{"id":6850,"date":"2012-03-08T15:54:38","date_gmt":"2012-03-08T18:54:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6850"},"modified":"2012-03-08T15:54:38","modified_gmt":"2012-03-08T18:54:38","slug":"cambio-climatico-no-podemos-seguir-esperando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6850","title":{"rendered":"Cambio clim\u00e1tico: no podemos seguir esperando"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/garcia-monge-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6851\" title=\"garcia-monge-3\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/garcia-monge-3-120x120.jpg\" alt=\"garcia-monge-3\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Es crucial actuar contra el calentamiento global, pero este problema es una externalidad global de la econom\u00eda: su causa est\u00e1 en la falta de comprensi\u00f3n del sistema terrestre como un todo interrelacionado, dentro del cual la racionalidad econ\u00f3mica es s\u00f3lo un subsistema.<!--more--><\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/garcia-monge-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-6852\" title=\"garcia-monge-2\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/garcia-monge-2-300x193.jpg\" alt=\"garcia-monge-2\" width=\"300\" height=\"193\" \/><\/a>En el <em>Discurso del M\u00e9todo<\/em>, Ren\u00e9 Descartes plantea una afirmaci\u00f3n que se ha constituido en acci\u00f3n program\u00e1tica de la humanidad, al menos de la cultura occidental, desde su \u00e9poca hasta el siglo XX: \u201cEs posible llegar a la adquisici\u00f3n de conocimientos util\u00edsimos para la vida y, en lugar de la filosof\u00eda especulativa que se ense\u00f1a en las escuelas, se puede encontrar una filosof\u00eda eminentemente pr\u00e1ctica por la cual, conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los astros, de los cielos y de todo lo que nos rodea tan distintamente como conocemos los oficios de los artesanos, aplicar\u00edamos esos conocimientos a los objetos adecuados y nos constituir\u00edamos en se\u00f1ores y poseedores de la naturaleza\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En los \u00faltimos tres siglos y medio, los progresos alcanzados en el control y dominio sobre la naturaleza son enormes y los resultados, sorprendentes. Baste citar el descifrado del misterio de la vida con el descubrimiento del ADN y el posterior secuenciamiento del genoma humano, e incluso la s\u00edntesis en laboratorio de un ADN y su introducci\u00f3n en una c\u00e9lula capaz de reproducirse. En cierta manera, pareciera que nos hemos constituido en \u201cse\u00f1ores y poseedores de la naturaleza\u201d. Sin embargo, existen experiencias que se suceden con cierta recurrencia y que nos recuerdan en forma elocuente que la aspiraci\u00f3n de \u00e9sta no es m\u00e1s que una quimera inalcanzable. El sismo del 27 de febrero de 2011, que sacudi\u00f3 Chile con una secuela de muerte, destrucci\u00f3n y dolor, y cuya recuperaci\u00f3n tomar\u00e1 un tiempo considerable, es una muestra.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">No somos se\u00f1ores ni poseedores de la naturaleza y, lo m\u00e1s probable, es que nunca lo seamos. Esta tiene manifestaciones duras, muchas veces violentas, frente a las cuales no poseemos capacidad de control. Pero el esfuerzo por dominar la naturaleza ha sido persistente a partir de la era moderna. Esto se refleja en la Revoluci\u00f3n Industrial, con la que tiene una relaci\u00f3n particular. Un cambio sustantivo de la \u00e9poca industrial fue la capacidad de aprovechar fuentes de energ\u00eda, abundantes y baratas, en forma masiva. Los cambios gatillados por esta verdadera revoluci\u00f3n energ\u00e9tica, basada en el uso del carb\u00f3n y del petr\u00f3leo, generaron transformaciones significativas en el mapa geopol\u00edtico de Europa y los Estados Unidos de los siglos XVIII y XIX, y produjeron una acumulaci\u00f3n de riqueza no conocida hasta entonces. La mayor disponibilidad energ\u00e9tica permiti\u00f3 el despliegue de una era ligada a grandes desarrollos industriales, como lo <\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">testimonian la preeminencia del acero en la <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>construcci\u00f3n de infraestructura, la introducci\u00f3n de la electricidad, los cambios radicales en los medios de transporte y el desarrollo de la industria qu\u00edmica, por nombrar los m\u00e1s importantes. Actualmente, seguimos dependiendo de estos energ\u00e9ticos para sostener nuestra econom\u00eda. Tan as\u00ed es, que el 80% de la producci\u00f3n primaria mundial de energ\u00eda proviene de combustibles f\u00f3siles y se espera que este escenario se mantenga relativamente estable durante los pr\u00f3ximos veinte a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Despliegue tecnol\u00f3gico industrial <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Las tecnolog\u00edas nos facilitan la vida, haciendo los procesos m\u00e1s r\u00e1pidos y ahorr\u00e1ndonos tiempo, o posibilitando opciones que surgen como nuevas realidades que transforman nuestro espacio. Sin embargo, las tecnolog\u00edas no son neutras ni ingenuas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Seg\u00fan Marshall McLuhan, los procesos de cambio tecnol\u00f3gico implican cuatro fases. Por una parte, \u201c(a) intensifican algo en una cultura mientras que, al mismo tiempo, (b) vuelven obsoleta otra. Tambi\u00e9n (c) recuperan un (\u2026) factor dejado de lado desde tiempo atr\u00e1s y (d) sufren una modificaci\u00f3n (o inversi\u00f3n) cuando se los lleva m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de su potencial\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">La adopci\u00f3n de mejoras tecnol\u00f3gicas produce efectos colaterales sobre nuestro entorno, nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestras formas de relaci\u00f3n, que no vemos ni anticipamos y ni siquiera sospechamos. Adem\u00e1s, en algunas ocasiones, estos efectos pueden ser nocivos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Mirando con este enfoque metodol\u00f3gico los cuatro aspectos asociados a la tecnolog\u00eda, podemos analizar lo que ocurri\u00f3 con el cambio energ\u00e9tico de la revoluci\u00f3n industrial. La irrupci\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles, abundantes y baratos intensificaron las capacidades productivas y de transporte, llevando a la cultura occidental a niveles de desarrollo insospechados hasta entonces. Adem\u00e1s, reemplazaron y en algunos casos pr\u00e1cticamente eliminaron los modos tradicionales de obtenci\u00f3n de energ\u00eda, como la fuerza animal o ciertas energ\u00edas renovables (e\u00f3lica, biomasa e hidr\u00e1ulica). Por otra parte, al acelerar las comunicaciones, recuperaron la conectividad de las comunidades alejadas, facilitando los intercambios entre las personas en un mundo que comenz\u00f3 a experimentar un aumento demogr\u00e1fico incitado por la misma disponibilidad de fuentes de energ\u00eda. Finalmente, llevadas al extremo, han producido un fen\u00f3meno de escala global y de persistencia secular, como lo es el cambio clim\u00e1tico, que se ha transformado en la preocupaci\u00f3n principal de la agenda internacional y cuyas consecuencias para la humanidad pueden ser graves.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">La utilizaci\u00f3n de energ\u00edas f\u00f3siles genera externalidades de diversa \u00edndole. Algunas de ellas bastante complejas y nocivas que afectan la salud de quienes est\u00e1n expuestos directamente a las emisiones. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Pero hay otra externalidad menos notoria, que no causa problemas en el corto plazo y que se ha ido acumulando lentamente en nuestra atm\u00f3sfera. Gracias a la geolog\u00eda, sabemos que el carb\u00f3n que consumimos hoy en d\u00eda se form\u00f3 hace unos trescientos millones de a\u00f1os (en el per\u00edodo carbon\u00edfero, es decir, 354 a 290 millones de a\u00f1os atr\u00e1s). El problema es que en la \u00e9poca actual, a partir aproximadamente de mediados del siglo XVIII, hemos estado quemando en forma masiva y creciente los combustibles que estuvieron guardados en la corteza terrestre durante decenas y centenas de millones de a\u00f1os. Con ellos, el carbono almacenado durante todo ese lapso se est\u00e1 liberando en un espacio de tiempo demasiado corto, medido en la escala geol\u00f3gica. Dicho en <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>t\u00e9rminos simples, estamos quemando en unos 200 a 300 a\u00f1os, combustibles que estuvieron guardados hasta por 300 millones de a\u00f1os en la corteza terrestre, es decir, lo hacemos en una millon\u00e9sima del tiempo. Esto significa un desequilibrio colosal.