{"id":5920,"date":"2011-07-01T16:51:15","date_gmt":"2011-07-01T19:51:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5920"},"modified":"2011-07-01T16:51:15","modified_gmt":"2011-07-01T19:51:15","slug":"los-martires-de-argelia-en-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5920","title":{"rendered":"Los m\u00e1rtires de Argelia en el cine"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Han pasado ya casi quince a\u00f1os desde que, junto al padre Bernardo Olivera, en aquel momento abad general de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia (m\u00e1s <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">conocidos como \u201ctrapenses\u201d), escribimos sobre los siete monjes asesinados en Argelia <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">el 21 de mayo de 1996. Lo recuerdo como si fuera hoy. Finalizaba una de sus charlas durante un encuentro del Movimiento de espiritualidad \u201cSoledad Mariana\u201d (fundado por \u00e9l en la Argentina). Nos hab\u00eda relatado lo acontecido en el monasterio Nuestra Se\u00f1ora de Atlas, a donde hab\u00eda tenido que viajar al enterarse del anuncio de la muerte de los monjes. Al llegar le confirmaron la noticia y le hicieron saber que hab\u00edan aparecido unos despojos. Dos d\u00edas m\u00e1s tarde supo que se trataba s\u00f3lo de las cabezas y que se ignoraba el destino de los cuerpos. Tuvo que participar luego en el reconocimiento de los restos, misa de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>exequias y entierro en el cementerio del monasterio. Inmediatamente, le suger\u00ed que deb\u00edamos escribir sobre el tema y darlo a conocer. \u00bfPor qu\u00e9? Era importante que la gente supiera de la existencia de m\u00e1rtires cristianos en el siglo XX. Ya no se trataba de <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>personajes casi imaginarios devorados por leones en el circo romano, sino de hombres de carne y hueso, asesinados por su fidelidad a Cristo, al Evangelio, a su compromiso mon\u00e1stico y a una comunidad isl\u00e1mica con la cual conviv\u00edan y trabajaban en paz.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Dom Bernardo, por un instante, dud\u00f3 si podr\u00eda interesarle el tema al p\u00fablico en general, pero al cabo de unas semanas me escribi\u00f3 desde Roma proponi\u00e9ndome relatar una cr\u00f3nica, bas\u00e1ndonos en los escritos de los monjes de aquel perdido monasterio en las colinas de los montes Atlas, sobre todo el \u201ctestamento\u201d del padre Christian de Cherg\u00e9 y el diario de Christophe. Hoy, cuando tomo conciencia de que la historia no s\u00f3lo fue relatada en varios libros que aparecieron posteriormente en Europa, sino que fue llevada al cine con un \u00e9xito inusitado en Francia, a trav\u00e9s de la pel\u00edcula <em>De dioses y de hombres <\/em>(llegando a obtener el segundo premio en el Festival de Cannes), me doy cuenta de que no nos equivocamos. Es que hoy en d\u00eda, m\u00e1s que dar c\u00e1tedra, hay que dar testimonio; m\u00e1s que decir, hay que obrar, sobre todo en temas ligados a la trascendencia espiritual. De lo contrario, nadie se conmueve ni se mueve, porque vivimos en un mundo secularizado y en extremo esc\u00e9ptico y racional, principalmente en Occidente. De all\u00ed que el \u201ctestamento\u201d de Christian de Cherg\u00e9 (prior del monasterio) haya conmovido a tanta gente, puesto que tres a\u00f1os antes de su muerte, en un peque\u00f1o escrito, prefiguraba su martirio mostr\u00e1ndose dispuesto a \u201cdar\u201d la vida y a \u201cperdonar\u201d a su posible asesino del futuro. Y lo encabezaba con una frase por dem\u00e1s prof\u00e9tica: \u201cCuando un A-Dios se vislumbra\u2026\u201d. Frase que mezclaba despedida con encuentro, un ver el final que ser\u00eda para el alma que espera, el principio. Me ocurri\u00f3 algo parecido al ver la pel\u00edcula, conociendo el final, pero esperando meditar el desarrollo desde el comienzo. Y no sal\u00ed defraudado, porque ver este testimonio llevado al cine fue como una gota de agua fresca cayendo en el desierto apagado de un mundo al que le cuesta nombrar a Dios, como una pizca de sal sobre la masa insulsa del espect\u00e1culo acostumbrado. Se destaca no s\u00f3lo al mostrar pinceladas de la vida sencilla de los trapenses en la meditaci\u00f3n, el silencio, el trabajo y la oraci\u00f3n, sino al bosquejar la forma de vivir en clave de comunidad mon\u00e1stica y la toma de decisiones tan trascendentales donde puede estar en juego hasta la propia vida.