{"id":6566,"date":"2011-12-01T10:11:29","date_gmt":"2011-12-01T13:11:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6566"},"modified":"2011-12-01T10:11:29","modified_gmt":"2011-12-01T13:11:29","slug":"editorial-el-fundamento-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6566","title":{"rendered":"Editorial: El fundamento de la paz"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">El no a la violencia debe arraigar m\u00e1s profundamente en el coraz\u00f3n humano para que el compromiso con la paz se exprese en el mundo.<!--more--><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/asis-interior.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6582\" title=\"ITALY POPE PEACE\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/asis-interior-300x229.jpg\" alt=\"ITALY POPE PEACE\" width=\"300\" height=\"229\" \/><\/a>Hace 25 a\u00f1os Criterio editorializ\u00f3 sobre el primer encuentro interreligioso de As\u00eds convocado por Juan Pablo II. Lo titul\u00f3 \u201cSe\u00f1or, haz de m\u00ed un instrumento de tu paz\u201d, la oraci\u00f3n de Francisco que a partir de entonces a\u00f1o tras a\u00f1o resuena desde As\u00eds al mundo entero. Hab\u00eda sido \u201cun acontecimiento \u00fanico en la historia de las religiones\u201d: \u201cuna peregrinaci\u00f3n a las fuentes de la paz, un ayuno para pedir perd\u00f3n, una oraci\u00f3n para implorar ayuda\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Que hombres y mujeres de distintas religiones, desde cristianos hasta animistas, compartieran un mismo espacio de oraci\u00f3n suscit\u00f3 sorpresa, entusiasmo y tambi\u00e9n disgusto. Otras dos celebraciones en As\u00eds, en 1993 y 2002, respondieron a graves momentos que atravesaba el mundo (Balkanes y Torres Gemelas), pero carecieron de la repercusi\u00f3n de la primera. A\u00f1o a a\u00f1o, la Comunidad de San Egidio en los Encuentros Hombres y Religiones ha seguido aquel surco, de los que en m\u00e1s de una oportunidad nos hemos hecho eco.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No era un secreto la resistencia del entonces cardenal Ratzinger al modelo de oraci\u00f3n de As\u00eds. Pero el papa Benedicto XVI no quiso que los veinticinco a\u00f1os pasaran en silencio. Las formas cambiar\u00edan, el esp\u00edritu no, ya que en el marco de una peregrinaci\u00f3n se llevar\u00eda a cabo el encuentro.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Se privilegi\u00f3 as\u00ed uno de los pasos de aquella vez: la peregrinaci\u00f3n, com\u00fan a todas las religiones, es uno de los mandamientos fundamentales. Solemos peregrinar a lugares y a santuarios: Roma, As\u00eds, Jerusal\u00e9n, Santiago de Compostela, Lourdes, Guadalupe, Itat\u00ed, Luj\u00e1n, a la Meca y Medina, a Lumbini en Nepal, donde naci\u00f3 Buda, o a Bodh Gaya, donde encontr\u00f3 el Nirvana, o a Benar\u00e9s. Somos peregrinos junto con otros, al menos con los que encontramos en el camino, y con ellos confrontamos nuestra fe o volcamos nuestras peticiones en esos lugares que creemos marcados por una especial presencia religiosa. La vida entera es peregrinaje, homo viator.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En esta oportunidad, la novedad fue aportada por una mujer, la \u00faltima oradora, la psicoanalista, semi\u00f3loga y fil\u00f3sofa francesa, aunque b\u00falgara de origen. Julia Kristeva fue una voz de los no creyentes. Enunci\u00f3 diez principios del humanismo de nuestro tiempo en que tras la Shoah y los gulags, ya no existe el Hombre con may\u00fascula ni hace la historia \u201csino que la historia somos nosotros\u201d. Pero es un tiempo en que, por vez primera, el homo sapiens es capaz de destruirse en nombre de religiones, creencias e ideolog\u00edas. Invit\u00f3 a retomar los c\u00f3digos morales inscriptos en los libros de las grandes religiones y se\u00f1al\u00f3 algo sumamente original: el humanismo es un feminismo en el que falta una nueva reflexi\u00f3n sobre la elecci\u00f3n y la responsabilidad de la maternidad. En efecto, agregamos, en las conferencias internacionales sobre la mujer, la maternidad es vista casi como un obst\u00e1culo y no una plenitud vital. Invit\u00f3 a que religi\u00f3n y humanismo hallen \u201ccomplicidades\u201d para aportar a la renovaci\u00f3n de las capacidades de los hombres y las mujeres a crecer y a conocer juntos. Y concluy\u00f3 con el augurio de que \u201cen el multiverso rodeado de vac\u00edo, la humanidad pueda por mucho tiempo proseguir su destino creativo\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Las palabras de Benedicto XVI se publican en otro lugar de este n\u00famero, por