{"id":6112,"date":"2011-09-01T11:45:02","date_gmt":"2011-09-01T14:45:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6112"},"modified":"2011-09-01T11:45:02","modified_gmt":"2011-09-01T14:45:02","slug":"cine-un-analista-del-pontifice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6112","title":{"rendered":"Cine: Un analista del Pont\u00edfice"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/moretti.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6113\" title=\"moretti\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/moretti-120x120.jpg\" alt=\"moretti\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>El estreno de <em>Habemus Papam<\/em> permite reencontrar al director y actor Nanni Moretti con constantes de su cine. Aqu\u00ed reemplaza la iron\u00eda por una mirada tamizada de humor y candidez: una historia planteada en los entretelones del c\u00f3nclave vaticano.<!--more--><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/habemus-papam.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-6114\" title=\"habemus-papam\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/habemus-papam-300x225.jpg\" alt=\"habemus-papam\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>En su estreno local perdi\u00f3 la m final de la expresi\u00f3n latina original <em>Habemus Papam <\/em>(tenemos Papa), con la que el cardenal protodi\u00e1cono anuncia el nombre del nuevo Papa. El pontificado de Karol Wojtyla, el tercero m\u00e1s largo en la historia cat\u00f3lica, hizo que al menos una generaci\u00f3n no tuviese testimonio directo de la reuni\u00f3n del colegio cardenalicio y las circunstancias en las que se desarrolla la elecci\u00f3n del obispo de Roma.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por imposici\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, la que consagr\u00f3 a Benedicto XVI ha sido hasta el momento la m\u00e1s medi\u00e1tica de la historia. Las c\u00e1maras de todo el mundo aguardaban la famosa <em>fumata bianca, <\/em>y las televisoras locales anunciaron \u201cHabemus Papa\u201d, raz\u00f3n por la cual puede explicarse \u2013en principio\u2013 el cambio del t\u00edtulo original en la Argentina.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esa primera distorsi\u00f3n de convertir lo ritual en mero espect\u00e1culo es uno de los aciertos que Nanni Moretti consigue a poco de comenzado el film. <em>Habemus Papa <\/em>se inicia con las im\u00e1genes documentales de las exequias de Juan Pablo II para dar paso r\u00e1pidamente a la ficci\u00f3n. Algo verdaderamente curioso en este trabajo es el tono elegido.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: black;\">El Melville del gran actor franc\u00e9s Michel Piccoli no posee el matiz burl\u00f3n de comedias como <em>El padrecito <\/em>de Cantinflas, del famoso cura Don Camilo o incluso aquel \u00e1cido cardenal que Vittorio Gassman personificaba en el episodio <em>Tantum ergo <\/em>de <em>Los nuevos monstruos<\/em>. La trama no se refugia en el cine-denuncia como el <em>Padrino III <\/em>de Francis Ford Coppola, <em>El crimen del padre Amaro <\/em>o <em>The Magdalena Sisters <\/em>de Peter Mullan, ni hace lugar a los recientes casos de pederastia por parte de sacerdotes cat\u00f3licos como indagan los trabajos <em>Twist of faith <\/em>de Kirby Dick, y <em>L\u00edbranos del mal <\/em>de Amy Berg. El director, reconocido ateo y figura de la intelectualidad italiana de izquierda, busca encontrarse con un Papa \u201chumano\u201d, que frente al designio divino siente el temor de la responsabilidad y la percepci\u00f3n de su incapacidad. \u201cDios ve en m\u00ed capacidades que no tengo\u201d, dir\u00e1. Eso siente Melville, que sufre una crisis nerviosa a metros de presentarse en el balc\u00f3n de la <\/span>bas\u00edlica de San Pedro. Ante el estupor, se recurre al mejor psicoanalista de Roma (Nanni Moretti), que debe encontrar r\u00e1pidamente la soluci\u00f3n al problema para poder presentar al Papa ante la feligres\u00eda. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">As\u00ed transcurre la primera media hora y lo mejor de la pel\u00edcula. Luego, cuando Melville escape al exterior para bucear en paralelo en su mundo interior, la historia perder\u00e1 efectividad aunque ganar\u00e1 en sensibilidad, gracias al registro que Piccoli impone al personaje. Una de las gratas sorpresas del film, pr\u00f3ximo al <em>Nazar\u00edn <\/em>de Luis Bu\u00f1uel y lejos <em>Basta de sermones <\/em>de Moretti es que mira con ternura a los m\u00e1ximos prelados de la Iglesia y al desbarajustado c\u00f3nclave. Con respeto por el ritmo, las miradas y los silencios de los cardenales reunidos, retoma aspectos superados por el tiempo y los cambios de paradigma, como la insistencia en el conflicto \u201cciencia <em>vs <\/em>religi\u00f3n\u201d. Su mirada apesadumbrada coloca a los m\u00e1ximos dignatarios de la Iglesia en un lugar <em>naive <\/em>distante del juicio de valor que hubiese formulado d\u00e9cadas atr\u00e1s. En tanto, Melville se refugia en sus recuerdos y en el teatro (conoce de memoria <em>La Gaviota<\/em><em> <\/em>de Ch\u00e9jov). Es entonces cuando el Moretti m\u00e1s intelectual y menos consustanciado con la fe toma fuerza en las reflexiones sobre la imposibilidad de alcanzar los deseos, el anhelo por el otrora brillo perdido y un realismo que se entremezcla con el conflicto interno del personaje central.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Como relato cinematogr\u00e1fico<em>, Habemus Papa <\/em>es un tanto irregular y su clausura, decepcionante; pero con indudables buenos momentos. Algunos en tono de parodia, tal el corte de luz en pleno c\u00f3nclave; y otros de gran emotividad como cuando el desconocido Papa, desde la Via della Conciliazione, ve lejana la bas\u00edlica de San Pedro y muy cerca un grupo de j\u00f3venes que cantan, aguardando con fe lo que todos esperan. Tambi\u00e9n la impresi\u00f3n que causa en el nuevo Pont\u00edfice la lectura que hace la televisi\u00f3n, y por a\u00f1adidura sus espectadores, sobre toda la situaci\u00f3n. Moretti, nost\u00e1lgico, echa una <\/span><\/span><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">mirada piadosa y, si bien esboza alguna cr\u00edtica, muestra comprensi\u00f3n hacia el hombre en duda. En tanto, Mercedes Sosa canta \u201cCambia, todo cambia\u201d. Porque el mundo cambia para todos, vertiginosamente. El gui\u00f3n fue le\u00eddo por el presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, pero Moretti no pudo rodar en el Vaticano; la impactante Capilla Sixtina de la ficci\u00f3n es una recreaci\u00f3n h\u00e1bilmente elaborada en los estudios de Cinecitt\u00e1. Otros interiores fueron en el Palacio Farnesio, sede de la embajada de Francia. Como sucede casi desde los or\u00edgenes del cine, y con ejemplos fulgurantes en Italia (tal el caso de <em>La Dolce Vita<\/em>), algunos grupos integristas llamaron a boicotear el film por su \u201cataque a la Iglesia cat\u00f3lica\u201d. Desde entonces s\u00f3lo han cimentado su \u00e9xito. Contrastando con esta declaraci\u00f3n, el matutino cat\u00f3lico <em>Avvenire <\/em>se\u00f1al\u00f3: \u201cLos cardenales son presentados con simpat\u00eda y afecto\u201d y la prestigiosa revista de los jesuitas <em>La Civilt\u00e0 Cattolica<\/em><em> <\/em>no ahorr\u00f3 elogios. <em>Habemus Papa<\/em>(m) no es un insulto ni una provocaci\u00f3n y s\u00f3lo puede entenderse as\u00ed desde un enfoque lleno de prejuicios.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estreno de Habemus Papam permite reencontrar al director y actor Nanni Moretti con constantes de su cine. 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