{"id":7941,"date":"2013-01-04T17:55:32","date_gmt":"2013-01-04T20:55:32","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=7941"},"modified":"2013-01-04T17:55:32","modified_gmt":"2013-01-04T20:55:32","slug":"legitima-pluralidad-de-voces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=7941","title":{"rendered":"Leg\u00edtima pluralidad de voces"},"content":{"rendered":"<p>Sobre el ejercicio de la libertad de opini\u00f3n en la Iglesia.\u00a0<!--more--><span><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/espeche-ilustracion0001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-7942\" title=\"espeche-ilustracion0001\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/espeche-ilustracion0001-300x169.jpg\" alt=\"espeche-ilustracion0001\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a> Desde que tengo memoria, la historia y su interpretaci\u00f3n han sido motivo de divisi\u00f3n entre los argentinos, divisi\u00f3n que no se reduce a una pol\u00e9mica de car\u00e1cter acad\u00e9mico sino que es de naturaleza pol\u00edtica. Con frecuencia los argentinos hemos acudido a la historia como quien hurga en la baulera para rescatar algo \u00fatil en el presente.<\/span><\/p>\n<p>Hoy d\u00eda nos encontramos otra vez mirando hacia atr\u00e1s, con relaci\u00f3n a un periodo particularmente violento, el de un gobierno democr\u00e1ticamente elegido que fue derrocado por el ultimo r\u00e9gimen militar, en los a\u00f1os \u201870 del siglo pasado. Parte importante de esa pol\u00e9mica es la actuaci\u00f3n de parte de la jerarqu\u00eda de la Iglesia de aquellos a\u00f1os. Se trata de un tema llamado a permanecer en el debate p\u00fablico como un foco de atenci\u00f3n, toda vez que los mismos obispos han manifestado su disposici\u00f3n favorable a la profundizaci\u00f3n de las investigaciones sobre el tema.<br \/>\nDesde distintos \u00e1mbitos de la Iglesia han surgido manifestaciones y opiniones de diferente signo en cuanto a los hechos y su interpretaci\u00f3n. Entre otros aspectos, se ha planteado la responsabilidad, por comisi\u00f3n u omisi\u00f3n, de quienes por entonces ocupaban grados de responsabilidad en el gobierno de la Iglesia, la docencia o la militancia, fuera como fuese entendida.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n se plantea hoy con rasgos novedosos o al menos poco frecuentes. Habitualmente se espera de los obispos juicios, afirmaciones e interpretaciones aut\u00e9nticas que reflejen la visi\u00f3n de la Iglesia sobre las cuestiones planteadas en el tapete p\u00fablico. En este caso, hay tambi\u00e9n sacerdotes y fieles laicos que han hecho conocer su visi\u00f3n, no exenta de tonalidades cr\u00edticas respecto de la actuaci\u00f3n de miembros de la jerarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, no es mi prop\u00f3sito en estas l\u00edneas abordar el tema del que la actual pol\u00e9mica se ocupa. M\u00e1s bien deseo tratar la cuesti\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica dentro de la Iglesia.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica est\u00e1 asociada al concepto de libertad de expresi\u00f3n. Si bien suele hablarse de opini\u00f3n p\u00fablica en singular, a lo que en realidad se alude es a la posibilidad y al hecho de que existan opiniones en plural respecto de todo lo que es materia opinable. En una sociedad donde el Estado es leg\u00edtimo y act\u00faa con legitimidad y respeto por los derechos de las personas, \u00e9stas expresan sus opiniones libremente. \u00bfEs posible aplicar estas nociones, por analog\u00eda, al campo de la Iglesia?<\/p>\n<p>Se trata de una cuesti\u00f3n que forma parte de los profundos cambios sociales y culturales producidos en el mundo y en nuestro pa\u00eds, cambios que afectan a los cat\u00f3licos como a todos los habitantes, cambios sobre los que es preciso reflexionar y a los que hay que responder con lucidez.