{"id":5804,"date":"2011-06-01T12:32:59","date_gmt":"2011-06-01T15:32:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5804"},"modified":"2011-06-01T12:32:59","modified_gmt":"2011-06-01T15:32:59","slug":"editorial-recrear-la-comunidad-educativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5804","title":{"rendered":"Editorial: Recrear la comunidad educativa"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A partir de la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino \u201ceducar\u201d (<em>ex ducere<\/em>: sacar lo mejor de cada uno, de adentro hacia fuera, en el sentido socr\u00e1tico), la Academia de la Lengua define: desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del ni\u00f1o o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos. La siempre oportuna Mar\u00eda Moliner dice que educar es, en primer lugar, \u201cpreparar la inteligencia y el car\u00e1cter de los ni\u00f1os para que vivan en sociedad\u201d.<!--more--><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A partir de estas afirmaciones pueden inferirse los fines espec\u00edficos de la educaci\u00f3n. En t\u00e9rminos m\u00e1s actuales, podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfcu\u00e1les son las competencias y habilidades cognitivas y no cognitivas necesarias para desarrollarse como personas, integrarse al mundo productivo y formar parte de una ciudadan\u00eda responsable, es decir, ejerciendo deberes y defendiendo derechos? Porque cuando los fines de la educaci\u00f3n no est\u00e1n claros, se oscurecen tambi\u00e9n los argumentos en contra de las tristes tomas de los colegios, a favor de una seria formaci\u00f3n docente y en torno a la urgente necesidad de reconstruir un pacto virtuoso entre padres y maestros, multiplicando las pocas experiencias que perduran de \u201ccomunidades educativas\u201d, donde familias, escuelas y vecinos trabajan coordinadamente. Los aspectos de an\u00e1lisis son m\u00faltiples y no pueden abarcarse en pocas l\u00edneas. Si por una parte la educaci\u00f3n es un bien personal, social y p\u00fablico que el Estado y la sociedad deben garantizar a todos y que supone conocimientos y valores b\u00e1sicos compartidos, por otra, cabe interrogarse acerca de la misi\u00f3n fundamental de los padres y la familia como primeros y principales educadores; y el rol de la educaci\u00f3n formal, que ser\u00eda lo propio de la escuela, los maestros y los t\u00e9cnicos (sin desconocer que la escuela sociabiliza impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, y tambi\u00e9n los medios de comunicaci\u00f3n, aunque muchas veces son factores de deseducaci\u00f3n). En efecto, la escuela se fue alejando de su funci\u00f3n espec\u00edfica de educar en sentido estricto, y progresivamente ha asumido responsabilidades que competen a la familia y servicios asistenciales esperables de otras instituciones p\u00fablicas: alimentaci\u00f3n, contenci\u00f3n frente a situaciones conflictivas, control de vacunaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Por otra parte, algunos establecimientos privados, con el tiempo han ido adquiriendo una l\u00f3gica con caracter\u00edsticas empresariales: las familias se transforman en clientes en desmedro de la calidad de aprendizaje. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En estos contextos, el docente tampoco puede reconocer con claridad lo central de su funci\u00f3n. \u00bfEs maestro, trabajador de la educaci\u00f3n, coordinador de actividades, moderador de situaciones conflictivas o gerente de recursos humanos de una empresa? Adem\u00e1s, al deficiente bagaje de conocimientos con el que la mayor\u00eda de los egresados de la <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>secundaria hoy ingresa a la carrera universitaria o terciaria, incluyendo los profesorados, se suman las falencias en la formaci\u00f3n espec\u00edfica, lo que dificulta su posibilidad de elaborar un proyecto coherente y de consistencia. Esta confusi\u00f3n en la funci\u00f3n del docente, as\u00ed como la escasa formaci\u00f3n disponible, permiten tambi\u00e9n que en algunas jurisdicciones se renuncie al sano ejercicio del pensamiento cr\u00edtico, dando lugar a visiones unilaterales y no matizadas de la realidad y de la historia, con las malas consecuencias que estos modos generan.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Un segundo enfoque, imprescindible para pensar qu\u00e9 educaci\u00f3n queremos, sugiere analizar si hay una delegaci\u00f3n silenciosa de la responsabilidad de educar por parte de la familia a la escuela. Y, parad\u00f3jicamente, si son los mismos padres que muchas veces se suman a la rebeli\u00f3n estudiantil cuando la escuela parece contradecir sus deseos y expectativas. De ser as\u00ed, la sociedad civil, a trav\u00e9s de la comunidad educativa, deber\u00eda debatir y acordar \u2013o al menos intentarlo\u2013 cu\u00e1les son los fines de la educaci\u00f3n como paso previo a los necesarios debates de fondo respecto de los aspectos de instrucci\u00f3n o pedagog\u00eda. En este sentido, se culpabiliza a los maestros y profesores de muchos problemas sociales, cuando la realidad refleja cambios culturales profundos que exceden los muros de la escuela: debilitamiento de la socializaci\u00f3n, diferentes tipos de familia, crisis del concepto tradicional de autoridad, fragilidad de los v\u00ednculos. Si somos una sociedad en la que los adultos no se fijan l\u00edmites a s\u00ed mismos, mal podemos impon\u00e9rselos a los j\u00f3venes.