{"id":5599,"date":"2011-03-01T17:48:50","date_gmt":"2011-03-01T20:48:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5599"},"modified":"2011-03-01T17:48:50","modified_gmt":"2011-03-01T20:48:50","slug":"todos-somos-adoptados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5599","title":{"rendered":"Todos somos adoptados"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/perez-del-viso-web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-5600\" title=\"perez-del-viso-web\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/perez-del-viso-web-120x120.jpg\" alt=\"perez-del-viso-web\" width=\"103\" height=\"91\" \/><\/a>A partir del testimonio de una joven adoptada y frente a varios acontecimientos <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">de la actualidad, el autor interpela a descubrir que todos somos responsables de <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">los que sufren la soledad.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Confieso que la imagen que yo ten\u00eda del universo de los hijos adoptados era la de una minor\u00eda, respetable pero no influyente en el conjunto de la sociedad. Sin embargo, hace medio siglo hemos descubierto que las minor\u00edas, lejos de ser una amenaza para la unidad de la naci\u00f3n como muchos cre\u00edan entonces, constituyen una riqueza. No s\u00f3lo poseen derechos y reclaman espacio sino que tambi\u00e9n aportan su creatividad y nos ampl\u00edan el horizonte.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En la etapa de la Organizaci\u00f3n Nacional, hace m\u00e1s de un siglo, hubo que afrontar el problema de importantes minor\u00edas de inmigrantes. La educaci\u00f3n uniforme pareci\u00f3 ser el medio m\u00e1s id\u00f3neo para integrarlos, con todos los ni\u00f1os de guardapolvo blanco, las mismas canciones y similar ritual de la bandera. Un paradigma parecido se aplic\u00f3 durante mucho tiempo al sector de los ni\u00f1os adoptados para que se integraran al conjunto, sin sentirse diferentes, sin que se hablara del tema.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Comprendemos hoy que toda mayor\u00eda, como en el caso de la Iglesia cat\u00f3lica en la Argentina, recibe la misi\u00f3n de preocuparse por el destino de las minor\u00edas. Ahora bien, en el caso de los chicos adoptados, \u00bfconviene motivarlos para que se integren a la mayor\u00eda de los hijos biol\u00f3gicos o considerarlos una minor\u00eda que puede ampliarnos el horizonte?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La magia de ser adoptado<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Mucho han escrito los expertos sobre este tema. Pero adem\u00e1s de leerlos, debemos escuchar a los adoptados. Mar\u00eda Gabriela Su\u00e1rez es la autora de <em>La magia de ser adoptado <\/em>(De Los Cuatro Vientos Editorial, Buenos Aires, 2010, 144 p\u00e1gs.) y aunque lo escribi\u00f3 a los 23 a\u00f1os, lo public\u00f3 tiempo despu\u00e9s, con algunos retoques, pero sin perder el encanto juvenil. All\u00ed les habla a los que son como ella y su hermano, ambos adoptados. Con un aire po\u00e9tico nos transmite los sentimientos de quien ha vivido esa experiencia. Algunas de sus inquietudes pod\u00edan ser imaginadas por todos, como las dudas sobre si sus padres biol\u00f3gicos est\u00e1n vivos o no, si siguen juntos o separados, si son felices&#8230; Otras son m\u00e1s originales, como el preguntarse si esa se\u00f1ora que va all\u00ed, en el colectivo, no ser\u00e1 su mam\u00e1. O la convicci\u00f3n de que su vida comenz\u00f3 no al salir del vientre materno sino diez d\u00edas despu\u00e9s, cuando fue recibida en brazos por sus pap\u00e1s de adopci\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No pretendo hacer una rese\u00f1a del libro de Su\u00e1rez. M\u00e1s bien deseo exponer reflexiones que su lectura me ha despertado. Ella fue adoptada legalmente. Pero hay chicos cuya adopci\u00f3n fue ilegal, o de dudosa legalidad. Algunos incluso fueron inscriptos como hijos biol\u00f3gicos. En alg\u00fan caso han sido \u201ccomprados\u201d, en otros los adoptantes se han dejado llevar por una compasi\u00f3n cuestionable. El tema de investigar o no la identidad de los padres biol\u00f3gicos adquiere en los casos de inscripci\u00f3n falseada una complejidad particular. Si los padres adoptivos han actuado al margen de la ley, la investigaci\u00f3n podr\u00eda resultar un bumer\u00e1n contra el propio hijo, denunciante, quiz\u00e1s involuntario, de sus pap\u00e1s. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Como muchos de su edad, Gabriela se pregunt\u00f3 si no ser\u00eda hija de desaparecidos. La respuesta de su pap\u00e1 la satisfizo. Ella naci\u00f3 en 1974, dos a\u00f1os antes del golpe militar y del duro \u201cProceso\u201d. Por otro lado, su adopci\u00f3n legal se realiz\u00f3 mediante una instituci\u00f3n \u00e9ticamente irreprochable. Esta simple duda nos muestra que el tema de los adoptados no es algo individual y ajeno al desarrollo humano del pa\u00eds, ya que nos toca a todos los mayores y a los juicios que nos formulamos sobre aquella triste etapa de nuestra historia. Las Madres de Plaza de Mayo se dedicaron a buscar a sus hijos desaparecidos, mientras que las Abuelas han logrado identificar a m\u00e1s de cien chicos, hoy mayores de edad, hijos de aquellos desaparecidos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El olvido del <em>Nunca M\u00e1s<\/em><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El presidente Ra\u00fal Alfons\u00edn dio un gran paso en el sentido de la justicia al constituir la Conadep. Con los testimonios de familiares y amigos se pudo configurar una lista cre\u00edble de personas desaparecidas. El fruto de ese trabajo se titul\u00f3 <em>Nunca M\u00e1s<\/em>, acci\u00f3n que parece haber ca\u00eddo en el olvido, como si la preocupaci\u00f3n por el tema hubiera comenzado reci\u00e9n veinte a\u00f1os despu\u00e9s. El entonces ministro del Interior, Antonio Tr\u00f3ccoli, al presentar el <em>Nunca M\u00e1s<\/em>, anunci\u00f3 la intenci\u00f3n de investigar tambi\u00e9n a las v\u00edctimas de la acci\u00f3n guerrillera, tarea que nunca fue realizada por el gobierno sino por investigaciones privadas, muchas publicadas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No se trata de comparar n\u00fameros ni de justificar una acci\u00f3n por medio de otra. No retomamos la teor\u00eda de los dos demonios. Ha habido un solo demonio, el de la violencia salvaje, motivada por odios descontrolados, una especie de terremoto que nos sacudi\u00f3 a todos. Cuando hoy deseamos m\u00e1s seguridad porque hemos padecido asaltos reiterados, pareci\u00e9ramos volvernos \u201ccomprensivos\u201d ante el gatillo f\u00e1cil. Si el terremoto alcanza cierto grado de intensidad, ya no quedan edificios sin grietas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La aplicaci\u00f3n de la justicia implica un riesgo. Hacer cumplir la pena a los culpables es una acci\u00f3n que endurece nuestros sentimientos. Algunos est\u00e1n m\u00e1s expuestos que otros a ese riesgo. Los custodios, en las c\u00e1rceles, necesitan un acompa\u00f1amiento particular para tratar como personas y no como monstruos a los condenados por delitos salvajes, como el ataque a la embarazada Carolina P\u00edparo, que ocasion\u00f3 la muerte de su beb\u00e9, despu\u00e9s de que hab\u00eda entregado el dinero a los delincuentes sin ofrecer resistencia. El cambio de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>nombre de \u201cguardiac\u00e1rcel\u201d a \u201cagente penitenciario\u201d manifiesta la intenci\u00f3n de superar el aspecto f\u00edsico de la seguridad para orientarse a la rehabilitaci\u00f3n social. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En tiempos de guerra<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">La Convenci\u00f3n<\/span><span style=\"color: black;\"> de Ginebra constituy\u00f3 un esfuerzo notable para infundir sentimientos humanitarios donde la guerra despertaba al salvaje que todo pueblo lleva dentro. Los prisioneros que se rinden no pueden ser ejecutados por ser enemigos, aunque se los haya visto matar. Hay obligaci\u00f3n de atender al enemigo herido, en aparente contradicci\u00f3n con el objetivo del ej\u00e9rcito, que procura eliminar contrarios para ganar la guerra.