{"id":6042,"date":"2011-08-02T19:22:22","date_gmt":"2011-08-02T22:22:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6042"},"modified":"2011-08-02T19:22:22","modified_gmt":"2011-08-02T22:22:22","slug":"vuelo-1472-destino-tucuman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6042","title":{"rendered":"Vuelo 1472, destino Tucum\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Una demora inesperada, un impasse en la rutina, una conversaci\u00f3n sincera entre distintos pero iguales. La ocasi\u00f3n de descubrir cu\u00e1nto necesitamos de los otros, hoy y siempre.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Aeroparque hab\u00eda sido cerrado y gran parte de los vuelos de cabotaje fueron trasladados a Ezeiza, por eso los pasajeros del vuelo 1472 de las 8:20 tuvimos que llegar a la Terminal con tiempo, desde las 6:30. Listos en el preembarque, se demoraba el anuncio de la llamada, y as\u00ed fue pasando el tiempo, sin mayores explicaciones. Los nervios, la angustia por la jornada de trabajo en Tucum\u00e1n que peligraba se iban acumulando en la inc\u00f3moda espera. Al mediod\u00eda anuncian la cancelaci\u00f3n del vuelo y la posibilidad de viajar a las 18:30, y reemprenden el chek-in. Aqu\u00ed empiezan las dudas y las preguntas: \u00bfvaldr\u00e1 la pena hacer el vuelo de todas maneras, con un d\u00eda ya casi perdido? Nos dan unos tickets para almorzar y hacia all\u00ed nos dirigimos un grupo de penas comunes, entre comentarios y preguntas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Se arma una mesa al azar con varios pasajeros y cada uno fue contando el motivo de su viaje, qui\u00e9n era y hacia d\u00f3nde iba con su vida. \u00c9ramos una muestra de la clase media argentina; falt\u00f3 completar el espectro con alg\u00fan referente y alguien humilde, para ser una radiograf\u00eda perfecta del cuerpo social. Una linda se\u00f1ora, vital y alegre, viajaba con <\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">sus tres hijas a festejar sus 80 a\u00f1os. Italiana de nacimiento, profesora en Buenos Aires, algo ejemplar. Sus hijas, de aspecto europeo, de unos 50 a\u00f1os, completaban la imagen de la familia unida que sabe conservar los valores y hacerlos multiplicar. Una de ellas conduce un centro de discapacitados mentales, otra es terapista en el centro de Rehabilitaci\u00f3n del Lisiado. Un joven m\u00e9dico de Rosario deb\u00eda hacer una intervenci\u00f3n a un paciente tucumano; \u00e9l, que fue el m\u00e1s perjudicado, sencillo y amable supo adaptarse al cambio imprevisto. Un empresario, fabricante de implantes met\u00e1licos, uruguayo, joven tambi\u00e9n, con mucho humor y chispa rioplatense, nos clasific\u00f3 a todos r\u00e1pidamente para hacernos bromas y alegrarnos. Un representante de una firma mexicana de art\u00edculos para el hogar, c\u00e1lido y atento, se sum\u00f3 al encuentro positivo. Vegetariano y h\u00e1bil con la tecnolog\u00eda moderna, busc\u00f3 el n\u00famero del colegio de arquitectos tucumano y me prest\u00f3 su tel\u00e9fono para hablar. Gracias a su ayuda pude explicar las demoras de mi arribo y asegurarme que me esperar\u00edan en el jurado de los premios. Una joven psic\u00f3loga misionera, muy bella con su risa alegre y contagiosa, iba al encuentro de su marido, m\u00e9dico residente en Tucum\u00e1n. Una tucumana de pelo negro y belleza criolla, que trabaja en Capital y volv\u00eda de una visita familiar, se mostr\u00f3 calma y prudente, como toda provinciana. Se sumaban de a ratos un auditor de empresas, una joven pareja que iba a un casamiento y una estudiante que volv\u00eda al hogar. Y yo, que me present\u00e9 como arquitecto, explicando que mi jornada de jurado en el colegio de arquitectos peligraba su sentido en la medida en que continu\u00e1ramos demorados en Ezeiza.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Este encuentro me result\u00f3 muy fuerte, un corte inesperado en la rutina diaria, un tiempo sin tiempo, sin compromisos ni tareas, hecho s\u00f3lo de esperar, abri\u00e9ndonos unos a otros, contando qui\u00e9nes \u00e9ramos, qu\u00e9 hab\u00edamos hecho en nuestras vidas, cu\u00e1ntos a\u00f1os hab\u00edamos recorrido este camino de cada uno, qu\u00e9 hab\u00edamos logrado, qu\u00e9 proyectos nos quedaban por lograr.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">Esta aventura se present\u00f3 como met\u00e1fora de lo que ser\u00e1 nuestro \u00faltimo viaje: un d\u00eda, de repente, nos encontraremos solos, sin familia, caminando hacia la Casa del Padre. Y a medida que avancemos nos iremos encontrando con otros hermanos que, igual que nosotros, buscan un destino seguro. Ser\u00e1n, como en Ezeiza, de todas las edades y de todos los colores, y comenzaremos a hermanarnos y contarnos los qu\u00e9 y los c\u00f3mo de nuestras vidas. Y ser\u00e1 igualmente grato saber que estamos juntos y que esa es la \u00fanica manera de llegar a realizar el vuelo deseado. Porque lo que dilata el alma y supera todo<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">lo que se pueda desear en esta vida, es encontrarse con los dem\u00e1s y poder quererse. Supongo que este preciado tesoro tambi\u00e9n nos acompa\u00f1ar\u00e1 en la prolongaci\u00f3n de nuestra existencia. Finalmente, a las 18:30 reci\u00e9n se reprogramaban los vuelos y qui\u00e9n sabe a qu\u00e9 hora hubiera sido posible volar. Avis\u00e9 a Tucum\u00e1n y volv\u00ed a mi casa en \u00f3mnibus. Atr\u00e1s quedaron 12 horas en Ezeiza y un sabor de quien hab\u00eda vivido algo m\u00e1gico, un calorcito en el alma que quer\u00eda dejar registrado y que a\u00fan hoy sigo saboreando.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El autor es arquitecto, escultor y pintor; se ha destacado por organizar experiencias de autoconstrucci\u00f3n asistida. En Criterio de noviembre de 2007, Raquel Barros coment\u00f3 su exposici\u00f3n \u201cLes gamins cartoneros\u201d realizada en Par\u00eds.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una demora inesperada, un impasse en la rutina, una conversaci\u00f3n sincera entre distintos pero iguales. 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