{"id":6625,"date":"2011-12-10T17:23:38","date_gmt":"2011-12-10T20:23:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6625"},"modified":"2011-12-10T17:23:38","modified_gmt":"2011-12-10T20:23:38","slug":"imagenes-de-mar-del-plata-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6625","title":{"rendered":"Cine: Im\u00e1genes de Mar del Plata 2011"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/cine.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6626\" title=\"cine\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/cine-120x120.jpg\" alt=\"cine\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Con menos brillo que otros a\u00f1os, actividad paralela de funcionarios de alto nivel, agradecida presencia de cuatro figuras del cine comercial norteamericano, e inesperada tensi\u00f3n entre baficistas y dinosaurios a la hora de los premios, se cumpli\u00f3 el 26\u00b0 Festival internacional de Mar del Plata.<!--more--><\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_6627\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/size1_vivan_las_antpodas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6627\" class=\"size-medium wp-image-6627\" title=\"size1_vivan_las_antpodas\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/size1_vivan_las_antpodas-300x180.jpg\" alt=\"Vivan las ant\u00edpodas, de Victor Kossakovsky\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-6627\" class=\"wp-caption-text\">Vivan las ant\u00edpodas, de Victor Kossakovsky<\/p>\n<\/div>\n<p>La falta de brillo es atribuible al bajo presupuesto, que cada a\u00f1o va reduciendo la lista de invitados extranjeros (pocos artistas y casi ning\u00fan periodista de otro pa\u00eds) y el n\u00famero de becarios (adi\u00f3s al bullicio festivalero de multitud de estudiantes de cine de capital e interior). Tampoco llegan artistas conocidos, as\u00ed que el p\u00fablico local ya no se agrupa en la rambla para saludar a las figuras. Este a\u00f1o s\u00f3lo se agolpaba para ver tres cup\u00e9s del Museo Fangio de Balcarce, expuestas durante dos d\u00edas como promoci\u00f3n del documental La Caracas, sobre la famosa carrera Buenos Aires-Caracas de 1947.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">En compensaci\u00f3n, llegaron 300 invitados para ver una fuera de cat\u00e1logo, Industria Argentina. La f\u00e1brica es para los que trabajan, de Ricardo D\u00edaz Iacoponi, con debate posterior sobre la modificaci\u00f3n de la Ley de Quiebras y temas afines, a cargo de Luis Cano, presidente del Movimiento de F\u00e1bricas Recuperadas, Ezequiel Dreibe, secretario de Empleo del Ministerio de Trabajo, Emilio Persico, cabeza del Movimiento Evita, el Chino Navarro y la fiscal federal Alejandra Gils Garbo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Luego hubo un sencillo c\u00f3ctel. A mitad del festival, la se\u00f1ora Estela de Carlotto recibi\u00f3 un homenaje y abal\u00f3 la presentaci\u00f3n de Verdades verdaderas, con Sus\u00fa Pecoraro, inspirada en su vida. Y para el cierre, el ministro Julio De Vido abri\u00f3 un Encuentro de Comunicaci\u00f3n Audiovisual junto con Gabriel Mariotto (autoridad federal de Servicios de Comunicaci\u00f3n Audiovisual), Juan Manuel Abal Medina (secretario de Comunicaci\u00f3n P\u00fablica), y funcionarios de Radio y Televisi\u00f3n Argentina, noticias de Canal 7, el gabinete de ministros de Desarrollo Social de la Naci\u00f3n, Canal 360, etc., con mesas como \u201cCuando el Estado comunica desde la gesti\u00f3n en el proceso de transformaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n\u201d, \u201cConquistas y desaf\u00edos en el nuevo escenario de la comunicaci\u00f3n audiovisual, nuevos