<\/p>\n<p>Con el Consejo Ecum\u00e9nico Vaticano II la Iglesia universal no s\u00f3lo tom\u00f3 conciencia de los profundos cambios que se hab\u00edan producido en el mundo y su historia, sino que se plante\u00f3 la forma en que deb\u00eda responder a ellos. Entre los cambios registrados se cont\u00f3 el de la existencia de un mayor acceso a la comunicaci\u00f3n, a la informaci\u00f3n y a la educaci\u00f3n por buena parte de la poblaci\u00f3n del mundo. Junto con estos fen\u00f3menos, se dio el crecimiento inusitado de una red de medios que ensancharon los m\u00e1rgenes del acceso al conocimiento y a la posibilidad de emitir opiniones por parte de distintos sectores dentro de las poblaciones y dentro de la Iglesia.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es aquello sobre lo que un cat\u00f3lico no puede opinar? \u00bfCu\u00e1les son los l\u00edmites que no se pueden transgredir sin poner en riesgo la fidelidad debida a la Iglesia? Para responder a estas preguntas, un cristiano debe considerar tanto criterios de razonabilidad y sentido com\u00fan como los propios del Evangelio. Entre los primeros, por ejemplo, toda opini\u00f3n deber\u00eda expresarse en un esp\u00edritu de di\u00e1logo y en busca de la verdad. Las opiniones deber\u00edan ser emitidas sin \u00e1nimo de polemizar, sino para compartir una convicci\u00f3n, tratando de hacerla expl\u00edcita para que, en el marco del di\u00e1logo, se encuentren nuevos consensos siempre que ello sea posible.<\/p>\n<p>En cuanto a los criterios evang\u00e9licos, lo que no es opinable es lo que involucra materia dogm\u00e1tica que emana del magisterio extraordinario, cuando el Papa se pronuncia <em>ex chatedra<\/em> sobre materias de fe y es, por lo tanto, infalible. Se trata de cuestiones muy espec\u00edficas y acotadas. El margen de infalibilidad es muy estrecho y, por lo tanto, el terreno de lo opinable suele ser m\u00e1s amplio de lo que generalmente se cree.<\/p>\n<p>En la vida cotidiana del creyente, sin embargo, las cuestiones de fe no representan un obst\u00e1culo sino m\u00e1s bien una ayuda. El resto, el gran resto que pertenece al orden de la prudencia, es terreno propio del ejercicio de la libertad de los hijos de Dios. All\u00ed el criterio principal es el amor por la Iglesia.<\/p>\n<p>Cuando hay que decir una verdad, sol\u00eda decir el cardenal Eduardo F. Pironio, \u201chay que decirla como pidiendo perd\u00f3n\u201d. Cuando sea necesario decir o actuar en el marco de la correcci\u00f3n fraterna, es preciso en todo momento ser conscientes de que podemos ser parte de los que no est\u00e1n en condiciones de tirar la primera piedra. La sabidur\u00eda evang\u00e9lica tambi\u00e9n nos trae la par\u00e1bola de la viga en el propio ojo que ignoramos al ocuparnos de la paja en el ajeno.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica dentro de la Iglesia est\u00e1 vinculada a la necesidad de pensar el tipo y modo de relaci\u00f3n institucional m\u00e1s adecuada con las personas que conforman toda la sociedad, a cuyo servicio la Iglesia quiere estar.<\/p>\n<p>Bueno es recordar en este contexto algunos pasajes de <em>Gaudium et Spes<\/em>: \u201cMuchas veces suceder\u00e1 que la propia concepci\u00f3n cristiana de la vida los inclinar\u00e1 en ciertos casos a elegir una determinada soluci\u00f3n. Pero podr\u00e1 suceder, como sucede frecuentemente y con todo derecho, que otros fieles, guiados por una no menor sinceridad, juzguen del mismo asunto de distinta manera. En estos casos de soluciones divergentes aun al margen de la intenci\u00f3n de ambas partes, muchos tienden f\u00e1cilmente a vincular su soluci\u00f3n con el mensaje evang\u00e9lico. Entiendan todos que en tales casos a nadie le est\u00e1 permitido reivindicar en exclusiva a favor de su parecer la autoridad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Procuren siempre hacerse luz mutuamente con un di\u00e1logo sincero, guardando la mutua caridad y la solicitud primordial pro el bien com\u00fan\u201d (43).