{"id":8178,"date":"2013-04-05T18:39:35","date_gmt":"2013-04-05T21:39:35","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8178"},"modified":"2013-04-05T18:39:35","modified_gmt":"2013-04-05T21:39:35","slug":"63-berlinale-peliculas-esenciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8178","title":{"rendered":"63 Berlinale. Pel\u00edculas esenciales"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/carreras-w-imie.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8179\" title=\"carreras-w-imie\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/carreras-w-imie-120x120.jpg\" alt=\"carreras-w-imie\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Desde <em>Child&#8217;s pose<\/em> (<em>La postura del hijo<\/em>), de Calin Peter Netzer, que gan\u00f3 el Oso de Oro del Festival Internacional de Cine de Berl\u00edn, hasta la presencia argentina y la retrospectiva Weimar. <!--more--> <a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/carreras-parde-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8180\" title=\"carreras-parde-1\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/carreras-parde-1-300x150.jpg\" alt=\"carreras-parde-1\" width=\"300\" height=\"150\" \/><\/a>Una de las mayores satisfacciones profesionales del a\u00f1o es la participaci\u00f3n en el festival internacional de cine de Berl\u00edn, como periodista acreditada por <span>Criterio<\/span>.\u00a0 Este banquete de cine lubrica las antenas cr\u00edticas, alimenta el intelecto y permite estar al d\u00eda con la profesi\u00f3n. Los beneficios de cada Berlinale se disfrutan el resto del a\u00f1o. Vivo el paso del tiempo con nostalgia; parece ayer \u2013\u00a11985!\u2013 que aterric\u00e9 en una ciudad dividida por un muro cruel, prueba tangible de una guerra fr\u00eda a la que no se le ve\u00eda fin.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">Este a\u00f1o, la competencia del festival arranc\u00f3 con cierto ardor ideol\u00f3gico mostrando una producci\u00f3n polaca, <em>En el nombre de\u2026,<\/em> dirigida por Malgoska Zsumowska, centrada en Adam, un sacerdote carism\u00e1tico progresivamente desnortado por su homosexualidad. Rodado con estilo documental, en una ciudad de provincia desangelada, el drama humano conecta inicialmente con lo divino a trav\u00e9s de un serm\u00f3n clave pero luego se despe\u00f1a en una narrativa tr\u00e1gica aunque de final abierto.\u00a0 No hay estridencia anticlerical sino una actitud t\u00e1cita de cuestionamiento al celibato sacerdotal, con una imagen final desafiante: en el seminario se siembran las semillas de destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La comparaci\u00f3n insoslayable es con el filme de Robert Bresson <em>Journal d\u2019un cur\u00e9 de campagne<\/em> (1951). Sus diferencias registran el paso de la Europa cristiana a la post-cristiana \u2013una suerte de ilustraci\u00f3n cinematogr\u00e1fica del an\u00e1lisis propuesto por Benedicto XVI desde su c\u00e1tedra en Regensburg, su labor en la Curia romana y los cinco a\u00f1os de pontificado\u2013. Ambos protagonistas son sacerdotes enzarzados en la \u201cnoche oscura del alma\u201d, tentados por el mal, al borde de la desesperaci\u00f3n.\u00a0 Si bien el calvario del cura sencillo de Bresson desemboca en la muerte, su confianza profunda en la misericordia divina culmina en la frase final redentora: \u201ctout est gr\u00e2ce\u201d.