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">La acumulaci\u00f3n de fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos en los \u00faltimos quince a\u00f1os es formidable. Citemos s\u00f3lo algunos casos: la ola de calor de 2003 en Europa \u2013con una estimaci\u00f3n de 34 mil muertes\u2013, la temporada de huracanes de 2005 en el Golfo de M\u00e9xico \u2013la m\u00e1s violenta de la que se tenga registro\u2013 y, en 2011, la ola de calor en Rusia y las inundaciones en R\u00edo de Janeiro (las peores en un siglo), Pakist\u00e1n (las peores en 80 a\u00f1os) y China, con centenares y hasta miles de muertos en cada caso. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Hoy nos enfrentamos con un problema mayor que se ha constituido en la principal preocupaci\u00f3n de la agenda internacional. Las conclusiones del cuarto informe del IPCC son elocuentes: \u201cEl calentamiento del sistema clim\u00e1tico es inequ\u00edvoco, como resulta ahora evidente de las observaciones del aumento del promedio global de las temperaturas en <span style=\"color: black;\">el aire y el oc\u00e9ano, <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span>derretimiento generalizado de nieves y hielos, y aumento global del nivel medio del mar\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cLa mayor parte del aumento en la temperatura global promedio observada desde mediados del siglo XX se debe, con alta probabilidad, al incremento observado en las concentraciones de gases de efecto invernadero de origen antropog\u00e9nico\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Soluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y respuesta \u00e9tica<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En nuestra cultura, cada vez que una tecnolog\u00eda ha producido efectos negativos indeseados, la tendencia ha sido solucionar esos problemas con nuevas tecnolog\u00edas. Sin embargo, el problema del cambio clim\u00e1tico es que se plantea como una externalidad global de la econom\u00eda y persistente en el tiempo. Su causa est\u00e1 en la relaci\u00f3n que hemos establecido como humanidad con la naturaleza y en la falta de comprensi\u00f3n del sistema terrestre como un todo interrelacionado, dentro del cual la racionalidad econ\u00f3mica es s\u00f3lo un subsistema. Es dif\u00edcil imaginar que este problema se pueda solucionar \u00fanicamente con m\u00e1s tecnolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Actualmente, son muy pocos los que discuten que nuestra aspiraci\u00f3n al desarrollo, medido s\u00f3lo en t\u00e9rminos monetarios (PIB u otros indicadores), pueda estar en el meollo del problema. En este sentido, los escenarios para la primera mitad del presente siglo no son muy halag\u00fce\u00f1os. Se espera que la poblaci\u00f3n mundial alcance al menos a nueve mil millones de habitantes para 2050, en un contexto donde actualmente unos 2.000 millones de personas no tienen acceso a la electricidad. Dotar de energ\u00eda a niveles m\u00ednimos de calidad de vida, manteniendo los est\u00e1ndares de bienestar de los que nos hemos favorecido, significa m\u00e1s que duplicar la generaci\u00f3n de energ\u00eda entre hoy y 2050. Si se considera que cerca del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la generaci\u00f3n y uso de energ\u00eda para transporte, electricidad y procesos industriales, pareciera que estamos en un callej\u00f3n sin salida. Los Estados Unidos, con un 5% de la poblaci\u00f3n mundial, consume el 20% de la energ\u00eda del planeta. Si todos los habitantes