{"id":5680,"date":"2011-04-01T01:28:10","date_gmt":"2011-04-01T04:28:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5680"},"modified":"2011-04-01T01:28:10","modified_gmt":"2011-04-01T04:28:10","slug":"cronicas-berlinesas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5680","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas berlinesas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Como todos los a\u00f1os desde 1985, esta cronista se asoma al mundo del cine y del arte <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">por la ventana que le brinda el festival de Berl\u00edn.<!--more--><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En febrero, la competencia oficial de cine present\u00f3 un programa variado y de buen nivel, que mezcl\u00f3 obras superindependientes, facilitadas por fondos estatales europeos, y producciones para el gran p\u00fablico. Los premios reflejaron el eclecticismo de la selecci\u00f3n y el inter\u00e9s del jurado por destacar obras que van m\u00e1s all\u00e1 de lo cinematogr\u00e1fico.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esta 61\u00b0 edici\u00f3n de la Berlinale ten\u00eda como misi\u00f3n extracinematogr\u00e1fica la defensa del realizador iran\u00ed Jafar Panahi, a quien los <em>mullahs <\/em>han encarcelado seis a\u00f1os por haber sido sorprendido rodando una pel\u00edcula en su casa, supuestamente cr\u00edtica a la situaci\u00f3n<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En una comprensible coincidencia de \u201chambre y ganas de comer\u201d, <em>Nader y Simin, una separaci\u00f3n<\/em>, de Asghar Farhadi, una potente radiograf\u00eda de un estado de cosas social y religioso en Teher\u00e1n, fue la gran ganadora \u2013osos de oro y plata al mejor filme y a todo su elenco. Al igual que su trabajo anterior, <em>Acerca de Elly <\/em>\u2013premiada hace dos a\u00f1os\u2013, <em>Nader y Simin <\/em>se centra en un matrimonio de profesionales, padres de una hija, que empieza a resquebrajarse no por falta de cari\u00f1o sino por los pelotazos inesperados de la vida. El filme abre con el matrimonio hablando a c\u00e1mara, explicando al juez por qu\u00e9 ella quiere emigrar y \u00e9l no. De all\u00ed en m\u00e1s, la separaci\u00f3n temporaria va desencadenando complicaciones en torno de una cuidadora para el enfermo, mujer de clase trabajadora, musulmana practicante y marido fundamentalista. Los malentendidos llevan a un berenjenal insoluble, con una jura sobre el Cor\u00e1n presentada como nudo gordiano. Al ofrecer una visi\u00f3n de la estructura y din\u00e1mica social de Ir\u00e1n, evitando la caricatura y la brocha gorda, <em>Nader y Simin <\/em>abre una ventana a la vida de gente com\u00fan en un pa\u00eds donde las paredes que dividen lo p\u00fablico de lo privado son m\u00e1s porosas de lo que parece. El premio especial del jurado recay\u00f3 en una excelente pel\u00edcula norteamericana, de curiosa producci\u00f3n y t\u00edtulo parad\u00f3jico, <em>The Forgiveness of Blood <\/em>\u2013 <em>El perd\u00f3n de la sangre<\/em>, de Joshua Marston (<em>Mar\u00eda, llena de gracia<\/em>). Ambientada en la Albania postcomunista, cuenta la escalada de un drama de honor que s\u00f3lo puede lavarse con una estricta aplicaci\u00f3n del ojo por ojo a los varones de las familias envueltas en el feudo. Seg\u00fan el Kanun (canon), legislaci\u00f3n tribal precristiana que parece haber resurgido en \u00e1reas rurales luego del colapso comunista, no hay perd\u00f3n posible ni instancia judicial para resolver violaciones a la propiedad y la honra (como la Espa\u00f1a de <em>Fuenteovejuna<\/em>, o los dramas rurales sicilianos, donde la justicia es asunto privado). Este anacronismo viviente, en la era del celular e Internet (bien pintados al principio) se desarrolla con l\u00f3gica implacable y un cl\u00edmax que desemboca en un doble final abierto, diferente para el var\u00f3n mayor de la familia, que debe autoexilarse de la comunidad para no ser destruido por el Kanun, y la aguerrida hermana adolescente que se queda a cargo de la familia, con cierta esperanza de cambio. Con actores no profesionales y ce\u00f1ido a la perspectiva de una de las dos familias \u2013encerrada en su casa para evitar a los francotiradores del enemigo\u2013 el largometraje crea un suspenso que raya lo intolerable. El realizador y su coguionista albano, radicado en Nueva York, demuestran que para un buen filme la historia es fundamental. El estilo \u2013en este caso neorrealista\u2013 tiene que colgarse en una s\u00f3lida percha narrativa.