{"id":6142,"date":"2011-09-01T10:53:12","date_gmt":"2011-09-01T13:53:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6142"},"modified":"2011-09-01T10:53:12","modified_gmt":"2011-09-01T13:53:12","slug":"libros-la-experiencia-de-dios-en-los-umbrales-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6142","title":{"rendered":"Libros: La experiencia de Dios en los umbrales de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/di-stefano-web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6143\" title=\"di-stefano-web\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/di-stefano-web-120x120.jpg\" alt=\"di-stefano-web\" width=\"94\" height=\"99\" \/><\/a>La te\u00f3loga Mar\u00eda Clara Bingemer presenta un recorrido por la vida y las ideas de la reconocida fil\u00f3sofa francesa en su reciente libro Simone Weil. Una m\u00edstica en los l\u00edmites, publicado por la editorial Ciudad Nueva.<!--more--><\/span><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/weil.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-6144\" title=\"weil\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/weil-288x300.jpg\" alt=\"weil\" width=\"288\" height=\"300\" \/><\/a>La bibliograf\u00eda sobre la vida y la obra de Simone Weil (1909-1943) es a esta altura tan extensa que puede resultar inabarcable. Tan inabarcable como su experiencia de vida como mujer, fil\u00f3sofa, militante y creyente. Pocas vidas como la de Simone fueron a la vez tan breves, tan prol\u00edficas, tan densas y tan trascendentes. Nacida en el seno de una familia de la alta burgues\u00eda jud\u00eda francesa, se dedic\u00f3 desde muy joven a los estudios filos\u00f3ficos, a los que dejar\u00eda a su muerte un legado de extrema complejidad y riqueza. Desde su ni\u00f1ez, adem\u00e1s, demostr\u00f3 una particular sensibilidad hacia el sufrimiento ajeno, el dolor, la pobreza, la exclusi\u00f3n. Por eso secund\u00f3 sus estudios filos\u00f3ficos con una activa militancia que la condujo a ingresar como obrera en varias f\u00e1bricas, entre ellas la Renault de Par\u00eds, y a comprometerse con causas como la de la guerra de Espa\u00f1a, en la que tom\u00f3 parte como miembro de una formaci\u00f3n anarquista. Para Simone hacer filosof\u00eda significaba asumir el compromiso con los desdichados, con los \u00faltimos, con los \u201cesclavos\u201d que la modernidad segu\u00eda multiplicando a manos llenas, si bien con modalidades novedosas. De all\u00ed que dos de las materias m\u00e1s extensas de cualquier \u00edndice tem\u00e1tico de su obra sean el sufrimiento y la desventura. Esa preocupaci\u00f3n la inclin\u00f3, por ejemplo, a donar casi enteramente cada uno de sus sueldos como docente a los desocupados y mendigos, que la segu\u00edan por la calle en constante procesi\u00f3n; a la necesidad de compartir la vida de los obreros en la Renault \u2013sus vivencias y tribulaciones pueden seguirse en las p\u00e1ginas luminosas de <em>La condition ouvri\u00e8re<\/em>\u2013, a inscribirse como combatiente en la guerra civil espa\u00f1ola, a proponerse luchar junto a los resistentes contra el nazismo. Pero tambi\u00e9n la condujo al cristianismo, tradici\u00f3n que consideraba \u201creligi\u00f3n de los esclavos\u201d. Su primer contacto con esa religi\u00f3n fue durante una fiesta patronal en un pueblo de pescadores portugueses que visit\u00f3 luego de su frustrada experiencia como combatiente en Espa\u00f1a. El encuentro con el cristianismo no se tradujo, como habr\u00eda cabido esperarse, en un compromiso con las corrientes entonces tan en boga del \u201ccatolicismo social\u201d. La reflexi\u00f3n de Simone, en \u00e9ste como en otros temas, se orient\u00f3 m\u00e1s bien a la b\u00fasqueda de las ra\u00edces de los problemas de la cultura contempor\u00e1nea. Enamorada de los griegos \u2013no as\u00ed de los romanos, a los que consideraba los nazis del mundo antiguo\u2013 y a la vez de los te\u00f3logos y m\u00edsticos cristianos, Simone pensaba que el origen de los males del mundo que le tocaba vivir resid\u00eda en la incapacidad del cristianismo para permear y asumir la cultura \u201cpagana\u201d de la antig\u00fcedad, desencuentro que se hab\u00eda traducido en un divorcio nefasto entre la fe y la vida, entre la cultura y la religi\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Por otra parte, la experiencia religiosa de Simone alcanz\u00f3 niveles de alt\u00edsimo voltaje m\u00edstico. En 1937 visit\u00f3 As\u00eds, tras las huellas de san Francisco, y en 1938 pas\u00f3 la Pascua en Solesmes, a la sombra de la espiritualidad benedictina, y se enamor\u00f3 de la liturgia mon\u00e1stica cristiana, del gregoriano y de la vida contemplativa. Lleg\u00f3 incluso a vivir experiencias de Dios poco frecuentes, como el conmovedor, on\u00edrico relato de un encuentro con el Cristo durante el cual le fueron ofrecidos el pan y el vino, la palabra y la escucha, la contemplaci\u00f3n y el reposo. En 1940 Simone perdi\u00f3 su cargo como docente a ra\u00edz de las leyes antisemitas impuestas por los nazis y se vio obligada a dejar Francia y a refugiarse en Nueva York. Su intenci\u00f3n era incorporarse a la resistencia contra el nazismo, en el que ve\u00eda una expresi\u00f3n no s\u00f3lo pol\u00edtica y militar, sino tambi\u00e9n espiritual, de las mayores consecuencias para la civilizaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">En sus \u00faltimos a\u00f1os concibi\u00f3 la idea de