lo que nos limitaremos a se\u00f1alar, en coherencia con lo anterior, la menci\u00f3n espec\u00edfica de que entre la religi\u00f3n y la antirreligi\u00f3n est\u00e1n quienes buscan la verdad, que no se contentan con afirmar: \u201cNo hay Dios\u201d. Por el contrario, ellos \u201cdespojan a los ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que no hay un Dios, y los invitan a que, en vez de pol\u00e9micos, se conviertan en personas en b\u00fasqueda, que no pierden la esperanza de que la verdad exista y que nosotros podemos y debemos vivir en funci\u00f3n de ella. Pero tambi\u00e9n llaman a los seguidores de las religiones, para que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto a los dem\u00e1s. Estas personas buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya imagen en las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, queda frecuentemente oculta. Que ellos no logren encontrar a Dios, depende tambi\u00e9n de los creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios. As\u00ed, su lucha interior y su interrogarse es tambi\u00e9n una llamada a los creyentes a purificar su propia fe, para que Dios \u2013el verdadero Dios\u2013 se haga accesible\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Estamos llamados a un discernimiento y a un examen de conciencia. Discernir, porque a menudo englobamos todo \u201csecularismo\u201d en uno solo y lo hacemos responsable indiscriminadamente de nuestros males. Olvidamos que hay un di\u00e1logo y un encuentro necesarios con quienes, agn\u00f3sticos, comparten nuestras familias, amistades, c\u00edrculos culturales e intelectuales, buscan la verdad, practican el bien, aman la justicia y <span> <\/span>construyen la paz. Un examen de conciencia, porque tambi\u00e9n los cristianos hemos impuesto al Dios del amor y de la paz por medio de la violencia, \u201clo que reconocemos llenos de verg\u00fcenza\u201d y porque tantas veces, como personas y como comunidades, no somos transmisores de la buena noticia de Cristo, Se\u00f1or y Redentor, que nos am\u00f3 \u201chasta el extremo\u201d. El Consejo Pontificio para la  Nueva Evangelizaci\u00f3n recientemente creado es un instrumento que debiera multiplicarse en las iglesias particulares seg\u00fan las condiciones y realidades de cada una.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La jornada concluy\u00f3 ante las Bas\u00edlicas, y nuevamente all\u00ed se escuch\u00f3 la voz de otro de los no creyentes invitados, el fil\u00f3sofo mexicano Guillermo Hurtado, que en la lectura de un p\u00e1rrafo del mensaje final hizo resonar por \u00fanica vez ese d\u00eda la lengua de Cervantes. Luego, todos, sin distinciones religiosas, se detuvieron ante la tumba del Poverello, cuyo C\u00e1ntico de las criaturas se elev\u00f3 como una oraci\u00f3n, la que, por otra parte, tuvo sus momentos pero en soledad y en silencio (en el acto conclusivo, con el agregado para los no creyentes de \u201cdesear la paz\u201d, si no se rezaba por ella).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En todo el mundo, tambi\u00e9n en Buenos Aires, en dos celebraciones, el esp\u00edritu de As\u00eds fue convocante. Ya no es, como lo fue hace veinticinco a\u00f1os, algo novedoso que las religiones se re\u00fanan para dar testimonio de que \u201cla paz es el nombre de Dios\u201d, como ocurri\u00f3 hace una d\u00e9cada en ocasi\u00f3n de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, en el mundo (pensamos en Medio Oriente y en las incertidumbres de la \u201cprimavera \u00e1rabe\u201d, pero tambi\u00e9n en la India, Paquist\u00e1n, Nigeria e Indonesia y otros lugares) donde los cristianos sufren violencia a causa de su fe y por obra de quienes entienden que ejercerla es una exigencia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El \u201cNunca m\u00e1s la guerra\u201d, que Pablo VI pronunciara ante las Naciones Unidas, reiterado en las m\u00e1s dram\u00e1ticas circunstancias por sus sucesores, y el \u201cNunca m\u00e1s la violencia en nombre de Dios\u201d de Benedicto XVI, deben latir en la comunidad internacional, ser humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El no a la violencia debe arraigar m\u00e1s profundamente en el coraz\u00f3n humano para que el compromiso con la paz se exprese en el mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[205,19,102,206,188],"class_list":["post-6566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-asis","tag-benedicto-xvi","tag-dialogo-interreligioso","tag-kristeva","tag-paz"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1HU","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}