{"id":7917,"date":"2013-01-04T17:00:38","date_gmt":"2013-01-04T20:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=7917"},"modified":"2013-01-04T17:00:38","modified_gmt":"2013-01-04T20:00:38","slug":"el-terrorismo-de-estado-se-inicio-con-peron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7917","title":{"rendered":"El terrorismo de Estado se inici\u00f3 con Per\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El autor revisa el enfrentamiento entre el general Per\u00f3n y la periodista Ana Guzetti, tra\u00eddo a la memoria por un desacertado comentario de Orlando Barone en el programa <em>6,7,8<\/em>.<!--more--><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/gambini-foto-peron00012.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-7920\" title=\"Per\u00f3n en la Conferencia\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/gambini-foto-peron00012-300x200.jpg\" alt=\"gambini-foto-peron00012\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>En una interesante nota del diario <em>La Naci\u00f3n<\/em> sobre la periodista Ana Guzzetti, que desafi\u00f3 a Per\u00f3n en una conferencia de prensa televisada, se reconstruye la intenci\u00f3n de ese di\u00e1logo iniciado por ella \u2013entonces cronista de <em>El Mundo<\/em>\u2013 el 8 de febrero de 1974. Como no se mencionan las palabras de los personajes, me voy a permitir hacer un recordatorio.<\/p>\n<p>Guzzetti le pregunt\u00f3 a Per\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2013Se\u00f1or Presidente, en el t\u00e9rmino de dos semanas hubo exactamente veinticinco unidades b\u00e1sicas voladas, doce militantes muertos y ayer se descubri\u00f3 el asesinato de un fot\u00f3grafo. Evidentemente todo esto est\u00e1 hecho por grupos parapoliciales de ultraderecha\u2026<\/p>\n<p>Per\u00f3n contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfUsted se hace responsable de lo que dice? Eso de parapoliciales lo tiene que probar. <em>(Y dirigi\u00e9ndose al edec\u00e1n) <\/em>Tomen los datos necesarios para que el Ministerio de Justicia inicie la causa contra esta se\u00f1orita\u2026<\/p>\n<p>\u2013Quiero saber qu\u00e9 medidas va a tomar el Gobierno para investigar tantos atentados fascistas.<\/p>\n<p>\u2013Las que est\u00e1 tomando; \u00e9stos son asuntos policiales que est\u00e1n provocados por la ultraizquierda, que son ustedes <em>(se\u00f1alando a la periodista con el dedo)<\/em> y la ultraderecha, que son los otros. De manera que arr\u00e9glense entre ustedes; la polic\u00eda proceder\u00e1 y la Justicia tambi\u00e9n. Indudablemente que el Poder Ejecutivo lo \u00fanico que puede hacer es detenerlos a ustedes y entregarlos a la Justicia; a ustedes y a los otros. Lo que nosotros queremos es paz. Y lo que ustedes no quieren es paz.<\/p>\n<p>\u2013Le aclaro que soy militante del movimiento peronista desde hace trece a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Hombre, lo disimula muy bien!<\/p>\n<p>Quien hablaba con Per\u00f3n no era un hombre sino una mujer; peque\u00f1o detalle en el que el general no repar\u00f3. Estos datos aparecieron en los diarios del d\u00eda siguiente. Yo los vi y los escuch\u00e9. No qued\u00f3 un video, pero s\u00ed una foto de la escena. El di\u00e1logo me llam\u00f3 tanto la atenci\u00f3n que lo us\u00e9 para iniciar el tercer tomo de mi <em>Historia del Peronismo. La violencia (1956-1983)<\/em> y lo reiter\u00e9 hacia la mitad (p\u00e1gina 313).