{"id":5890,"date":"2011-07-01T18:57:42","date_gmt":"2011-07-01T21:57:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5890"},"modified":"2011-07-01T18:57:42","modified_gmt":"2011-07-01T21:57:42","slug":"editorial-hacer-politica-en-tiempos-de-twitter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5890","title":{"rendered":"Editorial: Hacer pol\u00edtica en tiempos de twitter"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\"><font size=\"3\"><font face=\"Times New Roman\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">El periodismo y la pol\u00edtica no pueden desentenderse de los grandes cambios que generan la permanente aparici\u00f3n y descarte de las nuevas tecnolog\u00edas vinculadas a la comunicaci\u00f3n. Usos y desaf\u00edos.<!--more-->La invenci\u00f3n de la imprenta en el siglo XV modific\u00f3 sustancialmente la manera de comunicarnos. Desde entonces, toda nueva tecnolog\u00eda vinculada a la transmisi\u00f3n y reproducci\u00f3n de ideas e im\u00e1genes cambi\u00f3 \u2013y a\u00fan contin\u00faa haci\u00e9ndolo\u2013 la manera de informarnos.<\/p>\n<p><\/font><\/font><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><font size=\"3\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p><\/font><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\">\u00a0<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si el siglo XX fue el reinado de los medios audiovisuales (radio, cine, televisi\u00f3n) y de la gran difusi\u00f3n de los diarios, pareciera que el actual estar\u00e1 signado por la comunicaci\u00f3n v\u00eda internet. La \u201cred\u201d, como se la llama usualmente, es un producto reciente. Quiz\u00e1 su subproducto m\u00e1s usado haya sido el correo electr\u00f3nico, que luego deriv\u00f3 en infinidad de nuevas alternativas de comunicaci\u00f3n. Hoy, palabras como \u201cblog\u201d, \u201cbloggeros\u201d, \u201cfacebook\u201d, \u201ctwitter\u201d, \u201cmail\u201d, \u201cgooglear\u201d, \u201cyoutube\u201d, \u201cchat\u201d, \u201cchatear\u201d o la infaltable \u201cwikipedia\u201d \u2013entre much\u00edsimas otras\u2013 son parte del vocabulario de cualquier persona, especialmente si es menor de 30 a\u00f1os.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">A estas nuevas modalidades deber\u00e1 agreg\u00e1rsele la telefon\u00eda celular, vale decir, la persona y su tel\u00e9fono son uno. Pese a haber comenzado como un \u201ctel\u00e9fono m\u00f3vil\u201d en la d\u00e9cada de 1990 (al menos en la Argentina), con el paso del tiempo y fruto del avance de la tecnolog\u00eda, se transform\u00f3 en tel\u00e9fono\/ Internet\/<em>personal computer<\/em>\/ c\u00e1mara fotogr\u00e1fica\/ filmadora m\u00f3vil. No son otra cosa que nuevos medios para comunicarnos, pero que est\u00e1n provocando cambios profundos en las maneras de interactuar. En este contexto, queremos detenernos ahora en dos \u00e1mbitos concretos: el periodismo y la pol\u00edtica, e intentar circunscribirlos a nuestro pa\u00eds. La prensa escrita tuvo su auge cuando los grandes diarios del mundo comenzaron a ganar influencia en la opini\u00f3n p\u00fablica. En la mayor\u00eda de los pasos, tal autoridad estuvo vinculada al grado de independencia del poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico que el medio pod\u00eda acreditar, as\u00ed como la seriedad y solvencia de su informaci\u00f3n e investigaci\u00f3n. Si los ciudadanos son quienes delegan el poder en personas para que gobiernen los destinos de una naci\u00f3n, en el marco de reglas de transparencia (de all\u00ed <em>\u201cres publica\u201d, <\/em>o cosa p\u00fablica), la necesidad de una prensa independiente, que ponga luz sobre los actos tanto de gobierno como de la sociedad civil, resulta una columna vertebral del sistema.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si bien exist\u00edan limitadas maneras de participar (concurriendo a un programa de televisi\u00f3n, llamando por tel\u00e9fono a una radio o escribiendo una carta de lectores), el consumidor de medios parec\u00eda ubicarse en un rol pasivo, de oyente\/receptor. La televisi\u00f3n y la radio, como signos diferenciadores de la prensa escrita, pudieron apelar a otras fibras de la persona, como las emociones y la sensibilidad, propias del efecto de ver y oir a los protagonistas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Internet pareciera ir un paso m\u00e1s all\u00e1: permite no s\u00f3lo la postura de consumidor de contenidos sino que tambi\u00e9n de alg\u00fan modo horizontaliza los v\u00ednculos, permitiendo que todos puedan ser emisores y receptores de noticias, opiniones u otros mensajes audiovisuales. El fen\u00f3meno de youtube, por ejemplo, admite sin discriminaci\u00f3n ni control a quien quiera mostrar habilidades art\u00edsticas, deportivas, sociales o lo que fuera. En el campo de la informaci\u00f3n, el periodismo se ve afectado por la opini\u00f3n inmediata, sin mediaci\u00f3n alguna, de sus consumidores. Basta con las p\u00e1ginas de internet de los diarios para observar los comentarios de quienes, con muy poco tamiz, reaccionan a las noticias.