canales, TV digital y fomento a la producci\u00f3n\u201d, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Del otro lado, hubo charlas a cargo de cuatro personalidades muy accesibles del cine comercial: el actor Willem Dafoe (que suele venir a una tanguer\u00eda porte\u00f1a), el guionista James Gunn (Scooby-Doo y similares) y los realizadores Alex Cox (Sid &amp; Nancy, Repo Man) y Joe Dante, el de los Gremlins, que durante el festival se salud\u00f3 y charl\u00f3 con todo el mundo, mientras la gente coreaba \u201col\u00e9, ol\u00e9, ol\u00e9, Dante, Dante\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">En un aparte con el periodismo, Dante record\u00f3 las matin\u00e9s de los s\u00e1bados en el cine de su barrio. \u201cEl primer ni\u00f1o que llegaba pod\u00eda entrar gratis, y ese ni\u00f1o muchas veces fui yo. Eran dos largos y diez dibujos, y yo cre\u00eda que los dibujos tambi\u00e9n eran actores, los mejores actores. Les atribu\u00eda vida propia\u201d. La infancia le dur\u00f3 hasta la crisis de los misiles, cuando \u201ccre\u00edamos que cada avi\u00f3n que pasaba sobre nuestras cabezas llevaba una bomba at\u00f3mica, y que ese ser\u00eda nuestro \u00faltimo fin de semana. Raz\u00f3n de m\u00e1s para ir al cine\u201d. Sin embargo, una vez enferm\u00f3 de gravedad y no pudo salir de casa durante seis meses. \u201cHe disfrutado muchos placeres, aprend\u00ed junto a Roger Corman y, sobre todo, Steven Spielberg, he visto enormidad de pel\u00edculas y mantengo mi esp\u00edritu de ni\u00f1o, pero las matin\u00e9s que me perd\u00ed en esos seis meses ya nunca podr\u00e9 recuperarlas\u201d, concluy\u00f3 con voz dulce.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span style=\"font-size: 11pt;\">Algunas de las competencias<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Dos clases de films se enfrentaron en competencia: los convencionales que gustan al p\u00fablico, y los de estilo anticomercial que gustan al p\u00fablico de festivales snobs como Locarno o el Bafici. A\u00f1os atr\u00e1s un director art\u00edstico y ciertos programadores, con apoyo de algunos cr\u00edticos influyentes, intentaron hacer de Mar del Plata un Bafici playero. El resultado: cay\u00f3 abruptamente la asistencia del p\u00fablico. Aun as\u00ed, varios siguen firmes en sus prop\u00f3sitos. Esa tensi\u00f3n se reprodujo en el jurado, donde favorecedores del Bafici playero impusieron el triunfo marplatense de Abrir puertas y ventanas, de Milagros Mumenthaler, sobre tres jovencitas charlando en casa de la abuela fallecida, que ya hab\u00eda ganado en Locarno y aqu\u00ed se consagr\u00f3 con los premios de mejor film y mejor direcci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">El m\u00e1s comentado y aplaudido Tyrannosaur, fuerte drama de Paddy Considine sobre un viejo violento de Yorkshire, que se redime un poco gracias al esfuerzo de una mujer religiosa que enfrenta la violencia del marido, debi\u00f3 conformarse con el premio especial del jurado y el de mejor gui\u00f3n. Aparte, gan\u00f3 el premio de Cronistas y la menci\u00f3n Signis, y qued\u00f3 segundo en el voto del p\u00fablico, detr\u00e1s del drama de suspenso In Darkness, de Agnieska Holland, sobre un delincuente que protege a una familia jud\u00eda durante la guerra. Ese asunto ilustra un hecho real, y recuerda de paso el antisemitismo de muchos polacos incluso hasta en estos tiempos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">De la competencia oficial caben se\u00f1alarse tambi\u00e9n otras cuatro obras. L\u2019exercice de l\u2019Etat (Olivier Gourmet, mejor actor), nerviosa historia de un ministro de Transportes enfrentado a intereses