{"id":5779,"date":"2011-05-03T19:05:14","date_gmt":"2011-05-03T22:05:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5779"},"modified":"2011-05-03T19:05:14","modified_gmt":"2011-05-03T22:05:14","slug":"ay-como-duele","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5779","title":{"rendered":"\u201cAy, c\u00f3mo duele\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Una pregunta que muchos se hicieron es por qu\u00e9 no hubo saqueos durante el terremoto en Jap\u00f3n. Diferentes percepciones del individuo en Occidente y en Oriente.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Cuando yo era ni\u00f1o, pasaba frecuentemente las vacaciones de verano en la casa de mi abuela, en el interior de Jap\u00f3n. Ella era una persona peque\u00f1a pero de gran coraz\u00f3n. Su rostro estaba quemado por el sol porque sal\u00eda diariamente a trabajar en los arrozales. Era una persona muy genuina que seguramente hab\u00eda viajado muy pocas veces fuera de <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">su pueblo. Para m\u00ed, educado en la ciudad, no hab\u00eda nada m\u00e1s entretenido que jugar hasta el anochecer con mi hermano y mis primos, corriendo por todos lados en medio de una naturaleza salvaje. Creo que ten\u00eda seis a\u00f1os cuando, jugando apasionado me arranqu\u00e9, sin darme cuenta, la u\u00f1a del dedo \u00edndice. De haber estado mis padres, primero me <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>hubieran reprendido por mi descuido y luego habr\u00edan tratado mi herida con cuidado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La actitud de mi abuela fue en cambio totalmente sorprendente, lejos de lo que yo, apenas un ni\u00f1o, pod\u00eda prever. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s a\u00fan lo recuerdo vivamente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Antes de mirar mi dedo, me abraz\u00f3 diciendo: \u201cAy, c\u00f3mo duele, c\u00f3mo duele\u201d. Comparti\u00f3 conmigo el dolor como si ella misma se hubiera herido. Como esperando esta se\u00f1al, el dolor de mi dedo se extendi\u00f3 a todo mi cuerpo como una dulce sensaci\u00f3n y, ya sin poder resistir, romp\u00ed a llorar. Fue esa la primera vez que percib\u00ed que el dolor se torna m\u00e1s tenue con el llanto. A ra\u00edz del cataclismo natural que experiment\u00f3 recientemente Jap\u00f3n, los medios extranjeros se colmaron de muestras de admiraci\u00f3n y de elogios indiscriminados para el pueblo japon\u00e9s. Asombrados por el orden con que la gente esperaba <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>pacientemente en filas para recibir ayuda o de la ausencia de saqueos en las ciudades afectadas. La conclusi\u00f3n de la mayor\u00eda fue destacar la firmeza del \u201ccivismo\u201d japon\u00e9s. Para m\u00ed, la desgracia que sufrimos me trajo a la memoria no un concepto tan grandilocuente sino las sencillas palabras de mi abuela: \u201cAy, c\u00f3mo duele, c\u00f3mo duele\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">En todas las sociedades, las personas colaboran ayud\u00e1ndose mutuamente o viven teniendo consideraci\u00f3n por el otro. De otra manera, no podr\u00edan existir como sociedad. He escuchado comentarios despectivos de argentinos diciendo que si ac\u00e1 hubiera ocurrido una desgracia natural similar a la de Jap\u00f3n, la gente, con la t\u00edpica \u201cviveza criolla\u201d, hubiera tratado de aprovecharse de la situaci\u00f3n, saqueando los comercios o comport\u00e1ndose con total ego\u00edsmo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Pero yo no pienso lo mismo. Vivo en la Argentina hace m\u00e1s de diez a\u00f1os en Argentina y s\u00e9 que en este pa\u00eds la gente se preocupa mutuamente por el otro o que, muchas veces, los argentinos voluntariamente tratan de ayudar a los que han sufrido una adversidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Creo, sin embargo, que en Occidente y en Jap\u00f3n la forma en que interact\u00faan y se articulan las personas es diferente; y esta diferencia ha surgido inesperadamente a la superficie con este desastre sin precedentes en la historia de Jap\u00f3n. La manera en que las personas se relacionan en Occidente es a trav\u00e9s de lazos entre individuos. Si buscamos en los or\u00edgenes de la palabra \u2018sociedad\u2019, el concepto se torna m\u00e1s claro. La palabra sociedad implica un agregado de individuos, de \u201csocios\u201d. Al ser individuo, el hombre occidental no puede sentir \u2013aunque s\u00ed puede intuir\u2013 el dolor de la otra persona, y al comprenderlo se necesitan el uno al otro. Es a partir de esta premisa de lo individual como se forma la sociedad occidental. Por otro lado, en la sociedad tradicional japonesa exist\u00eda el concepto de \u201c<em>seken<\/em>\u201d. Etimol\u00f3gicamente la palabra <em>seken <\/em>hace referencia al espacio que existe entre los individuos, es decir, tiene que ver con el concepto de \u201crelacionamiento\u201d. Lo que prevalece en la sociedad japonesa no es el individuo sino la relaci\u00f3n que se crea entre los individuos. Es por esto que cuando alguien se relaciona con otra persona, su car\u00e1cter como individuo es ambiguo. En uno se disuelve el yo y el otro admite