{"id":5674,"date":"2011-04-01T01:16:50","date_gmt":"2011-04-01T04:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5674"},"modified":"2011-04-01T01:16:50","modified_gmt":"2011-04-01T04:16:50","slug":"el-habito-del-respeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5674","title":{"rendered":"El h\u00e1bito del respeto"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">No alcanza con implementar las mejores pol\u00edticas p\u00fablicas si no se reconocen <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">y valoran los roles que entendemos centrales en nuestra sociedad, como el <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">docente, el m\u00e9dico o el polic\u00eda.<!--more--><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Algunos dicen \u201csomos lo que pensamos\u201d. Otros, \u201csomos lo que decimos\u201d. \u201cSomos lo que comemos\u201d, se a\u00f1ade hoy. En tanto organizaci\u00f3n social, tambi\u00e9n somos lo que respetamos y admiramos, aquello que nos re\u00fane, nos identifica, nos hace sentir orgullo como comunidad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A la hora de mencionar pilares de nuestra sociedad solemos destacar tres: educaci\u00f3n, salud y seguridad. Para perdurar, y m\u00e1s a\u00fan para crecer como grupo, se requieren planes sustentables e implementados con conocimiento y pericia en estas \u00e1reas. Podemos decir que hemos fallado en este sentido en los \u00faltimos a\u00f1os, pero a la vez hay que reconocer que el problema no se limita en nuestro caso a las bondades de un plan ni a las capacidades de los funcionarios responsables de llevarlo adelante, elementos necesarios pero insuficientes para alcanzar una soluci\u00f3n completa. Son miles y miles los que dan su energ\u00eda, dedicaci\u00f3n, a veces hasta sus vidas en estas actividades, y poco nos cuestionamos respecto de nuestra relaci\u00f3n c\u00edvica con ellos. Repas\u00e9mosla brevemente.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si coincidimos en que valorar la educaci\u00f3n implica valorar al que educa, al profesor en la universidad y al maestro en la escuela, aqu\u00ed encontramos un punto en extremo d\u00e9bil en la cadena de respeto y valoraci\u00f3n social. En las \u00faltimas d\u00e9cadas hemos visto deteriorarse m\u00e1s y m\u00e1s la figura del maestro. Nos desentendemos de la necesidad de que los educadores tengan un salario y capacitaci\u00f3n acorde con sus responsabilidades. La consecuencia es el reiterado \u201cno comienzo\u201d de clases, y la asociaci\u00f3n \u201cdocente-reclamo sindical-piquete\u201d, con gran carga de valoraci\u00f3n negativa, que no permite poner en perspectiva el nivel de justicia respecto de la retribuci\u00f3n de aquellos en cuyas manos confiamos la formaci\u00f3n de los futuros ciudadanos. Esta falta de reconocimiento no se restringe a lo econ\u00f3mico, permea la imagen que estamos construyendo de la figura del maestro, tan alejada del Sarmiento fundacional o del \u201cotro Maradona\u201d, el ejemplar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Antes bien, si un joven reconoce su vocaci\u00f3n en la ense\u00f1anza muchos dudar\u00e1n de su proactividad en la vida, aun de su capacidad. \u00bfOlvidamos colectivamente la vocaci\u00f3n docente y la importancia que tiene, m\u00e1s a\u00fan, el impacto en caso de perderla? \u00bfDe esta manera reconocemos y premiamos p\u00fablicamente a nuestros educadores, en un pa\u00eds que se caracteriz\u00f3 por su nivel de excelencia? \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os pasaron desde que nuestro cine retratara un ejemplo de maestro a imitar, que transmita esperanza, convicci\u00f3n e inspiraci\u00f3n? <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En el campo de la salud no podemos desconocer los esfuerzos que realizan los m\u00e9dicos en su extens\u00edsima formaci\u00f3n universitaria y las sobrehumanas guardias que la completan. Pero una vez recibidos parecen caer presa del sistema de salud p\u00fablica \u2013en gran medida olvidado por el Estado y por la ciudadan\u00eda en general\u2013 o de empresas que le reconocen magramente su trabajo. El sistema hospitalario dispone hoy quiz\u00e1s de los mejores profesionales del pa\u00eds, a la vez que sobrevive en condiciones edilicias en muchos casos deplorables, que no se corresponden con las que merece el paciente, con la intervenci\u00f3n y cuidado que requiere, ni las que necesita en su puesto de trabajo un profesional en cuyas manos depositamos nuestra vida. No podemos excusarnos pensando que el m\u00e9dico lo es por vocaci\u00f3n y no por dinero; esta afirmaci\u00f3n esconde cinismo y es ofensiva. El caso del doctor Ren\u00e9 Favaloro es suficientemente elocuente al respecto; herida que, en una sociedad que mira hacia otro lado, tardar\u00e1 en cicatrizar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Tambi\u00e9n somos conscientes de la