{"id":6711,"date":"2012-01-12T12:03:54","date_gmt":"2012-01-12T15:03:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6711"},"modified":"2012-01-12T12:03:54","modified_gmt":"2012-01-12T15:03:54","slug":"la-unica-verdad-no-es-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6711","title":{"rendered":"La \u00fanica verdad no es la realidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">A prop\u00f3sito de la creaci\u00f3n del Instituto de Revisionismo Hist\u00f3rico Argentino e Iberoamericano.<!--more--><\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/libros.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-6712\" title=\"libros\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/libros-300x273.jpg\" alt=\"libros\" width=\"300\" height=\"273\" \/><\/a>Estoy comiendo un asado con amigos y uno de mis contertulios me interpela: \u201cChe, vos que sos historiador, \u00bfRosas era un chab\u00f3n copado? \u00bfEra bueno o malo?\u201d. Me quedo mir\u00e1ndolo con el tenedor en el aire, pensando una respuesta a esa pregunta anonadante. Mientras la busco me viene a la cabeza algo que dice mi hijo Silvio, que es joven pero perspicaz, y que suele traer a colaci\u00f3n agudas comparaciones entre los varios pa\u00edses en los que \u2013a pesar de sus cortos a\u00f1os\u2013 le ha tocado vivir: \u201clos argentinos tienen mentalidad de hinchas de f\u00fatbol\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Lo que quiere decir es que tendemos a analizar la realidad y a encarar la vida armados siempre con el esquema a favor de\/en contra de.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El Instituto Nacional de Revisionismo Hist\u00f3rico Argentino e Iberoamericano \u201cManuel Dorrego\u201d refleja esa tendencia a observar la vida con una mentalidad agonal. El decreto que lo crea argumenta que \u201cdesde el principio de nuestra historia\u201d quienes \u201cdefendieron el ideario nacional y popular\u201d se enfrentaron a los que \u201cen pro de sus intereses han pretendido oscurecerlos y relegarlos [se refiere a los del primer grupo] de la memoria colectiva del pueblo argentino\u201d. Es decir, propone la supuesta existencia de dos bandos irreductibles: pueblo y antipueblo, patria y antipatria, liberalismo cosmopolita versus identidad nacional y popular. Esa concepci\u00f3n responde bien a otra tendencia argentina: la de culpar a otros de lo que nos pasa. Si el pa\u00eds no es el que queremos, la raz\u00f3n no ha de buscarse en nuestras propias decisiones. Hay un culpable otro, sea el que sea: el liberalismo, la \u201csubversi\u00f3n ap\u00e1trida\u201d, el peronismo, el antiperonismo, la oligarqu\u00eda, el imperialismo ingl\u00e9s del siglo XIX o el yanqui del XX\u2026 Como los chicos, incapaces de hacerse cargo de sus propios actos. Se ha dicho que el capitalismo infantiliza a las sociedades: en este sentido la nuestra parece un fruto del capitalismo m\u00e1s avanzado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El decreto propone verdades absolutas. No puedo dejar de aludir a una elemental cuesti\u00f3n epistemol\u00f3gica: por rigurosos que sean, los m\u00e9todos del investigador no exorcizan la subjetividad; ni siquiera en las ciencias llamadas \u201cduras\u201d hay verdades absolutas, como nos ha ense\u00f1ado el lacerado siglo XX. En historia no se puede decir cualquier cosa, porque lo que se afirma debe ser respaldado con la documentaci\u00f3n disponible. Pero tampoco se pueden alcanzar sino interpretaciones plausibles, veros\u00edmiles del pasado, sujetas a la mirada del historiador y a las de sus lectores, con todo lo que ello implica. Decir que una es la \u201cverdadera historia\u201d y que las que se le oponen son mentiras de los enemigos de la patria, o decir que una determinada lectura de un hecho o de una persona es su historia \u201cdefinitiva\u201d, es propio de ignorantes, o de vivos que lucran con la ignorancia ajena.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Por otro lado, es cuanto menos gracioso que se afirme, contra toda evidencia, que los historiadores no hemos estudiado a esas figuras que el decreto considera v\u00edctimas de un culposo olvido: basta una somera b\u00fasqueda en cualquier fichero de biblioteca especializada para apreciar que los libros y art\u00edculos sobre casi todas ellas pesan toneladas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Una de las falacias del neo revisionismo en boga es, justamente, su car\u00e1cter presuntamente novedoso: las veces que he tenido contacto con la producci\u00f3n de algunos de esos \u201cdestacados historiadores\u201d que piden la creaci\u00f3n del instituto me top\u00e9 con \u201cdescubrimientos\u201d que figuran en las obras de Bartolom\u00e9 Mitre, de Vicente Fidel L\u00f3pez, de Adolfo Sald\u00edas, de Ernesto Palacio o de Julio Irazusta.