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los m\u00e9ritos de ambos filmes no pasaron inadvertidos para el jurado ecum\u00e9nico, que re\u00fane a cat\u00f3licos y protestantes desde hace a\u00f1os. El premio recay\u00f3 en el filme iran\u00ed. Los miembros destacaron que <em>Nader y Simin\u2026 <\/em>\u201ccomunica con eficacia diferentes puntos de vista morales, de manera realista y culturalmente sensible\u201d. Concedi\u00f3 una menci\u00f3n <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>especial a <em>The Forgiveness of Blood<\/em>, destacando la responsabilidad que asume el hijo al verse inmerso en una cultura de <em>vendetta<\/em>. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Distribuidores argentinos siempre se acercan al mercado cinematogr\u00e1fico que funciona paralelo al festival. Ojal\u00e1 que entre los adquiridos se encuentren estos dos t\u00edtulos. Al menos la pel\u00edcula de Farhadi cerrar\u00e1 el Festival BAFICI (del 6 al 17 de abril). <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Uno de los placeres de la Berlinale es caminar por la ciudad, metr\u00f3polis embarcada en renovarse arquitect\u00f3nica y art\u00edsticamente. Topadoras, andamios, nuevos edificios cubren entusiastas las cicatrices de la historia. Los vestigios apelan a la imaginaci\u00f3n para reconstruir lo que pas\u00f3: en vez del muro grosero y siniestro que divid\u00eda Postdamer Platz \u2013donde funciona la nueva sede del festival\u2013 ahora surca su trazo una l\u00ednea de adoquines y alguna discreta placa conmemorativa.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los cambios m\u00e1s palpables se ven en proceso inexorable de reunificar los museos. La partici\u00f3n de la ciudad durante la posguerra dio origen a museos repetidos, seg\u00fan donde se encontraban los edificios y las colecciones dispersas para su protecci\u00f3n durante la guerra. Hasta hace unos a\u00f1os se visitaba el famoso busto de Nefertiti en el Museo Egipcio del Berl\u00edn Occidental, mientras que los legendarios tesoros arqueol\u00f3gicos se conservaban en el Museo de P\u00e9rgamo, en el antiguo sector comunista. Incluso hubo colecciones que emigraron clandestinamente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, consideradas bot\u00edn de guerra, como el tesoro de Priamo excavado por Schliemann en Troya, que recal\u00f3 en el Museo Pushkin en Mosc\u00fa. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Un caso muy interesante desde el punto de vista de la arquitectura y por la azarosa historia de su colecci\u00f3n es la Neue Nationalgalerie, el museo de arte moderno cl\u00e1sico (1900-1945) abierto en 1968 en la zona del Tiergarten. Elegante construcci\u00f3n rectangular en dos plantas, reto\u00f1o tard\u00edo de la Bauhaus dise\u00f1ado por Mies van der Rohe, refleja no s\u00f3lo la historia del arte sino las vicisitudes de su recepci\u00f3n en los primeros 50 a\u00f1os del siglo XX. El museo aloja la colecci\u00f3n de arte moderno iniciada en 1919 por la Nationalgalerie y exhibida en uno de los palacios en Unter den Linden. Esta \u201cGaler\u00eda de<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">artistas vivos\u201d era un anexo de la hoy llamada Alte Nationalgalerie \u2013pintura del siglo XIX\u2013 situada en su emplazamiento original en la Museuminsel. Los artistas vivos eran los expresionistas, cubistas, dada\u00edstas, surrealistas y los vinculados a la Bauhaus. La persecuci\u00f3n nacionalsocialista al arte moderno empez\u00f3 en1933: se confiscaron obras de coleccionistas privados \u2013en su mayor\u00eda jud\u00edos\u2013 y unas 500 pinturas de la Neue Nationalgalerie. En 1937 los comisarios culturales organizaron una exposici\u00f3n difamatoria, \u201cArte degenerado\u201d, o Entartete Kunst, en Munich y Berl\u00edn. Una comisi\u00f3n oficial seleccion\u00f3 un lote de 5.000 pinturas a venderse en Suiza en junio de 1939. Un n\u00famero importante se destruy\u00f3. Luego de la reunificaci\u00f3n de Alemania en 1989, los museos de arte dispersos por la ciudad se reorganizaron dentro de una estructura general, Staatliche Museen zu Berlin. La Neue Nationalgalerie ofrece estos meses una exposici\u00f3n fenomenal, Moderne Zeiten (Tiempos modernos). <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>Naturalmente ve al cine como una expresi\u00f3n del arte del siglo XX; y por supuesto, gui\u00f1a el ojo a Chaplin satirizando en 1936 una \u00e9poca donde las m\u00e1quinas fuera de control nos roban la humanidad. <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como todos los a\u00f1os desde 1985, esta cronista se asoma al mundo del cine y del arte por la ventana que le brinda el festival&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[130,32],"class_list":["post-5680","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-berlinale","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1tC","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}