{"id":7528,"date":"2012-09-06T12:01:51","date_gmt":"2012-09-06T15:01:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7528"},"modified":"2012-09-06T12:01:51","modified_gmt":"2012-09-06T15:01:51","slug":"lucio-gera-las-palabras-alientan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7528","title":{"rendered":"LUCIO GERA. Las palabras alientan"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoFootnoteText\" style=\"text-align: left; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: 12pt; mso-ansi-language: ES-AR;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/galli-gera-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7529\" title=\"galli-gera-21\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/galli-gera-21-120x120.jpg\" alt=\"galli-gera-21\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Reproducimos un art\u00edculo publicado en el libro <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">Juntos en Su memoria<\/em> (1997), edici\u00f3n de algunos amigos con ocasi\u00f3n de cumplirse los cincuenta a\u00f1os de ordenaci\u00f3n sacerdotal de Lucio Gera.<!--more--><\/span><\/span><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00bfQu\u00e9 tiene su palabra?<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: left; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">(Lc. 4,36)<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">M\u00e1s de dos veces en mi vida no habl\u00e9 con Lucio Gera. Se entiende, me refiero a esas charlas confiadas y largas en las que, poco a poco, dos hombres se van revelando. Conversaciones ocasionales hubo muchas: en los recreos de la facultad, en los pasillos del seminario, algunas tardes en Encarnaci\u00f3n del Se\u00f1or junto a Roberto Lella, alg\u00fan encuentro de sacerdotes&#8230; \u00bfPor qu\u00e9, entonces, si mi trato con \u00e9l no fue asiduo, pasados los a\u00f1os, muchas veces me he sorprendido evocando su imagen?<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Todos conocemos la experiencia (m\u00e1s insegura en la juventud, m\u00e1s serena y agradecida en la madurez) de pensar, al terminar una tarea, si ella hubiera sido aprobada por esta o aquella persona a la cual recordamos con un respeto y un afecto singular que la distingue de otras que tenemos en la memoria. Ese pante\u00f3n personal, en mi caso, no es muy numeroso; Gera es uno de sus habitantes. Acercando m\u00e1s la mirada a este hecho, veo que hay otras circunstancias que lo sustentan: Gera fue profesor de cuatro materias importantes que curs\u00e9 cuando estaba en la facultad, y fue tambi\u00e9n (y esto no es menor) quien predic\u00f3 el retiro espiritual previo a mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. Pero a lo largo de la vida, \u00bfno ha estado uno ante muchos profesores y predicadores m\u00e1s o menos dignos que el tiempo se encarga de desdibujar?<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Las primeras im\u00e1genes, en la juventud, suelen tener un vigor especial. Yo recuerdo una de Gera que pudo haberme impresionado, una especie de \u201can\u00e9cdota interior\u201d. Mientras \u00e9l daba clase, mi atenci\u00f3n a veces se desviaba de los contenidos de la materia hacia la manera en que Gera los iba diciendo, y me preguntaba: \u00bfC\u00f3mo estructura mentalmente este hombre, c\u00f3mo articula esa manera de hablar? (Hoy s\u00e9 que la pregunta no es la m\u00e1s adecuada, pero a los veinte a\u00f1os no dejaba de ser razonable&#8230;). Un d\u00eda, en la mitad de una clase (ya no recuerdo por qu\u00e9), Gera, citando a V\u00edctor Hugo, dijo: \u201cUn estilo es lo m\u00e1s profundo, conducido constantemente a la superficie\u201d. Inmediatamente record\u00e9 una frase de Borges que me sirvi\u00f3 para definir lo que yo sent\u00eda: Gera \u2013me dije\u2013 a veces puede no tener raz\u00f3n; su estilo siempre tiene raz\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Este estilo, poco a poco, se me fue revelando como no exento de una profunda poeticidad en la manera de sentir y pronunciar una palabra acerca de Dios. Con el tiempo, fui entendiendo que la belleza es una palabra que dice cosas que s\u00f3lo ella puede decir, que es irreductible, y que, aunque la sentimos todos, son muy escasos los te\u00f3logos que llegan a incorporarla sistem\u00e1ticamente en su manera de pensar y de hablar acerca de Dios. No es f\u00e1cil, porque no es s\u00f3lo una forma de estructurar mentalmente o de articular una sintaxis; es una forma de inclinar toda la existencia. En el caso de Gera todo esto aparec\u00eda envuelto en el tono de una serena austeridad. La austeridad es necesaria cuando uno enfrenta el mundo despu\u00e9s de haberse desbordado ante Dios. \u00bfQu\u00e9 comunicar? La austeridad es tambi\u00e9n una de las mejores formas de la poeticidad: la sobria menci\u00f3n que, con poco, alude a mucho.