{"id":5988,"date":"2011-08-02T16:55:16","date_gmt":"2011-08-02T19:55:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5988"},"modified":"2011-08-02T16:55:16","modified_gmt":"2011-08-02T19:55:16","slug":"guimaraes-y-las-desventuras-de-su-traduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=5988","title":{"rendered":"Guimar\u00e3es y las desventuras de su traducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">A partir de la entrevista a Annette Flynn publicada en el n\u00famero anterior, donde se <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">refiere largamente a la obra de Jorge Luis Borges y se\u00f1ala tambi\u00e9n su admiraci\u00f3n por <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa, ahora Santiago Kovadloff escribe sobre el autor brasile\u00f1o. <!--more--><\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/kovadloff-guimaraes20rosa204.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-5989\" title=\"kovadloff-guimaraes20rosa204\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/kovadloff-guimaraes20rosa204-199x300.jpg\" alt=\"kovadloff-guimaraes20rosa204\" width=\"199\" height=\"300\" \/><\/a>Cada vez que me acerco a Guimar\u00e3es con la intenci\u00f3n de traducirlo, me parece o\u00edr, venida de sus textos, la misma advertencia, en rigor un ultim\u00e1tum, cuya severidad aparece atenuada bajo la forma cordial de una pregunta: \u201c<em>Como \u00e9, compadre: voc\u00ea veio disposto a brincar com a sua l\u00edngua?\u201d <\/em>\u00a1Jugar con el idioma! \u00bfPero qui\u00e9n soy yo para conocer el evasivo l\u00edmite que separa al juego verbal del palabrer\u00edo, la libertad creadora del caos expresivo?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Ni Rimbaud ni Girondo, claro; ni Guimar\u00e3es ni Macedonio. Kovadloff y a duras penas y, sin embargo, todos nosotros alguna vez atravesamos por lo menos uno de esos brev\u00edsimos instantes de gracia y certidumbre que ense\u00f1an a distinguir, sin vacilaciones, al genio del charlat\u00e1n. De modo que esa es la advertencia de Guimar\u00e3es, su razonable exigencia. Nos hace, adem\u00e1s, dos recomendaciones (pude entreverlas mientras lo le\u00eda y trabajaba). Pide Rosa, por un lado, cierta imaginaci\u00f3n verbal; la pide por igual a lectores y traductores. Por otro, una aclaraci\u00f3n de estos \u00faltimos a los primeros en la que sugiere asentar, lealmente, que las torpezas del traductor no tienen por qu\u00e9 ser las del poeta.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Por lo dem\u00e1s, y esto ya es cosecha de mi propia experiencia, con Guimar\u00e3es siempre se corre el riesgo de plagiarlo en lugar de traducirlo; riesgo solapado y constante a que da lugar la propia libertad interpretativa que impone su prosa. Dec\u00eda Heidegger, sagazmente, que traducir no es verter sino \u201chablar el idioma del asunto\u201d. De eso se trata con Guimar\u00e3es, no cabe duda. De nadie como de \u00e9l corresponde asegurar \u2013en el \u00e1mbito de la actual narrativa en lengua portuguesa\u2013 que es un estilista, un hombre que revolucion\u00f3 los recursos literarios de su lengua y que, parafraseando a John Locke, bien podr\u00eda haber dicho que si las palabras no coinciden con lo que se siente, peor para las palabras.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Por eso, por todo eso, es en cierta medida imposible traducir a Guimar\u00e3es Rosa. No hay <em>a qu\u00e9 <\/em>traducirlo. A menos que el trabajo del traductor sea ascendido al grado de labor semicreadora y se decida entonces correr la aventura (la desventura del t\u00edtulo) de hacer con \u00e9l, en castellano, lo que a su turno hizo Guimar\u00e3es con el portugu\u00e9s: reinventarlo; tratar de hablar el idioma del asunto. Seguir, como un disc\u00edpulo afanoso, su ejemplo magistral.