esa inclusi\u00f3n. Es as\u00ed que en la sociedad japonesa dentro del individuo est\u00e1 \u201cla mirada del otro\u201d. Si est\u00e1 la mirada del otro, naturalmente no se produce el saqueo. Nadie se roba a s\u00ed mismo. De igual manera, si no existe la mirada del otro, por m\u00e1s c\u00e1maras de seguridad que existan surgir\u00e1 violencia. Cuando se produjo el terremoto en Chile el a\u00f1o pasado, se pudieron ver escenas de saqueo. A mi entender, quienes actuaron en los saqueos no estaban esperando esta oportunidad para actuar sino que originalmente eran personas \u201cde afuera\u201d, personas que no se consideraban incluidas dentro de la sociedad. Al carecer de \u201cla mirada del otro\u201d, sus acciones fueron un reflejo de su rabia y de su desesperaci\u00f3n, de su no inclusi\u00f3n como personas dentro de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La sociedad japonesa est\u00e1 basada en esta \u201cmirada del otro\u201d y si no entendemos este concepto es imposible interpretar sus manifestaciones culturales, que van desde la literatura de Kawabata hasta la ceremonia del t\u00e9, los grabados del Ukiyoe o la poes\u00eda <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Haiku. Toda la vida del japon\u00e9s palpita acompa\u00f1ando la vibraci\u00f3n de los sentimientos del otro. Cuando nos vaciamos de nosotros mismos podemos llenarnos del otro. El otro, para nuestra sociedad es, adem\u00e1s del hombre, las cosas, los animales, la naturaleza o nuestros ancestros. Dentro de nuestra cultura est\u00e1 este sentimiento que viene de lo profundo de nuestro coraz\u00f3n y que dice \u201cAy, c\u00f3mo duele, c\u00f3mo duele\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Sin embargo, esta actitud tambi\u00e9n tiene un aspecto negativo. Por un lado, el \u201cc\u00f3mo duele, c\u00f3mo duele\u201d se puede sentir \u00fanicamente dentro de un grupo reducido. Dicho de otra manera, con las desagracias de aquellas comunidades o grupos alejados, el sentimiento es de lejan\u00eda o de frialdad. En cambio, para las sociedades occidentales, estructuradas a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n entre individuos, el sentimiento de solidaridad es m\u00e1s amplio, m\u00e1s s\u00f3lido. Un ejemplo es la afectividad que han mostrado los argentinos ante las desgracias sufridas en Jap\u00f3n, un pa\u00eds situado en el otro extremo del mundo. A la vez, en una sociedad basada en \u201cla mirada del otro\u201d, no se sabe con precisi\u00f3n qui\u00e9n es el que tiene la responsabilidad o la decisi\u00f3n de actuar y dirigir. Si todos estamos juntos, nadie asume la responsabilidad. En este terremoto, la carencia de manejo de la crisis por parte del gobierno o por la empresa Tokyo Electric Power Company y la ambivalencia en la toma de responsabilidades tuvo una directa relaci\u00f3n con nuestras vidas y fueron claramente desventajosas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">La d\u00e9cada de los a\u00f1os 90 fue de severas cr\u00edticas a las costumbres del Jap\u00f3n tradicional. Los ataques a este sentimiento de identificaci\u00f3n con \u201cel otro\u201d fueron innumerables. En medio de los reclamos para que Jap\u00f3n adopte una actitud m\u00e1s globalizada y cercana a la filosof\u00eda occidental, desintegr\u00f3 la sociedad igualitaria de los 100 millones de clase media de la que est\u00e1bamos orgullosos, para crear una sociedad dividida entre ganadores y perdedores.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">A partir del a\u00f1o 2000 el viento que soplaba contra los perdedores (los j\u00f3venes, las mujeres, las peque\u00f1as y medianas empresas, el interior de Jap\u00f3n) se volvi\u00f3 m\u00e1s fuerte. La sociedad japonesa, adem\u00e1s de ser una sociedad desigual, se transform\u00f3 en una sociedad sin esperanzas, donde s\u00f3lo importaba lo que le pasaba a uno, donde se perdi\u00f3 el sentimiento del dolor del otro. Fue entonces cuando se produjo este terremoto. En \u00e9l, la mayor\u00eda de los japoneses parecieron volver a ser lo que eran, se dieron cuenta del dolor casi insoportable de los otros, sintieron la tristeza palpitante del otro.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00bfNo ser\u00e1 que en medio del orden de las colas que hace la gente, en medio de los intentos por ayudar al otro, no habremos vuelto al \u201cAy, c\u00f3mo duele, c\u00f3mo duele\u201d? \u00bfNo estaremos desesperadamente tratando de volver a aquel lugar que hab\u00edamos perdido? <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es licenciado en Estudios Extranjeros por la Universidad de Tokio, investigador sobre culturas comparadas y profesor de Arte y Pensamiento Japon\u00e9s.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una pregunta que muchos se hicieron es por qu\u00e9 no hubo saqueos durante el terremoto en Jap\u00f3n. Diferentes percepciones del individuo en Occidente y en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[44],"class_list":["post-5779","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","tag-japon"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1vd","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5779\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}