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La pol\u00edtica y los pol\u00edticos deben operar en este nuevo universo. Quien entiende de estas realidades, se posiciona mejor en la competencia pol\u00edtica. Valgan algunos ejemplos: Franklin D. Roosevelt ide\u00f3 sus famosas \u201ccharlas frente a la chimenea\u201d, que no eran otra cosa que un Presidente hablando por radio al pa\u00eds, sin mediaci\u00f3n alguna (un gesto que hoy repite a su manera el venezolano Hugo Ch\u00e1vez en <em>Al\u00f3 Presidente<\/em>). Es ilustrativa la an\u00e9cdota de John F. Kennedy en el primer debate televisado para las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, en el que se present\u00f3 de manera atildada, maquillado y demostrando un gran manejo de la c\u00e1mara frente a su oponente, Richard Nixon, quien apareci\u00f3 desali\u00f1ado, con mala postura y p\u00e1lido. El luego Presidente interpret\u00f3 lo que significaba la televisi\u00f3n, y es probable \u2013aunque dif\u00edcil de comprobar\u2013 que haya sido un importante empuj\u00f3n en su camino a la Casa Blanca. Finalmente, el manejo de Barack Obama y su equipo de las redes sociales, agreg\u00f3 a su campa\u00f1a el plus necesario para hacerse con la victoria.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Entonces, la pol\u00edtica y los medios no pueden ignorarse y deben convivir. Lo que resulta desafiante es la manera en que el debate pol\u00edtico se manifiesta a trav\u00e9s de las nuevas tecnolog\u00edas. Dif\u00edcil pensar que pueda articularse un intercambio de ideas serio sobre, por ejemplo, la manera de combatir la inflaci\u00f3n, mediante la dial\u00e9ctica de <em>twitter <\/em>expresada en 140 caracteres (este \u00faltimo p\u00e1rrafo, por caso, tiene 373 caracteres).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por otra parte, la participaci\u00f3n en la arena cibern\u00e9tica genera consecuencias que parecen estar esboz\u00e1ndose, pero resultan dif\u00edciles de medir en su impacto. En primer lugar, la tendencia pareciera ser la inmediatez de la reacci\u00f3n, lo que significa un marcado predominio de la pasi\u00f3n y el sentimiento por sobre la racionalidad. En segundo lugar, el lenguaje sufre una degradaci\u00f3n y simplificaci\u00f3n en pos de reaccionar y sostener lo que el receptor\/reactor \u201csiente\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Las relaciones humanas, claro est\u00e1, son de una enorme complejidad. La posibilidad de expresarse de inmediato, con la sensaci\u00f3n de que el mensaje podr\u00eda ser receptado por millones de personas, parece ser m\u00e1s fuerte que la necesidad de pensar, meditar y moderarse. La vieja frase \u201cSomos due\u00f1os de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras\u201d ahora se confirma exponencialmente, con los riesgos que ello comporta. Hoy la pol\u00edtica y el periodismo lentamente quedan atados a los teclados, los tel\u00e9fonos, <em>smart phones <\/em>y dem\u00e1s dispositivos tecnol\u00f3gicos, para bien y para mal. En esta coyuntura, el periodismo muta y la tecnolog\u00eda otorga nuevas herramientas a la pol\u00edtica. Si quienes detentan el poder tienen pocos escr\u00fapulos y apego l\u00e1bil a ciertas reglas de la informaci\u00f3n, pueden utilizar esta inconmensurable red de comunicaci\u00f3n en beneficio propio, con el agravante de que su financiamiento, en general, proviene de las arcas p\u00fablicas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En este caso, hay que hablar de propaganda y no de periodismo. La propaganda, aunque se disfrace de periodismo, est\u00e1 ajena a las regulaciones propias de la publicidad y del comercio. Por el poder, se olvidan principios como el cotejo de informaci\u00f3n, y se recurre a la mentira y la manipulaci\u00f3n a trav\u00e9s de la edici\u00f3n descarada de noticias, la segmentaci\u00f3n o el ocultamiento.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En este siglo el periodismo y la pol\u00edtica navegan aguas turbulentas. Se trata de un fen\u00f3meno que no puede desconocerse ni evitarse. Como toda cosa nueva, es tambi\u00e9n normal que genere rechazos, incomodidades y aprensi\u00f3n. El gran cambio de \u00e9poca tiene que ver con el cambio mismo: la continua y permanente aparici\u00f3n y descarte de tecnolog\u00edas. El gigantesco esfuerzo de la pol\u00edtica, el periodismo y la opini\u00f3n p\u00fablica estar\u00e1 en que prevalezca la moderaci\u00f3n, el juicio cr\u00edtico y el debate de ideas y conductas. Al fin y al cabo, la persona es una combinaci\u00f3n de raz\u00f3n y pasi\u00f3n, cuyo destino pareciera ser el equilibrio entre ambos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodismo y la pol\u00edtica no pueden desentenderse de los grandes cambios que generan la permanente aparici\u00f3n y descarte de las nuevas tecnolog\u00edas vinculadas a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[17,139],"class_list":["post-5890","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-educacion","tag-tecnologias"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1x0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5890"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5890\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}