{"id":6863,"date":"2012-03-11T17:33:37","date_gmt":"2012-03-11T20:33:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6863"},"modified":"2012-03-11T17:33:37","modified_gmt":"2012-03-11T20:33:37","slug":"viaje-a-la-magna-grecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6863","title":{"rendered":"Viaje a la Magna Grecia"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/paestum_tempio_01_big.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-6865\" title=\"paestum_tempio_01_big\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/paestum_tempio_01_big-120x120.jpg\" alt=\"paestum_tempio_01_big\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Un recorrido desde Roma hasta Sicilia, pasando por emblem\u00e1ticos lugares de la <\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">cultura griega.<!--more--><\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ortigia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-6866\" title=\"ortigia\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ortigia-300x225.jpg\" alt=\"ortigia\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Atr\u00e1s dej\u00e1bamos Roma, esta vez tras breve visita, si bien todo paso por la ciudad eterna resulta r\u00e1pido aunque dure semanas. En las escuder\u00edas del Quirinale, desde donde se aprecia una de las m\u00e1s hermosas vistas de Roma, se congregaba numeroso p\u00fablico por la muestra de obras de Filipino Lippi (1457-1504, hijo del gran pintor Fra Filippo Lippi y la novicia Lucrecia Buti) y de su maestro florentino Sandro Botticelli (1445-1510). Imposible dejar de recorrer las plazas Navona, del Popolo (con un grandioso festejo del a\u00f1o chino) o Spagna, de subir hasta el Campidoglio, de admirar la arquitectura del Pantheon o, en silencio, el misterio de \u201cLa conversi\u00f3n de Mateo\u201d, pintura de Caravaggio en la iglesia de San Luis de los franceses; y luego tomar un caf\u00e9 en el tradicional Sant\u2019Eustachio, arrojar una moneda en la fuente de Trevi para so\u00f1ar siempre con volver, caminar sin rumbo por el ghetto jud\u00edo hasta la fuente de las tortugas, o buscar refugio en San Clemente, en el Ges\u00fa o en Santa Maria in Trastevere.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Precisamente en esa antigua y bell\u00edsima bas\u00edlica tuvimos ocasi\u00f3n de asistir a una emotiva misa de cuerpo presente de un tal Danilo, linyera romano que, seg\u00fan supimos luego, hab\u00eda pasado gran parte de su vida bajo los puentes del T\u00edber. La comunidad de Sant\u2019Egidio asiste a muchos <em>homeless<\/em>. Entre cantos e incienso, con el maravilloso \u00e1bside iluminado, numerosas personas sin hogar y sus amigos lo desped\u00edan conmovidos y le daban el \u00faltimo adi\u00f3s acercando algunas flores al f\u00e9retro. El sacerdote Matteo Zuppi nos explicaba que hab\u00eda sido un amigo de la parroquia, \u201cun hombre muy especial, de dif\u00edcil car\u00e1cter, pero profundo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Conocimos el nuevo museo de arquitectura y arte contempor\u00e1neo MAXXI, ambiciosa obra de la arquitecta anglo iran\u00ed Zaha Hadid (acaba de aparecer un volumen dedicado a ella en Buenos Aires, en la colecci\u00f3n de grandes arquitectos contempor\u00e1neos que publica el diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>). Una empresa ins\u00f3lita para Roma, ubicada en las cercan\u00edas del Parque de la M\u00fasica, fuera del circuito tur\u00edstico acostumbrado; acaso algo m\u00e1s af\u00edn a ciudades como Berl\u00edn. Pasamos por el nuevo y luminoso museo que protege la Ara Pacis Augustae, monumento conmemorativo de la \u00e9poca del Imperio romano, muy debatida propuesta del arquitecto norteamericano Richard Meier, inaugurada en 2006, primer trabajo arquitect\u00f3nico en el centro hist\u00f3rico de Roma desde la ca\u00edda del fascismo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En el \u00e1mbito pol\u00edtico, todo expresaba la preocupaci\u00f3n por la crisis econ\u00f3mica y la resignada aprobaci\u00f3n de una notable mayor\u00eda, seg\u00fan las encuestas, al gobierno t\u00e9cnico del economista Mario Monti. Todav\u00eda no hab\u00eda sucedido la tragedia del hundimiento del crucero que, pocos d\u00edas despu\u00e9s, llen\u00f3 de indignaci\u00f3n a la gente e hizo resurgir las cl\u00e1sicas cr\u00edticas a Italia en toda Europa. Sin embargo, cada d\u00eda los noticieros mostraban a Angela Merkel y refer\u00edan sus decisiones. A menudo acompa\u00f1ada por un deslucido Nicolas Sarkozy, la canciller alemana daba cuenta de qui\u00e9n manda en Europa. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Por otra parte, en el tan peculiar \u00e1mbito eclesial romano, se advert\u00eda cierta decepci\u00f3n en quienes hab\u00edan esperado de Benedicto XVI mayores cambios en la Iglesia, en especial en la curia. Vaticanistas de toda laya escrib\u00edan sobre los nuevos cardenales (algunos muy mayores), los conflictos con la vieja y todav\u00eda influyente guardia pretoriana de Juan Pablo II y la especulaci\u00f3n de que el actual pont\u00edfice pueda presentar su renuncia por motivos de edad, algo ciertamente inimaginable en los tiempos del Papa polaco pero que ya hab\u00eda considerado Pablo VI.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Camino a Paestum<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Con Roma a nuestras espaldas partimos hacia el sur. La primera etapa fue una visita al imponente palacio real de Caserta, no lejos de N\u00e1poles, residencia veraniega al estilo de Versalles que los borbones del Reino de las Dos Sicilias utilizaron hasta la incorporaci\u00f3n al Reino de Italia. Jardines y m\u00e1s jardines, con fuentes y peque\u00f1os lagos. La famosa y escenogr\u00e1fica escalera de m\u00e1rmol, las salas y los diferentes aposentos con sus muebles y tapices, sus pinturas y sus l\u00e1mparas, sus bibliotecas y sus juegos, sus mapas y sus estatuas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Luego lleg\u00f3 el ingreso a la Magna Grecia: los hier\u00e1ticos templos de Paestum (el de Ceres y el de Poseid\u00f3n) y la llamada bas\u00edlica, en una de las zonas arqueol\u00f3gicas griegas hoy mejor conservadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Fundada seis siglos antes de Cristo, esta ciudad que despu\u00e9s qued\u00f3 oculta por los pantanos y la gran vegetaci\u00f3n, olvidada durante novecientos a\u00f1os, fue descubierta con la construcci\u00f3n de caminos reci\u00e9n en el siglo XVIII. Entre las muchas maravillas que conserva el moderno museo, sobresale por su belleza la imagen del zambullidor, que representa a un hombre que se arroja con elegancia al mar (fresco sobre una base de estuco que ilustra una de las tumbas). Tanto de d\u00eda como de noche, gracias a la acertada iluminaci\u00f3n, los edificios de imponentes columnas dan una clase magistral de arquitectura cl\u00e1sica y sobrecogen el \u00e1nimo del espectador.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Los bronces de Riace<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Lucen maravillosos en la ciudad de Reggio Calabria. Se trata de dos estatuas originales del siglo V a.C. que representan a guerreros, uno de los pocos ejemplos antiguos en ese metal que quedan, descubiertos casualmente por un nadador submarino en 1972, a 300 metros de la costa de la localidad que les da nombre. Se atribuyen a dos autores diferentes y posiblemente hayan sido arrojados al mar ante el peligro del hundimiento de la nave que los transportaba. Los bronces fueron sometidos a diferentes procesos de restauraci\u00f3n. Lo cierto es que la perfecci\u00f3n del arte y la belleza de las estatuas impresionan hondamente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">La noche anterior, un casual interlocutor nos pregunt\u00f3 en la ciudad de Cosenza: \u201c\u00bfVa mejor en la Argentina con la presidenta?\u201d. E inmediatamente agreg\u00f3: \u201cLo que no se entiende es si es de izquierda o de derecha\u201d. La respuesta, de haber podido darla, hubiera requerido mucho tiempo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">La isla <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Cruzar el estrecho desde Reggio Calabria hasta la ciudad de Mesina, en Sicilia, con el ferry, lleva poco m\u00e1s de media hora y siempre se ven con claridadlas orillas cercanas. A la pregunta si no se podr\u00eda construir un puente, un joven local responde: \u201cHace una vida que hablamos de ello y d\u00e9cadas que tendr\u00eda que haber sido hecho, pero estamos en Italia\u2026\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Tanto Mesina (<em>Missina <\/em>en siciliano, <em>Messina <\/em>en italiano, <em>Micina <\/em>en el castellano del siglo XVI) como Reggio Calabria fueron casi totalmente destruidas en el terremoto de 1908, de manera que poco conservan de lo antiguo y muchas construcciones posteriores no respetaron ning\u00fan criterio urban\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Ya estamos en la tierra de figuras pol\u00edticas como Luigi Sturzo (1871-1959), sacerdote creador del Partido Popular, exiliado en Londres y Nueva York durante el fascismo y luego senador vitalicio, y de Giorgio La Pira, profesor universitario de Econom\u00eda y legendario alcalde de la ciudad de