{"id":7001,"date":"2012-05-01T17:07:05","date_gmt":"2012-05-01T20:07:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7001"},"modified":"2012-05-01T17:07:05","modified_gmt":"2012-05-01T20:07:05","slug":"antonio-tabucchi-el-escritor-es-un-fingidor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7001","title":{"rendered":"Antonio Tabucchi. El escritor es un fingidor"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: left; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Un recorrido de lectura por dos obras clave en la producci\u00f3n de Antonio Tabucchi: <em>El juego del rev\u00e9s<\/em> (1981), un volumen de cuentos de su primera producci\u00f3n, y la novela <em>Sostiene Pereira <\/em>(1994).<!--more-->\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right; margin: 0cm 0cm 0pt;\" align=\"right\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right; margin: 0cm 0cm 0pt;\" align=\"right\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u201cDe un escritor no debe usted decir c\u00f3mo ha muerto, <\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right; margin: 0cm 0cm 0pt;\" align=\"right\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">en qu\u00e9 circunstancias o por qu\u00e9\u2026\u201d<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><strong style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00bfC\u00f3mo se escribe una necrol\u00f3gica? Seg\u00fan Pereira, el m\u00e1s conocido personaje de Tabucchi, rutinario encargado de la p\u00e1gina cultural de un diario de Lisboa, \u201cdebe decir simplemente que [el escritor] ha muerto y despu\u00e9s debe hablar de su obra, de sus novelas y de sus poes\u00edas, escribiendo una necrol\u00f3gica, claro est\u00e1, pero en el fondo se debe escribir una cr\u00edtica, un retrato del hombre y de su obra\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">De acuerdo con su preceptiva, quiz\u00e1s esta no sea una necrol\u00f3gica en sentido estricto sino, m\u00e1s bien, un breve recorrido de lectura por dos obras clave en la producci\u00f3n de Antonio Tabucchi: <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">El juego del rev\u00e9s<\/em> (1981), un volumen de cuentos de su primera producci\u00f3n, y la novela <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Sostiene Pereira <\/em>(1994), m\u00e1s conocida a trav\u00e9s de su lograda versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El ep\u00edgrafe de Lautr\u00e9amont \u2013\u201cLe pueril revers des choses\u201d\u2013 para <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">El juego del rev\u00e9s<\/em> remite al surrealismo (no es in\u00fatil recordar que Tabucchi escribi\u00f3 su tesis doctoral sobre este movimiento) como anticipo del clima de los cuentos, que oscilan en el borde sutil de los l\u00edmites entre la realidad y el sue\u00f1o.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El primero de la serie \u2013que da su nombre y tono al volumen\u2013 se inicia con la imagen de <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Las Meninas<\/em>, que evocaen el narrador las palabras de Maria do Carmo: \u201cla clave del cuadro est\u00e1 en la figura del fondo, es un juego del rev\u00e9s\u201d. Esta \u00f3ptica que trastorna la mirada es el cl\u00e1sico ejemplo de la \u201cpuesta en abismo\u201d, en la que las realidades se superponen e invierten hasta confundir cu\u00e1l es la realidad primera. La noticia de la muerte de la mujer, ocurrida mientras el narrador observaba el cuadro, lo lleva a recuperar historias distintas, en las que tambi\u00e9n se confunden las versiones: recuerdos de los relatos de una infancia inventada por Maria do Carmo; el recorrido que realizaron juntos por un \u201citinerario fernandino\u201d, en el que ella, que oficia de gu\u00eda, asegura que \u201cPessoa es un genio porque entendi\u00f3 la otra cara de las cosas, de lo real y lo imaginado\u201d y califica su poes\u00eda como un \u201cjuego del rev\u00e9s\u201d. Una sola palabra \u201cen letras may\u00fasculas y sin acentos\u201d constituye el total de la carta que el narrador recibe despu\u00e9s de la muerte de la mujer: SEVER. \u00c9l la invierte en REVES, \u201cuna palabra ambigua que pod\u00eda ser espa\u00f1ola o francesa\u201d, que nos instala en el espacio incierto de la duda y del l\u00edmite del sue\u00f1o. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">El texto abunda en otros ejemplos con los que, a trav\u00e9s de la exhibici\u00f3n del procedimiento, se manifiesta claramente la idea de Tabucchi acerca de la cualidad literaria del material narrativo, y que lo vinculan con otro de sus autores preferidos, Jorge Luis Borges. As\u00ed, adem\u00e1s de la \u201cpuesta en abismo\u201d, la tendencia a desdibujarse como autor de las historias, que se atribuyen a relatos ajenos, las voces de otros textos que se reescriben en los cuentos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u201cTeatro\u201d \u2013que seg\u00fan figura en el ac\u00e1pite es una de las historias que le relataron\u2013 ofrece una precisa dataci\u00f3n del mundo \u201csalvaje\u201d, tanto el de la selva