<\/p>\n<p>Hace cinco a\u00f1os, el 19 de febrero de 2007, publiqu\u00e9 en <em>La Naci\u00f3n<\/em> una nota titulada \u201cPer\u00f3n, creador de la Triple A\u201d, dando detalles sobre la creaci\u00f3n del somat\u00e9n, una invenci\u00f3n catalana del siglo XI, que el dictador espa\u00f1ol Miguel Primo de Rivera reflotara en 1923. Se trata de gente armada, que no pertenece al ej\u00e9rcito pero se dedica a perseguir, torturar y matar al enemigo, como hac\u00eda la Gestapo de Hitler. Aqu\u00ed se llam\u00f3 Alianza Anticomunista Argentina, m\u00e1s conocida como la Triple A.<\/p>\n<p>Per\u00f3n se enfureci\u00f3 el 25 de septiembre de 1973 al enterarse del asesinato de Jos\u00e9 Rucci, secretario general de la CGT. Sab\u00eda que los autores hab\u00edan sido los Montoneros, su \u201cjuventud maravillosa\u201d, y decidi\u00f3 destruirlos. Para eso llam\u00f3 a una reuni\u00f3n privada en Olivos. Y all\u00ed estuvieron todos: desde el presidente provisional Ra\u00fal Lastiri, hasta los miembros del Gabinete y los gobernadores con sus vices. Se emiti\u00f3 un <em>Documento Reservado<\/em>, sobre el que Per\u00f3n exigi\u00f3 \u201cacatar sus directivas\u201d. Y orden\u00f3 hacer actuar a todos los elementos de que dispon\u00eda el Estado para impedir los planes del enemigo y para reprimirlo con todo rigor. Eso pon\u00eda en macha el conocido terrorismo de Estado.<\/p>\n<p>Como Per\u00f3n a\u00fan no hab\u00eda asumido su tercera presidencia s\u00f3lo bendijo el documento, pero requiri\u00f3 el aval del Consejo Superior Peronista. Luego le encarg\u00f3 a Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega organizar el nuevo equipo de trabajo.<\/p>\n<p><strong>El terrorismo de Estado<\/strong><\/p>\n<p>A s\u00f3lo tres d\u00edas de conocido el <em>Documento Reservado<\/em> fue atacada a tiros, en C\u00f3rdoba, una asamblea de delegados sindicales y muri\u00f3 Jorge \u00c1vila, obrero de la construcci\u00f3n. El 11 de octubre un chico de la JP, afiliado a la Unidad B\u00e1sica H\u00e9roes de Trelew, llamado Nemesio Luis Aquino, fue asesinado en General Pacheco. Una bomba estall\u00f3 en la unidad b\u00e1sica M\u00e1rtires de Trelew; otros artefactos reventaron en los domicilios de los diputados provinciales Fausto Rodr\u00edguez y Miguel Marcattini, y una tercera bomba da\u00f1\u00f3 seriamente la casa del senador provincial peronista Miguel Tejada. Al d\u00eda siguiente cay\u00f3 asesinado en San Nicol\u00e1s el periodista Jos\u00e9 Colombo, del diario <em>El Norte<\/em>, peri\u00f3dico que \u2013seg\u00fan el Gobierno\u2013 estaba \u201cplagado de comunistas\u201d.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de que Per\u00f3n asumiera, el 12 de octubre, mor\u00eda acribillado en Rosario el bioqu\u00edmico Constantino Razzetti, de 58 a\u00f1os, en el que seg\u00fan su hijo Carlos fue el primer crimen reconocido por la Triple A. \u201cLo mataron los defensores de la falsa ortodoxia peronista, con el cuento de la depuraci\u00f3n ideol\u00f3gica \u2013se dijo en el sepelio-, justo a vos que hace treinta a\u00f1os luch\u00e1s por el peronismo\u201d. Quince mil personas despidieron a Razzetti.