{"id":7913,"date":"2013-01-04T16:50:01","date_gmt":"2013-01-04T19:50:01","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=7913"},"modified":"2013-01-04T16:50:01","modified_gmt":"2013-01-04T19:50:01","slug":"pobreza-inequidad-y-esperanza-en-la-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7913","title":{"rendered":"Pobreza, inequidad y esperanza en la Argentina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/oconnor-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-7914\" title=\"oconnor-1\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/oconnor-1-120x120.jpg\" alt=\"oconnor-1\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La reducci\u00f3n de la inequidad y la pobreza van de la mano de la libertad y la justicia, siendo esencial la dignidad del trabajo.<!--more--><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/oconnor-2.jpg\"><\/a>La cuesti\u00f3n social es uno de los elementos centrales en toda naci\u00f3n. La reducci\u00f3n de la pobreza y el logro de una sociedad equitativa son siempre objetivos de pol\u00edtica. Hacen, por su naturaleza, al largo plazo, pues una modificaci\u00f3n estructural de niveles no deseados de pobreza e inequidad s\u00f3lo es verificable en, por lo menos, una generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la Argentina, el pensamiento social y pol\u00edtico \u2013y por ende el de las personas\u2013 es esencialmente cortoplacista. M\u00e1s all\u00e1 de causas que escapan a las reflexiones de este art\u00edculo \u2013inestabilidad macroecon\u00f3mica, profundas crisis recurrentes, institucionalidad d\u00e9bil, entre otras\u2013, esta primac\u00eda del corto plazo suele operar sobre las pol\u00edticas p\u00fablicas sociales, con efectos indisimulados sobre los resultados en materia intertemporal. Las siguientes reflexiones se centran en la actualidad de la cuesti\u00f3n social en la Argentina, una breve revisi\u00f3n sobre algunas aproximaciones conceptuales acerca del problema, y algunas consideraciones finales relacionadas con aspectos valorativos que permiten, en nuestra visi\u00f3n, tener una lectura diferente del desaf\u00edo social.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/oconnor-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-7915\" title=\"oconnor-2\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/oconnor-2-300x200.jpg\" alt=\"oconnor-2\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00bfMejor calidad de vida para los pobres en la Argentina de 2012?<\/strong><\/p>\n<p>La crisis de 2001 provoc\u00f3 un incremento de la pobreza, que hab\u00eda alcanzado un m\u00e1ximo de 28% de la poblaci\u00f3n post efecto Tequila 1995 \u2013medida por la l\u00ednea de pobreza, para personas, en funci\u00f3n de una canasta b\u00e1sica total de alimentos y servicios\u2013, llegando a un pico de 54% en 2003. Los antecedentes hist\u00f3ricos no eran alentadores: a fines de los \u201980 la pobreza alcanzaba al 32% de la poblaci\u00f3n, y durante la hiperinflaci\u00f3n, al 47%. Se trata de una medici\u00f3n de pobreza de ingresos, donde las crisis macroecon\u00f3micas, o los <em>booms<\/em>, tienen efectos importantes en el ajuste del valor, dado que las personas recuperan ingresos a la par de las salidas de las crisis.<\/p>\n<p>El alto crecimiento econ\u00f3mico desde 2003 permiti\u00f3 una sostenida reducci\u00f3n de la pobreza que el INDEC med\u00eda en 23.4% en 2007. En adelante, la p\u00e9rdida de credibilidad de estas estad\u00edsticas fue contrastada por la evidencia emp\u00edrica, y sobre todo por los efectos de la recesi\u00f3n de 2009 y el estancamiento econ\u00f3mico de 2012. As\u00ed, frente al 6.5% de pobres del primer semestre de 2012 (INDEC), el Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA) ha estimado un guarismo de 21.9% (con Canasta B\u00e1sica Total no oficial). Es decir, entre 2007 y 2012 la pobreza no se habr\u00eda reducido en el pa\u00eds, pese a registrarse tres a\u00f1os de crecimiento econ\u00f3mico (2008, 2010 y 2011).