\u00a0 En el filme polaco, el intelectual Adam lucha contra sus demonios \u2013la carne, la soledad\u2013 y se va desamarrando de la fe. Su crisis espiritual no tiene desenlace \u2013incluso desde el punto de vista narrativo. Por eso, en su \u00faltima aparici\u00f3n, el sacerdote yace como un Cristo muerto, en escorzo a la manera barroca \u2013una pasi\u00f3n y muerte sin resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Esa misma atm\u00f3sfera de acedia, una de las caracter\u00edsticas de la Europa post-cristiana \u2013que tan brutalmente refleja el \u00faltimo filme de Michael Haneke, <em>Amour<\/em>, sobre el sufrimiento sin redenci\u00f3n\u2013 resulta central en un filme austr\u00edaco de t\u00edtulo teol\u00f3gico, <em>Para\u00edso: Esperanza<\/em>, de Ulrich Seidl. <em>Enfant terrible<\/em> del cine de arte en Europa, Seidl culmina con esta pel\u00edcula una trilog\u00eda que alude \u2013quiz\u00e1s con nostalgia\u2013 las virtudes teologales. Bien visto, su proyecto se coloca en el campo surrealista, iconoclasta y sat\u00edrico de\u00a0 Bu\u00f1uel. En este filme, Seidl utiliza un campamento para adolescentes obesos como espacio aleg\u00f3rico para denostar el autoritarismo, la hipocres\u00eda y el materialismo que ve en la sociedad austr\u00edaca. Es un universo cerrado a la misericordia, resuelto en una serie de planos secuencia, austeramente encuadrados, que fuerzan al espectador a ponderar situaciones penosas, absurdas o crueles, sin salida.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Es interesante, creo, comparar la sociedad austr\u00edaca contempor\u00e1nea que satiriza Seidl con la de fin de siglo diecinueve que brind\u00f3 a Freud elementos para desarrollar su pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica: un mundo de modales civilizados e histerias subterr\u00e1neas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Resulta dif\u00edcil buscarle el g\u00e9nero a la pel\u00edcula iran\u00ed <em>Cortina cerrada<\/em>, ganadora del oso de plata al mejor gui\u00f3n, dirigida por Jafar Panahi. Los mullahs de su pa\u00eds le tienen prohibido hacer cine y hete aqu\u00ed que la Berlinale mostr\u00f3 reci\u00e9n salido del horno su fenomenal drama aleg\u00f3rico <em>Cortina cerrada<\/em>. Habr\u00e1 sido rodado a escondidas en una casona solitaria junto al mar Caspio, y sacado del pa\u00eds subrepticiamente en formato digital, pero su presentaci\u00f3n en Europa tiene que haber tenido la luz verde del ministerio de asuntos isl\u00e1micos. De esa negociaci\u00f3n el co-director y co-guionista Kamboziya Partovi naturalmente no quiso hablar, soslayando diplom\u00e1ticamente las preguntas insistentes de la prensa. El largometraje \u2013hecho por un equipo de tres personas, director, camar\u00f3grafo y sonidista\u2013 empieza y termina con un plano secuencia de una cortina met\u00e1lica que protege una casa de veraneo. Si bien la primera mitad construye una alegor\u00eda transparente mostrando el encierro de un escritor y su perrito (que se roba la pel\u00edcula), es en la segunda donde la obra remonta, ya que el director interviene como personaje, le roba protagonismo al escritor y a una muchacha misteriosa que entra y sale de la acci\u00f3n, para tornarlos, quiz\u00e1s, criaturas de su imaginaci\u00f3n: la chica es probablemente la musa y el escritor un personaje en busca de autor. A caballo entre Pirandello y Fellini, <em>Cortina cerrada<\/em> es el <em>Ocho y medio<\/em> del director iran\u00ed \u2013una mezcla de realidad y fantas\u00eda, de crisis art\u00edstica y banalidad cotidiana; en s\u00edntesis, el grito educado de un director que no quiere mandarse mudar de su pa\u00eds.\u00a0 Ese debe haber sido el pacto \u2013la protesta puertas afuera y el silencio p\u00fablico en Ir\u00e1n. En otras palabras, un documento de \u00e9poca, como el video diario anterior de Panahi, presentado en Cannes en 2011 y rodado con un tel\u00e9fono, <em>This is not a film<\/em>.