{"id":5632,"date":"2011-03-01T01:14:14","date_gmt":"2011-03-01T04:14:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5632"},"modified":"2011-03-01T01:14:14","modified_gmt":"2011-03-01T04:14:14","slug":"hacia-una-nueva-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5632","title":{"rendered":"Hacia una nueva realidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Para Virginia Woolf, una de las figuras m\u00e1s destacadas del modernismo literario <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">del siglo XX, en diciembre de 1910 cambi\u00f3 el car\u00e1cter humano. \u00bfEs posible conjeturar <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">que cien a\u00f1os m\u00e1s tarde Gran Breta\u00f1a se encuentra en un momento an\u00e1logo? <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Para el autor de <em>How to Survive the Next World Crisis<\/em> (C\u00f3mo sobrevivir a la <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">pr\u00f3xima crisis global) es evidente que su pa\u00eds est\u00e1 ingresando en una nueva era.<!--more--><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El historiador marxista Eric Hobsbawm (93 a\u00f1os) es el celebrado autor de una historia del siglo XIX cuyo tercer volumen se titula \u201cLa era del Imperio\u201d (<em>The Age of Empire<\/em>). Se comenta que hace poco le preguntaron cu\u00e1ndo hab\u00eda terminado la era del Imperio. Y habr\u00eda respondido: \u201cD\u00e9jeme ver\u2026 creo que el mi\u00e9rcoles pasado\u201d. \u2018El mi\u00e9rcoles pasado\u2019 fue el d\u00eda de la revisi\u00f3n del gasto p\u00fablico (<em>Comprehensive Spending Review<\/em>), cuando un primer ministro brit\u00e1nico dijo ante la C\u00e1mara de los Comunes que el pa\u00eds ya no pod\u00eda costear los recursos militares de una potencia imperial.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La imagen m\u00e1s profundamente simb\u00f3lica de 2010 fue una imagen televisiva de una fila de ex primeros ministros y actuales miembros del Gabinete en Westminster Hall mientras escuchaban atentamente las palabras de un Papa que les hablaba de responsabilidades morales y de una autoridad moral que supera y sobrevive a reinos e imperios. Durante cinco siglos, el Parlamento, la Iglesia y el Imperio brit\u00e1nicos representaron el rechazo de Enrique VIII hacia la autoridad de Roma y la proclamaci\u00f3n de que Inglaterra era \u201cotro imperio\u201d. Si el Imperio ya no existe y la Iglesia ya no es lo que era, cabe esperar que el Parlamento tambi\u00e9n se transforme. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Desde las elecciones generales de mayo de 2010, en la mentalidad p\u00fablica brit\u00e1nica ha ocurrido uno de esos leves cambios de humor que nos dicen que en alg\u00fan lugar, tal vez m\u00e1s all\u00e1 del filo de la conciencia, algo muy grande ha cambiado para bien \u2013algo as\u00ed como ese momento a fines de agosto boreal cuando, hacia las 16.30 de una c\u00e1lida tarde, pensamos en ponernos un pul\u00f3ver y reconocemos que el oto\u00f1o ha llegado\u2013. \u201cFue, m\u00e1s o menos, en diciembre de 1910 que el car\u00e1cter humano cambi\u00f3\u201d, escribi\u00f3 Virginia Woolf, y tal vez haya acertado tambi\u00e9n el centenario de la fecha. Probablemente, la raza humana no haya cambiado demasiado, pero quiz\u00e1s las actitudes del pueblo brit\u00e1nico hacia el resto del mundo y, por ende, hacia s\u00ed mismos, son hoy m\u00e1s realistas. Cabe admitir que los cables confidenciales estadounidenses publicados por WikiLeaks se distinguen m\u00e1s por lo que callan que por lo que expresan \u2013los diplom\u00e1ticos se han estado diciendo m\u00e1s o menos lo que nosotros pens\u00e1bamos que estaban diciendo, y ellos dec\u00edan\u2013. Pero, sin duda, da que pensar el ver expuesta la insignificancia, a los ojos estadounidenses, de las inquietudes, <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>las intervenciones y las figuras p\u00fablicas brit\u00e1nicas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El \u00faltimo vestigio de que Gran Breta\u00f1a alguna vez desempe\u00f1\u00f3 un rol mundial radica