Florencia, su segunda patria, desde donde ese gentil profeta clam\u00f3 por la paz en el mundo de la guerra fr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">El viaje prosigue hacia Siracusa, en la costa oriental o \u201cgriega\u201d de la isla (casi en contraste con la costa occidental y \u201c\u00e1rabe\u201d de Palermo). Pasamos por la panor\u00e1mica Taormina, con su c\u00e9lebre teatro greco-romano y el volc\u00e1n Etna al fondo, y por la ciudad de Catania, la segunda en poblaci\u00f3n en Sicilia, antigua colonia griega castigada en la historia por terremotos y erupciones, adem\u00e1s de las sucesivas ocupaciones \u00e1rabes, normandas, espa\u00f1olas\u2026 y la omnipresente mafia. De la \u00e9poca griega no quedan restos pero s\u00ed de la romana. La catedral es barroca como muchas de sus iglesias.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Llegamos a la luminosa y atractiva ciudad de Siracusa, con su centro en la isla de Ortigia, en realidad una pen\u00ednsula, rodeada por el mar, que conserva sus callejuelas y sus placitas escondidas. Acaso la arquitectura que haya m\u00e1s que lamentar en la ciudad sea el moderno santuario de la Madonna de las L\u00e1grimas, verdadero adefesio. Pero sus m\u00faltiples bellezas permiten olvidarla. El teatro griego, el anfiteatro romano, las cuevas de las canteras o latom\u00edas de la Oreja de Dionisio o de los Cordari, la catedral, la plaza central\u2026 Sentarse a tomar un capuchino frente a la fuente de Aretusa, donde la ninfa se convirti\u00f3 en corriente de agua para preservar su virginidad, o admirar una de las \u00faltimas obras de Caravaggio (\u201cEl entierro de Santa Luc\u00eda\u201d), pintada por el artista corriendo contra el tiempo y perseguido siempre por sus cuestiones con la justicia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En el siglo IV a.C. en Siracusa vivi\u00f3 el fil\u00f3sofo Plat\u00f3n (428-374 a.C.), tratando de aplicar sus ideas pol\u00edticas, pero fracas\u00f3 y termin\u00f3 vendido como esclavo. Antes, ya el poeta P\u00edndaro (518-438 a.C.) hab\u00eda estado all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En la cinematogr\u00e1fica ciudad barroca de Noto, a 32 kil\u00f3metros de Siracusa, con un tiempo cambiante y ventoso, durante una ma\u00f1ana que amenazaba con la lluvia y el sol, recorrimos las iglesias y los palacios con sus maravillosos balcones esculpidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Peque\u00f1a y sorprendente ciudad de origen s\u00edculo, la espa\u00f1ola Noto fue reconstruida con empecinamiento despu\u00e9s del terremoto de enero de 1693. En 1860 la ciudad recibi\u00f3 a los garibaldinos con alegr\u00eda y adhiri\u00f3 a Piamonte. En el refer\u00e9ndum de 1946 el pueblo de Noto vot\u00f3 a favor de la monarqu\u00eda. Una an\u00e9cdota m\u00e1s entre tanta historia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">El valle de los templos y Palermo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Cruzando en invierno el interior de Sicilia llama la atenci\u00f3n el paisaje verde, que en verano se muestra quemado por el inclemente sol. Por doquier hay limoneros, naranjos, higos de India. En la ruta, un cartel indica a pocos kil\u00f3metros la localidad de Rocalmuto, pueblo natal del notable escritor Leonardo Sciascia ((1921-1989), autor de <em>El<\/em> <em>d\u00eda de la lechuza <\/em>(sugiero por mi parte: <em>Una historia<\/em> <em>sencilla <\/em>y <em>Todo modo<\/em>).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">En Agrigento, peque\u00f1a ciudad que no atraer\u00eda al turista si no fuera por las ruinas griegas, pernoctamos en un antiguo convento de monjas de clausura que alquilaban cuartos. Despu\u00e9s de la misa dominical con la comunidad, tomamos el \u00f3mnibus local hasta los templos. Majestuoso el de la Concordia y el de Juno. Tan solitarios en la subida, entre olivos y almendros florecidos, parecen contemplar el mar en el horizonte.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">A mitad de camino entre Agrigento y Puerto Emp\u00e9docles, bajo un pino centenario, descansan las cenizas del dramaturgo y premio Nobel Luigi Pirandello (1867-1936). Recomiendo ver el film <em>Kaos<\/em> de los hermanos Taviani.