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Pablo VI dec\u00eda que cuando uno intenta hacer visible el mundo del esp\u00edritu, debe hacerlo sin privarlo de su car\u00e1cter inefable. Algo de pudor recuerdo en Gera. El misterio \u00edntimamente contemplado y adorado siempre impone pudor. Y una humilde audacia tambi\u00e9n: Gera, al dictar clase (a veces parec\u00eda pensar en voz alta), llegados algunos puntos centrales, m\u00e1s bien interrogaba que afirmaba. La interrogaci\u00f3n, el asombro, y hasta la duda o la perplejidad admiradas ante el misterio, as\u00ed comunicadas, no son, decididamente, la peor manera de ense\u00f1ar. Contenidos, s\u00ed, comunicar contenidos; pero ellos impuestos a la posibilidad de atreverse a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo ya sabido y conquistado.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">No quiero avanzar mucho m\u00e1s en lo que, por un lado, podr\u00eda ser invadir, adivin\u00e1ndola, una intimidad. Por otro lado, estas cosas son intransferibles como un sabor es intransferible. Puedo agregar, sin embargo, que yo agradec\u00eda tambi\u00e9n, en aquellas clases, el hecho de que casi toda la teolog\u00eda que Gera iba desarrollando era pensada desde la Trinidad, quiz\u00e1s la \u00fanica manera interesante de hacer teolog\u00eda. Hab\u00eda, tambi\u00e9n, una referencia constante, casi siempre t\u00e1cita, a lo definitivo. Gera pod\u00eda ser minucioso, pero su bagaje cultural, vasto, estaba siempre orientado a trazar una imagen convincente y querible de Cristo. Soy absolutamente conciente de que esta impresi\u00f3n m\u00eda puede hacer sonre\u00edr a m\u00e1s de un te\u00f3logo. No importa. Hay una manera de hablar de Dios que carece absolutamente de importancia espiritual, independientemente de la altura acad\u00e9mica o institucional que esta palabra did\u00e1ctica, clara, legible y mediocre haya alcanzado. Hay palabras con origen y palabras sin origen, es decir, sin destino.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Hay una palabra que todav\u00eda no he mencionado: maestro. Referida a Gera la he o\u00eddo muchas veces. Pero creo que no por ser un lugar com\u00fan deja de ser verdadero. Y yo dir\u00eda m\u00e1s bien: maestro oral. La sentencia latina que tantas veces hemos repetido, <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">scriptamanent verba volant<\/em>, es en realidad un reflejo algo decadente de una idea griega vigorosa, que significa exactamente lo contrario de lo que solemos entender. Se podr\u00eda transcribir as\u00ed: lo escrito se queda, las palabras alientan (la versi\u00f3n cristiana ser\u00eda aquella de 2 Co. 3,6: la letra mata, el Esp\u00edritu da vida). S\u00f3lo el hombre con un espacio interior significativo, y que ha llegado a una verdadera estatura humana, puede, porque primero se ha dicho a s\u00ed mismo todas las cosas con las palabras que lo han persuadido a \u00e9l, pronunciar una palabra singular y propia, inmediatamente comunicable, y que de alg\u00fan modo produce lo que pronuncia. No siempre lo que decimos se parece a nosotros; pero esto ocurre porque no acabamos de parecernos a lo que esencialmente somos, al nombre que nos revelar\u00e1 nuestra m\u00e1s profunda y verdadera forma al fin del tiempo (Ap. 2,17). Algo de ese v\u00ednculo entre estilo y palabra, entre el ser y lo dicho, hay en Gera; no s\u00f3lo una referencia, sino una cierta configuraci\u00f3n con lo definitivo.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Tengo a la mano varias definiciones acerca de lo que es un maestro, que no voy a usar. Como suele ocurrir, la mejor definici\u00f3n que escuch\u00e9 en mi vida fue casual, dicha involuntariamente. Yo estaba tomando un caf\u00e9 con el Padre Esteva en la sala de superiores del seminario, y \u00e9l hablaba de su \u00e9poca de seminarista. Me cont\u00f3 que Leonardo Castellani, a veces, en los recreos, \u201ccondescend\u00eda\u201d a conversar unos pocos minutos con los seminaristas. \u201cNo habl\u00e1bamos de nada especial \u2013me dijo Esteva\u2013. Eran pavadas, cosas comunes. Sin embargo, cuando \u00e9l se iba, nos qued\u00e1bamos con ganas de ser mejores\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Es verdad, ciertas presencias equivalen a un magisterio. Las an\u00e9cdotas se van borrando, incluso las palabras, y queda una gravitaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 27pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 27pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">***<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 27pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Me han pedido que, con ocasi\u00f3n de este homenaje familiar, acerque un poema que publiqu\u00e9 hace ya tres a\u00f1os, y que dediqu\u00e9 a Gera. En realidad (as\u00ed me pas\u00f3 con otros poemas cuando los rele\u00ed para organizar el libro en el que los inclu\u00ed a todos) yo lo compuse sin pensar en Gera. Fue, simplemente, como todo poema, expresi\u00f3n de las emociones de una experiencia. Al volver a leerlo, ya como si fuera de otro, la imagen de Gera se hizo presente. Pens\u00e9: Gera se parece a este poema; quiz\u00e1s pude escribirlo porque lo conoc\u00ed a Gera. \u00bfQu\u00e9 encierra el poema? No lo s\u00e9. Quiz\u00e1s algunas de las cosas que he dicho hasta aqu\u00ed. Pero es posible que el poema las diga mejor. Eso espero.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">As\u00ed que, aunque vaya pasando el tiempo, este peque\u00f1o poema sigue siendo de usted, Gera.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Con mi cari\u00f1o, respeto y gratitud:<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 36pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 36pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 36pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-indent: 36pt; margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Cambria;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un final<\/span><\/em><sup><span lang=\"ES-TRAD\">1<\/span><\/sup><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Un tablero de ajedrez hecho con agua,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">un \u00e1rbol de arena,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">nuestras vidas que culminan y se caen<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">interminables<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">como una rosa infinita.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">La forma labrada es de los otros.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Somos los pelda\u00f1os que no transitaremos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Hicimos el camino<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">que ahora no ven nuestros ojos<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">fijos en la meta.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Todo se deshace<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">fugaz y universal como una ofrenda.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Fuimos sembrados,<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">olvidados por fin.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">En la palma de la mano<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">Dios<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">es lo \u00fanico que queda.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span lang=\"ES-TRAD\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"ES\"><span style=\"mso-special-character: footnote;\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span style=\"font-size: 10pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;\" lang=\"ES\">[1]<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><span style=\"mso-ansi-language: ES-AR;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Poema ya dedicado anteriormente a Gera en el libro de poemas de Ignacio Navarro titulado <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">El umbral<\/em> (TiagoBiavez, Buenos Aires, 1994).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES-AR;\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES-AR;\"><span style=\"font-family: Cambria; font-size: small;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"mso-ansi-language: ES-AR;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Cambria;\">El autor es sacerdote y escritor.<\/span><\/span><\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos un art\u00edculo publicado en el libro Juntos en Su memoria (1997), edici\u00f3n de algunos amigos con ocasi\u00f3n de cumplirse los cincuenta a\u00f1os de ordenaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[490,492,493,171],"class_list":["post-7528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-lucio-gera","tag-profesor","tag-sacerdote","tag-teologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-1Xq","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}