contrapuestos, r\u00e1pido de reflejos, cercado por las exigencias de su agenda, su gobierno y su conciencia, apenas ayudado por unos pocos fieles. La obra tiene ritmo, actuaciones, di\u00e1logos, complejidad, actualidad (y el rescate de un discurso de Andr\u00e9 Malraux dedicado a Jean Moulin), todo potente y bien ensamblado, en suma, es un film pol\u00edtico de primera l\u00ednea, desde ya entre lo mejor de la oficial. Coproductores, los hermanos Dardenne. El premio (que gan\u00f3 el premio Signis), mexicana, de la argenmex Paula Markovitch, que inmediatamente despu\u00e9s del festival se present\u00f3, al fin, en el lugar donde fue rodada: San Clemente del Tuy\u00fa. Es que Markovitch reelabor\u00f3 en esa obra un peque\u00f1o episodio de su propia infancia bajo el gobierno militar, cuando en la escuela le mandaron participar en un concurso de composiciones escolares sobre el Ej\u00e9rcito. \u201cMis padres no eran militantes\u201d, aclar\u00f3 despu\u00e9s, \u201cpero eran muy inteligentes y me recomendaban no comentar en la escuela lo que dec\u00edan dentro de casa\u201d. Distinta de las habituales pel\u00edculas sobre aquel per\u00edodo, El premio habla de lo f\u00e1cil que puede ser traicionarse a s\u00ed mismo, y destaca un notable manejo del elenco infantil, enteramente compuesto por criaturas sin experiencia ante las c\u00e1maras ni las tablas. Sorprenden por su expresividad las dos chiquitas que encabezan el elenco, y que ah\u00ed estaban pegadas a la directora, asustadas por los aplausos. Cuando les pasaron el micr\u00f3fono lo devolvieron de inmediato, y nadie pudo sacarles una palabra.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Tatsumi, sencillo dibujo animado de Eric Khoo sobre Tatsumi Yoshihiro, el creador de famosas historietas japonesas sobre v\u00edctimas de Hiroshima, gente en soledad, degradaci\u00f3n moral bajo la ocupaci\u00f3n norteamericana, etc. El g\u00e9nero gekiga, le dicen los especialistas. El dolor m\u00e1s triste, dec\u00eda el p\u00fablico. Dato interesante, la pel\u00edcula y el autor son de Singapur, y representar\u00e1n a ese pa\u00eds en la pr\u00f3xima candidatura hacia los Oscar. Y\u00a1Vivan las ant\u00edpodas!, documental germano-holando-argentino-chileno presentado por su autor, el ruso Victor Kossakovsky, con una an\u00e9cdota que lo pinta por entero: \u201cEstaba en Entre R\u00edos mirando a un pescador, y pens\u00e9 qu\u00e9 habr\u00eda del otro lado del planeta. Me comuniqu\u00e9 con mi hijo, que casualmente estaba por ah\u00ed cerca, y me contest\u00f3 \u2018No lo vas a creer, hay una mujer vendiendo pescado\u2019\u201d. A partir de ese chiste, el autor uni\u00f3 la balsa San Justo, sobre el Villaguay, con el puente m\u00e1s grande del mundo, en Shanghai, y luego Chile y Rusia, Espa\u00f1a y Nueva Zelanda, Botswana y Hawai, en un paseo cordial e ingenioso, de bell\u00edsima fotograf\u00eda, digno de verse en pantalla grande. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Por su parte, el jurado de la competencia latinoamericana premi\u00f3 Las malas intenciones (Rosario Garc\u00eda Montero, Per\u00fa-Argentina), sobre fantas\u00edas y angustias de una ni\u00f1a ante la llegada del hermanito, pero el impacto lo caus\u00f3 El lugar m\u00e1s peque\u00f1o del mundo (menci\u00f3n especial y premio Fipresci). La mejor latinoamericana, la m\u00e1s fuerte. Y eso que no muestra absolutamente nada. S\u00f3lo un lugarcito con su lago, la vaca que tiene cr\u00eda, las mujeres que bromean mientras trabajan, la lluvia a media tarde, el anochecer apacible. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Pero ah\u00ed tambi\u00e9n pas\u00f3 la guerra. La gente que ah\u00ed vemos, es la que qued\u00f3 viva. Por suerte vino la directora, Tatiana Huezo S\u00e1nchez. El registro fue en la aldea de su abuela paterna, perdida entre los cerros. \u201cMe cri\u00e9 en M\u00e9xico desde los cuatro a\u00f1os, as\u00ed que soy m\u00e1s chilanga que salvadore\u00f1a, pero vivimos esa guerra de cerca. Yo fui el \u00faltimo a\u00f1o, cuando mis primos m\u00e1s cercanos quedaron hu\u00e9rfanos\u201d, contaba. \u201cCuatro a\u00f1os antes de hacer la pel\u00edcula visit\u00e9 el pueblo sin siquiera una c\u00e1mara de fotos. Nos hicimos amigos con la gente del pueblo, nos tuvimos confianza. Cuando fui a filmar, estuve nueve semanas enteras, m\u00e1s de lo que se tarda en rodar una de ficci\u00f3n. Y ah\u00ed vivimos, con el calor, la humedad, tres horas para subir hasta el pueblo, y luego m\u00e1s all\u00e1, hasta la cueva donde estuvo la muerte. Lo que iba a registrar era una historia que ten\u00eda dos poderes: la oscuridad y la vida. Porque tambi\u00e9n tienen alegr\u00eda, y hay que ponerla. Pero la oscuridad me la terminaron de contar reci\u00e9n en las \u00faltimas semanas. Es tan terrible lo que pasaron, el modo en que una mujer recibi\u00f3 el cad\u00e1ver de su hija, por ejemplo, y los fantasmas que los acompa\u00f1an cada d\u00eda, que me admira ver c\u00f3mo siguen adelante. Es gente que apenas sabe leer y escribir, pero es gente sabia, calma. Y despu\u00e9s de aquella experiencia, est\u00e1n organizados: ese es uno de los poqu\u00edsimos pueblos donde no han entrado las maras, las pandillas narcos que infestan toda Centroam\u00e9rica\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">La competencia nacional, bastante floja. El jurado se qued\u00f3 con Diablo, pasatiempo violento de Nicanor Loreti de se\u00f1alable nivel profesional. P\u00e1rrafo aparte, no porque sea una maravilla sino por los recuerdos que provoca y el material que recupera, TV Utop\u00eda, de Sebasti\u00e1n Deus, historia del canal comunitario de Caballito que funcion\u00f3 diez a\u00f1os en un living, recibi\u00f3 allanamientos, quejas de vecinos por las interferencias, y aplausos de otros vecinos que ahora lo recuerdan con cari\u00f1o. Su archivo de casetes vhs es calamitoso pero a\u00fan carga ilusiones. \u201cYa me sent\u00eda un profesional\u201d, dice el gordo que presentaba las pel\u00edculas del videoclub del barrio. Ideal para nost\u00e1lgicos de los \u201990, historiadores barriales y difusores de la Ley de Medios. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 11pt;\">Una curiosidad: en vez de foto de conjunto de los premiados, este a\u00f1o se impuso otra foto de conjunto: la de artistas, organizadores y periodistas manifestando en la Rambla por la libertad del director iran\u00ed Jafar Panahi, de quien se vio adem\u00e1s su film-manifiesto Esto no es un film. Como el gobierno le proh\u00edbe filmar, se registr\u00f3 a s\u00ed mismo contando a c\u00e1mara c\u00f3mo hubiera sido su pr\u00f3xima pel\u00edcula, y le sali\u00f3 una pel\u00edcula que dice no serlo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con menos brillo que otros a\u00f1os, actividad paralela de funcionarios de alto nivel, agradecida presencia de cuatro figuras del cine comercial norteamericano, e inesperada tensi\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32,212,213],"class_list":["post-6625","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine","tag-festival","tag-mar-del-plata"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1IR","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6625"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6625\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}