<\/p>\n<p>El 17 de octubre se incendiaban en Mar del Plata las casas de Andr\u00e9s Cabo y Alfredo Cuestas, dos dirigentes de la JP. Otro fuego consumi\u00f3 el d\u00eda 21 el Ateneo Peronista Heroica Resistencia, en Santos Lugares, y un d\u00eda despu\u00e9s estallaba una bomba en el despacho de Alberto Mart\u00ednez Baca, gobernador de Mendoza. A fines de octubre fue fusilado Pablo Marcelo Fredes, de la JTP, activista de la Uni\u00f3n Tranviarios. Tambi\u00e9n le toc\u00f3 ese d\u00eda a Isaac Mosqueda, asesinado junto con tres jovencitos: Juan Piray (18 a\u00f1os), Francisco Aristeguis (17) y Omar Arce (de apenas 13). Adem\u00e1s, las balas de la Triple A se cobraron en esos d\u00edas las vidas de Adri\u00e1n S\u00e1nchez (de Jujuy) y de Lorenzo Bernardo Perino (de Ensenada).<\/p>\n<p>El 21 de noviembre casi muere el senador radical Hip\u00f3lito Solari Yrigoyen, quien al poner en marcha su autom\u00f3vil, vio c\u00f3mo una bomba estallaba a sus pies y lo dejaba herido. Seis d\u00edas despu\u00e9s el jefe de la polic\u00eda salte\u00f1a, Rub\u00e9n Fortuny, que investigaba\u00a0 torturas locales, cay\u00f3 muerto por la banda de las Tres A. Lo mismo le ocurri\u00f3 a Antonio Dele Roni, abogado de la CGT de los Argentinos, y a su mujer N\u00e9lida Arana, asesinados en la estaci\u00f3n ferroviaria de San Miguel. H\u00e9ctor Antelos y Reinaldo Rold\u00e1n cayeron durante el ataque montonero contra el cuartel de Azul, el 19 de enero. El d\u00eda 27 de enero, en C\u00f3rdoba, las torturas terminaron con la vida de Jos\u00e9 Roque Contino. Y por sacar fotos que compromet\u00edan, fue fusilado en los bosques de Ezeiza el reportero gr\u00e1fico Julio C\u00e9sar Fumarola.<\/p>\n<p>El 16 de marzo fue asesinado en la puerta de su casa de San Nicol\u00e1s el m\u00e9dico radical Rogelio Elena; el 30 lo mataron en Lomas de Zamora a Pedro Hansen, de la JP, y al d\u00eda siguiente las balas se incrustaron en el pecho de H\u00e9ctor F\u00e9lix Petrone. El 8 de abril fue clausurado <em>El Descamisado<\/em> por publicar la foto de un polic\u00eda matando con una Itaka a Alberto Chejol\u00e1n, en medio de un piquete, cuando marchaba hacia Plaza de Mayo. El secuestro y asesinato de Mar\u00eda Liliana Ivanof, de la Agrupaci\u00f3n Evita, coincidi\u00f3 con la elogiosa confirmaci\u00f3n, por parte de Per\u00f3n, de los comisarios Alberto Villar y Luis Margaride.<\/p>\n<p>El Gobierno prepar\u00f3 un acto para el 1 de Mayo que buscaba calmar los \u00e1nimos, pero a los Montoneros no les gust\u00f3 que Per\u00f3n los tratara all\u00ed de \u201cimberbes y est\u00fapidos\u201d. Mucho menos que los amenazara record\u00e1ndoles que \u201chan visto caer a sus dirigentes asesinados, sin que todav\u00eda haya tronado el escarmiento\u201d.\u00a0 Era el terrorismo de Estado, pero no inform\u00f3 qui\u00e9nes eran los asesinos. El pa\u00eds entero lo vio y escuch\u00f3 por televisi\u00f3n, y no los ech\u00f3 de la plaza \u2013como se dijo despu\u00e9s\u2013 porque hab\u00edan ido para insultar a su mujer y dejarle medio acto vac\u00edo. Se fueron solos, protestando en medio del caos.<\/p>\n<p>El 11 de mayo, al salir de la iglesia de San Francisco Solano, en Mataderos, una r\u00e1faga de ametralladora desplom\u00f3 al padre Carlos Mujica. Fue ejecutado por el inspector Rodolfo Eduardo Almir\u00f3n, uno de los jefes y organizadores de la Tiple A.