{"id":7124,"date":"2012-06-01T19:41:32","date_gmt":"2012-06-01T22:41:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7124"},"modified":"2012-06-01T19:41:32","modified_gmt":"2012-06-01T22:41:32","slug":"abuso-emocional-social-y-accidentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7124","title":{"rendered":"Abuso emocional social y accidentes"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/1308993278978-abuso_sexual.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"1308993278978-abuso_sexual\" width=\"120\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-7125\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/1308993278978-abuso_sexual-120x120.jpg\" alt=\"1308993278978-abuso_sexual\" height=\"120\" \/><\/a>Individuos y sociedades sufren cuando falla el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em>, es decir, las relaciones con las figuras e instituciones de referencia.<!--more--><\/span><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Ya hace una d\u00e9cada notamos que la sintomatolog\u00eda de los pacientes que sufr\u00edan abuso emocional era similar a los que encontramos como des\u00f3rdenes grupales en el comportamiento de las personas en el contexto de la sociedad que<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>integran. De all\u00ed deriv\u00f3 el nombre de abuso emocional social (Terceras Jornadas de Abuso Emocional y Abuso Emocional Social, Fundaci\u00f3n Familia y Comunidad, Buenos Aires, 2002).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">La psiquiatra brit\u00e1nica Danya Glaser ha definido el abuso emocional como el resultado del maltrato psicol\u00f3gico consistente en acciones u omisiones que, seg\u00fan los par\u00e1metros de la comunidad, deben ser considerados como psicol\u00f3gicamente da\u00f1inos. Este abuso, a diferencia del f\u00edsico y del sexual, para ser considerado como tal debe tener un desarrollo temporal y no constituirse en un acontecimiento aislado o de repetici\u00f3n espor\u00e1dica. Tambi\u00e9n se diferencia porque generalmente el abusador no es consciente de su conducta abusiva. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Hay una larga lista de conductas emocionalmente abusivas, tales como actos de rechazo y estigmatizaci\u00f3n, de aislamiento, de terror, de exigencias desmesuradas o por el contario, de \u201cno esperar nada\u201d de esa persona, de sobreprotecci\u00f3n o el opuesto, de exponer al otro a experiencias inapropiadas. Dejamos para el final lo que podr\u00eda ser la forma m\u00e1s sutil y quiz\u00e1s la m\u00e1s destructiva que es la de ignorar al otro como tal, al no tener ninguna disponibilidad emocional para el mismo, al usarlo para fines emocionales propios, <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>la desatenci\u00f3n, el abandono. En resumen, lo que hoy en d\u00eda acertadamente se llama el \u201cninguneo\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El abuso emocional produce s\u00edntomas: retraso en el crecimiento, inclusive el f\u00edsico, aumento de la agresividad<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>h\u00e9tero o auto dirigida, retraimiento, p\u00e9rdida de la capacidad de solidaridad, depresi\u00f3n con p\u00e9rdida de la anticipaci\u00f3n positiva, aumento del temor hasta puntos de paranoia, conductas desorganizadas y antisociales, a veces en forma de retraimiento y aislamiento marcado. Estos s\u00edntomas no sonar\u00e1n ajenos a lo que percibimos en el cuerpo social actual.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Para continuar este hilo tendremos que recalar en un concepto crucial: la teor\u00eda del <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em>, cuya paternidad pertenece al psicoanalista ingl\u00e9s John Bowlby. La palabra no es de f\u00e1cil traducci\u00f3n si queremos ser fieles a su concepto y por ello optamos con conservarlo as\u00ed (err\u00f3neamente se lo ha llamado \u201cteor\u00eda del apego\u201d). El <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em> es de origen biol\u00f3gico y evolutivo y se relaciona con conductas instintivas y sistemas de control. Incluye componentes conductuales, sociales emocionales y cognitivos y es una de las propiedades de relaci\u00f3n entre un individuo m\u00e1s d\u00e9bil que espera protecci\u00f3n de parte de otro m\u00e1s experimentado y con mayores recursos. En esta d\u00edada, ambos componentes establecen comportamientos que mantienen la situaci\u00f3n de <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em>. Para entender su idea, Bowlby nos invita a observar una pradera: veremos la vaca con su ternero, ovejas con el cordero, y yeguas con el potrillo (o parejas de teros con el terito). \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n juntos de esa manera? \u00bfPara conseguir comida?<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>A poco de observar vemos que en ese sentido se las arreglan muy bien. Tambi\u00e9n observaremos que si la distancia entre madre (figura de seguridad y cuidado) <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>y la cr\u00eda se hace muy grande, <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>ambos volver\u00e1n a acercarse con tranquilidad o, si ha habido alguna alarma, a todo galope. Es decir que podemos describir dos funciones: regular la distancia manteniendo la proximidad y otra funci\u00f3n de especificidad, que hace que se distinga la especie a la que cada uno pertenece y tambi\u00e9n cu\u00e1les son la madre y la cr\u00eda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">En el ser humano el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em> tambi\u00e9n existe, por cierto, pero tiene, adem\u00e1s, la caracter\u00edstica de durar toda la vida y en este sistema, a diferencia del animal, se instalan v\u00ednculos afectivos que pueden ser muy poderosos y duraderos. A medida que avanza la maduraci\u00f3n, la figura de seguridad inicial en el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachemnt<\/em> es remplazado por otras y finalmente, en la adultez, las figuras son remplazadas por las instituciones de la comunidad a la que el individuo pertenece (el equipo de trabajo, la universidad, el club, el grupo religioso o el pol\u00edtico). En las situaciones de grave peligro, estas instituciones, las bases de seguridad, <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>son convocadas no como abstracciones sino en la persona real y concreta de quien las dirige y est\u00e1 a cargo de la seguridad, de su supervivencia (un soberano, un presidente, de carne y hueso en la instancia \u00faltima). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>Cuando el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em> es inseguro o falla por completo, aparecen unas fases muy claras de reacci\u00f3n. Es muy notorio en los ni\u00f1os. La inicial es la de la protesta: hay desasosiego; el beb\u00e9 quiere recuperar a su madre mediante gritos, llantos, arroj\u00e1ndose al piso y rechazando a quien se le quiera acercar. Todo el proceso tiene que ver con la espera del \u201cregreso\u201d. Luego le sigue el de la \u201cdesesperaci\u00f3n\u201d. La actividad f\u00edsica disminuye, no pide nada a los que lo rodean, y la actitud es de duelo profundo. Finalmente, en la tercera etapa aparece un <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">detachment<\/em>: el ni\u00f1o acepta todo y a todos y si la madre reaparece, reaccionar\u00e1 como si no la conociera.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">En esta breve s\u00edntesis de un tema de enorme complejidad, no podemos de dejar, al menos, de reconocer lo que le sucede al cuerpo social cuando falla el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em>. La falla principal, salvo los casos de p\u00e9rdidas irreparables por muerte, se produce, por ejemplo, por serias deficiencias en el cumplimiento de quien est\u00e1 en el lugar de la figura del <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em> \u2013base que garantiza la seguridad, desde la que se puede partir para explorar la vida teniendo a donde volver cuando sea necesario (de adultos, las instituciones con sus <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>l\u00edderes bien concretos en casos de emergencia)\u2013. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">La falla principal es, como entendemos nos pasa hoy y aqu\u00ed, la ausencia, el abandono, el<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>ninguneo. Ah\u00ed brota la protesta: \u00a1Qu\u00e9 se vayan todos!,<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>seguido por la fase de desesperaci\u00f3n y dolor: \u201cNo hay salida\u201d; y culminando por el \u201cvoto al que sea, son todos iguales\u201d, y yo mientras tanto, \u201chago la m\u00eda como ellos hacen la suya\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">Se instala la \u201canomia\u201d (Durheim y entre nosotros, J.E. Miguens), esto es, la ausencia de normas, el vac\u00edo de solidaridad. Si no hay una ley que me proteja y me haga respetar, para qu\u00e9 habr\u00eda de protegerla y respetarla si no rige ni sirve. El narcisismo patol\u00f3gico de tantos dirigentes har\u00e1 patente el abandono en que se encuentra el sistema de <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">attachment<\/em>. Y si todo da lo mismo, las normas de seguridad para m\u00ed y para los otros tambi\u00e9n dar\u00e1n lo mismo. El sistema biol\u00f3gico de supervivencia est\u00e1 en jaque. Los \u201caccidentes\u201d que \u00faltimamente nos acongojan, preocupan y hasta sublevan, son un s\u00edntoma. Como aqu\u00e9l que nos traer\u00eda un paciente que viene a vernos lastimado una y otra vez \u201cpor raras casualidades del destino\u201d(o de los archienemigos) en su contra: tratar\u00edamos de hacerle entender qu\u00e9 nos est\u00e1 hablando de lo que profundamente en \u00e9l est\u00e1 perturbado y de la necesidad imprescindible de un cambio completo en el dise\u00f1o y objetivos de su vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">En este sentido, las repetidas tragedias motivadas por lo que llamamos \u201caccidentes\u201d nos dan una oportunidad de entender que cuando los que dirigen no se nos dirigen, el atentado que producen es contra la ra\u00edz biol\u00f3gica misma del ser viviente, esto es, de nosotros y de ellos mismos. El resultado seguir\u00e1 siendo destrucci\u00f3n y muerte. Mientras tanto,<span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>impera y se impone la desesperaci\u00f3n seguida por una enorme, fr\u00edgida <span style=\"mso-spacerun: yes;\"> <\/span>distancia en la cual nadie tiene que ver con ninguno: he aqu\u00ed, en esto, al accidente madre de todos los accidentes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-UY\" style=\"font-family: &quot;Times New Roman&quot;,&quot;serif&quot;; font-size: 12pt;\">El autor es m\u00e9dico psiquiatra.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Individuos y sociedades sufren cuando falla el attachment, es decir, las relaciones con las figuras e instituciones de referencia.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5],"tags":[377,378,379],"class_list":["post-7124","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-sociedad","tag-abuso-emocional","tag-attachment","tag-maltrato-psicologico"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1QU","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7124\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}