<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la percepci\u00f3n social acerca de la pobreza en la Argentina? Si bien puede parecer atrevido se\u00f1alarlo, en principio la poblaci\u00f3n careciente en la Argentina se encuentra con mejor calidad de vida que a fines de los \u201990. En aquel entonces, con una econom\u00eda estancada frente a la din\u00e1mica que preve\u00eda la crisis de la deuda, con tasa de desempleo de 17%\u00a0 y pobreza de 33% (comienzos de 2001), el acceso de\u00a0 los pobres tanto a fuentes de empleo como a bienes p\u00fablicos era menor que hoy. En cambio, en 2012,\u00a0 los pobres acceden a m\u00e1s de un plan social \u2013proveniente del mismo nivel de gobierno o de gobiernos subnacionales \u2013 y a nuevos bienes p\u00fablicos, como la TV satelital codificada o el F\u00fatbol para Todos.\u00a0 Es decir, las transferencias p\u00fablicas han asegurado ingresos, y los nuevos bienes p\u00fablicos han inclinado la decisi\u00f3n ocio-trabajo hacia el primero.<\/p>\n<p>\u00bfHa implicado esto una salida de la pobreza estructural? Las transferencias p\u00fablicas \u2013 de fuerte sesgo clientelista\u2013\u00a0 vienen realizando una sustituci\u00f3n parcial sobre el trabajo, y la d\u00e1diva sustituye la dignidad de la realizaci\u00f3n personal a partir de propio trabajo. El esquema consolida la transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza, pues los hijos casi siempre toman el ejemplo de los padres, siendo la familia la primera escuela.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, la educaci\u00f3n y la salud p\u00fablica deber\u00edan garantizar la movilidad social y el progreso intergeneracional. La evidencia es que la educaci\u00f3n b\u00e1sica sigue sufriendo embates que la alejan de su objetivo. El predominio casi exclusivo del conductismo como m\u00e9todo de ense\u00f1anza, el retroceso de la matem\u00e1tica como uno de los ejes del aprendizaje (relacionado directa o indirectamente con la primac\u00eda del conductismo), la pol\u00edtica educacional nacional de deserci\u00f3n cero y relajamiento permanente de las exigencias de aprobaci\u00f3n de los ciclos de estudio, las diferencias de criterios evaluativos entre las distintas jurisdicciones provinciales, y, \u00faltimamente, la intromisi\u00f3n de la pol\u00edtica nacional en el \u00e1mbito escolar y la vida de los adolescentes, son algunas manifestaciones de la decadencia del principal \u2013 o quiz\u00e1s el \u00fanico, junto con la nutrici\u00f3n\u2013\u00a0 instrumento de generaci\u00f3n de capital humano, que permite en una generaci\u00f3n romper con la transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza.<\/p>\n<p>En suma, la percepci\u00f3n del grupo social m\u00e1s careciente puede ser de mayor bienestar, pero para ellos cabe la misma consideraci\u00f3n que para cualquier agente econ\u00f3mico: las preferencias sobre el corto plazo suelen superar a las del largo plazo, y todos valoran mucho m\u00e1s los beneficios del presente que los sue\u00f1os \u2013 y las amenazas\u2013\u00a0 del futuro.<\/p>\n<p><strong>Pobreza e inequidad: dos flagelos y distintos enfoques <\/strong><\/p>\n<p>La respuesta de pol\u00edtica p\u00fablica desde 2002 ha considerado un mayor intervencionismo en la reducci\u00f3n de la pobreza y de la inequidad, donde el rol de Estado \u2013en los tres niveles de gobierno\u2013 ha sido decisivo. Asimismo, el relato ha puesto mayor \u00e9nfasis en el logro de una mayor equidad, que en se\u00f1alar la mejora en la pobreza.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n se contrapone a otra que considera que el objetivo social de la pol\u00edtica econ\u00f3mica es la reducci\u00f3n de la pobreza, y esto se logra con el crecimiento econ\u00f3mico, a partir de un efecto derrame de los beneficios del crecimiento v\u00eda creaci\u00f3n de empleo privado de mayor productividad que el anterior y paulatino aumento de salarios por el mismo motivo. En este enfoque no se da una importancia expl\u00edcita a la cuesti\u00f3n de la inequidad.<\/p>\n<p>En enfoque actual ha se\u00f1alado que la pol\u00edtica de los \u201990 se bas\u00f3 en la visi\u00f3n anterior. Esto es cierto s\u00f3lo en parte, pues entre 1989 y 2001 hubo una clara pol\u00edtica social basada en la estabilidad de precios \u2013evitando el impuesto inflacionario que afecta mayormente a los m\u00e1s pobres\u2013\u00a0 y con avances relevantes en materia de pol\u00edtica p\u00fablica de salud y educaci\u00f3n, si bien la transferencia de servicios educativos secundarios a las provincias no ha tenido una implementaci\u00f3n progresista por parte de la mayor\u00eda de los gobiernos provinciales hasta la fecha.