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">De all\u00ed los neologismos que abundan en mi versi\u00f3n de <em>Tutameia<\/em>; los barbarismos, quiz\u00e1s; las licencias sint\u00e1cticas, tal vez abusivas, la aparente indisciplina verbal y el cariz caprichoso de ciertas formas sustantivas. Pero de all\u00ed tambi\u00e9n \u2013y \u00e9ste es el esperanzado consuelo\u2013 la m\u00ednima r\u00e1faga de esa gran poes\u00eda de Guimar\u00e3es Rosa que, por momentos, me parece ver correr por las p\u00e1ginas de la traducci\u00f3n que sigue.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><strong>Contraperiplo, de Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfY usted quiere llevarme, distante, a las ciudades? Despacio. Todo para m\u00ed es viaje de vuelta. Y no en cualquier oficio \u00bfeh? El que tuve yo hasta hoy, que me gusta y del que algo entiendo, es el de gu\u00eda de ciegos: esfuerzo destino que me place. \u00bfY me dejar\u00e1n ir? Desde que mi ciego don Tom\u00e9 pas\u00f3, me maltratan, golpean, murmuran desconfiados. <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Tierra de injusticias.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Aqu\u00ed paramos, meses, a causa de mujer, por cuenta del fallecido. Detengan, entonces, a la mujer, apri\u00e9tenla, al marido rufi\u00e1n, que expliquen ellos, claramente, lo que no lleg\u00f3 a ocurrir. Terrible, la mujer. \u00a1Comisario, contenga, si puede, el alma de mi se\u00f1or Tom\u00e9 ciego! Se amancebaba oculto con la mujer, \u00d1a Justa \u00bfalguien lo supo? Yo preve\u00eda y gobernaba.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Lo que no me cabe es c\u00f3mo rod\u00f3 barranca abajo, c\u00f3mo fue a rendir el alma. Decidir yo no decido; divulgo, apenas: que las cosas comienzan de veras por detr\u00e1s de lo que ocurre, en contracurso; cuando el remate sucede, ya est\u00e1n desaparecidas. Suspiros. Declaro, ahora, defino apenas. Usted nada me pregunt\u00f3. Yo s\u00f3lo respondo a lo que no me preguntan. Las mujeres locas por \u00e9l, que era un Jes\u00fas, con su barba. Pero \u00e9l, primero, me preguntaba: \u201c\u00bfEs linda?\u201d. Le informaba que s\u00ed, siempre. Para m\u00ed cada mujer vive hermosa: las rojas, las pardas, las blancas, en los caminos. \u00bfGustaban de \u00e9l, ciego completo, porque de ellas no pod\u00eda descubrir formas ni facciones? Don Tom\u00e9 se encrestaba, lavaba con jab\u00f3n su cuerpo, mendigaba ropas. Yo beb\u00eda.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Deambul\u00e1bamos, sitio tras sitio, sin prevenir que ya est\u00e1bamos en rumbo hacia aqu\u00ed. Traigo culpas sepultadas. Uno en la calle, arrastrando ciegos, suele afligirse como el que avanza, al rev\u00e9s de todos, contra corriente.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No era as\u00ed con mi patr\u00f3n. Yo dirig\u00eda, \u00e9l me secundaba, tomado cada uno a una punta del bast\u00f3n labrado en plomo. \u00bfBeber\u00e9 para imponerme amores de otros? Me renegaban diciendo que no andaba ya en edad de gu\u00eda de ciegos, vieja la mano, maltrecho, y adem\u00e1s, cabez\u00f3n y jorobado. El pueblo sabe las faltas. \u00bfY no ha de ser que yo, para no ver, vengo a evocar lo ajeno? Bebo. Tomo hasta apagarme, veo otras cosas. El sab\u00eda esperarme, cuando yo, borracho, terminaba en el suelo. Me aconsejaba. S\u00faplica de ciego: que vea m\u00e1s de lo que ve quien pueda.