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El oso de oro al mejor film recay\u00f3 en el drama rumano <em>Child\u2019s Pose<\/em>, de Calin Peter Netzer, un examen austero de la din\u00e1mica familiar y social de un pa\u00eds en la etapa post-sovi\u00e9tica. Anclada en la soberbia interpretaci\u00f3n de Luminita Gheorghiu, la pel\u00edcula da factura cl\u00e1sica a un conflicto universal: una madre posesiva, bien ubicada socialmente, busca manipular la ley, sobornado a polic\u00edas y testigo para que su hijo adulto, y ap\u00e1tico, no vaya preso por haber matado a un chico en un accidente de auto.\u00a0 El filme es un afinado retrato psicol\u00f3gico organizado en torno a las relaciones que unen a la protagonista con su marido emasculado, el hijo paralizado emocionalmente, la nuera alerta y la familia modesta de la v\u00edctima, cuya claridad moral desarma a esta leona en pie de guerra.\u00a0 En <em>Child\u2019s Pose<\/em> \u2013el t\u00edtulo ingl\u00e9s con que se present\u00f3 en la funci\u00f3n de prensa alude a una postura de yoga\u2013 el espectador vive lo que Arist\u00f3teles describe como funci\u00f3n de la tragedia \u2013provocar terror y catarsis\u2013 reconociendo que este conflicto y su cl\u00edmax, en versiones amortiguadas, no son ajenos a su experiencia de lo humano.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ser\u00eda piadoso dejar en el tintero los dos filmes argentinos vistos en las secciones Foro y Panorama del festival: <em>La Paz<\/em>, dirigido, escrito y producido por Santiago Loza, y <em>Habi, la extranjera<\/em>, escrito y dirigido por Mar\u00eda Florencia \u00c1lvarez. El primero observa cl\u00ednicamente a un muchacho catat\u00f3nico que trata de reintegrarse a su familia acomodada despu\u00e9s de haber estado internado en una cl\u00ednica psiqui\u00e1trica. El largometraje es un ejemplo m\u00e1s de cine minimalista que goza de apoyo econ\u00f3mico estatal y circula por festivales sin conectar con el p\u00fablico local, y mucho menos con el nicho para el cine de autor en el extranjero. El problema de <em>La Paz <\/em>no radica en su falta de acci\u00f3n sino en la opacidad y previsibilidad con que se estructuran los personajes. La mucama boliviana y su entorno \u00e9tnico dan una frescura y credibilidad ausentes en el resto de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En <em>Habi, la extranjera<\/em>, la realizadora promete abordar un tema novedoso en la cinematograf\u00eda nacional: los argentinos musulmanes. La premisa inicial, sin embargo, se diluye pronto porque no resulta cre\u00edble que una muchacha t\u00edmida de provincia se asimile en cuesti\u00f3n de d\u00edas a una mezquita de la comunidad libanesa, sin que su familia venga a buscarla. Juega en contra tambi\u00e9n la limitaci\u00f3n dram\u00e1tica de su protagonista, actriz no profesional, y la falta de contexto para lo musulm\u00e1n. De ah\u00ed que la inmediata adopci\u00f3n del \u201chijab\u201d \u2013el velo requerido para preservar la modestia femenina\u2013 resulte m\u00e1s una curiosidad que un modo eficaz de visualizar el drama.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El costado docente de esta cronista, que ense\u00f1a historia y est\u00e9tica de cine en Los \u00c1ngeles, qued\u00f3 espectacularmente satisfecho con la retrospectiva organizada por la Deutsche Kinemathek, \u201cEl toque Weimar-La influencia internacional del cine de Weimar a partir de 1933\u201d. Uno de los temas claves en un curso de historia es el expresionismo alem\u00e1n, es decir, la obra cinematogr\u00e1fica producida en la Rep\u00fablica de Weimar, entre 1917 y 1933 \u2013desde el fin de la dinast\u00eda Hohenzollern hasta la llegada del nazismo. En esta \u00e9poca de oro del cine mudo se destacaron Ernst Lubitsch, Fritz Lang, F.W. Murnau, G.W. Pabst y notables directores de fotograf\u00eda y dise\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La retrospectiva sostiene que las caracter\u00edsticas de este cine \u2013centrado en el uso de la <em>entfesselte Kamera<\/em>, la camara con gran libertad de movimiento, \u201cdesencadenada\u201d del tr\u00edpode \u2013 ejercieron profunda influencia m\u00e1s all\u00e1 de Alemania, especialmente en Hollywood a partir de los a\u00f1os veinte, con la llegada de Lubitsch y Murnau a California.