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Durante el conflicto de las Malvinas, Jorge Luis Borges escribi\u00f3 un poema maravilloso, muy breve, sobre el encuentro, cara a cara, de un soldado argentino con uno brit\u00e1nico. Con el hundimiento del crucero Manuel Belgrano, que sepult\u00f3 a m\u00e1s de 300 marinos, y del destructor Sheffield por obra de un Exocet, est\u00e1bamos cayendo en el \u201cojo por ojo y viuda por viuda\u201d. En aquel entonces, Borges, a contramano del sentir nacional, nos mostr\u00f3 el riesgo de deshumanizarnos. Que los hijos de desaparecidos puedan encontrar una respuesta a sus dudas no es una cuesti\u00f3n puramente biol\u00f3gica, como ser\u00eda saber si descendemos del hombre de Cromagnon o de una cruza con los de Neanderthal.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En una ocasi\u00f3n se entrevist\u00f3 un rabino con el papa Juan Pablo II, a quien le cont\u00f3 que en la Polonia ocupada por los nazis, una familia jud\u00eda entreg\u00f3 su beb\u00e9 a una vecina cat\u00f3lica, para salvarlo de la redada mortal. Ante la muerte de los pap\u00e1s jud\u00edos, la cat\u00f3lica sinti\u00f3 el deseo de adoptar al hu\u00e9rfano y educarlo como propio, haci\u00e9ndolo bautizar. Consult\u00f3 a un sacerdote quien le dijo que se deb\u00eda respetar la voluntad de sus padres. El ni\u00f1o fue entregado entonces a unos parientes jud\u00edos, que pudieron ser ubicados. Y concluy\u00f3 el rabino: \u201cAquel hu\u00e9rfano era yo y el cura era usted, Karol Wojtyla\u201d. Ese solo gesto nos ayuda a comprender por qu\u00e9 Juan Pablo II merec\u00eda ser beatificado.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">ADN en la ropa interior <\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Ayudar a los j\u00f3venes a recuperar su identidad hist\u00f3rica debe ser un servicio y no una imposici\u00f3n. Violar los sentimientos filiales hacia sus padres adoptivos no es humano. Por eso las leyes disponen que nadie est\u00e9 obligado a denunciar a un miembro \u00edntimo de su familia, en particular si no hay riesgo de reincidencia. Obligar a una chica adoptada a <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>entregar la ropa interior para realizar el estudio de su ADN, as\u00ed sea por orden de un juez, es una violaci\u00f3n de su intimidad. No es humano. Tampoco lo es que un ex ministro de Econom\u00eda, de 85 a\u00f1os, 24 horas despu\u00e9s de haber sido operado de la columna, sea trasladado del sanatorio, en Palermo, a la c\u00e1rcel de Ezeiza. Lo afirma quien fuera operado de la columna en dos ocasiones. Por suerte, otro juez dispuso que el anciano regresara al sanatorio. La presidenta de la Naci\u00f3n ha mostrado que las razones humanitarias pueden tener prioridad sobre la justicia habitual, al conceder asilo pol\u00edtico a Galvarino Apablaza, reclamado por Chile para ser juzgado en el pa\u00eds trasandino. Muchos estamos en desacuerdo con esa medida de nuestro gobierno. Creo que podr\u00eda haber sido entregado bajo ciertas condiciones, por ejemplo, que se le concediera arresto domiciliario en Chile mientras durara el proceso. En todo caso, respeto una jerarqu\u00eda de valores que ubica lo humanitario en la cima de lo \u00e9tico. Por motivos an\u00e1logos, considero que no se les deber\u00eda negar el arresto domiciliario a los delincuentes ancianos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Matrimonio entre personas del mismo sexo<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Otra es la situaci\u00f3n creada por la ley de \u201cmatrimonio igualitario\u201d, que permite la adopci\u00f3n a parejas del mismo sexo. La mayor\u00eda de los argentinos est\u00e1 de acuerdo en que vivan juntas y casadas legalmente. Pero esa mayor\u00eda se convierte en minor\u00eda ante la posibilidad de que adopten. Los primeros casos que se presenten tendr\u00e1n una amplia cobertura medi\u00e1tica y reabrir\u00e1n el debate. Despu\u00e9s ir\u00e1n cayendo en el olvido y se formar\u00e1 una mayor\u00eda de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>opini\u00f3n \u201ctolerante\u201d respecto de tales adopciones.