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">As\u00ed como Siracusa me pareci\u00f3 ahora tan bella como la hab\u00eda grabado en el recuerdo de muchos a\u00f1os atr\u00e1s, Palermo me result\u00f3 esta vez mucho m\u00e1s atractiva y llena de intereses que en aquel viaje, cuando me hab\u00eda impresionado el caos de su tr\u00e1fico y la ruidosa variedad de sus mercados callejeros. Ahora la ve\u00eda bajo otra luz. Muy bien restaurados los grandes teatros, el Massimo y el Politeama. Cuidadas sus plazas, como la del luminoso barrio de Marina, donde tiene sede el palacio Abatellis, recuperado y muy bien presentado. All\u00ed, entre estupendas piezas de rom\u00e1nico catal\u00e1n, lucen dos obras extraordinarias: \u201cEl triunfo de la muerte\u201d, enorme y escalofriante fresco situado en la antigua capilla, y la peque\u00f1a y maravillosa \u201cAnunciaci\u00f3n\u201d de Antonello da Messina (1430-1479), esa Virgen distinguida, de una mirada que parece sumergida en la meditaci\u00f3n, algo sorprendida acaso, la cabeza cubierta por un manto azul, el gesto de la mano como deteniendo al \u00e1ngel despu\u00e9s de interrumpida su lectura del libro que descansa en un atril.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Palermo, cuya enorme catedral defrauda al visitante por la falta de gracia y proporciones, asesta sus golpes magistrales en la catedral de Monreale y en el claustro de los benedictinos (hasta donde subimos en un \u00f3mnibus local, entre estudiantes bulliciosos) y, antes, en la maravillosa capilla palatina, la capilla real de los normandos, en el palacio de los reyes. Obra del siglo XII, est\u00e1 decorada con mosaicos bizantinos que llaman al recogimiento y la contemplaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">El famoso Museo Arqueol\u00f3gico de Palermo est\u00e1 cerrado por trabajos y reformas. Encontramos a tres empleados en la vereda que fumaban y tomaban caf\u00e9. \u201cQu\u00e9 pena \u2013nos dijeron, como queriendo comprender nuestra frustraci\u00f3n\u2013, pero es que hay mucho por hacer y las reformas llevar\u00e1n un a\u00f1o, dos o tres\u2026\u201d. Gran burocracia del sur.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Los empleados del Museo no conocen al pr\u00edncipe Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), autor <em>El gatopardo <\/em>(novela magistralmente llevada al cine por Luchino Visconti) y que vivi\u00f3 por all\u00ed, en una peque\u00f1a calle que hoy lleva su nombre, y escribi\u00f3 en el bar Mazzara (que todav\u00eda existe, aunque modernizado) y compraba libros en Flaccovio (que hoy es una cadena de librer\u00edas). Est\u00e1 enterrado en el cementerio de los Capuchinos, tan exc\u00e9ntrico como macabro (con sus cuerpos embalsamados y los ropajes de \u00e9poca), y que nunca osamos visitar por m\u00e1s que constituya una atracci\u00f3n tur\u00edstica seg\u00fan las gu\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Almorzamos en la cafeter\u00eda del Museo de Arte Moderno, cuyas salas estaban cerradas por un conflicto de los artistas frente a las medidas de crisis del gobierno de Monti, algunos de los cuales discut\u00edan en las otras mesas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Un final con tres extranjeras<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt; mso-layout-grid-align: none;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; color: black; font-size: 12pt;\">Ya de regreso a Roma, deb\u00edamos ir al aeropuerto pero la ciudad estaba complicada por una huelga de taxis. Se rebelaban contra las medidas que Monti quiere implementar para dar trabajo a los j\u00f3venes y reducir los privilegios de algunas corporaciones (taxistas, farmac\u00e9uticos y escribanos, entre otros). Menos mal que pudimos dar con un <em>remisse<\/em>. El chofer, napolitano, pero \u201ccon una vida en Roma\u201d, aunque no hab\u00eda perdido su marcada pronunciaci\u00f3n partenopea, nos cont\u00f3 que afortunadamente ten\u00eda tres hijos, todos casados. Eso s\u00ed, aclar\u00f3, \u201clos tres casados con extranjeras: una es cubana, otra alemana y, la \u00faltima, de Mil\u00e1n\u201d. Imposible no recordar aquella pel\u00edcula del gran c\u00f3mico napolitano Tot\u00f3, <em>La mala femmina<\/em>, cuando el comediante parte de su ciudad en pos de un sobrino que habr\u00eda perdido la <em>diritta via <\/em>en Mil\u00e1n. En un t\u00f3rrido verano viaja abrigado porque \u201cen el norte hace mucho fr\u00edo\u201d, y se sorprende de que all\u00ed hasta los polic\u00edas entiendan el italiano. Oh, pa\u00eds mosaico de culturas y de ocurrencias.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido desde Roma hasta Sicilia, pasando por emblem\u00e1ticos lugares de la cultura griega.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[255,153],"class_list":["post-6863","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-magna-grecia","tag-viajes"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1MH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6863\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}