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Individualidad y comunidad que se percib\u00edan en los escritos rescatados del monasterio por Dom Bernardo Olivera, como era aquel diario del padre Christophe Lebreton, que morir\u00eda a los 45 a\u00f1os. Unos meses antes del secuestro y martirio escrib\u00eda: \u201cPresencia de la muerte. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, ella es la asidua compa\u00f1era del monje. Esta compa\u00f1\u00eda ha tomado una intensidad m\u00e1s concreta debido a las amenazas directas, a los asesinatos que han tenido lugar muy cerca de nosotros y a ciertas visitas.\u2026La muerte violenta de uno de nosotros o de todos a la vez, no ser\u00eda m\u00e1s que una consecuencia de esta opci\u00f3n de vida en seguimiento de Cristo\u2026\u201d. Y d\u00edas despu\u00e9s, terminar\u00eda un poema diciendo: \u201cPor favor, t\u00f3mame\u201d. Muchos no comprendieron el por qu\u00e9 de la decisi\u00f3n de los monjes de permanecer en el monasterio, pese a tener el permiso y hasta la sugerencia de la Orden para salir de Argelia ante las amenazas esgrimidas contra todos los extranjeros por los <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">grupos integristas isl\u00e1micos (\u201cLos que se queden, morir\u00e1n\u201d). Se trataba de estar dispuestos a \u201cdar la vida\u201d por los amigos, que no s\u00f3lo eran los miembros de la comunidad mon\u00e1stica, sino las familias musulmanas de los alrededores, a quienes no quer\u00edan abandonar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No todos estamos llamados a vivir la gracia del \u201cmartirio rojo\u201d, el de la sangre, pero, si \u201cmartirio\u201d significa, precisamente, \u201cdar testimonio\u201d, esta gracia est\u00e1 abierta para todos en la posibilidad de vivir el \u201cmartirio blanco\u201d, muriendo cada d\u00eda a nuestras propias debilidades y optando por el camino del amor.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por \u00faltimo, recuerdo de aquella cr\u00f3nica el haber colocado al comienzo del libro el escudo del monasterio, que llevaba como figura una cruz sobre un monte y la frase de la m\u00edstica inglesa Juliana de Norwich: \u201cTout finira bien, Alleluia\u201d (Todo terminar\u00e1 bien, Aleluya). \u00bfPero c\u00f3mo pod\u00eda haber terminado bien, si siete de los monjes fueron degollados?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La mejor respuesta fue la frase evang\u00e9lica utilizada por Juan Pablo II en una carta de condolencias a los trapenses: \u201cSi el grano de trigo ca\u00eddo en el suelo no muere, permanece solo, pero si muere, produce fruto en abundancia\u201d. El \u00e9xito de la pel\u00edcula <em>De dioses y de hombres <\/em>muestra parte de los frutos obtenidos. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor, junto a Bernardo Olivera, escribi\u00f3 el libro <em>Los m\u00e1rtires de Argelia <\/em>(Paulinas). De pr\u00f3xima aparici\u00f3n: <em>Tengo sed. Tras los pasos de Teresa de Calcuta <\/em>(Lumen).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado ya casi quince a\u00f1os desde que, junto al padre Bernardo Olivera, en aquel momento abad general de la Orden Cisterciense de la Estrecha&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[32],"class_list":["post-5920","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1xu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5920\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}