{"id":7422,"date":"2012-08-01T16:01:59","date_gmt":"2012-08-01T19:01:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7422"},"modified":"2012-08-01T16:01:59","modified_gmt":"2012-08-01T19:01:59","slug":"yo-no-tiemblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7422","title":{"rendered":"\u201cYo no tiemblo\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/mendiola.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-7423\" title=\"mendiola\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/mendiola.jpg\" alt=\"mendiola\" width=\"230\" height=\"84\" \/><\/a>Vivencia y reflexiones de un miembro del consejo de redacci\u00f3n de <span style=\"font-variant: small-caps;\">Criterio<\/span> que se encontraba en Italia durante los \u00faltimos terremotos de Emilia Roma\u00f1a.<!--more--><\/span><\/span><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/residentes-hospital-ancianos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7424\" title=\"residentes-hospital-ancianos\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/residentes-hospital-ancianos-300x208.jpg\" alt=\"residentes-hospital-ancianos\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/a>En mayo pasado, la regi\u00f3n de Emilia Roma\u00f1a, en Italia, sufri\u00f3 cuatro terremotos sucesivos, en torno a los seis grados de la escala Richter cada uno. Los acomodamientos posteriores, de menor intensidad aunque sensibles, fueron muchos. Dos semanas de una permanente pesadilla, d\u00eda y noche, para miles y miles de personas. Los muertos fueron m\u00e1s de cuarenta, adem\u00e1s de centenares de heridos. Los da\u00f1os materiales de todo tipo, ingentes, realmente graves. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Se vieron afectados pueblos y ciudades de entre 10 y 50 mil habitantes, en la zona oriental, con varias localidades importantes de la provincia de M\u00f3dena gravemente da\u00f1adas, como Finale Emilia y Carpi. Adem\u00e1s de edificios y baluartes hist\u00f3ricos de gran valor cultural, como palacios, fuertes, torres, iglesias, bas\u00edlicas y edificios p\u00fablicos, las viviendas particulares y los lugares de trabajo sufrieron da\u00f1os irreparables. Esa regi\u00f3n de Italia no sufr\u00eda terremotos de tal \u00edndole desde hac\u00eda cientos de a\u00f1os. Si bien casi toda la pen\u00ednsula es de peligro s\u00edsmico, en algunos casos de muy alto riesgo, Emilia Roma\u00f1a se contaba entre las de riesgo medio o bajo. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Varias ciudades quedaron tan da\u00f1adas que hasta la mitad de sus viviendas no pueden ser utilizadas sin grav\u00edsimos peligros para sus ocupantes, por lo que deber\u00e1n ser reemplazadas. F\u00e1bricas y talleres quedaron arrasados al punto que no podr\u00e1n reanudar su actividad por meses, quiz\u00e1 a\u00f1os. A los da\u00f1os materiales se suman p\u00e9rdidas de actividad en sectores importantes de la econom\u00eda emiliana, una de las m\u00e1s avanzadas y diversificadas de Italia (autom\u00f3viles, autopartes, agroindustria, cer\u00e1micas, construcci\u00f3n, biomedicina de alta tecnolog\u00eda, etc), con da\u00f1os a futuro que se miden en miles de millones de euros.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Hasta aqu\u00ed, la cr\u00f3nica sint\u00e9tica. Ahora, lo central: he sido testigo de un modelo de humanidad, de sensatez, de coraje y de solidaridad que desdice muchas falsas y malquistadas ret\u00f3ricas acerca de Italia, como sociedad y gobierno, y de los italianos, como idiosincrasia. La inmediatez y solidaridad, el coraje y la sensatez de quienes sufrieron esa desgracia natural, la organizaci\u00f3n y eficiencia de la asistencia a los sufrientes ciudadanos, y el rescate de valores humanos, culturales, sociales y econ\u00f3micos que se pusieron en evidencia hicieron pensar que, muy al contrario de la f\u00e1cil y banal imagen que suele difundirse de Italia \u2013por cierto, tambi\u00e9n en varios medios de nuestro pa\u00eds\u2013, la realidad es bien diferente, m\u00e1s bien contraria a esa distorsi\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Italia es un pa\u00eds bastante bien preparado para afrontar grandes desastres naturales. Su dif\u00edcil geograf\u00eda, muy monta\u00f1osa, densamente poblada, clim\u00e1ticamente inestable, adem\u00e1s de s\u00edsmica, suele provocar