formar un cuerpo de enfermeras para la asistencia de los combatientes en el frente y se traslad\u00f3 a Londres para proponerle la iniciativa al general Charles De Gaulle, pero en Londres enferm\u00f3 y falleci\u00f3 de tuberculosis y por su negativa a ingerir los alimentos que sus compatriotas de la Francia ocupada no pod\u00edan consumir. Por varios motivos la experiencia de vida y el pensamiento de Simone Weil son particularmente significativos para el hombre y la mujer de hoy. Uno radica en que su testimonio nos ofrece el ejemplo de una vida m\u00edstica vivida no en claustro ni en la soledad anacor\u00e9tica de los antiguos padres y monjes, sino en el compromiso activo con los problemas del mundo y en especial con la desdicha de los \u00faltimos. Otro reside en la capacidad de Simone para pensar la religi\u00f3n por encima de las fronteras de las religiones instituidas que siguen separando a los hombres y a los pueblos, como vemos en los conflictos entre cristianos e isl\u00e1micos que siguen vivos \u2013m\u00e1s que anta\u00f1o\u2013 en algunas regiones del globo, incluida Europa. Simone no pod\u00eda pensar el cristianismo sino como una de las muchas revelaciones de Dios a lo largo de la historia. Cada civilizaci\u00f3n hab\u00eda sido bendecida por la premura, por la atenci\u00f3n \u2013la <em>atenci\u00f3n <\/em>es otra preocupaci\u00f3n constante del pensamiento weileano\u2013 de un Dios que se habr\u00eda encarnado en cada una de ellas de manera diferente de acuerdo con su idiosincrasia y sus condiciones hist\u00f3ricas. As\u00ed, la Encarnaci\u00f3n del Verbo no era para ella patrimonio exclusivo de la tradici\u00f3n cristiana, sino de todas las religiones \u201cverdaderas\u201d: aquellas que reun\u00edan la fe en un Dios infinitamente bueno y la gratuidad de la experiencia religiosa. Muchos hombres y mujeres de hoy consideran v\u00e1lido conjugar en un mismo universo de creencias las que proporciona el cristianismo en sus diferentes declinaciones espirituales y elementos de otras de muy diverso origen cultural y formalmente ajenas a \u00e9l, del hinduismo a las religiones afroamericanas, del tao\u00edsmo a las mitolog\u00edas germ\u00e1nicas. Por \u00faltimo, el testimonio de Simone puede ser sumamente significativo para los tantos \u201ccristianos sin Iglesia\u201d que habitan nuestro mundo actual. Tantos, que seg\u00fan todas las estad\u00edsticas disponibles constituyen la inmensa mayor\u00eda. Una mayor\u00eda no compuesta s\u00f3lo por quienes suelen definirse \u201csociol\u00f3gicamente cristianos\u201d \u2013aquellos que frente a la pregunta del encuestador acerca de su fe contestan aludiendo a una tradici\u00f3n familiar que poco dice de sus convicciones personales\u2013, sino tambi\u00e9n por much\u00edsimos creyentes que no encuentran en la vida y en las ense\u00f1anzas de la Iglesia las respuestas que requieren sus inquietudes espirituales. La secularizaci\u00f3n, proceso complejo, multidimensional, de vast\u00edsimos alcances, no ha desembocado en la p\u00e9rdida de la fe, pero s\u00ed en la crisis de las instituciones religiosas hist\u00f3ricas y de la autoridad normativa de las religiones. Si bien se trata en parte de una crisis m\u00e1s amplia \u2013la crisis de las instituciones religiosas es parte de una m\u00e1s general que afecta a casi todas\u2013, en el plano religioso el fen\u00f3meno es particularmente acentuado. Weil decidi\u00f3 no traspasar el umbral de la Iglesia a trav\u00e9s del bautismo, convencida de que su vocaci\u00f3n cristiana deb\u00eda ser vivida fuera de ella, pero a la vez vivi\u00f3 abrasada por el anhelo de ser parte de una Iglesia que fuese cat\u00f3lica en el sentido de albergar en su seno a todas las fes verdaderas. Sus reflexiones y su vida pueden nutrir profundamente las experiencias de los muchos cristianos sin Iglesia de nuestro tiempo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"color: black;\"><span style=\"font-size: small; font-family: Times New Roman;\">El libro de Maria Clara Bingemer es una nueva contribuci\u00f3n a los estudios weileanos y merece nuestra bienvenida. Escrito con prosa llana por una te\u00f3loga que siendo adem\u00e1s mujer de fe sabe bien de qu\u00e9 habla, el libro abarca diferentes aspectos de esa vida y de esa reflexi\u00f3n, desde su experiencia vital \u2013un r\u00e1pido recorrido biogr\u00e1fico en el que la autora rastrea las vicisitudes y vivencias que conformaron su compleja personalidad\u2013, pasando por su pasi\u00f3n por los \u00faltimos, por la experiencia m\u00edstica \u2013un tema poco abordado por los muchos estudios disponibles\u2013 y por las grandes paradojas de su vida como jud\u00eda, como intelectual y como creyente. Sin dudas, una muy buena v\u00eda para aproximarse por primera vez a la vida y a la reflexi\u00f3n de Simone Weil, sin dejar de ser de utilidad para quienes est\u00e9n ya familiarizados con su obra.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La te\u00f3loga Mar\u00eda Clara Bingemer presenta un recorrido por la vida y las ideas de la reconocida fil\u00f3sofa francesa en su reciente libro Simone Weil&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[102,14,31,167],"class_list":["post-6142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-dialogo-interreligioso","tag-iglesia","tag-libros","tag-weil"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1B4","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}