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Como consecuencia de la toma del poder por el partido nazi en 1933, y la expulsi\u00f3n del personal creativo y t\u00e9cnico de origen jud\u00edo, el estilo Weimar, con sus t\u00e9cnicas visuales y modalidades narrativas, sufri\u00f3 transformaciones radicales al quedar los estudios UFA \u2013el Hollywood alem\u00e1n\u2013 bajo el control directo del ministerio de propaganda. El estilo, sin embargo, continu\u00f3\u00a0 injert\u00e1ndose en otras cinematograf\u00edas, llevado por los expulsados que se fueron afincando en otras costas, produciendo abundante fruto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Si cineastas notables como John Ford, Frank Borzage, Alfred Hitchcock y otros empleados por los estudios americanos recibieron la influencia expresionista antes de 1933, la llegada a California del talento alem\u00e1n fructific\u00f3 muy pronto. El g\u00e9nero de horror cultivado por los estudios Universal \u2013<em>Dr\u00e1cula<\/em>, <em>Frankenstein<\/em>, <em>El hombre lobo<\/em>\u2013 es una variante de las leyendas y cuentos de hadas centroeuropeos, como le coment\u00f3 a esta cronista en el 2000 Curt Siodmak, un guionista de Weimar que recal\u00f3 en Los \u00c1ngeles, durante un desayuno de chorizos y papas, a los noventa y pico de a\u00f1os, en la localidad de Three Rivers, California, donde todav\u00eda viv\u00eda al estilo alem\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tambi\u00e9n el cine negro cl\u00e1sico tan caracter\u00edstico de los a\u00f1os treinta a cincuenta en Hollywood tiene una conexi\u00f3n directa con el expresionismo de Weimar, a trav\u00e9s de Fritz Lang, Michael Curtiz, Billy Wilder, Robert Siodmak, Andr\u00e9 de Toth y Max Ophuls.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Lo interesante y pr\u00e1ctico de la muestra fue mostrar en el transcurso de diez d\u00edas una apretada selecci\u00f3n de pel\u00edculas alemanas claves para entender el estilo de Weimar, especialmente musicales y policiales, y su impacto estil\u00edstico en realizaciones francesas como <em>El cuervo<\/em> de Clouzot, y norteamericanas: <em>Casablanca<\/em>, <em>Out of the Past<\/em> y <em>Touch of Evil<\/em>.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El folleto que acompa\u00f1a la muestra no tiene desperdicio: Reiner Rother, director de la Kinemathek, ofrece en el prefacio meduloso una lecci\u00f3n de historia y una estupenda filmograf\u00eda anotada. En la era de Netflix, Amazon, canales de cable y funciones de cinemateca, el cin\u00e9filo puede armar su propia retrospectiva usando como punto de partida los filmes de esta muestra.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde Child&#8217;s pose (La postura del hijo), de Calin Peter Netzer, que gan\u00f3 el Oso de Oro del Festival Internacional de Cine de Berl\u00edn, hasta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[130,32,1066,1067,1068,1069,1070,1071,1072],"class_list":["post-8178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-berlinale","tag-cine","tag-habi","tag-haneke","tag-la-paz","tag-netzer","tag-panahi","tag-weimar","tag-zsumowska"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-27U","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8178\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}