{"id":6081,"date":"2011-09-01T12:29:47","date_gmt":"2011-09-01T15:29:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6081"},"modified":"2011-09-01T12:29:47","modified_gmt":"2011-09-01T15:29:47","slug":"que-debe-explicar-zaffaroni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6081","title":{"rendered":"Qu\u00e9 debe explicar Zaffaroni"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/zaffaroni-web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6082\" title=\"zaffaroni-web\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/zaffaroni-web-120x120.jpg\" alt=\"zaffaroni-web\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La denuncia de La Alameda \u2013organizaci\u00f3n que lucha contra la trata de personas\u2013 de que en seis departamentos de propiedad del juez de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n y prestigioso penalista Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni, funcionan prost\u00edbulos exige que el ministro explique si es part\u00edcipe del \u201ccomercio sexual\u201d que all\u00ed se practica.<!--more--><\/span><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">La ley 26.364 de Trata de Personas, que reform\u00f3 el C\u00f3digo Penal, castiga con prisi\u00f3n a quienes participen de ese vil negocio al disponer que \u201c(\u2026) existe explotaci\u00f3n en cualquiera de los siguientes supuestos: (\u2026) c) Cuando se promoviere, facilitare, desarrollare o se obtuviere provecho de cualquier forma de comercio sexual\u201d (art. 4\u00ba). Si hubiese cometido este delito doloso deber\u00eda ser destituido en juicio pol\u00edtico, y penado con prisi\u00f3n.<\/span><span style=\"color: #d6d6d6;\">;<\/span><span style=\"color: black;\">Ello exige una explicaci\u00f3n convincente como no lo fue, al menos para nosotros, la que el juez dio ante el Senado, cuando se debati\u00f3 el pliego para su designaci\u00f3n en la Corte, y se le objetara: <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">&#8211; Que desde 1969, durante el gobierno militar de entonces, fue juez de la C\u00e1mara de Apelaciones de la provincia de San Luis, para lo cual jur\u00f3 por el Estatuto de la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d;<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">&#8211; Que en 1976, en el \u00faltimo gobierno de facto, jur\u00f3 por el \u201cEstatuto del Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional\u201d cuando fue designado juez en lo criminal de sentencia en la Capital Federal;<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">&#8211; Que, seg\u00fan el senador Rodolfo Terragno que objet\u00f3 su pliego, en ese Juzgado ingresaron, entre 1976 y 1983, 128 h\u00e1beas corpus; 38 correspond\u00edan a infracciones policiales, 6 fueron desistidos; pero de los 84 restantes, cuando hab\u00eda detenci\u00f3n, Zaffaroni sol\u00eda disponer la libertad. En cambio, en los casos de desaparici\u00f3n de personas, en 27 casos rechaz\u00f3 la acci\u00f3n y remiti\u00f3 las actuaciones a la C\u00e1mara del Crimen de la Capital o al Juzgado de Instrucci\u00f3n competente de la provincia de Buenos Aires, para que se investigase la privaci\u00f3n de la libertad. \u201cNo he encontrado ning\u00fan ejemplo de actividad judicial de Zaffaroni que haya puesto en aprietos a las autoridades o permitido salvar una vida\u201d. En el caso \u201cOllero In\u00e9s\u201d, Zaffaroni rechaz\u00f3 el h\u00e1beas corpus, y ese fallo, confirmado por la C\u00e1mara, fue revocado por la Corte Suprema de Justicia (25\/4\/78), reproch\u00e1ndole no \u201cextremar la investigaci\u00f3n adoptando las medidas necesarias\u201d a fin de esclarecer qu\u00e9 hab\u00eda pasado luego de la detenci\u00f3n de la desaparecida.