africana como el \u201ccivilizado\u201d, del que se proporcionan noticias concretas: asume Salazar, asesinan a Dolfuss, en Am\u00e9rica los desocupados suman millones. En el \u00c1frica profunda, en tanto, en un lugar distante dos d\u00edas de la poblaci\u00f3n m\u00e1s cercana, un ingl\u00e9s ya mayor, refinado, escucha Haydn y representa para el narrador, \u00fanico espectador, funciones de teatro de las grandes tragedias de Shakespeare. En todo el texto se percibe el esp\u00edritu de Conrad \u2013cuya predilecci\u00f3n Tabucchi tambi\u00e9n comparte con Borges\u2013: \u201c\u2026 En 1934, Mozambique\u2026ten\u00eda algo de los relatos de Conrad, quiz\u00e1s la inquietud, la abyecci\u00f3n y la secreta melancol\u00eda\u201d. Como en esos relatos, en los dos personajes que comparten la pasi\u00f3n por el teatro \u2013el reputado actor brit\u00e1nico, m\u00e1ximo int\u00e9rprete de Shakespeare, y su espectador, diplomado en Ciencias Jur\u00eddicas, due\u00f1o de un apellido ilustre\u2013 late algo inquietante y secreto. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Secreto y representaci\u00f3n son tambi\u00e9n elementos centrales en la construcci\u00f3n de otros dos cuentos inolvidables del libro: \u201cCarta desde Casablanca\u201d<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>y \u201cLas tardes del s\u00e1bado\u201d, que aluden a un hecho ocurrido en la infancia \u2013y jam\u00e1s develado\u2013 cuyo peso trastorna la vida de los narradores y su familia.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Se suele se\u00f1alar que con <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Sostiene Pereira<\/em> la producci\u00f3n de Tabucchi entra en una segunda etapa, a la que \u00e9l prefer\u00eda que no se refirieran como de \u201ccompromiso\u201d, por sentir el t\u00e9rmino demasiado ligado a la concepci\u00f3n sartreana, sino de reflexi\u00f3n y cuestionamiento sociopol\u00edtico. Si bien es cierto que esta perspectiva se acent\u00faa, no implica un corte con la etapa anterior, sino que puede considerarse como un di\u00e1logo enriquecido con aspectos de su primera producci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La novela vuelve al t\u00f3pico literario del doble y por extensi\u00f3n \u2013por la ubicaci\u00f3n del escenario en Lisboa, por la conocida adhesi\u00f3n de Tabucchi al poeta de los heter\u00f3nimos\u2013 a la figura de Pessoa, de cuya desaparici\u00f3n, como recuerda Pereira en una de las Efem\u00e9rides que redacta, se cumplen tres a\u00f1os. En esta versi\u00f3n, el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">rev\u00e9s<\/em> de la figura del periodista viejo, fatigado, atado a f\u00f3rmulas convencionales, es la de MonteiroRossi, \u201cun inconsciente\u2026o un provocador\u201d, que inquieta a Pereira con sus necrol\u00f3gicas sobre un personaje \u201csubversivo\u201d, como Garc\u00eda Lorca o un \u201cviolento\u201d, como Marinetti. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Mayor inquietud le causa el secreto en el que se mueve su colaborador; poco sabe de<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>sus actividades y sus desapariciones, de los nombres falsos, de los disfraces: la incertidumbre de notar que nada es lo que aparenta. En cambio, \u00e9l sigue con su vida rutinaria, dialogando con su esposa muerta muchos a\u00f1os atr\u00e1s,<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>traduciendo cuentos de autores cl\u00e1sicos franceses para la p\u00e1gina cultural. Sin embargo, y a trav\u00e9s de su relaci\u00f3n con Montero Rossi, ese joven en el que \u201cle pareci\u00f3 reconocerse\u2026 le pareci\u00f3 que se reencontraba a s\u00ed mismo en los tiempos de Coimbra, porque de alg\u00fan modo se le parec\u00eda\u2026\u201d, podr\u00e1 entender \u201cla otra cara de las cosas\u201d en un recorrido que le permitir\u00e1 finalmente asumirse como el otro, asomarse a un mundo nuevo y distinto. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">La obra de Tabucchi nos acerca a su concepci\u00f3n de la literatura, que para \u00e9l \u201ctiene hoy el papel que siempre tuvo: proporcionar una manera distinta de ver las cosas. La c\u00e1mara de televisi\u00f3n nos env\u00eda im\u00e1genes, pero la c\u00e1mara mira recta, no puede girar el \u00e1ngulo. La literatura gira, va detr\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 de lo que somos capaces de mirar\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman; font-size: x-small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido de lectura por dos obras clave en la producci\u00f3n de Antonio Tabucchi: El juego del rev\u00e9s (1981), un volumen de cuentos de su&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[305,31,306,307],"class_list":["post-7001","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-el-juego-del-reves","tag-libros","tag-sostiene-pereira","tag-tabucchi"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1OV","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7001"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7001\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}