en que un diplom\u00e1tico estadounidense cree que vale la pena hacer un comentario sobre algunas necedades pronunciadas por un miembro de su familia real. Por supuesto, muchos en el mundo sienten que est\u00e1n sobrios cuando desear\u00edan no estarlo. La resaca<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">despu\u00e9s de una comilona ha sido algo com\u00fan en los pa\u00edses occidentales (y no solamente en Navidad). Irlanda ha probado la amargura de una quiebra doble, financiera y espiritual, aun cuando los irlandeses siempre supieron que si uno vende su alma por oro de fantas\u00eda, sus ganancias se convertir\u00e1n en hojas muertas. Quiz\u00e1s Irlanda ha sido tan vehemente en su reacci\u00f3n frente a los delitos sexuales de su clero no s\u00f3lo debido a la antigua arrogancia y autoritarismo de la Iglesia irlandesa, sino por un<\/span> sentimiento de culpa por haber <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>traicionado a su pasado cat\u00f3lico durante los a\u00f1os del Tigre Celta (1996-2001).<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Del mismo modo, la creciente estridencia del nuevo ate\u00edsmo brit\u00e1nico podr\u00eda reflejar un profundo resentimiento por la p\u00e9rdida de la identidad \u00edntimamente ligada a la Iglesia en costumbres, instituciones y creencias. Pero Gran Breta\u00f1a ha venido perdiendo su pasado desde hace mucho m\u00e1s tiempo que Irlanda, y se ha mostrado mucho m\u00e1s renuente a reconocer lo ocurrido. Si 2010 fue testigo de un cambio, \u00e9ste radic\u00f3 en que en el m\u00e1ximo nivel de la vida p\u00fablica los hilos por fin empezaron a romperse y la verdad comenz\u00f3 a develarse.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En los \u00faltimos 40 a\u00f1os, dos golpes de (aparente) buena suerte protegieron a Gran Breta\u00f1a de la verdad de su situaci\u00f3n. En primer lugar, el descubrimiento de petr\u00f3leo en el Mar del Norte. Y luego, en especial despu\u00e9s del colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sobrevinieron las finanzas globales desregularizadas, y Londres estaba bien situada para aprovecharlas gracias a su posici\u00f3n a medio camino entre los husos horarios del Extremo Oriente y de los Estados Unidos. Desde estas vasijas de oro, r\u00edos de ingresos desembocaron en el Tesoro del Reino Unido, que los gobiernos del momento destinaron a acrecentar su popularidad: la Sra. Thatcher, en beneficios para los desempleados mientras destru\u00eda sus sindicatos; el Sr. Brown, en aliviar las desigualdades generadas por la burbuja que lo financiaba. La inversi\u00f3n realmente necesaria durante este tiempo \u2013seguridad energ\u00e9tica a largo plazo, transporte e infraestructura urbana\u2013 fue desatendida. Igualmente grave fue que se promoviera la ilusi\u00f3n de que el pa\u00eds contaba con recursos sin explotar a los cuales recurrir, diferentes de la mano de obra productiva de su poblaci\u00f3n. Esa ilusi\u00f3n perpetu\u00f3 la idea de la era imperial \u2013cuando un s\u00fabdito brit\u00e1nico ten\u00eda medio mundo a su disposici\u00f3n para ganarse la vida\u2013 incluso m\u00e1s all\u00e1 de la extinci\u00f3n del Imperio.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Naturalmente, sab\u00edamos que el Imperio se hab\u00eda terminado. Sin embargo, pensamos que eso marcaba una diferencia solamente para las antiguas colonias, no para nosotros. En todo caso, nos felicit\u00e1bamos por ser m\u00e1s ilustrados que nuestros ancestros colonialistas, por estar mejor en t\u00e9rminos materiales y estar m\u00e1s avanzados en materia tecnol\u00f3gica.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pero no reconocimos cu\u00e1n profundamente el Imperio hab\u00eda configurado nuestras instituciones, familias, mentes y expectativas, y cu\u00e1nto iba a tener que cambiar Gran Breta\u00f1a ahora que ya no lo era. Pensamos que pod\u00edamos seguir como hasta entonces,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">pero sin los malos tragos. Antes, en el Imperio, deb\u00eda haber tierra en todo el mundo para quien estuviera dispuesto a encargarse de una granja y despojar a los nativos. Ahora, en nuestra democracia propietaria, hab\u00eda una casa y un jard\u00edn para quien estuviera dispuesto a asumir una hipoteca. Pero no nos preguntamos si \u00e9sta era la manera m\u00e1s justa y efectiva de alojar a una poblaci\u00f3n numerosa en una peque\u00f1a isla. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Antes, la cohesi\u00f3n social se hab\u00eda mantenido a trav\u00e9s de la prolongaci\u00f3n de la jerarqu\u00eda militar (y el castigo f\u00edsico) en la sociedad brit\u00e1nica, mediante la cual se sosten\u00eda el orden en el Imperio: en todos lados hab\u00eda funcionarios y hombres de las fuerzas p\u00fablicas, de los Boy scouts, de los cuerpos de bomberos, hasta en las escuelas. Despu\u00e9s del Imperio, democratizar\u00edamos nuestras vidas y reformar\u00edamos nuestro sistema penitenciario. Pero no previmos c\u00f3mo motivar en el futuro a la polic\u00eda y al personal de las c\u00e1rceles para que no se corrompieran, si deb\u00edamos reducir los servicios de j\u00f3venes voluntarios y qu\u00e9 hacer con los deportes en equipo en las escuelas. Antes, los brit\u00e1nicos viajaban por el mundo por motivos profesionales, tanto en las fuerzas armadas como en el servicio nacional. Luego, en los a\u00f1os sab\u00e1ticos, se hac\u00eda con los servicios exteriores voluntarios y las aerol\u00edneas de bajo costo. Pero no esper\u00e1bamos que los habitantes de las antiguas colonias nos correspondieran, mucho menos que se establecieran en Bradford. La educaci\u00f3n liberal otrora brindada por las universidades a funcionarios de la administraci\u00f3n p\u00fablica imperial ahora estar\u00eda a disposici\u00f3n de todos, incluso cuando el Estado de ning\u00fan modo pudiera financiar semejante sistema y ya no hubiera una administraci\u00f3n p\u00fablica imperial que empleara a sus graduados. El brindis \u201cpor la Iglesia y por la Reina\u201d se celebraba en todo el Imperio victoriano, y los obispos educados y ordenados en Inglaterra eran enviados a \u00c1frica, la India y Ocean\u00eda casi como si fueran comisionados de distrito. A medida que fue vislumbr\u00e1ndose el fin del Imperio, la Iglesia de Inglaterra en todo el mundo dio paso a la Comuni\u00f3n Anglicana, Iglesia imperial donde s\u00f3lo quedaban los buenos tragos. Nuestro tiempo deber\u00e1 determinar si puede sobrevivir sin una \u00fanica cabeza suprema. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La influencia modeladora del Imperio en Gran Breta\u00f1a se sinti\u00f3 sobre todo en su estructura de gobierno. El fil\u00f3sofo alem\u00e1n J\u00fcrgen Habermas entendi\u00f3 al Parlamento brit\u00e1nico reformado del siglo XIX como un \u00f3rgano para transformar la opini\u00f3n p\u00fablica brit\u00e1nica en acci\u00f3n de gobierno, pero no tuvo en cuenta el rol del Imperio. Ya en tiempos de Pitt el Joven, la acci\u00f3n del Parlamento quedaba coartada por las necesidades de defender, <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>administrar y extender la red global de comercio y poder. El sistema bipartidista, con su aparente distinci\u00f3n entre Gobierno y oposici\u00f3n \u2013cuyos miembros pertenecen a las mismas clases sociales, educados en los mismos colegios y universidades, y a menudo a los mismos clubes y logias mas\u00f3nicas\u2013 era un mecanismo para asegurar la continuidad en la administraci\u00f3n de un imperio que depend\u00eda, en \u00faltima instancia, del despliegue de su fuerza militar. El imperio estaba, por decirlo de alguna manera, en permanente estado de emergencia, y requer\u00eda un gobierno que no cambiara con las mayor\u00edas partidarias en la C\u00e1mara de los Comunes. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Gran Breta\u00f1a en s\u00ed no importaba, las discrepancias pod\u00edan quedar en el \u00e1mbito de los partidos. No es casualidad que la mayor delegaci\u00f3n de poder del gobierno central, la fundaci\u00f3n de los gobiernos de condado, ocurriera en el momento en que la atenci\u00f3n del gobierno central estaba concentrada en la rivalidad interimperial y el \u201creparto de \u00c1frica\u201d posterior a 1885. Hasta el d\u00eda de hoy, o\u00edmos la cantinela de que \u201cla tarea del gobierno es gobernar\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Pero se trata de una norma para dirigir un imperio, no un pa\u00eds, y no escuchamos las <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>verdades complementarias acerca de que la tarea del gobierno es realizar la voluntad del pueblo, y que la tarea del Parlamento es debatir; y debatiendo, determinar cu\u00e1l es la voluntad del pueblo. En una edad postimperial, debemos redescubrir el prop\u00f3sito original de nuestros cuerpos supremos de representantes: no respaldar las decisiones del ejecutivo sino articular el sentido com\u00fan y la verdadera opini\u00f3n p\u00fablica y as\u00ed expresar el parecer y la identidad de la naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por lo que quiz\u00e1 el 2010 liber\u00f3 el cambio inadvertido, subterr\u00e1neo, de la pol\u00edtica. La crisis econ\u00f3mica de 2008 puso fin a 40 a\u00f1os (o m\u00e1s) de ilusi\u00f3n brit\u00e1nica seg\u00fan la cual pod\u00edamos seguir viviendo en una sociedad imperial sin tener un imperio, y la formaci\u00f3n del primer gobierno de coalici\u00f3n en tiempos de paz de que la mayor\u00eda de nosotros tiene memoria represent\u00f3 una primera adaptaci\u00f3n a la realidad. La innovaci\u00f3n constitucional fue mucho m\u00e1s importante que el reconocimiento \u2013novedoso en s\u00ed\u2013 de que el pa\u00eds deb\u00eda vivir dentro de sus posibilidades. Para un gobierno y una pol\u00edtica conformados mediante la negociaci\u00f3n entre miembros del Parlamento que hab\u00edan recibido en conjunto el voto del 60% del electorado fue un retorno al gobierno representativo con algo del sentido en que Burke lo entend\u00eda: los votos no eligen una pol\u00edtica sino a un hombre o a una mujer, y en el Parlamento, esos hombres y esas mujeres act\u00faan no por mandato, sino como participantes en una discusi\u00f3n. Tener una coalici\u00f3n en el poder caus\u00f3 una sensaci\u00f3n<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">refrescante y extra\u00f1a, ya que implicaba que no nos hall\u00e1bamos en un estado de permanente emergencia imperial, responsable de mantener el orden en medio mundo, sino que deb\u00edamos resolver por acuerdo los problemas que nos concern\u00edan en lo<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">que hoy es s\u00f3lo un peque\u00f1o pa\u00eds frente a la costa de Europa.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Este a\u00f1o 2011 tal vez presencie otro desarrollo constitucional decisivo y hace tiempo necesario si se somete a refer\u00e9ndum un nuevo sistema de votaci\u00f3n postimperial para las elecciones parlamentarias. No ser\u00e1 un momento trivial. El pueblo brit\u00e1nico tendr\u00e1 la oportunidad, que se da una vez por generaci\u00f3n, de demostrar que realmente ha <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>comprendido que su papel es modesto en los asuntos internacionales, que est\u00e1 preparado para asumir una nueva identidad y que puede mirar con mayor realismo un futuro incierto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es profesor en la Universidad de Cambridge. Texto de <em>The Tablet<\/em>, enero 2011.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Traducci\u00f3n: Silvina Floria<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Virginia Woolf, una de las figuras m\u00e1s destacadas del modernismo literario del siglo XX, en diciembre de 1910 cambi\u00f3 el car\u00e1cter humano. \u00bfEs posible&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[10,13,36,11,26,21,23],"class_list":["post-5632","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-candidatos","tag-conflictos","tag-critica-historica","tag-debates","tag-independencia","tag-liberalismo","tag-revolucion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1sQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5632","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5632"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5632\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}