{"id":6896,"date":"2012-04-02T15:48:02","date_gmt":"2012-04-02T18:48:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6896"},"modified":"2012-04-02T15:48:02","modified_gmt":"2012-04-02T18:48:02","slug":"que-significa-recuperar-las-malvinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=6896","title":{"rendered":"Qu\u00e9 significa \u201crecuperar\u201d las Malvinas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La soberan\u00eda sobre las islas australes exige tambi\u00e9n rescatar la historia de las relaciones anglo-argentinas y considerar los intereses y los derechos de las personas.<!--more--><\/span><\/span><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La ciudad de Buenos Aires intent\u00f3, durante medio siglo, \u201crecuperar\u201d los terrenos ocupados por villas. Pero en los \u00faltimos a\u00f1os la preocupaci\u00f3n fue pasando de las villas a los villeros, de los terrenos a las personas. Antes se dec\u00eda que eran ocupantes, en violaci\u00f3n de los derechos de terceros. Hab\u00eda que prestar atenci\u00f3n a los \u201cintereses\u201d de los villeros, sobre todo en materia de salud, pero carec\u00edan de derechos. Se los vacunaba gratuitamente en inter\u00e9s de ellos y de toda la ciudad. Hoy, en cambio, se habla de urbanizar las villas, reconociendo la propiedad de los terrenos donde han nacido. Pretender separar totalmente los \u201cderechos\u201d de los \u201cintereses\u201d era una ficci\u00f3n que nos alejaba de las soluciones. Lo que deseamos hoy es recuperar la comunidad de los villeros, como ciudadanos que conviven con nosotros y no al lado de nosotros, separados por muros y alambrados. La Iglesia influy\u00f3 no poco en este proceso, en particular mediante loscuras villeros, que ayudaron a los pobres y tambi\u00e9na nosotros para no mirarlos como delincuentes natos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Me pregunto ahora si con las Malvinas no deber\u00edamos iniciar un proceso similar para no quedar atrapados en el dogma de \u201cintereses s\u00ed, derechos no\u201d. Hay una l\u00f3gica en ese razonamiento, y respetamos a todos los que se basan en \u00e9l. Pero si ese dogma nos aleja de las soluciones se convierte en una trampa inconsciente. El reciente aporte de un grupo de intelectuales, con su \u201cvisi\u00f3n alternativa\u201d sobre las Malvinas y sobre la ant\u00edtesis de intereses y derechos puede ampliarnos el horizonte, sin necesidad de optar por una u otra posici\u00f3n: el discurso tradicional o esta visi\u00f3n alternativa.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Dos rostros de la nostalgia<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">En cierta forma, vivimos de la nostalgia de una edad de oro, cuando las Malvinas eran argentinas, hace dos siglos, y cuando lo fueron nuevamente durante dos meses, hace 30 a\u00f1os. Esa nostalgia, que nos encadena al pasado, posee dos rostros. Uno es el de las palomas, digamos mejor, el de las ovejas. Otro es el de los halcones, que se atrevieron a enfrentar a la flota brit\u00e1nica en 1982. Los que lucharon lo hicieron como h\u00e9roes, argentinos y brit\u00e1nicos. El imaginario popular nos pintaba a los enemigos como mercenarios ap\u00e1tridas, los feroces gurkas. Fue duro reconocer que ignor\u00e1bamos la realidad. Ahora bien, si buscamos alguna soluci\u00f3n, debemos superar la nostalgia y abrirnos al futuro. Dejar de lamentarnos por lo que pudo haber sido y pensar lo que es deseable y tambi\u00e9n posible. La nostalgia de los halcones por una guerra que \u201ccasi\u201d ganamos, nos encadena al pasado. Otra guerra por las Malvinas no es deseable ni posible.