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Me envidiaba: no ve\u00eda que yo era defectuoso, feazo. \u00a1Odio era lo que sent\u00eda porque yo s\u00f3lo ve\u00eda enteras las mujeres que de \u00e9l gustaban! Conducir ciegos, \u00bfes como arrastrar al condenado, al de ning\u00fan poder, al que, sin embargo, adivina m\u00e1s que nosotros? El harapiento s\u00f3lo puede re\u00edrse del andrajoso. Sent\u00eda ganas suaves de montarlo, sin freno, sin espuela\u2026<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Y ac\u00e1 estamos, as\u00ed es. La mujer mir\u00f3 al ciego, con modos de quien entrega, con fuerza toda guardada. Esa era la distinta, la muy fulana: fea, fea a pesar de los poderes de Dios. Pero quer\u00eda, era fatal. Se arrodill\u00f3 para pedirme, deseaba que yo, a mi se\u00f1or ciego, mintiese. Proced\u00ed: \u201c\u00a1Esta es hermosa, la m\u00e1s!\u201d, le dije, di seguridades. El ciego acarici\u00f3 su <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">barba, pase\u00f3 su mano por los brazos de ella, el gesto osado. Suspir\u00f3, ardiendo como ojo de brasa. No tuve remordimientos. Jadearon los dos, lloraron, enternecidos, airosos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Se encontraban, cada noche, despu\u00e9s de que yo, con lo mejor, con lo oportuno, ambientaba y luego, a la distancia, me quedaba vigilando. La desde\u00f1aba el marido, seco el hombre, extravagante, no asomaba jam\u00e1s por su casa. \u00bfAlguien sospech\u00f3? Nadie como un ciego para esconder logros. \u00bfY qui\u00e9n vigila como yo? Ella me daba aguardiente, comida. Tambi\u00e9n \u00e9l me complac\u00eda. Pon\u00eda la feria en mis manos. Me cuidaban. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda durar de ese modo, en tan colmada estima?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">No se aquieta la vida. Hasta que el ciego se despe\u00f1\u00f3 en lo oscuro del barranco, en lo mortal. Hab\u00eda que verlo venirse en delicias. La mujer perseveraba \u2013que maullara a perros, que ladrase a gatos. \u00bfQu\u00e9 tengo que ver yo en el asunto? Todos se empecinan en llamarme ladr\u00f3n. \u00bfAcaso no era ciego el que muri\u00f3?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los dos necesit\u00e1ndome, en las pausas. La mujer, loca, inst\u00e1ndome a que a \u00e9l le reprodujese sus presumidas bellezas. Don Tom\u00e9, de esas nuestras no contrariadas charlas a solas, extra\u00eda celo, porf\u00edas, enojos. Pero yo le informaba falsamente leal: <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">que los ojos de ella desped\u00edan fulgores, que el resplandor de sus dientes, aquellas chispas, el sumo color de las mejillas. Don Tom\u00e9, frotando barbas, sorb\u00eda tambi\u00e9n el deleite de describirme lo que el amor le daba. Su pasi\u00f3n no deca\u00eda. \u00bfS\u00f3lo es posible <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">no ver siendo ciego? El marido, inmoral, beb\u00eda conmigo, quer\u00eda mi complicidad, apoderarse del dinero de la bolsa\u2026 Yo, borracho y fr\u00e1gil, diminuto \u00bfdebo enmendar ceguera y locura de todos? Yo si me dejaran, debelaba y concertaba. Pero no hay quien espere a la esperanza. Todos siguen, a tontas y locas, hasta hacerse estallar. Enti\u00e9ndame.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Aqu\u00ed, donde \u00e9l hall\u00f3 el desastre, otros especulan, me afrentan, y, desde el final al principio, me encuentro sin r\u00edo ni puente.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">D\u00eda que dio en mala noche. El se extravi\u00f3, bordeando el precipicio; y en lo muy oscuro, cayendo, fue a morir. \u00bfNo habr\u00e1 sido puro azar, racha negra? Cosa de solitario desafiar, celoso, buey bufando, y, ay, resbal\u00f3, roto, ensangrentado, terrible, de la tierra.