entendido correctamente, es el valor n\u00famero uno. Despu\u00e9s, los medios de comunicaci\u00f3n no habr\u00edan podido pedir esas rendiciones de cuentas si el mal no hubiese estado en la Iglesia misma. S\u00f3lo porque el mal estaba dentro de la Iglesia, los otros han podido usarlo contra ella\u201d. Dichas por el hombre que en la<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">cima de la Iglesia cat\u00f3lica ha sido el primero en diagnosticar y combatir esta \u201csuciedad\u201d y luego, como Papa, teniendo que cargar el peso mayor de culpas y omisiones que no son suyas, estas palabras impresionan. Pero es el estilo con el que Benedicto XVI trata en el libro tambi\u00e9n otras cuestiones candentes, va directamente al coraz\u00f3n de los puntos m\u00e1s controversiales. \u00bfEl sacerdocio femenino? \u00bfP\u00edo XII y los jud\u00edos? \u00bfEl burka? \u00bfEl preservativo? El entrevistador lo apremia y el Papa <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>o se echa atr\u00e1s. Acerca del burka, no ve razones para una prohibici\u00f3n generalizada. Si se les impone a las mujeres con violencia, \u201ces evidente que no se puede estar de acuerdo\u201d, pero si se lo lleva voluntariamente, \u201cno veo por qu\u00e9 se debe impedir\u201d. Podr\u00e1 objet\u00e1rsele que un velo <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>que cubra completamente el rostro plantea problemas de seguridad en el campo civil. Objeci\u00f3n leg\u00edtima, porque \u00e9l ha concedido la entrevista tambi\u00e9n para abrir la discusi\u00f3n, no para cerrarla. En el pr\u00f3logo a otro libro, el de Jes\u00fas, publicado en 2007, Ratzinger escribi\u00f3 que \u201ccualquiera es libre de contradecirme\u201d. Y tuvo que precisar que no se trataba de un \u201cacto magisterial\u201d, sino \u201c\u00fanicamente de una expresi\u00f3n de mi investigaci\u00f3n personal\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Donde el magisterio de la Iglesia parece temblar, en la entrevista, es cuando el Papa habla del preservativo, justificando su uso en casos particulares. Ning\u00fan \u201cviraje revolucionario\u201d, explic\u00f3 r\u00e1pidamente el padre Federico Lombardi, portavoz de la sede petrina. En efecto, ya muchos cardenales, obispos y te\u00f3logos, pero sobre todo innumerables grupos de p\u00e1rrocos y misioneros, admiten desde hace tiempo el uso del preservativo para muchas personas concretas con las que se encuentran en la acci\u00f3n pastoral. Pero una cosa es que ellos lo permitan, y otra que un Papa lo diga en voz alta. Benedicto XVI es el primer pont\u00edfice en la historia que atraviesa este Rubic\u00f3n, con una tranquilidad que desarma. \u00c9l, que s\u00f3lo dos primaveras atr\u00e1s hab\u00eda desencadenado en el mundo un estruendoso coro de protestas por haber dicho, en vuelo hacia \u00c1frica, que \u201cno se puede resolver el flagelo del SIDA con la distribuci\u00f3n de preservativos, sino que, por el contrario, el riesgo es que aumente el problema\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Era marzo de 2009. Se acus\u00f3 a Benedicto XVI de sentenciar a muerte a miles de africanos en nombre de la ciega condena al protector de l\u00e1tex, cuando en realidad quer\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre el peligro \u2013 comprobable en \u00c1frica\u2013 de que a un uso m\u00e1s extendido del preservativo lo acompa\u00f1e no el descenso sino el aumento de relaciones sexuales ocasionales y promiscuas. En la entrevista, Ratzinger retoma el hilo de su razonamiento, entonces mal entendido, y observa que tambi\u00e9n fuera de la Iglesia, entre los expertos internacionales de la lucha contra el SIDA, se comparte cada vez m\u00e1s la idea de la eficacia de una campa\u00f1a centrada en la continencia sexual y en la fidelidad conyugal, frente a la distribuci\u00f3n indiscriminada del preservativo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u201cConcentrarse s\u00f3lo en el profil\u00e1ctico \u2013prosigue el Papa\u2013 significa banalizar la sexualidad, y esta banalizaci\u00f3n representa precisamente la peligrosa raz\u00f3n por las que tantas y tantas personas no ven ya en la sexualidad la expresi\u00f3n de su amor, sino solamente una suerte de droga que se suministran a s\u00ed mismos\u201d. En este punto se esperaba que Benedicto XVI confirmara la condena absoluta del preservativo, pero no fue as\u00ed. Sorprendiendo al lector, dice que su uso puede justificarse en algunos casos, por razones diferentes a la anticoncepci\u00f3n. Y pone el ejemplo de \u201cun prostituto\u201d que utiliza el profil\u00e1ctico para evitar el contagio. Se trata de una acci\u00f3n que si bien sigue siendo pecaminosa, al manifestar un arrebato de responsabilidad por parte de esa persona, el Papa lo juzga como \u201cun primer paso hacia un modo distinto, m\u00e1s humano, de vivir la sexualidad\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Si esta comprensi\u00f3n amorosa vale para un pecador, mucho m\u00e1s puede valer entonces para el caso <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>cl\u00e1sico que en \u00c1frica y en otros lugares se les presenta a p\u00e1rrocos y misioneros: dos c\u00f3nyuges, uno de los cuales est\u00e1 enfermo de SIDA y utiliza el profil\u00e1ctico para no poner en peligro la vida del otro. Entre los cardenales que hasta ahora han planteado, m\u00e1s o menos veladamente, la licitud de \u00e9ste y de otros comportamientos an\u00e1logos, est\u00e1n los italianos Carlo Maria Martini y Dionigi Tettamanzi, el mejicano Javier Lozano Barrag\u00e1n y el suizo Georges Cottier. Pero cuando en 2006 <em>La Civilt\u00e0 Cattolica<\/em>, la revista de los jesuitas de Roma, editada bajo control de la Secretar\u00eda de Estado vaticana, confi\u00f3 el argumento a un gran experto en este campo, el padre Michael F. Czerny, director de la Red SIDA de los jesuitas africanos, con sede en Nairobi, el art\u00edculo fue publicado pero censurando los pasajes que admit\u00edan el uso del preservativo para frenar el contagio. Se atrevi\u00f3 el papa Benedicto a decir lo que hasta aqu\u00ed nadie hab\u00eda osado en la cima de la Iglesia. Y esto basta para hacer de \u00e9l un humilde y gentil revolucionario. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Publicado en L\u2019espresso n. 48 de 2010.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro-entrevista del periodista alem\u00e1n Peter Seewald con Benedicto XVI ha suscitado reacciones encontradas: demasiado atrevido para las tradicionales c\u00fapulas eclesi\u00e1sticas e ingenuo a los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[29,19,13],"class_list":["post-5562","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-anticoncepcion","tag-benedicto-xvi","tag-conflictos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1rI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5562"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5562\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}