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">&#8211; Que en 1980 Zaffaroni escribi\u00f3 el libro <em>Derecho Penal Militar <\/em>en el que sostuvo que en determinadas circunstancias, como ser un \u201chipot\u00e9tico estado de necesidad\u201d en el que sucediera la \u201cdesaparici\u00f3n de cualquier autoridad o siendo incapaz la que resta\u201d, un grupo militar pod\u00eda \u201cusurpar justificadamente la funci\u00f3n p\u00fablica\u201d; y esboza asimismo nociones t\u00e9cnicas como: \u201cderecho penal militar de excepci\u00f3n\u201d, \u201ccircunstancias especiales\u201d, <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>\u201cnecesidad terrible\u201d, \u201cnecesidad terribil\u00edsima\u201d, \u201cbando militar como ley material\u201d, \u201cbando militar como tipificador de delitos\u201d, \u201cexcepcional necesidad de dar muerte al delincuente\u201d, o \u201cmuerte por leg\u00edtima defensa cuando el delincuente haga armas contra la autoridad\u201d. Ese libro est\u00e1 actualmente agotado. En su descargo ante el Senado Zaffaroni dijo: \u201cJur\u00e9 por el Estatuto del Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional, jur\u00e9 por el Estatuto de Ongan\u00eda, jur\u00e9 por la Constituci\u00f3n reformada por Lanusse en 1973, jur\u00e9 por la Constituci\u00f3n Nacional de 1853 y jur\u00e9 por la Constituci\u00f3n reformada en 1994\u201d, lo que en vez de ser un atenuante mejor pareci\u00f3 un agravante. Tambi\u00e9n dijo que: \u201cComparto [esto] con toda mi generaci\u00f3n. [Yo] no era un militante pol\u00edtico. Era un abogado, un juez, un funcionario. Lo tom\u00e1bamos como una profesi\u00f3n.\u201d (\u2026) \u201cNac\u00ed y me cri\u00e9 en medio de convulsiones pol\u00edticas y de tipo institucional, como toda la gente de mi generaci\u00f3n\u201d. \u201cEst\u00e1bamos habituados a ver como normal lo que era anormal\u201d (\u2026) \u201cLos que nacieron o se criaron en los \u00faltimos veinte a\u00f1os quiz\u00e1 no lo entiendan. Es una vivencia por la que asumo la responsabilidad, pero junto con toda mi generaci\u00f3n\u201d. Trasladar sus culpas personales a una generaci\u00f3n, tampoco nos satisfizo, y no quisi\u00e9ramos escuchar un descargo parecido para explicar, ahora, lo de la prostituci\u00f3n en sus departamentos. Los jueces del Proceso fueron calificados de part\u00edcipes del sistema represivo por la \u201cdoctrina del paralelismo\u201d elaborada por los fundadores del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), al que despu\u00e9s de 1983 Zaffaroni se incorpor\u00f3. A su vez, las Madres de Plaza de Mayo, presididas por Hebe de Bonafini, denunciaron por \u201cconniventes y funcionales a los designios de los usurpadores\u201d a 437 jueces que juraron por los \u201cObjetivos B\u00e1sicos del Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional\u201d entre 1976 y 1980, como \u201crepresores del Poder Judicial\u201d; en esa lista, publicada entonces en la p\u00e1gina web de esa Asociaci\u00f3n, figuraba en el puesto 435 Zaffaroni.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sin embargo, Bonafini defendi\u00f3 en estos d\u00edas a ese \u201crepresor\u201d, y \u00e9ste, a su vez, anunci\u00f3 p\u00fablicamente que donar\u00e1 a las Madres de Plaza de Mayo el dinero de una cuenta que posee en Suiza, por la cual tambi\u00e9n ha sido denunciado. Cuando a un viejo abogado penalista, se le preguntaba si era justo defender a despreciables delincuentes respond\u00eda: \u201cLa Justicia, en el Juicio Final\u201d. Los que tambi\u00e9n creemos en la Justicia entre los hombres nos gustar\u00eda una explicaci\u00f3n convincente de un juez digno. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 10.5pt; color: black; font-family: Cambria; mso-bidi-font-family: Cambria;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: 8pt; color: black; font-family: Cambria; mso-bidi-font-family: Cambria;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Los autores son abogados.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La denuncia de La Alameda \u2013organizaci\u00f3n que lucha contra la trata de personas\u2013 de que en seis departamentos de propiedad del juez de la Corte&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[13,26,161],"class_list":["post-6081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-conflictos","tag-independencia","tag-zaffaroni"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1A5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6081\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}