{"id":7015,"date":"2012-05-01T17:49:08","date_gmt":"2012-05-01T20:49:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7015"},"modified":"2012-05-01T17:49:08","modified_gmt":"2012-05-01T20:49:08","slug":"lecturas-cruce-de-caminos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7015","title":{"rendered":"Lecturas: Cruce de caminos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Sobre <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">En distintas direcciones <\/em>de Mar\u00eda Carb\u00f3, Isabel C\u00e1rdenas, Gabriela Cargnel y Mar\u00eda Claudia Otsubo. Diversidad de voces, de escenarios, de climas, de estilos.<!--more--><\/span><\/span><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\">En distintas direcciones<\/span><\/em><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"> es, sin lugar a dudas, un libro particular. Se trata del fruto de un proyecto de escritura colectiva llevado adelante por cuatro autoras, Mar\u00eda Carb\u00f3, Isabel C\u00e1rdenas, Gabriela Cargnel y Mar\u00eda Claudia Otsubo, bajo la supervisi\u00f3n de Raquel Barros. La din\u00e1mica de trabajo, descrita por Barros en el pr\u00f3logo, tiene algo de juego y de experimento: el azar (que como dice Cort\u00e1zar, no hay que buscar comprender) hac\u00eda surgir un t\u00edtulo: una frase o palabra que se abr\u00eda a m\u00faltiples posibilidades narrativas. A continuaci\u00f3n cada una escrib\u00eda un cuento breve que era luego le\u00eddo y discutido por las otras y reescrito a partir del di\u00e1logo en com\u00fan. El resultado final se nos presenta organizado en cinco secciones que recogen las variaciones ensayadas por cada autora a partir del t\u00edtulo que funcion\u00f3 como punto de partida com\u00fan: \u201cLas tres de la ma\u00f1ana\u201d, \u201cEn tr\u00e1nsito\u201d, \u201cVentana\u201d, \u201cPapeles\u201d y \u201cLos pies\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">De este modo las cuatro escritoras, cada una ya con un largo trayecto literario, han decidido cruzar sus caminos. El libro es el producto de esta encrucijada: un espacio que no pertenece propiamente a ninguno de los caminos y<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>que, a la vez, pertenece a todos, un espacio que contiene todos los rumbos posibles y que se abre <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">en distintas direcciones<\/em>. Y la riqueza de este cruce es justamente la diversidad, la rica pluralidad que encontramos en esta convergencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Una parte del atractivo del libro radica, sin duda, en descubrir los distintos rumbos en las que un mismo t\u00edtulo ha disparado la imaginaci\u00f3n de las escritoras. Hay algo de sorpresa en comprobar como, por ejemplo, los \u201cPapeles\u201d que dan t\u00edtulo a una secci\u00f3n van mutando desde los que se amontonan en el escritorio de un periodista, a los viejos peri\u00f3dicos que cubren a una mendiga, a las hojas que contienen el diario \u00edntimo de una viajera, e incluso se hacen met\u00e1fora de los distintos \u201cpapeles\u201d que toca a cada uno jugar en la vida. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Se puede hablar entonces de la diversidad como un rasgo que caracteriza a este libro en varios sentidos. Por un lado, y esto es evidente, diversidad de voces. No s\u00f3lo me refiero a las de las cuatro escritoras de carne y hueso sino las distintas voces en las que ellas se desdoblan para narrar: viajeras, locas, mendigas, ancianas temerosas, nost\u00e1lgicas incurables, enga\u00f1adoras y enga\u00f1adas\u2026 Estas distintas voces pueden adquirir las modulaciones de la oralidad, permiti\u00e9ndonos recuperar el primitivo y eterno placer de escuchar una historia o, en otras ocasiones, alcanzar un vuelo verdaderamente l\u00edrico. Las narradoras van tramando, con estas voces, una especie de sinfon\u00eda coral y es posible leer los textos que corresponden a cada secci\u00f3n-t\u00edtulo como \u201cvariaciones\u201d sobre un mismo tema, en el sentido musical del t\u00e9rmino, o como un cuarteto que ejecuta las distintas l\u00edneas mel\u00f3dicas de una partitura. Pero si quisi\u00e9ramos llevar m\u00e1s adelante la met\u00e1fora musical, deber\u00edamos decir que las instrumentistas no parecen tener empacho en intercambiar sus instrumentos. Sin perder sus propias identidades estil\u00edsticas, es notorio que el trabajo y la correcci\u00f3n conjuntas ha permeado la escritura de todas las autoras y podemos reencontrar algunas inflexiones de la voz de cada una en las otras. Un azar editorial o una cuidadosa decisi\u00f3n han determinado que, cuando se comienza a leer cada texto, no se sepa, en principio, qui\u00e9n es su autora. La ocasi\u00f3n puede ser propicia para olvidarse, al menos durante la lectura, de la individualidad, y recorrer las p\u00e1ginas tratando de escuchar la singularidad de cada relato. Dir\u00eda incluso que si se lee atento a este trabajo con la voz, se puede llegar a sospechar que los cuentos no pueden haber sido escritos s\u00f3lo por estas cuatro mujeres, a menos que se acepte que cada una est\u00e1 habitada por una multiplicidad de voces y que son muchas las m\u00e1scaras que pueden elegir a la hora de contar una historia. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\">En distintas direcciones<\/span><\/em><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"> est\u00e1 construido tambi\u00e9n en una diversidad de escenarios. \u201cEn tr\u00e1nsito\u201d se titula una parte del libro y, ciertamente, los relatos nos hacen viajar, no s\u00f3lo recorrer la ciudad de Buenos Aires, sus calles, y sus bares, sino que tambi\u00e9n nos invitan a perdernos en la descripci\u00f3n de castillos franceses, capillitas del Norte y capitales europeas. Las descripciones son siempre precisas y po\u00e9ticas y esto es muy meritorio en relatos breves. Muchos textos tienen una calidad sensorial, adem\u00e1s de las historias, el lector se queda con impresiones muy v\u00edvidas: la asfixia de un cuarto sin ventanas, el calor de una noche h\u00fameda a la intemperie, el barro entre los pies, y ese aire inconfundible de la hora de la siesta en un pueblito del interior. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Esta diversidad de voces y de escenarios confluyen en un aspecto que vuelve al libro muy dif\u00edcil de clasificar: una notable diversidad de climas y estilos. Hay relatos donde la prosa se acerca a lo po\u00e9tico: meditaciones l\u00edricas sobre este \u201cperegrinar por el barro\u201d que es nuestra vida en este mundo o la narraci\u00f3n de un sue\u00f1o que va creciendo, avanzando sobre el mundo que lo rodea hasta llegar a transformar la realidad en una escena digna de las mejores p\u00e1ginas del realismo m\u00e1gico. Hay otros que trabajan con una sensualidad sutil, como aquel que evoca los preliminares de un encuentro amoroso (clandestino) en un a\u00f1o nuevo en Brasil o el que hace que nos enamoremos de unos pies que bailan al ritmo del tango en una noche porte\u00f1a\u2026 Tenemos tambi\u00e9n cuentos con tonos muy distintos, con un manejo de la tensi\u00f3n y el suspenso dignos de un buen <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">thriller<\/em>. En uno, una visitante misteriosa llega a una casa y entabla una relaci\u00f3n con su anfitriona que va creciendo cada vez m\u00e1s en tensi\u00f3n hasta el sorprendente final; en otro, un grupo de hombres armados espera al borde del camino, un relato que podr\u00eda haber escrito el Hemingway de <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Hombres sin mujeres<\/em>. Para respirar, adem\u00e1s de estos cuentos cargados de tensi\u00f3n, tenemos textos donde el clima es m\u00e1s ligero, casi de an\u00e9cdota humor\u00edstica, donde es notable el trabajo con la oralidad, como en ese viaje fallido que culmina con la firme decisi\u00f3n de no volver a pisar un pa\u00eds extranjero o la parab\u00f3lica historia de Tob\u00edas, el pe\u00f3n de campo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Para finalizar, quiero se\u00f1alar una invitaci\u00f3n que, creo yo, puede leerse desde el t\u00edtulo. Si se piensa, como dicen, que el nombre de una obra funciona como una \u201cinstrucci\u00f3n de lectura\u201d, es posible leer estos textos \u201cen distintas direcciones\u201d. Estamos ante un libro que invita a ser le\u00eddo y rele\u00eddo para trazar lazos, construir distintos recorridos a partir de fragmentos, como si fuera un gran rompecabezas que puede armarse de distintas maneras. Cada relato aparece como una pieza de forma \u00fanica, que est\u00e1 agrupada junto a otras piezas con un t\u00edtulo com\u00fan. Pero la obra tambi\u00e9n parece invitarnos a romper ese orden, a leer salteado, a buscar (o inventar) las continuidades secretas entre estos textos, imaginar por ejemplo que la mujer que recuerda haber sido infiel en una noche de fin de a\u00f1o es la que se despierta por la madrugada a llorar por una oportunidad perdida, o que la mendiga que se cubre con diarios viejos mientras murmura su eterno mon\u00f3logo es quiz\u00e1s la misma que, noches despu\u00e9s, duerme y sue\u00f1a con c\u00f3mo sus pies bailan hasta remontar vuelo. Dejo a cada lector la dichosa tarea de trazar sus propios recorridos por estos cuentos, pero los insto a acercarse a este libro para descubrir como una original y placentera experiencia de escritura se transmuta en una muy disfrutable experiencia de lectura.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre En distintas direcciones de Mar\u00eda Carb\u00f3, Isabel C\u00e1rdenas, Gabriela Cargnel y Mar\u00eda Claudia Otsubo. Diversidad de voces, de escenarios, de climas, de estilos.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[318,319,320,31,321,322,323],"class_list":["post-7015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-en-distintas-direcciones","tag-gabriela-cargnel","tag-isabel-cardenas","tag-libros","tag-maria-carbo","tag-maria-claudia-otsubo","tag-raquel-barros"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1P9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}