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Una b\u00fasqueda m\u00e1s detenida en ese fichero nos mostrar\u00e1 que muchos de los historiadores que han estudiado a esas figuras y que ahora son execrados gozan de fama mundial m\u00e1s que merecida, justamente por el respeto que han mostrado por las \u201crigurosas exigencias del saber cient\u00edfico\u201d que el decreto evoca. Hablamos de investigadores que poseen todas las credenciales acad\u00e9micas y que en muchos casos han ense\u00f1ado e investigado en las m\u00e1s destacadas universidades y centros de estudios del mundo. Hablamos de historiadores \u2013y hay aqu\u00ed otro motivo de hilaridad\u2013 que el mismo Estado que ahora crea el instituto de marras ha juzgado dignos de figurar en la planta del Conicet y de las universidades nacionales. No es el caso de los \u201cdestacados historiadores argentinos\u201d que promueven el instituto. Una de las grandes paradojas de su creaci\u00f3n es que el mismo Estado que por iniciativa de los gobiernos Kirchner ampli\u00f3 y pluraliz\u00f3 como nunca antes el sistema cient\u00edfico, multiplicando las plazas de investigadores, el n\u00famero de becas de posgrado, los subsidios de investigaci\u00f3n y un largo etc\u00e9tera, promueve un instituto cuya raz\u00f3n de ser es la supuesta complicidad de ese sistema con una tambi\u00e9n supuesta \u201chistoria oficial\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Es risible tambi\u00e9n, y a la vez penoso, que se achaque a los historiadores el haber respetado la regla n\u00famero uno de su disciplina. \u00bfQu\u00e9 significa que las figuras que se considera relegadas \u201cno han recibido el reconocimiento adecuado\u201d? Yo se lo explico: significa que para estudiar <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>adecuadamente a Manuel Dorrego, por ejemplo, hay que reivindicarlo como el \u201cm\u00e1rtir de Navarro\u201d \u2013es la expresi\u00f3n que usa el decreto\u2013. Significa que cumpliremos con la patria y con el pueblo cuando nos convirtamos en narradores de mitos y leyendas, en panegiristas de h\u00e9roes y de m\u00e1rtires, en fulminadores de anatemas contra conspiradores y ap\u00f3statas, en cultores, en definitiva, del modo m\u00e1s tradicional \u2013por no decir primitivo\u2013 de hacer historia, la que los buenos profesores ense\u00f1an a sus alumnos a evitar en la primera clase del m\u00e1s elemental curso de historia. Como dec\u00eda Marc Bloch, los historiadores no estamos llamados a erigirnos en jueces de los hombres que nos precedieron: nuestra tarea es ayudar a nuestras sociedades a pensar, a comprender cr\u00edticamente el pasado. Los grandes historiadores nos han ense\u00f1ado a pensar el pasado como una realidad otra, compleja, en un punto irreductible a nuestras miradas desde el presente. Nos han ense\u00f1ado, tambi\u00e9n, que m\u00e1s explicativo que estudiar las \u201cfiguras\u201d de San Mart\u00edn, de Dorrego, de Quiroga, de Rosas o de Per\u00f3n, es indagar sobre el proceso revolucionario,<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">las din\u00e1micas subyacentes a las guerras civiles y el fen\u00f3meno peronista. Ahora quienes nos han juzgado id\u00f3neos para integrar el sistema nacional de investigaciones nos enrostran el habernos negado a verlo como una suerte de historieta poblada de superh\u00e9roes y villanos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Todo ello ser\u00eda apenas risible y penoso si no fuera porque adem\u00e1s la iniciativa responde a tendencias que son potencialmente peligrosas para la democracia, al menos como yo la entiendo a esta altura de mi vida: como un modo de convivencia social que toma como punto de partida la legitimidad de la coexistencia de ideas, concepciones del mundo e intereses diferentes. Si la convivencia democr\u00e1tica depende del reconocimiento de que leg\u00edtimamente pueden existir diferentes ideas \u2013es decir, diferentes verdades\u2013, reconocer a una la legitimidad y neg\u00e1rsela a las dem\u00e1s \u2013en este caso, en tanto que supuestas falsedades tramadas por los enemigos de la patria y del pueblo\u2013 atenta contra la base misma de la democracia. Que esa postura la asuma el Estado, que tiene la misi\u00f3n de custodiar la calidad de nuestra convivencia, constituye un hecho preocupante.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">No est\u00e1 mal que la historia y la instrucci\u00f3n c\u00edvica, o como se llame ahora, converjan en la transmisi\u00f3n de ciertos valores, sin que ello implique tergiversar el relato hist\u00f3rico. El Estado tiene el deber de transmitir valores que la sociedad ha hecho suyos despu\u00e9s de un siglo lacerado y lacerante: son los que se necesitan para vivir civilizadamente en democracia, como el respeto de las diferencias, la solidaridad, el di\u00e1logo y la paz. Un maestro, o un profesor de secundaria, no pueden hablar de democracia y dictadura como si se tratara de compuestos qu\u00edmicos. Pero este decreto refleja algo muy diferente: refleja la confusi\u00f3n entre gobierno, partido y Estado, tres realidades que deber\u00edan permanecer diferenciadas, porque su distinci\u00f3n constituye un dato b\u00e1sico de cualquier democracia madura. La confusi\u00f3n conduce a convertir en pol\u00edtica de Estado no la ense\u00f1anza de la convivencia, sino la idea de que los argentinos estamos perpetuamente en guerra intestina porque unos somos amigos<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>y otros enemigos del pueblo y de la patria. <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Libera nos Domine<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><em>En la secci\u00f3n Documentos podr\u00e1 accederse a los textos del Decreto 1880\/2011 que crea el Instituto Nacional de Revisionismo Hist\u00f3rico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego y de la Declaraci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Historia (AsAIH) al respecto.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de la creaci\u00f3n del Instituto de Revisionismo Hist\u00f3rico Argentino e Iberoamericano.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[36,101,17,218,31],"class_list":["post-6711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-critica-historica","tag-dialogo","tag-educacion","tag-historia","tag-libros"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1Kf","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}