{"id":6600,"date":"2011-12-10T12:27:09","date_gmt":"2011-12-10T15:27:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6600"},"modified":"2011-12-10T12:27:09","modified_gmt":"2011-12-10T15:27:09","slug":"peregrinos-de-la-verdad-peregrinos-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6600","title":{"rendered":"\u201cPeregrinos de la verdad, peregrinos de la paz\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/papaluz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6601\" title=\"papaluz\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/papaluz-120x120.jpg\" alt=\"papaluz\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Con este lema se desarroll\u00f3 en As\u00eds el 27 de octubre la  Jornada de reflexi\u00f3n, di\u00e1logo y oraci\u00f3n por la paz y la justicia en el mundo. Se publica a continuaci\u00f3n la intervenci\u00f3n de Benedicto XVI en la bas\u00edlica Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Queridos hermanos y hermanas,\/Distinguidos Jefes y representantes de las Iglesias y Comunidades eclesiales y de las Religiones del mundo,\/queridos amigos:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Han pasado veinticinco a\u00f1os desde que el beato papa Juan Pablo II invit\u00f3 por vez primera a los representantes de las religiones del mundo a As\u00eds para una oraci\u00f3n por la paz. \u00bfQu\u00e9 ha ocurrido desde entonces? \u00bfA qu\u00e9 punto est\u00e1 hoy la causa de la paz? En aquel entonces, la gran amenaza para la paz en el mundo proven\u00eda de la divisi\u00f3n del planeta en dos bloques contrastantes entre s\u00ed. El s\u00edmbolo llamativo de esta divisi\u00f3n era el muro de Berl\u00edn que, pasando por el medio de la ciudad, trazaba la frontera entre dos mundos. En 1989, tres a\u00f1os despu\u00e9s de As\u00eds, el muro cay\u00f3 sin derramamiento de sangre. De repente, los enormes arsenales que hab\u00eda tras el muro dejaron de tener sentido alguno. Perdieron su capacidad de aterrorizar. El deseo de los pueblos de ser libres era m\u00e1s fuerte que los armamentos de la violencia. La cuesti\u00f3n sobre las causas de este derrumbe es compleja y no puede encontrar una respuesta con f\u00f3rmulas simples.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Pero, junto a los factores econ\u00f3micos y pol\u00edticos, la causa m\u00e1s profunda de dicho acontecimiento es de car\u00e1cter espiritual: detr\u00e1s del poder material ya no hab\u00eda ninguna convicci\u00f3n espiritual. Al final, la voluntad de ser libres fue m\u00e1s fuerte que el miedo ante la violencia, que ya no contaba con ning\u00fan respaldo espiritual. Apreciamos esta victoria de la libertad, que fue sobre todo tambi\u00e9n una victoria de la paz. Y es preciso a\u00f1adir en este contexto que, aunque no se tratara s\u00f3lo, y quiz\u00e1s ni siquiera en primer lugar, de la libertad de creer, tambi\u00e9n se trataba de ella. Por eso podemos relacionar tambi\u00e9n todo esto en cierto modo con la oraci\u00f3n por la paz.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Pero, \u00bfqu\u00e9 ha sucedido despu\u00e9s? Desgraciadamente, no podemos decir que desde entonces la situaci\u00f3n se haya caracterizado por la libertad y la paz. Aunque no haya a la vista amenazas de una gran guerra, el mundo est\u00e1 desafortunadamente lleno de discordia. No se trata s\u00f3lo de que haya guerras frecuentemente aqu\u00ed o all\u00e1; es que la violencia en cuanto tal siempre est\u00e1 potencialmente presente, y caracteriza la condici\u00f3n de nuestro mundo. La libertad es un gran bien. Pero el mundo de la libertad se ha mostrado en buena parte carente de orientaci\u00f3n, y muchos tergiversan la libertad entendi\u00e9ndola como libertad tambi\u00e9n para la violencia. La discordia asume formas nuevas y espantosas, y la lucha por la paz nos debe estimular a todos nosotros de modo nuevo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Tratemos de identificar m\u00e1s de cerca los nuevos rostros de la violencia y la discordia. A grandes l\u00edneas \u2013seg\u00fan mi parecer\u2013 se pueden identificar dos tipolog\u00edas diferentes de nuevas formas de violencia, diametralmente opuestas por su motivaci\u00f3n, y que manifiestan luego muchas variantes en sus particularidades. Tenemos ante todo el terrorismo, en el cual, en lugar de una gran guerra, se emplean ataques muy precisos, que deben golpear destructivamente en puntos importantes al adversario, sin ning\u00fan respeto por las vidas humanas inocentes que de este modo resultan cruelmente heridas o muertas. A los ojos de los responsables, la gran causa de perjudicar al enemigo justifica