del mundo vivi\u00e9ramos como un estadounidense promedio, las emisiones de CO2 aumentar\u00edan de 29 mil millones de toneladas a\u00f1o a 120 mil millones. Esto es absolutamente imposible cuando se habla de que, para estabilizar la temperatura promedio del planeta a 2\u00b0C por sobre la temperatura preindustrial \u2013es decir, estabilizarla en un nivel alto\u2013, se requiere bajar las emisiones globales al menos a 10 mil millones de toneladas por a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Claramente se requiere una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de emisiones. La pregunta que surge es si es posible mantener la expectativa de elevar el nivel de vida para los 9 mil millones de habitantes que seremos en 2050 a est\u00e1ndares de pa\u00edses s\u00faper desarrollados y, al mismo tiempo, disminuir las emisiones a un tercio del nivel actual.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Muchas de las posibilidades de soluci\u00f3n que se plantean asumen esa postura con alg\u00fan matiz. Es <\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">decir, no se pone en duda que para lograr el desarrollo universal se requiere mantener los niveles de desarrollo y de servicios energ\u00e9ticos actualmente disponibles. Parte de esto se puede lograr con eficiencia energ\u00e9tica, es decir, mediante la capacidad de producir los mismos bienes y servicios con menor consumo de energ\u00eda. Sin embargo, esto no es suficiente para cubrir la demanda proyectada, por lo que \u2013en t\u00e9rminos absolutos\u2013 se necesita aumentar la generaci\u00f3n de energ\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">En este sentido, se han propuesto tres soluciones tecnol\u00f3gicas: generaci\u00f3n con energ\u00edas renovables cuyas emisiones de carbono son muy bajas o nulas; generaci\u00f3n con energ\u00eda nuclear, y captura y secuestro geol\u00f3gico del carbono emitido.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Antes de adoptar cualquier opci\u00f3n sin m\u00e1s podr\u00edamos analizar las tres opciones, cada una con sus ventajas y desventajas, a la luz de los cuatro criterios propuestos por McLuhan. Sin embargo, a\u00fan con un despliegue masivo de estas tecnolog\u00edas, la tarea de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero \u2013y con ello estabilizar el clima\u2013 sigue siendo tit\u00e1nica. S\u00f3lo hay que notar aqu\u00ed que todas estas opciones pueden ser necesarias, pero no ser\u00e1n suficientes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">M\u00e1s all\u00e1 de la ecuaci\u00f3n energ\u00e9tica<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">En este punto formulamos otras propuestas que intentan ir m\u00e1s all\u00e1 del debate sobre la ecuaci\u00f3n energ\u00e9tica. Hay algunas preguntas de fondo que invitamos a plantearnos desde una perspectiva de cuidado de nuestra casa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El primer punto lo llamamos sobriedad energ\u00e9tica y se relaciona con la pregunta \u201c\u00bfcu\u00e1nto es necesario y cu\u00e1nto es suficiente?\u201d. La respuesta a esta interrogante va desde c\u00f3mo realizo mis viajes, qu\u00e9 tipo de luminarias uso y qu\u00e9 conductas asumo frente a la reutilizaci\u00f3n y el reciclaje, hasta factores que se vinculan a la cantidad y el tama\u00f1o de nuestras casas, televisores, autom\u00f3viles<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>y otros art\u00edculos de uso cotidiano. El asunto no es menor porque finalmente somos los 6.500 millones de habitantes de este planeta los responsables \u2013unos m\u00e1s, otros menos\u2013 del problema clim\u00e1tico y, as\u00ed, las acciones que hagamos a nivel individual, sumadas a escala mundial, tendr\u00e1n un impacto en las generaciones futuras. Esta opci\u00f3n significar\u00eda sacrificios dif\u00edciles de imaginar en una civilizaci\u00f3n que nos invita permanentemente a aumentar nuestro consumo y en la que, adem\u00e1s, las desigualdades sociales y econ\u00f3micas van muchas veces de la mano con las \u201cdesigualdades clim\u00e1ticas y ambientales\u201d. El problema aqu\u00ed es que la tentaci\u00f3n de \u201cviajar de polizontes\u201d es muy grande: \u201cComo mi aporte al problema es casi nulo, da lo mismo lo que haga individualmente; son otros los que tienen que cambiar\u201d. Este equivocado razonamiento tambi\u00e9n se puede hacer a nivel de pa\u00edses.