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">Por \u00faltimo, no se puede desconocer la enorme relevancia de los medios tecnol\u00f3gicos contempor\u00e1neos (televisi\u00f3n, Internet y otros), imprescindibles para comprometerse con las posibilidades y exigencias del mundo del trabajo. En el marco de la ruptura de los m\u00e9todos tradicionales de aprendizaje (maestro que ense\u00f1a y alumno que aprende), dif\u00edcilmente puedan separarse fines y medios: en todo caso hay que aprender juntos, ya que las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes tienden a manejarse <\/span>mejor que los adultos con las nuevas tecnolog\u00edas y esperan m\u00e1s que nunca la comprobaci\u00f3n y la experimentaci\u00f3n de lo que tradicionalmente se consideraban verdades incuestionables. Sin embargo, mientras la escuela esgrime la ilusi\u00f3n de haber incorporado las nuevas tecnolog\u00edas, en la pr\u00e1ctica estos recursos siguen funcionando como ap\u00e9ndice o biblioteca m\u00f3vil.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Estamos en un contexto plural, globalizado y complejo con nuevas tensiones (calidad vs. masividad, por ejemplo) e hist\u00f3ricas deudas, como una pol\u00edtica integral para los docentes o la reconstrucci\u00f3n del pacto familia-escuela. Se percibe la desconfianza y el cuestionamiento mutuos, que se vuelven trabas para la transmisi\u00f3n de la cultura y la valoraci\u00f3n de los contenidos. Cada vez m\u00e1s los padres se consideran autorizados a \u201cretar\u201d a los maestros, demostrando la lamentable p\u00e9rdida de prestigio de la educaci\u00f3n, que se suma a la ya mencionada p\u00e9rdida del sentido de autoridad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Sabemos que la educaci\u00f3n es permanente, a lo largo de toda la vida, y que supone una comunidad educadora que excede los l\u00edmites de la escolarizaci\u00f3n (con suerte, 180 d\u00edas de clases), ya que abarca \u201c365 d\u00edas de educaci\u00f3n al a\u00f1o\u201d. Sin embargo, se trata de una<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">problem\u00e1tica que no se resuelve volviendo (y a veces idealizando) a la escuela que \u201cya fue\u201d sino colaborando para construir una educaci\u00f3n diferente, al ser la Argentina uno de los pa\u00edses cuyo sistema educativo est\u00e1 en crisis. La comunidad educativa, integrada por familias, docentes y directivos \u2013entre otros\u2013 pareciera ser el \u00e1mbito para comenzar a poner los cimientos de esta construcci\u00f3n, cuyo objetivo primordial no es imponer una visi\u00f3n sobre otra, sino delinear los fines de la educaci\u00f3n, en su sentido m\u00e1s amplio, para estos tiempos. La propuesta de Jacques Delors en el informe de la UNESCO para el siglo XXI en torno a los pilares de la educaci\u00f3n: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser es un buen punto de partida. Y recordar que el primer deber de padres y maestros es la ejemplaridad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Datos<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u2013Mientras que en el 20% de los hogares relativamente m\u00e1s ricos (clases medias profesionales) el porcentaje de adolescentes que asisten a la escuela es del 100% -si bien s\u00f3lo un 86% lo hace en la edad correspondiente-, en el 20% de los hogares m\u00e1s pobres, esta cifra desciende al 84%. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u2013Los ni\u00f1os y ni\u00f1as de entre 5 y 14 a\u00f1os presentan una tasa de asistencia a la escuela de casi el 100%, si bien 1 de cada 10 de estos ni\u00f1os\/as presenta rezago escolar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u2013En el grupo de entre 15 y 17 a\u00f1os, a quienes corresponde completar la educaci\u00f3n secundaria, el rezago escolar deja atr\u00e1s al 39%, en donde cabe incluir a un 15% que directamente abandon\u00f3 la escuela.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">(EDSA. Observatorio de la Deuda Social Argentina. DII-UCA).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino \u201ceducar\u201d (ex ducere: sacar lo mejor de cada uno, de adentro hacia fuera, en el sentido socr\u00e1tico), la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[13,11,101,17],"class_list":["post-5804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-conflictos","tag-debates","tag-dialogo","tag-educacion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1vC","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}