{"id":6570,"date":"2011-12-01T10:19:51","date_gmt":"2011-12-01T13:19:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6570"},"modified":"2011-12-01T10:19:51","modified_gmt":"2011-12-01T13:19:51","slug":"el-punto-nodal-de-la-indignacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6570","title":{"rendered":"El punto nodal de la indignaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Las multitudinarias manifestaciones en Madrid y otras ciudades del mundo expresan en su reclamo la creencia de que otra forma de vida es posible.<!--more--><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/indignados-espana_ecmima20110519_0174_4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6584\" title=\"indignados-espana_ecmima20110519_0174_4\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/indignados-espana_ecmima20110519_0174_4-300x212.jpg\" alt=\"indignados-espana_ecmima20110519_0174_4\" width=\"300\" height=\"212\" \/><\/a>A\u00fan abierta la reflexi\u00f3n sobre la reacci\u00f3n social en la Argentina a principios de 2001 (cacerolazos, saqueos a supermercados, quema de cajeros autom\u00e1ticos, destrozos de bancos, sumados a las asambleas barriales y a las manifestaciones unidas en el grito \u201cque se vayan todos\u201d) el hemisferio norte, entonces supervisor o espectador neutral de aquella crisis, sorprende con las movilizaciones de sus indignados. Digo que sorprende no porque sea una reacci\u00f3n imprevisible, sino porque, en principio, se trata de una reacci\u00f3n que hasta ahora ha podido elegir e implementar sus m\u00e9todos y modalidades.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">M\u00e1s all\u00e1 de sentirnos tentados, sobre todo los argentinos, a establecer una comparaci\u00f3n entre una crisis y otra, me parece importante localizar el punto nodal de la indignaci\u00f3n. La expresi\u00f3n lleva a pensar en una dignidad afectada, en un proceso de p\u00e9rdida de la dignidad que ha llegado a su punto de saturaci\u00f3n; y se convierte en el m\u00f3vil de una reacci\u00f3n que tuvo, por lo menos al comienzo, su centro de cohesi\u00f3n en la misma indignaci\u00f3n. Parafraseando a Borges y tambi\u00e9n a Marx, para que valga la combinaci\u00f3n, no nos une el amor y s\u00ed algo m\u00e1s: el espanto y la alienaci\u00f3n, ya no exclusivos del proletario, sino de una ciudadan\u00eda que, habi\u00e9ndose reservado de alg\u00fan modo un resto de dignidad, al verla amenazada se re\u00fane en su defensa. Podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfde qu\u00e9 dignidad se trata? Sospecho que la pregunta no tiene una \u00fanica respuesta, y esto es una parte del problema. Partiendo de generalidades, y tan s\u00f3lo para evitar perdernos en abstracciones, alguien podr\u00eda decir que se trata de la dignidad propia de toda vida humana. Si as\u00ed fuera, hay situaciones en otros pa\u00edses que debieran generar mayor indignaci\u00f3n; y esto nos lleva a pensar que la reacci\u00f3n de los indignados obedecer\u00eda tan s\u00f3lo a la intenci\u00f3n de que no les malogren la pl\u00e1cida paz que han alcanzado al sentarse en las mejores butacas del primer mundo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Sin embargo, algunos aspectos nos permiten deducir que la indignaci\u00f3n es producto del sistema econ\u00f3mico financiero globalizado. El problema de la econom\u00eda pol\u00edtica ha sido, y sigue siendo, c\u00f3mo producir riqueza sin que por ello se genere pobreza y miseria; y el dilema de un sistema capitalista de base tecnol\u00f3gica, basado en la bancarizaci\u00f3n de todos los circuitos econ\u00f3micos, radica en saber c\u00f3mo neutralizar las decisiones de los ciudadanos para que no se produzca indignaci\u00f3n. Se trata de algo imposible, salvo que se termine convirtiendo a los ciudadanos, en definitiva a los hombres y mujeres, en seres sin capacidad de indignaci\u00f3n. Es as\u00ed que, a mi entender, se producen dos contradicciones que convergen en el n\u00facleo del fen\u00f3meno: una se asienta en el reclamo, la otra en definir a qui\u00e9n se le dirige el reclamo. La primera resulta clara y apunta en dos direcciones. El reclamo de los indignados apunta a la perversidad inherente del sistema