toda forma de crueldad. Se deja de lado todo lo que en el derecho internacional ha sido com\u00fanmente reconocido y sancionado como l\u00edmite a la violencia. Sabemos que el terrorismo es a menudo motivado religiosamente, y que precisamente el car\u00e1cter religioso de los ataques sirve como justificaci\u00f3n para una crueldad despiadada, que cree poder relegar las normas del derecho en raz\u00f3n del \u00abbien\u00bb pretendido. Aqu\u00ed, la religi\u00f3n no est\u00e1 al servicio de la paz, sino de la justificaci\u00f3n de la violencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">A partir de la Ilustraci\u00f3n, la cr\u00edtica de la religi\u00f3n ha sostenido reiteradamente que la religi\u00f3n era causa de violencia, y con eso ha fomentado la hostilidad contra las religiones. En este punto, que la religi\u00f3n motive de hecho la violencia es algo que, como personas religiosas, nos debe preocupar profundamente. De una forma m\u00e1s sutil, pero siempre cruel, vemos la religi\u00f3n como causa de violencia tambi\u00e9n all\u00ed donde se practica la violencia por parte de defensores de una religi\u00f3n contra los otros. Los representantes de las religiones reunidos en As\u00eds en 1986 quisieron decir \u2013y nosotros lo repetimos con vigor y gran firmeza\u2013 que esta no es la verdadera naturaleza de la religi\u00f3n. Es m\u00e1s bien su deformaci\u00f3n y contribuye a su destrucci\u00f3n. Contra eso, se objeta: Pero, \u00bfc\u00f3mo sab\u00e9is cu\u00e1l es la verdadera naturaleza de la religi\u00f3n? Vuestra pretensi\u00f3n, \u00bfno se deriva quiz\u00e1s de que la fuerza de la religi\u00f3n se ha apagado entre vosotros? Y otros dir\u00e1n: \u00bfAcaso existe realmente una naturaleza com\u00fan de la religi\u00f3n, que se manifiesta en todas las religiones y que, por tanto, es v\u00e1lida para todas? Debemos afrontar estas preguntas si queremos contrastar de manera realista y cre\u00edble el recurso a la violencia por motivos religiosos. Aqu\u00ed se coloca una tarea fundamental del di\u00e1logo interreligioso, una tarea que se ha de subrayar de nuevo en este encuentro. A este punto, quisiera decir como cristiano: S\u00ed, tambi\u00e9n en nombre de la fe cristiana se ha recurrido a la violencia en la historia. Lo reconocemos llenos de verg\u00fcenza. Pero es absolutamente claro que \u00e9ste ha sido un uso abusivo de la fe cristiana, en claro contraste con su verdadera naturaleza. El Dios en que nosotros los cristianos creemos es el Creador y Padre de todos los hombres, por el cual todos son entre s\u00ed hermanos y hermanas y forman una \u00fanica familia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">La Cruz<\/span><span style=\"font-size: 11pt;\"> de Cristo es para nosotros el signo del Dios que, en el puesto de la violencia, pone el sufrir con el otro y el amar con el otro. Su nombre es \u201cDios del amor y de la paz\u201d (2 Co 13,11). Es tarea de todos los que tienen alguna responsabilidad de la fe <span> <\/span>cristiana el purificar constantemente la religi\u00f3n de los cristianos partiendo de su centro interior, para que \u2013no obstante la debilidad del hombre\u2013 sea realmente instrumento de la paz de Dios en el mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Si bien una tipolog\u00eda fundamental de la violencia se funda hoy religiosamente, poniendo con ello a las religiones frente a la cuesti\u00f3n sobre su naturaleza, y oblig\u00e1ndonos todos a una purificaci\u00f3n, una segunda tipolog\u00eda de violencia de aspecto multiforme tiene una motivaci\u00f3n exactamente opuesta: es la consecuencia de la ausencia de Dios, de su negaci\u00f3n, que va a la par con la p\u00e9rdida de humanidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Los enemigos de la religi\u00f3n \u2013como hemos dicho\u2013 ven en ella una fuente primaria de violencia en la historia de la humanidad, y pretenden por tanto la desaparici\u00f3n de la religi\u00f3n. Pero el \u00abno\u00bb a Dios ha producido una crueldad y una violencia sin medida, que ha sido posible s\u00f3lo porque el hombre ya no reconoc\u00eda norma alguna ni juez alguno por encima de s\u00ed, sino que tomaba como norma solamente a s\u00ed mismo. Los horrores de los campos de concentraci\u00f3n muestran con toda claridad las consecuencias de la ausencia de Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Pero no quisiera detenerme aqu\u00ed sobre el ate\u00edsmo impuesto por el Estado; quisiera hablar m\u00e1s bien de la \u201cdecadencia\u201d del hombre, como consecuencia de la cual se produce de manera silenciosa, y por tanto m\u00e1s peligrosa, un cambio del clima espiritual. La