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El punto anterior no disminuye la responsabilidad de quienes m\u00e1s han incrementado el problema, fundamentalmente los pa\u00edses desarrollados, hist\u00f3rica y actualmente los mayores contribuidores a las emisiones. Sin embargo, hoy se suman pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, como China, India y Brasil, cuyas emisiones son muy relevantes. Una de las grandes dificultades en las negociaciones es c\u00f3mo lograr que estos pa\u00edses controlen sus emisiones sin perjudicar su opci\u00f3n al bienestar y desarrollo. De hecho, hoy China es el mayor emisor de gases de efecto invernadero en t\u00e9rminos absolutos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Un segundo punto tiene que ver con la urgencia del problema. La modificaci\u00f3n del clima es un hecho y ya est\u00e1 causando dificultades serias. Sin embargo, la comunidad pol\u00edtica no reacciona con la velocidad necesaria, los intereses econ\u00f3micos detr\u00e1s del modelo de desarrollo imperante son tan fuertes que imprimen una inercia a las negociaciones internacionales que es dif\u00edcil de romper. Hoy en d\u00eda, se est\u00e1n discutiendo medidas para enfrentar problemas sobre los cuales ya hab\u00eda informaci\u00f3n suficiente hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os. No podemos seguir esperando que nuestras autoridades se pongan de acuerdo. Las acciones que tomemos hoy repercutir\u00e1n en las futuras generaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Un tercer punto se relaciona con nuestra responsabilidad con las generaciones futuras que heredar\u00e1n la tierra. Nuestros descendientes no est\u00e1n aqu\u00ed para defenderse de los problemas que les estamos dejando como legado; por ello la urgencia de actuar es a\u00fan mayor.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Quisi\u00e9ramos cerrar con un mensaje de esperanza. Los esfuerzos que realicemos hoy y en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, los acuerdos que logremos en el nivel internacional y nacional para lograr un desarrollo sustentable, dar\u00e1n frutos a su tiempo, algunos pronto, otros en un plazo mayor. La herencia que dejaremos a nuestros hijos depende hoy de nosotros. No perdamos esta oportunidad de contribuir al nacimiento de un nuevo orden mundial, el cual nos significar\u00e1 sacrificios, en donde los aspectos econ\u00f3micos, sociales y ambientales puedan conjugarse con igual importancia de<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>manera que la vida pueda ser un espacio de celebraci\u00f3n, en la cual no nos situemos como se\u00f1ores y poseedores de la naturaleza, sino como parte de su magn\u00edfica obra creadora, de la cual participamos junto al conjunto del universo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Javier Garc\u00eda Monge es ingeniero civil industrial y Diego Garc\u00eda Monge es fil\u00f3sofo.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 10pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"line-height: 115%; font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El art\u00edculo fue publicado por la revista Mensaje.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es crucial actuar contra el calentamiento global, pero este problema es una externalidad global de la econom\u00eda: su causa est\u00e1 en la falta de comprensi\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,5],"tags":[251,88,252],"class_list":["post-6850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","category-sociedad","tag-cambio-climatico","tag-energia","tag-recursos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1Mu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6850\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}