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfO el marido, ardiendo por matar y robar, empuj\u00f3 al otro hoyo abajo? Es en noches alunadas cuando m\u00e1s son los peligros para el ciego\u2026 Y don Tom\u00e9, hasta el final, desvariaba. \u00a1Dec\u00eda que estaba volviendo a ver! Delirios de pasi\u00f3n, desmesuras del deseo, querer cueste lo que cueste, avistar a la mujer \u2013sus trazos\u2013 aquella hermosura que, nosotros tres, desfeando, tanto hubimos inventado. Entreviendo que ella era de real mala figura, \u00bfno pudo \u00e9l, desilusionado de dolor, haber llegado al suicidio, despe\u00f1arse? No hay peor ciego que el que quiere ver\u2026 Dio en la muerte. \u00bfO que ella, viendo que \u00e9l habr\u00eda de ver, haya querido, ante todo, destrozar lo asombroso, empuj\u00e1ndolo, cuesta abajo, al visionario? Car\u00e1cter de mujer es c\u00e1scara y carozos. Ella, hacia lo \u00faltimo, ya se estremec\u00eda, de pavores de amor, siempre que \u00e9l, palpador, con fuertes ansias, manoseaba su cara, la que \u00e9l oy\u00f3 decir, dedeando. As\u00ed debi\u00f3 ser\u2026<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si en el momento yo estaba embriagado, borracho cuando \u00e9l se despe\u00f1\u00f3, \u00bfqu\u00e9 puedo saber? \u00a1No me entiendan! Dios ve. Dios aturde y mata. Lo que cabe aguardar son s\u00f3lo restos de vida. Dice la mujer que me acusar\u00e1 del crimen, sin pena, si no me atrevo con ella\u2026 El marido, terrible, gemidor, dice que fui yo el denunciante\u2026 Feroces, los otros, amenazan, me injurian\u2026 Usted no me dice nada. Tengo y no tengo. \u00a1Pr\u00e9ndanme! \u00a1L\u00e1rguenme! La mujer ya anda casi pre\u00f1ada. Me llamo Prudenciano. Ahora el ciego ya no ve m\u00e1s\u2026 \u00bfLa culpa ser\u00e1 siempre del lazarillo?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">S\u00f3lo he de recomenzar si hay otras cosas por proseguir. \u00bfO es que Dios no es mundial? Temo que sea yo el terrible. Y usted, amistoso, \u00bftodav\u00eda quiere llevarme a sus ciudades? Decido. Pregunto por d\u00f3nde ando. Acepto, sabiendo, en este lento ir hacia lejos. Volver <\/span><\/span><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">hacia el final de la ida. Repienso, no pienso. Me escucho maldecir a mi fallecido cuando las nostalgias se me dan. Ciudad grande, all\u00e1 el pueblo es infinito. Voy, como gu\u00eda de ciegos, siervo de due\u00f1o ciego, iluminante, usual en lo inusual, con usted, don Desconocido.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa naci\u00f3 en Gordisburgo, Minas Gerais, en 1908. M\u00e9dico y diplom\u00e1tico, residi\u00f3 durante varios a\u00f1os en Europa. En 1946 public\u00f3 su primer libro de cuentos, Sagarana, y diez a\u00f1os m\u00e1s tarde el segundo, Corpo de baile y tambi\u00e9n su novela Grande Sert\u00e3o Veredas. En 1962 apareci\u00f3 Primeiras estorias y en 1967, a\u00f1o de su muerte, Tutameia terceiras estorias (Menudencia), piedra angular de su excepcional y <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">deslumbrante mundo narrativo. De \u00e9l proviene \u201cContraperiplo\u201d, el cuento que hoy publica Criterio en traducci\u00f3n de Santiago Kovadloff.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de la entrevista a Annette Flynn publicada en el n\u00famero anterior, donde se refiere largamente a la obra de Jorge Luis Borges y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[149,31],"class_list":["post-5988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-guimaraes-rosa","tag-libros"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1yA","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5988\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}