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La Constituci\u00f3n argentina de 1994, en la Primera Disposici\u00f3n Transitoria, proclama que la recuperaci\u00f3n de las Malvinas y las islas del Atl\u00e1ntico Sur constituye un objetivo permanente \u201cconforme a los principios del Derecho Internacional\u201d. Esta expresi\u00f3n parece cerrar el camino a las acciones b\u00e9licas, pero no olvidemos que las Naciones Unidas han admitido como leg\u00edtimo el uso de la fuerza para luchar contra el colonialismo. No podemos descartar entonces que un gobierno futuro intente deslizarse de nuevo por esa cornisa, al borde del abismo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Los de la visi\u00f3n alternativa consideran que el camino largo, del hostigamiento, es tan irreal como el corto. En vez de acercarnos al objetivo, nos aleja cada vez m\u00e1s de \u00e9l. No podemos utilizar las armas, pero s\u00ed pisarles los callos a los isle\u00f1os y a sus padrinos del Reino Unido. Los irritamos una y otra vez. Los amenazamos con la posibilidad de bloquear el vuelo de Punta Arenas a las Malvinas, que les permite contar con verduras y frutas frescas. Las empresas que extraigan petr\u00f3leo ser\u00e1n sancionadas. Urgimos el di\u00e1logo con el Gobierno ingl\u00e9s, pero no creamos las condiciones para ello. Hostilizar, adem\u00e1s, es jugar con fuego.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La d\u00e9cada cordial<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La nostalgia negativa nos encadena al pasado, mientras que la positiva nos abre al futuro. Por eso es bueno a\u00f1orar la d\u00e9cada que precedi\u00f3 a la guerra, una especie de \u201cd\u00e9cada cordial\u201d. En 1966 dos altos funcionarios del Foreign Office comunicaron a Carlos Ortiz de Rozas, a cargo entonces de nuestra embajada en Londres, que \u201ctarde o temprano, la Argentina recuperar\u00eda las islas, pero que no se pod\u00eda hacer de una manera repentina. Es necesario que ustedes conquisten las mentes y los corazones de los isle\u00f1os, para que no haya resistencia de parte de ellos\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Siguiendo la sugerencia del Gobierno ingl\u00e9s, se lleg\u00f3 al acuerdo de comunicaciones, en juliode 1971, firmado por Alejandro Agust\u00edn Lanusse.Construimos la pista de aterrizaje en Malvinas, les ofrecimos becas a los chicos en los mejores colegios ingleses de la Argentina, m\u00e1s otra serie de facilidades, como el atenderse en nuestros hospitales.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Para estos datos y los siguientes me remito al reportaje al embajador Ortiz de Rozas, publicado en La Naci\u00f3n del 1\u00ba de abril de 2006, de f\u00e1cil acceso por Internet. Y no me remito s\u00f3lo a un reportaje del que se podr\u00edan extraer frases fuera de contexto. Me baso, ante todo, en largas conversaciones que mantuve con el ilustre embajador, as\u00ed como con el ex canciller Nicanor Costa M\u00e9ndez, con el ex presidente Leopoldo Fortunato Galtieri, con el ex gobernador Mario Benjam\u00edn Men\u00e9ndez en las Malvinas y con otros participantes de aquellos dram\u00e1ticos eventos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">El paso siguiente fue dado por el Gobierno brit\u00e1nico, en junio de 1974. Nos ofreci\u00f3 un \u201ccondominio\u201d, con las dos banderas. Los gobernadores ser\u00edan nombrados alternativamente por la Reina y por nuestro Presidente. Era recorrer m\u00e1s de la mitad del camino. Juan Domingo Per\u00f3n no dud\u00f3 en aceptar, pero muri\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s. La viuda Presidenta, Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n, no se atrevi\u00f3 a dar ese paso y el proyecto qued\u00f3 archivado. Con todo, el ambiente cordial continu\u00f3 creciendo. En 1980 visit\u00f3 las islas el entonces secretario de Hacienda, Juan Alemann, quien acaba de ofrecer un reciente testimonio de la amistad reinante en una carta de lectores publicada en La Naci\u00f3n el 12 de febrero pasado.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Al alcance de la mano<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">El \u00faltimo paso lo dio nuevamente el Reino Unido, un mes antes de que comenzara la guerra. La Comisi\u00f3n Mixta integrada por delegados de ambos pa\u00edses se reuni\u00f3 en la sede de las Naciones Unidas. La delegaci\u00f3n argentina estaba presidida por nuestro embajador en Londres, Carlos Ortiz de Rozas. El representante brit\u00e1nico manifest\u00f3 all\u00ed su disposici\u00f3n a ceder la soberan\u00eda de las islas, despu\u00e9s de un retroarriendo de 40 o 50 a\u00f1os a lo m\u00e1s.