\u00a0Y agrega: \u201c\u2026para que puedan llevar a buen t\u00e9rmino su tarea debe reconocerse a los fieles, cl\u00e9rigos o laicos, la justa libertad de investigaci\u00f3n, de pensamiento y de hacer conocer humilde y valerosamente su manera de ver en los campos que son de su competencia\u201d(62).<\/p>\n<p>\u201cEl cristiano debe reconocer la leg\u00edtima pluralidad de opiniones temporales discrepantes y debe respetar a los ciudadanos que, aun agrupados, defienden lealmente su manera de ver\u201d (75). Y en el numero 50 de <em>Octog\u00e9sima Adveniens<\/em>: \u201cEn las situaciones concretas, y habida cuenta de las solidaridades que cada uno vive; es necesario reconocer una leg\u00edtima variedad de opciones posibles. Una misma fe cristiana puede conducir a compromisos diferentes\u201d (35).<\/p>\n<p>La Iglesia invita a todos los cristianos a la doble tarea de animar y renovar el mundo con el esp\u00edritu cristiano, a fin de perfeccionar las estructuras y acomodarlas mejor a las verdaderas necesidades actuales. A los cristianos que a primera vista parecen oponerse partiendo de opciones diversas, pide la Iglesia un esfuerzo de rec\u00edproca comprensi\u00f3n ben\u00e9vola de las posiciones y de los motivos de los dem\u00e1s; un examen leal de su comportamiento y de su rectitud sugerir\u00e1 a cada cual una actitud de caridad m\u00e1s profunda que, aun reconociendo las diferencias, les permitir\u00e1 confiar en las posibilidades de convergencia y de unidad. \u201cLo que une, en efecto, a los fieles es m\u00e1s fuerte que lo que los separa. Es cierto que muchos, implicados en las estructuras y en las condiciones actuales de vida, se sienten fuertemente predeterminados por sus h\u00e1bitos de pensamiento y su posici\u00f3n, cuando no lo son tambi\u00e9n por la defensa de los intereses privados. Otros, en cambio, sienten tan profundamente la solidaridad de las clases y de las culturas profanas, que llegan a compartir sin reservas todos los juicios y todas las opciones de su medio ambiente. Cada cual deber\u00e1 probarse y deber\u00e1 hacer surgir aquella verdadera libertad en Cristo que abre el esp\u00edritu del hombre a lo universal en el seno de las condiciones m\u00e1s particularizadas\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, quien habla en nombre de la Iglesia es la jerarqu\u00eda, que tiene la autoridad que para los creyentes deviene de un mandato divino. Ello no quita que los fieles pueden y deben hablar, ya no en nombre de toda la Iglesia, pero sin duda desde la Iglesia y los valores que ella predica y pr\u00e1ctica.<br \/>\nPuede ocurrir que todav\u00eda lo que dicen los documentos sobre el rol de los laicos en la Iglesia no se haya traducido cabalmente en los hechos. El defecto del clericalismo no es patrimonio de algunos cl\u00e9rigos, sino que supone la contraparte de un cierto clericalismo por d\u00e9ficit laical. Creo que las cosas pueden cambiar en este terreno y de hecho est\u00e1n cambiando en la direcci\u00f3n correcta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el ejercicio de la libertad de opini\u00f3n en la Iglesia.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[11,101,14,187,1012,1013],"class_list":["post-7941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-debates","tag-dialogo","tag-iglesia","tag-libertad","tag-opnion","tag-pluralidad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-245","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7941"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7941\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}