cat\u00e1strofes casi todos los a\u00f1os. Incendios forestales, inundaciones, desmoronamientos de terreno, deshielos s\u00fabitos, m\u00e1s una cuota inusual de terremotos \u2013toda la pen\u00ednsula est\u00e1 ubicada sobre una superposici\u00f3n o \u201cchoque\u201d de placas geol\u00f3gicas continentales\u2013 son moneda corriente. El Estado cuenta con varias organizaciones, civiles y militares, obligatorias y voluntarias, que proveen el socorro requerido. En \u00e9ste caso, varias decenas de miles de personas recibieron alojamiento y se levantaron muchas carpas provisorias. Adem\u00e1s, los organismos t\u00e9cnicos controlaron en cuesti\u00f3n de horas la muy vasta y compleja red de infraestructuras de servicios, tales como ferrocarriles \u2013especialmente los de alta velocidad, que son mayor\u00eda en la red\u2013 rutas, acueductos, cloacas, gas, electricidad, comunicaciones, etc. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Pero el gran valor a destacar fue el humanitario, porque prevaleci\u00f3 la sensatez, el equilibrio y el coraje por sobre el llanto o la pura lamentaci\u00f3n. La gente pide ayuda para poder reanudar a la brevedad el trabajo, la capacidad de producir y la habitabilidad de sus viviendas, para retornar a ellas. El Estado, tanto el central como los regionales, provinciales y municipales, no perdieron el tiempo, como ocurri\u00f3 en otros casos, en acusaciones ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas cruzadas, sino que buscaron c\u00f3mo adecuar sus recursos, en algunos casos limitados (los municipales) a la grave situaci\u00f3n. El presidente de la Rep\u00fablica, Giorgio Napolitano, y el papa Benedicto XVI viajaron hasta M\u00f3dena para asegurar a la poblaci\u00f3n el apoyo del pa\u00eds y de la Iglesia y alentar un pronto regreso a la normalidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Si \u00e9ste texto luce como una loa, es porque quiere serlo. Muchas veces, demasiadas, hay que tolerar la lectura de art\u00edculos con juicios y opiniones acerca de Italia \u2013y no s\u00f3lo de ella, que nos es tan cercana, sino de tantos otros\u2013 que son de gran injusticia, sobre todo para su pueblo. Hemos vivido instalados en la ignorancia y la falsedad durante d\u00e9cadas, generaciones, sin alentar un estudio serio y veraz de la realidad. La liviandad y la banalidad han predominado. El ejemplo de Emilia Roma\u00f1a debiera servir para empezar a cambiar tales prejuicios.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Varias regiones del norte de Italia (Veneto, Las Marcas) vivir\u00e1n desde ahora en la incertidumbre de cu\u00e1ndo volver\u00e1n a padecer otro terremoto. Los sism\u00f3logos no pueden pronosticar fecha alguna, ni tampoco el grado de intensidad. Pero s\u00ed pueden decir \u2013y lo hicieron\u2013 que esta historia no ha concluido; que de una cosa se puede estar casi seguros: habr\u00e1 m\u00e1s terremotos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">Merece una explicaci\u00f3n el t\u00edtulo. Los habitantes de varias ciudades, muchos de ellos sin poder regresar, por seguridad, a sus propias casas, debiendo reconstruirlas, en la mitad de los casos, totalmente. Adem\u00e1s est\u00e1n acosados por la inseguridad de su futuro econ\u00f3mico, hasta que puedan retomar la actividad; y padeciendo la incomodidad de vivir en lugares provisorios, o peor a\u00fan, con la incerteza de cu\u00e1ndo podr\u00e1 suceder el pr\u00f3ximo terremoto. Sin embargo pusieron en pr\u00e1ctica una idea que resume su desafiante coraje ante el infortunio. Imprimieron carteles, posters y remeras que dicen, \u201cIo non tremo\u201d. Es decir, \u201cYo no tiemblo\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 35.4pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><span style=\"font-size: 12pt;\" lang=\"ES\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivencia y reflexiones de un miembro del consejo de redacci\u00f3n de Criterio que se encontraba en Italia durante los \u00faltimos terremotos de Emilia Roma\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[455,456,457,458],"class_list":["post-7422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-emilia-romana","tag-organizacion","tag-solidaridad","tag-terremotos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1VI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}