adoraci\u00f3n de Mam\u00f3n, del tener y del poder, se revela una anti-religi\u00f3n, en la cual ya no cuenta el hombre, sino \u00fanicamente el beneficio personal. El deseo de felicidad degenera, por ejemplo, en un af\u00e1n desenfrenado e inhumano, como se manifiesta en el sometimiento a la droga en sus diversas formas. Hay algunos poderosos que hacen con ella sus negocios, y despu\u00e9s muchos otros seducidos y arruinados por ella, tanto en el cuerpo como en el \u00e1nimo. La violencia se convierte en algo normal y amenaza con destruir nuestra juventud en algunas partes del mundo. Puesto que la violencia llega a hacerse normal, se destruye la paz y, en esta falta de paz, el hombre se destruye a s\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">La ausencia de Dios lleva al decaimiento del hombre y del humanismo. Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Dios? \u00bfLo conocemos y lo podemos mostrar de nuevo a la humanidad para fundar una verdadera paz? Resumamos ante todo brevemente las reflexiones que hemos hecho hasta ahora. He dicho que hay una concepci\u00f3n y un uso de la religi\u00f3n por la que esta se convierte en fuente de violencia, mientras que la orientaci\u00f3n del hombre hacia Dios, vivido rectamente, es una fuerza de paz. En este contexto me he referido a la necesidad del di\u00e1logo, y he hablado de la purificaci\u00f3n, siempre necesaria, de la religi\u00f3n vivida. Por otro lado, he afirmado que la negaci\u00f3n de Dios corrompe al hombre, lo priva de medidas y lo lleva a la violencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Junto a estas dos formas de religi\u00f3n y anti-religi\u00f3n, existe tambi\u00e9n en el mundo en expansi\u00f3n del agnosticismo otra orientaci\u00f3n de fondo: personas a las que no les ha sido dado el don de poder creer y que, sin embargo, buscan la verdad, est\u00e1n en la b\u00fasqueda de Dios. Personas como \u00e9stas no afirman simplemente: \u00abNo existe ning\u00fan Dios\u00bb. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Sufren a causa de su ausencia y, buscando lo aut\u00e9ntico y lo bueno, est\u00e1n interiormente en camino hacia \u00c9l. Son \u00abperegrinos de la verdad, peregrinos de la paz\u00bb. Plantean preguntas tanto a una como a la otra parte. Despojan a los ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que no hay un Dios, y los invitan a que, en vez de pol\u00e9micos, se conviertan en personas en b\u00fasqueda, que no pierden la esperanza de que la verdad exista y que nosotros podemos y debemos vivir en funci\u00f3n de ella. Pero tambi\u00e9n llaman en causa a los seguidores de las religiones, para que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece a ellos hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto a los dem\u00e1s. Estas personas buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya imagen en las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, queda frecuentemente oculta. Que ellos no logren encontrar a Dios, depende tambi\u00e9n de los creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios. As\u00ed, su lucha interior y su interrogarse es tambi\u00e9n una llamada a nosotros creyentes, a todos los creyentes a purificar su propia fe, para que Dios \u2013el verdadero Dios\u2013 se haga accesible. Por eso he invitado de prop\u00f3sito a representantes de este tercer grupo a nuestro encuentro en As\u00eds, que no s\u00f3lo re\u00fane representantes de instituciones religiosas. Se trata m\u00e1s bien del estar juntos en camino hacia la verdad, del compromiso decidido por la dignidad del hombre y de hacerse cargo en com\u00fan de la causa de la paz, contra toda especie de violencia destructora del derecho. Para concluir, quisiera aseguraros que la Iglesia cat\u00f3lica no cejar\u00e1 en la lucha contra la violencia, en su compromiso por la paz en el mundo. Estamos animados por el deseo com\u00fan de ser \u201cperegrinos de de la paz\u201d. Muchas gracias.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con este lema se desarroll\u00f3 en As\u00eds el 27 de octubre la Jornada de reflexi\u00f3n, di\u00e1logo y oraci\u00f3n por la paz y la justicia en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9,8],"tags":[205,19,102,14],"class_list":["post-6600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-documentos","category-iglesia","tag-asis","tag-benedicto-xvi","tag-dialogo-interreligioso","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1Is","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6600"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6600\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}