necesidad de seguridad y del enorme riesgo f\u00edsico y de vida que siempre supuso enfrentar la delincuencia. El ciudadano com\u00fan tiende a huir de la violencia y de los violentos; para enfrentarlos precisamente est\u00e1n las fuerzas p\u00fablicas de seguridad. Pensemos en algunas escenas recientes de tomas de predios donde los polic\u00edas fueron insultados, escupidos y atacados por los integrantes de diferentes bandos, con la indiferencia general del p\u00fablico televisivo, y tambi\u00e9n de sus superiores. \u00bfQu\u00e9 puede pasar por la cabeza de un polic\u00eda cuando los participantes de una batalla campal s\u00f3lo se empe\u00f1an en denigrarlos y atacarlos? \u00bfCuando no puede intervenir al observar que unos pocos detienen una ambulancia, bajan al herido y lo matan de un tiro en la nuca?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Fue significativo el testimonio del polic\u00eda que intent\u00f3 interponerse en una pelea entre dos hinchadas de f\u00fatbol. Ante la pregunta period\u00edstica sobre si sent\u00eda orgullo por su tarea y por la intervenci\u00f3n difundida por los medios cont\u00f3, desde la cama del hospital, que lo esperaban dos semanas de internaci\u00f3n para curar las heridas y las costillas rotas, que hab\u00eda tenido que pagar 400 pesos en remedios que no cubr\u00eda su obra social y 350 pesos por perder su gorra reglamentaria, y que estaba por enfrentar un sumario en el que investigar\u00edan una posible represi\u00f3n de su parte. \u201cLa pr\u00f3xima vez, que se maten\u201d, sentenci\u00f3. Respuesta incorrecta dado el compromiso que tom\u00f3 al asumir su cargo, pero que no podemos dejar de comprender si evitamos los estereotipos y lo escuchamos con una mano en el coraz\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sabemos la importancia de estos roles en la sociedad; sin embargo, hemos disociado en los \u00faltimos a\u00f1os lo que valoramos en el concepto y lo que premiamos en la pr\u00e1ctica. Banalizar el aporte de los que encarnan estas tareas genera grietas en el entramado social que impiden construir modelos de identificaci\u00f3n. No se trata s\u00f3lo de implementar las mejores pol\u00edticas p\u00fablicas sino de volver a reconocer y poner en valor aquellos roles que entendemos centrales en nuestra sociedad. Es cierto que acaso la mayor responsabilidad del l\u00edder de un pa\u00eds es generar y mantener una cultura c\u00edvica que permita superarse a trav\u00e9s de las generaciones. No es menos cierto que como comunidad debemos tambi\u00e9n desarrollar comportamientos y h\u00e1bitos que si bien no suplen al l\u00edder ideal, al menos aten\u00faen su falta. Un camino \u2013no el m\u00e1s sencillo pero s\u00ed de efectos en el largo plazo\u2013 es educar reconociendo los aportes a la comunidad. Sin dejar de se\u00f1alar la existencia de casos de corrupci\u00f3n y aprovechamiento personal, no contribuimos en absoluto al bien com\u00fan si lo \u00fanico que transmitimos a nuestros hijos y amigos son ejemplos negativos, con una impronta peyorativa y descalificatoria en la cual a veces nos regodeamos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El reconocimiento social para quienes ocupan estos lugares, que en su mayor\u00eda anteponen la vocaci\u00f3n a muchos otros intereses, parece inferior al del m\u00e1s novato participante de los programas televisivos y su retribuci\u00f3n econ\u00f3mica a veces ni alcanza lo establecido por convenio para el conductor de un cami\u00f3n, por ejemplo. Sin \u00e1nimo de menospreciar estos roles, presentes en cualquier sociedad, s\u00ed hay que ubicarlos en su justo lugar. Parecemos carecer incluso del inteligente ego\u00edsmo de distinguir a quienes nos educan, curan y protegen. Dice mucho la disminuci\u00f3n de cooperativas y redes de apoyo en estas \u00e1reas, base imprescindible tambi\u00e9n para la estabilidad de las instituciones. La privatizaci\u00f3n de estos servicios p\u00fablicos no suple su rol sino en parte y con perjudiciales implicancias en t\u00e9rminos de integraci\u00f3n social. Es crucial por lo tanto recrear el respeto a la persona y a su tarea, hacerlo p\u00fablico y transmitirlo a nuestros hijos. Este reconocimiento es asimismo, en gran medida, lo que distingue a un pueblo.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No alcanza con implementar las mejores pol\u00edticas p\u00fablicas si no se reconocen y valoran los roles que entendemos centrales en nuestra sociedad, como el docente,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[13,75,11,120,101,20,17,41,26,86,27],"class_list":["post-5674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-conflictos","tag-crisis","tag-debates","tag-democracia","tag-dialogo","tag-discusion","tag-educacion","tag-futbol","tag-independencia","tag-pobreza","tag-sonar"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1tw","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}