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Si hubi\u00e9ramos aceptado la propuesta, las Malvinas ser\u00edan hoy argentinas, o estar\u00edamos al borde de lograrlo. Este hecho muestra la falsedad del supuesto para justificar la \u201cinvasi\u00f3n\u201d: decir que los ingleses se negaban a negociar. Continuamos enga\u00f1\u00e1ndonos a nosotros mismos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">El 1\u00ba de marzo de 1982 ten\u00edamos la soluci\u00f3n al alcance de la mano. Pero el gobierno de Galtieri hizo un giro completo y nos meti\u00f3 en un callej\u00f3n sin salida. Necesitaba un trofeo ol\u00edmpico para continuar diez a\u00f1os m\u00e1s en el Gobierno, plebiscitado por el pueblo argentino, archivando, de paso, los malos recuerdos de la \u201cguerra sucia\u201d contra la guerrilla. Esta cachetada dada por Galtieri a la propuesta brit\u00e1nica permite comprender la reacci\u00f3n furiosa de la se\u00f1ora Margaret Thatcher, que hasta entonces dejaba s\u00f3lo 50 soldados en las islas, ya que nos estaba ofreciendo la soberan\u00eda. Sin embargo, la pint\u00e1bamos como la Dama de Hierro, sedienta de sangre y de poder.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">La recuperaci\u00f3n de las Malvinas es un objetivo permanente. Pero ello se lograr\u00e1 si recuperamos a los malvinenses, con lo cual nos recuperaremos a nosotros mismos. Es lo que pretendemos en las villas de la ciudad. Con Chile estuvimos al borde de una guerra, en la Navidad de 1978, pero el papa Juan Pablo II nos ayud\u00f3 a recuperar la amistad argentino-chilena, es decir, a recuperarnos a nosotros mismos. Por las pasteras sobre el r\u00edo Uruguay entramos en un callej\u00f3n de hostigamiento con el gobierno de Tabar\u00e9 V\u00e1zquez, hasta que los dos pa\u00edses reencauzaron el conflicto. Recuperamos entonces la amistad argentino-uruguaya y nos recuperamos a nosotros mismos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Contraponer o integrar<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">Un primer paso para recuperarnos en el terreno de las Malvinas es respetar las opiniones divergentes. El di\u00e1logo no es un entretenimiento para veladas ociosas sino una dif\u00edcil tarea para aproximar posiciones, procurando comprender la mentalidad del interlocutor. Los que hablan de ciertos derechos de los malvinenses no son traidores a la patria. Esos derechos de los isle\u00f1os no implican una negaci\u00f3n de los nuestros. El camino no pasar\u00eda por contraponer ambos derechos sino por integrarlos. Es lo que se logr\u00f3 en la disputa por la isla Mart\u00edn Garc\u00eda, merced al tratado que firm\u00f3 Per\u00f3n con el Gobierno uruguayo en 1973.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\">En el conflicto por las pasteras se tuvieron en cuenta los intereses de los ribere\u00f1os y tambi\u00e9n sus derechos, al menos a recibir informaci\u00f3n y acompa\u00f1ar el control de la contaminaci\u00f3n. En este conflicto tendieron un puente de di\u00e1logo sobre el r\u00edo los obispos de Gualeguaych\u00fa y de Mercedes. El saneamiento del Riachuelo, prometido tantas veces, tiene presentes los intereses de los ribere\u00f1os pero tambi\u00e9n los derechos de la Ciudad, de la Provincia y de la Naci\u00f3n. El desaf\u00edo del Riachuelo consiste en recuperar nuestra capacidad de integrar derechos y expectativas. Si lo logramos, podremos volver a so\u00f1ar con la bandera argentina en las Malvinas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"><em>El autor es profesor de Doctrina Social de la Iglesia en la Facultad deTeolog\u00eda de San Miguel.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;;\"><span style=\"font-size: small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La soberan\u00eda sobre las islas australes exige tambi\u00e9n rescatar la historia de las relaciones anglo-argentinas y considerar los intereses y los derechos de las personas.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,3],"tags":[13,264],"class_list":["post-6896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica-economia","tag-conflictos","tag-malvinas"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1Ne","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}