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una raz\u00f3n para esa previsible tolerancia es el hecho de que en nuestro pa\u00eds hay 21.000 ni\u00f1os que esperan ser adoptados, de los cuales la mitad vive en orfanatos e instituciones similares y el resto en hogares sustitutos, seg\u00fan cifras de la Secretar\u00eda Nacional de Ni\u00f1ez, Adolescencia y Familia. El procedimiento requerido en nuestro pa\u00eds para adoptar es m\u00e1s <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>complejo y prolongado que en otros. Por ello, algunos matrimonios argentinos hab\u00edan adoptado ni\u00f1os en Hait\u00ed, pa\u00eds de legislaci\u00f3n m\u00e1s amplia, aunque antes de recibirlos ocurri\u00f3 el feroz terremoto. En s\u00edntesis, la Argentina tiene una deuda pendiente en materia de adopci\u00f3n, deuda que no es con los 21.000 chicos en lista de espera sino con los 40 millones de habitantes que estamos en lista de expectantes.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el Arca de No\u00e9<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La lectura del libro de Gabriela Su\u00e1rez ayuda a ser expectantes con esperanza. Los ni\u00f1os <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>adoptados son una minor\u00eda, pero una \u201cminor\u00eda ilustrada\u201d, digamos mejor \u201cprovidencial\u201d, que muestra un camino. Lo biol\u00f3gico es importante, pero lo humano lo es m\u00e1s. Todos hemos sido adoptados por nuestros pap\u00e1s, biol\u00f3gicos o no, y todos los vamos adoptando a ellos, a medida que crecemos. Cuando no se produce esa adopci\u00f3n rec\u00edproca y profunda, arrastramos traumas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Adentr\u00e1ndonos en el misterio de la persona, comprendemos que todos somos adoptados por la familia humana, preocupada porque haya agua, aire y alimentos para sus hijos. M\u00e1s a\u00fan, que todos encuentren su lugar, no s\u00f3lo su comida, en esta Arca de No\u00e9. La muchedumbre de haitianos que sobrevive en carpas, con miles de muertos por el c\u00f3lera,<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">siente que la humanidad no termina de adoptarla. Reciben alimentos, pero no un hogar. La fe nos recuerda que somos hermanos porque hemos sido adoptados por Dios. \u00c9se es el misterio revelado por Jes\u00fas. Tener fe es alegrarse por ser hijo de Dios. Algunos se consideran ateos o agn\u00f3sticos, pero si se alegran por la fraternidad universal, tienen m\u00e1s fe de la que imaginan. El amor a Dios y al pr\u00f3jimo se traduce tambi\u00e9n en la categor\u00eda de<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">adopci\u00f3n, la que el Padre hace de nosotros y nosotros de nuestros hermanos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 10.5pt; color: black; font-family: Cambria; mso-bidi-font-family: Cambria;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: 8pt; color: black; font-family: Cambria-Italic; mso-bidi-font-family: Cambria-Italic;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor, jesuita, es profesor de Doctrina Social de la Iglesia en la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel.<\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del testimonio de una joven adoptada y frente a varios acontecimientos de la actualidad, el autor interpela a descubrir que todos somos responsables&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[101,126],"class_list":["post-5599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-dialogo","tag-familia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1sj","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5599\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}