econ\u00f3mico en cuanto tal, y de este modo va m\u00e1s all\u00e1, en principio, de todo referente pol\u00edtico. La segunda surge de esta cuesti\u00f3n y se dirige a la clase pol\u00edtica afectada por la consecuente crisis de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Los c\u00e1nticos que piden prisi\u00f3n para los banqueros se mezclan con los que les gritan a los pol\u00edticos: \u201cno nos representan\u201d. M\u00e1s a\u00fan, cuestionan el sistema democr\u00e1tico pidiendo una \u201cdemocracia real\u201d. En este punto quiero agregar la segunda contradicci\u00f3n que ci\u00f1e este nudo y que se puede comenzar a evidenciar si nos preguntamos; \u00bfa qui\u00e9n est\u00e1 dirigido el reclamo? Creo que al respecto podemos diferenciar dos posibles respuestas. La primera, una aclaraci\u00f3n por la negativa: la demanda no est\u00e1 referida a nadie, es decir a ninguna instituci\u00f3n o corporaci\u00f3n que se pudiera llegar a suponer fuera del sistema. Muy por el contrario, todo se encuentra incluido en \u00e9l, y m\u00e1s a\u00fan, tales corporaciones no s\u00f3lo son vistas como parte del sistema sino en varios casos c\u00f3mplices y beneficiarias.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La segunda respuesta es directa en el sentido del reclamo e indirecta, pareciera, en el sentido de de qui\u00e9n se espera una respuesta o la implementaci\u00f3n de alguna l\u00ednea de acciones o plan de soluci\u00f3n. Esta pareciera estar dirigida a la clase dirigente, gobernante, que podr\u00eda introducir un cambio en el rumbo de las decisiones y en la viabilizaci\u00f3n de una representaci\u00f3n real o, por lo menos, m\u00e1s efectiva que la presente. Lo curioso, por lo contradictorio, es que el reclamo, de ser as\u00ed, est\u00e1 dirigido a un cambio de actitud de aquellos en quienes, por otro lado, se dice no confiar. La paradoja que se plantea consiste en que el cambio del sistema debiera provenir del sistema mismo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Las diversas y crecientes manifestaciones realizadas en Espa\u00f1a, Italia, Alemania, los Estados Unidos\u2026 llevan a pensar que no se trata de un fen\u00f3meno pasajero (quienes se animen a verlo as\u00ed se exponen a un alto riesgo, porque la crisis es lo suficientemente profunda y centralizada como para impedir que el sistema pueda devolver la contenci\u00f3n que hab\u00eda brindado la paz social).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Habr\u00e1 que disponerse entonces a entender que se trata de mucho m\u00e1s que \u201ccinco o seis\u201d, como dicen los c\u00e1nticos, y que no es s\u00f3lo una advertencia, que los cambios requeridos no tienen que ver solamente con un cambio de rumbo sino tambi\u00e9n de din\u00e1mica y de la vida de las instituciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La dignidad de la manifestaci\u00f3n radica en creer que otra forma de vida, adem\u00e1s de necesaria y urgente, es a\u00fan posible. Ante todo esto, \u00bfde d\u00f3nde pueden llegar se\u00f1ales de cambio? Uno de los c\u00e1nticos entonados en la marcha frente a la plaza de La  Cibeles, en la capital espa\u00f1ola, dice: \u201custedes saben que tenemos la raz\u00f3n\u201d. Y si es cierto, ser\u00eda deseable empezar a contar con se\u00f1ales pol\u00edticas que incluyan las razones de los <span> <\/span>indignados en las complejas decisiones que requiere la crisis. Esto indicar\u00eda una apertura de la ingenier\u00eda economicista que, encerrada en su dogmatismo y asediada por la corrupci\u00f3n inherente al sistema financiero, corre el peligro de ajustar los engranajes con tanta presi\u00f3n que mine haciendo hacer saltar todo por el aire.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las multitudinarias manifestaciones en Madrid y otras ciudades del mundo expresan en su reclamo la creencia de que otra forma de vida es posible.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[13,207,15,12],"class_list":["post-6570","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-conflictos","tag-indignados","tag-sublevaciones","tag-votos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1HY","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}