<\/p>\n<p>El riesgo del \u00e9nfasis en la lucha contra la inequidad pasa cuando la redistribuci\u00f3n de ingresos otorga al Estado un avance sobre \u00e1reas propias del sector privado (empresas, responsabilidad social empresaria, rol de las ONGs) y puede transformarse en una pol\u00edtica hegem\u00f3nica. Adem\u00e1s, una redistribuci\u00f3n agresiva que afecte la tasa de inversi\u00f3n privada y las expectativas termina reduciendo las oportunidades de trabajo en el sector privado. El esquema sigue con un tama\u00f1o de Estado desproporcionado en relaci\u00f3n a los bienes p\u00fablicos que ofrece y a su posibilidad de financiamiento (48% del PBI), con creaci\u00f3n de puestos de trabajo de dudosa productividad, y un retroceso del sector privado en la econom\u00eda. La desigualdad se reduce as\u00ed con transferencias p\u00fablicas, limitando enormemente la posibilidad de que los m\u00e1s pobres sean protagonistas de su destino, buscando su propio progreso a partir de la dignidad del trabajo.<\/p>\n<p>\u00bfExisten caminos alternativos en materia de pol\u00edtica social?\u00a0 Enfoques superadores son los de, por ejemplo, Amartya Sen y Stefano Zamagni, o la propuesta de Muhamad Yunnus. Sen identifica la pobreza como carencia de activos, para lo cual propone acciones y pol\u00edticas que permitan fortalecer los activos de las personas m\u00e1s pobres, es decir, sus capacidades en materia de capital humano, capital social, acceso al cr\u00e9dito y a nuevos conocimientos y habilidades laborales. Esto se logra en un contexto de libertad pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica, donde el Estado trabaje en conjunto con el sector privado productivo y las ONGs. Zamagni, por su parte, establece, con algunas ra\u00edces del pensamiento franciscano, que las personas deben tener en la econom\u00eda valores y principios como la fraternidad y la relacionalidad entre ellas, de modo de generar v\u00ednculos sociales que permitan ir consolidando una \u201ceconom\u00eda de comuni\u00f3n\u201d, en l\u00ednea con lo se\u00f1alado por el papa Benedicto XVI en la enc\u00edclica social <em>Caritas in Veritate<\/em>. Las acciones de Yunnus relacionadas con el desarrollo de los activos y el capital social de la poblaci\u00f3n pobre en Bangladesh y en otros pa\u00edses del mundo son un ejemplo elocuente de las capacidades de los m\u00e1s pobres cuando se permite liberar sus energ\u00edas como due\u00f1os y protagonistas de su destino en la econom\u00eda a partir de la dignidad del trabajo. En todos los casos se parte de una visi\u00f3n antropol\u00f3gica que si bien no es id\u00e9ntica, valora la libertad, la iniciativa personal y la solidaridad como formas claves de la organizaci\u00f3n social que permite un progreso intertemporal s\u00f3lido.<\/p>\n<p>La lucha contra la inequidad es un mandato b\u00edblico. La historia de la salvaci\u00f3n\u00a0 as\u00ed lo demuestra, desde los profetas, que denunciaron reiteradamente las injusticias sociales de la \u00e9poca, hasta la consolidaci\u00f3n de la Doctrina Social de la Iglesia. Con todo, la reducci\u00f3n de la inequidad y la pobreza van de la mano de la libertad\u00a0 y la justicia, siendo la dignidad del trabajo humano esencial. Por eso, requiere una visi\u00f3n estrat\u00e9gica nacional de largo plazo que adem\u00e1s aliente la creaci\u00f3n de puestos sustentables de trabajo en el sector privado de la econom\u00eda (\u201cque haya peces en el lago luego de haber ense\u00f1ado a pescar\u201d), pues los resultados no suelen verse hasta la pr\u00f3xima generaci\u00f3n. El quiebre de la transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza en la Argentina es uno de los desaf\u00edos mayores para los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Nunca hay que perder las esperanzas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reducci\u00f3n de la inequidad y la pobreza van de la mano de la libertad y la justicia, siendo esencial la dignidad del trabajo.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[277,991,295,187,992,86,602,993],"class_list":["post-7913","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","tag-desarrollo","tag-inequidad","tag-justicia","tag-libertad","tag-necesidades","tag-pobreza","tag-progreso","tag-trabajo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-23D","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}