<\/p>\n<p>Finalmente, el 29 de mayo apareci\u00f3 torturado Salvador Bidegorry y se hallaron en Pilar los cad\u00e1veres de los fusilados Oscar Dalmacio Meza, Antonio Moses y Carlos Domingo Zidd. Hab\u00edan sido secuestrados en un local del PST de General Pacheco. El 2 de junio\u00a0 las balas bajaron al joven Rub\u00e9n Aldo Poggioni por pegar carteles del Partido Comunista. El d\u00eda 6 fue secuestrada y torturada Gloria Moroni, de la Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista. Los secuestros terminaron con la vidas de Remo Crotta, sindicalista papelero, y con el portuario Carlos Borromeo Ch\u00e1vez, cuyos cuerpos sin vida aparecieron en los bosques de Ezeiza. Entre Villa Elisa y Punta Lara se encontraron los cad\u00e1veres de Francisco Oscar Mart\u00ednez, de la JTP, y de Alfonso Gerardo Grignone, de la JUP. En esos d\u00edas fue asesinada tambi\u00e9n la joven de 19 a\u00f1os Elsa Arga\u00f1araz.<\/p>\n<p>El terrorismo de Estado hab\u00eda dado comienzo en manos de Per\u00f3n, quien muri\u00f3 el 1 de julio de 1974. Su mujer, que era la Vicepresidenta, hered\u00f3 ese siniestro aparato que no dej\u00f3 de funcionar, hasta llegar a casi un millar de v\u00edctimas.\u00a0 El resto lo hicieron los militares, que fueron responsables de m\u00e1s de ocho mil desaparecidos cuyos nombres se conocen todos.<\/p>\n<p>No obstante, voy a\u00a0 corregir un error de mi nota publicada en <em>La Naci\u00f3n<\/em> en 2007: bajo la conducci\u00f3n de Per\u00f3n los muertos no eran 15, como entonces dije, fueron 63. Para ser m\u00e1s preciso, faltaban consignar los nombres de las siguientes v\u00edctimas: Carlos Rafael Llerena, Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Lage, Nancy Estela Magliano, Ram\u00f3n Mart\u00ednez, Joaqu\u00edn Pires Cerveira, Mario Pizarro, Marcos F\u00e9lix Ramayo, Jean Henri Raya Ribard, Joao Batista Rita, Arnaldo Rojas, Fabiola S\u00e1nchez G\u00f3mez, Ruth S\u00e1nchez G\u00f3mez, Ricardo Silva, Benito Spahan, Ra\u00fal Tettamanti, Victorio V\u00e1zquez, Joaqu\u00edn Vega, Juan Carlos Villafa\u00f1e, Mario Zidda Chesa, Jorge \u00c1vila, Juan Piny, Francisco Aristeguis, Omar Arce, Adri\u00e1n S\u00e1nchez, Antonio Dele Roni, Alberto Chejol\u00e1n, Francisco Oscar Mart\u00ednez, Alfonso Gerardo Grignone, Elsa Arga\u00f1araz, Ram\u00f3n Gim\u00e9nez Vega, Enrique Grynberg, Horacio Manuel Orostegui, Viviana Irene Ringach, Adolfo Skof, C\u00e9sar Augusto Baldini, Guillermo Tom\u00e1s Burns, Edmur Pericles Camargo, C\u00e9sar Cervato, Juana Romero Cris\u00f3stomo, Daniel Jos\u00e9 De Carballo, Joel Jos\u00e9 De Carballo, Oscar Hugo Garay, V\u00edctor Gerez, Hugo Hansen, Ricardo Zoilo Ib\u00e1\u00f1ez,\u00a0 Catalina Jara, Eduardo Jim\u00e9nez, Jos\u00e9 Lavecchia.<\/p>\n<p>Como se ve, la m\u00e1quina atroz empez\u00f3 en el peronismo, contra sus propios afiliados y simpatizantes de izquierda. De esto no hay dudas. Mejor digamos que sobran pruebas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor revisa el enfrentamiento entre el general Per\u00f3n y la periodista Ana Guzetti, tra\u00eddo a la memoria por un desacertado comentario de Orlando Barone&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[994,341,995,996,997],"class_list":["post-7917","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","tag-ana-guzzetti","tag-peron","tag-prensa","tag-terrorismo","tag-triple-aaa"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-23H","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7917\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}