{"id":8187,"date":"2013-04-04T18:43:00","date_gmt":"2013-04-04T21:43:00","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8187"},"modified":"2013-04-04T18:43:00","modified_gmt":"2013-04-04T21:43:00","slug":"libro-la-infancia-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8187","title":{"rendered":"Libro: La infancia de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/infancia-de-jesus.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8186\" title=\"infancia-de-jesus\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/infancia-de-jesus-120x120.jpg\" alt=\"infancia-de-jesus\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Recientemente, un editorial de la revista italiana <em>La Civilt\u00e1 Cattolica<\/em>, dirigida por el jesuita Antonio Spadaro, se refiere al \u00faltimo libro publicado por Joseph Ratzinger, <em>La infancia de Jes\u00fas<\/em>.<!--more-->Poco antes de Navidad se conoci\u00f3 ese \u201cpeque\u00f1o libro desde hace mucho tiempo prometido sobre las narraciones de la infancia de Jes\u00fas\u201d, escrito por Benedicto XVI. En di\u00e1logo con la Escritura, los Padres de la Iglesia y los ex\u00e9getas del pasado y del presente, el autor cumpli\u00f3 un profundo deseo expresado hace ya diez a\u00f1os, durante una entrevista. El entonces cardenal Ratzinger, en efecto, confiaba: \u201cLo que siento ahora particularmente en el coraz\u00f3n es escribir un libro sobre Jesucristo. Si se me diera ese regalo, se cumplir\u00eda mi mayor deseo. Y a este deseo se suma el de tener suficiente tiempo y libertad como para contar con la posibilidad de cumplirlo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El deseo se llev\u00f3 a cabo en tres etapas y en cientos de p\u00e1ginas. La primera est\u00e1 representada por el libro <em>Jes\u00fas de Nazareth <\/em>(2007), que comienza con el bautismo de Jes\u00fas y concluye con la transfiguraci\u00f3n. El segundo volumen se titula <em>Jes\u00fas de Nazareth. Desde la entrada en Jerusal\u00e9n hasta la resurrecci\u00f3n <\/em>(2011), y el tercero, <em>La infancia de Jes\u00fas <\/em>(2012). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">En el primero, el autor se\u00f1ala que sus p\u00e1ginas no son de ninguna manera un acto del magisterio sino \u201c\u00fanicamente expresi\u00f3n de mi investigaci\u00f3n personal del rostro del Se\u00f1or (Sal 27,8). De manera que cualquiera es libre de contradecirme\u201d. Y contin\u00faa: \u201cPido a las lectoras y a los lectores s\u00f3lo un poco de simpat\u00eda, sin la cual no hay comprensi\u00f3n\u201d. Por lo tanto, esta trilog\u00eda puede considerarse fruto del ardiente deseo de realizar la b\u00fasqueda personal del rostro de Cristo, propuesta a un lector dispuesto a escuchar una experiencia de reflexi\u00f3n y de meditaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Al publicar <em>La infancia de Jes\u00fas<\/em>, el autor entend\u00eda razonar ante algunas preguntas fundamentales: \u201c\u00bfEs verdad lo que ha sido dicho? \u00bfGuarda relaci\u00f3n conmigo? Y en ese caso, \u00bfen qu\u00e9 forma?\u201d. A estas preguntas deben agregarse las del mismo Jes\u00fas: \u201c\u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy?\u201d (Mc 8,27-29). \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas? \u00bfDe d\u00f3nde viene? El di\u00e1logo con el texto b\u00edblico est\u00e1 fundado radicalmente en la fuerza de estos interrogantes, di\u00e1logo que nunca se completa de manera definitiva. Ratzinger se presenta extremadamente sensible ante los numerosos \u201cdi\u00e1logos\u201d: el personal entre el individuo y la p\u00e1gina, el de la tradici\u00f3n con el texto original, el de la comunidad con el texto y su tradici\u00f3n, el del texto con su contexto hist\u00f3rico y de pensamiento\u2026 Esta exigencia est\u00e1 relacionada con el significado mismo de la Encarnaci\u00f3n, \u00edntimamente vinculado a la humanidad y a cada hombre. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-family: mceinline;\">***<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"><em>La infancia de Jes\u00fas <\/em>se compone de cuatro cap\u00edtulos y un ep\u00edlogo, concentrados en los 180 vers\u00edculos evang\u00e9licos que narran con un \u201cextraordinario montaje casi f\u00edlmico\u201d, tal como ha dicho el cardenal Ravasi en la presentaci\u00f3n del libro. Estas p\u00e1ginas, \u201crebosantes de una verdadera selva bibliogr\u00e1fica exeg\u00e9tica\u201d, son capaces de generar \u201cun ininterrumpido hilo de oro art\u00edstico, literario y musical\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El primer cap\u00edtulo lleva por t\u00edtulo \u201c\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa? (Jn 19, 9)\u201d.\u00a0 Resuena desde el comienzo una pregunta del final del Evangelio de Juan: la que el pretor romano de Jerusal\u00e9n, Pilatos, dirige a Jes\u00fas. El libro comienza con una pregunta que, sin embargo, est\u00e1 planteada poco antes de la muerte. Un contraste de luz y de sombra; que volver\u00e1 m\u00e1s adelante y que se har\u00e1 expl\u00edcito al recordar que la tradici\u00f3n de los \u00edconos, seg\u00fan la teolog\u00eda de los Padres, ha interpretado el pesebre de los animales como un altar, y los pa\u00f1ales que envuelven a Jes\u00fas como s\u00edmbolo del sudario. En este panorama de fuerte densidad simb\u00f3lica y espiritual, el autor le plantea al lector la pregunta sobre el origen de Jes\u00fas, su ser y su misi\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Advertimos la exigencia del autor por dar con la ubicaci\u00f3n de Jes\u00fas en la historia, su ser incluido en los caminos hist\u00f3ricos de la promesa, en plena continuidad con la acci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios, tal como resulta evidente en la genealog\u00eda de Mateo. Y, al mismo tiempo, el hecho de que \u00e9l es \u201cel nuevo comienzo\u201d. Su origen puede determinarse pero a su vez es un misterio. Este doble carril de la continuidad y de la discontinuidad de Cristo es fundamental para comprender lo que sigue. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El segundo cap\u00edtulo se concentra en el anuncio del nacimiento tanto de Juan el Bautista como de Jes\u00fas, compar\u00e1ndolos y present\u00e1ndolos como el cumplimiento de antiguas promesas en la misteriosa espera de su realizaci\u00f3n. Y es en este cap\u00edtulo donde emerge la figura de Mar\u00eda en el trazado de su interioridad y de su psicolog\u00eda: turbaci\u00f3n, ensimismamiento reflexivo, coraje. Dios necesita de su libertad para entrar en el mundo. Mar\u00eda es la puerta. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El tercer cap\u00edtulo se focaliza en el nacimiento de Jes\u00fas en Bel\u00e9n en un cierto momento de la historia de la humanidad y no en un tiempo indeterminado y \u201cm\u00edtico\u201d. Las narraciones son le\u00eddas de forma amplia, relacionadas con la tradici\u00f3n, incluso en el significado simb\u00f3lico de los detalles presentes o no en el texto de los Evangelios, siempre de car\u00e1cter b\u00edblico: el pesebre, el buey y el asno, el canto de los \u00e1ngeles&#8230; <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El cuarto cap\u00edtulo toma en consideraci\u00f3n el viaje de los Reyes Magos, el significado de la estrella, la huida a Egipto y la presentaci\u00f3n en el Templo. Estos acontecimientos no son considerados simples \u201chechos\u201d, sino \u201ceventos\u201d dentro de una amplia y articulada historia de la salvaci\u00f3n, cuyo objetivo, escribe eficazmente el autor, \u201cno es <em>wellness<\/em>, un ba\u00f1o de autocomplacencia, sino una liberaci\u00f3n del ser comprendido en el propio yo\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El ep\u00edlogo se concentra en Jes\u00fas que, a los doce a\u00f1os, ense\u00f1a a los doctores en el Templo y luego es hallado por sus padres que lo hab\u00edan perdido en el viaje. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Los cap\u00edtulos son \u00e1giles, escritos con prosa l\u00edmpida, cristalina y humilde. Tiene raz\u00f3n la te\u00f3loga brasile\u00f1a Maria Clara Bingemer al afirmar, durante la presentaci\u00f3n oficial del libro en Roma, que \u201cnadie podr\u00e1 leer el texto sin entrar en el ritmo de oraci\u00f3n que lo atraviesa desde el comienzo hasta el final\u201d. Las frases son breves e incisivas, para abrirse, en los momentos clave, a citas o meditaciones m\u00e1s amplias. Las citas directas de otros exegetas son pocas, pero hay alrededor de 30 figuras de estudiosos con las que el autor se pone en di\u00e1logo para compartir el pensamiento o para tomar distancia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-family: mceinline;\">*** <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El <em>fil rouge<\/em> de la hermen\u00e9utica del autor es la atenci\u00f3n a la historia narrada por el texto evang\u00e9lico. Se quiere evitar que la historia se pierda en el \u201cmito\u201d a causa de una escisi\u00f3n entre el hecho narrado y su significado teol\u00f3gico y espiritual, una fractura entre la afirmaci\u00f3n hist\u00f3rica y la teol\u00f3gica.\u00a0 En efecto, escribe: \u201cJes\u00fas no ha nacido\u00a0 y comparecido en p\u00fablico en un tiempo indeterminado, en la intemporalidad del mito. \u00c9l pertenece a un\u00a0 tiempo que se puede determinar\u00a0 con precisi\u00f3n y a un entorno geogr\u00e1fico indicado con exactitud: lo universal y lo concreto se tocan rec\u00edprocamente. En \u00e9l, el <em>Logos<\/em>, la Raz\u00f3n creadora de todas las cosas, ha entrado en el mundo. El <em>Logos<\/em> eterno se ha hecho hombre, y esto requiere el contexto del lugar y del tiempo\u201d. Resuenan en estos pasajes, sin que nunca se las cite expl\u00edcitamente, las <em>Migajas filos\u00f3ficas <\/em>de Kierkegaard, que contienen respuestas a la duda o a la negaci\u00f3n iluminista de Lessing sobre si se puede fundar una salvaci\u00f3n eterna sobre la base de un acontecimiento hist\u00f3rico, acaecido en el tiempo, como es la vida de Jes\u00fas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Joseph Ratzinger, en suma, niega la idea de que los Evangelios sean meditaciones teol\u00f3gicas expresadas en forma de historias o par\u00e1bolas, dramatizaciones narrativas de verdades teol\u00f3gicas. Claro est\u00e1 que considera atentamente los g\u00e9neros y las teolog\u00edas de los textos que comenta. Pero su verdadero objetivo es sostener que los evangelistas, cada uno a su manera, quer\u00edan \u201cno tanto contar \u2018historias\u2019 cuanto escribir historia, historia real, acontecida, historia ciertamente interpretada y comprendida sobre la base de la Palabra de Dios\u201d. Por lo tanto, resulta evidente que para el autor no estamos frente a textos que presentan narraciones completas o detalladas, ni ante cr\u00f3nicas en el sentido moderno del t\u00e9rmino, sino frente a \u201canotaciones\u201d de lo que, a la luz de la Palabra y para la comunidad naciente de la fe, se presentaba como importante. Por lo tanto, son \u201chistoria interpretada y, a partir de la interpretaci\u00f3n, escrita y concentrada\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Algunos consideraron de manera simplista que la aproximaci\u00f3n del autor pretendi\u00f3 negar la validez de la lectura hist\u00f3rico-cr\u00edtica. En realidad, ya en su primer volumen, \u00e9l mismo quiso afirmar que solamente esa lectura no es exhaustiva. El m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico, escribi\u00f3 en 2007, \u201csigue siendo indispensable\u201d y es \u201cuna de las dimensiones fundamentales de la ex\u00e9gesis\u201d. Sin embargo \u201cno agota la tarea de la interpretaci\u00f3n para quien ve en los textos b\u00edblicos la \u00fanica Sagrada Escritura y cree que ella ha sido inspirada por Dios\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El significado de la que podr\u00edamos definir, quiz\u00e1 de manera impropia, como una suerte de \u201cdefensa de la historicidad\u201d consiste esencialmente en acentuar el hecho de que \u201cDios es Dios, y no est\u00e1 s\u00f3lo en el mundo de las ideas\u201d. La palabra \u201chistoria\u201d y el adjetivo \u201chist\u00f3rico\u201d aparecen 120 veces en el texto para significar que Dios no obra solamente \u201cen las ideas y en los pensamientos, en la esfera espiritual\u201d, sino tambi\u00e9n en la materia, porque el poder creador de Dios abarca todo el ser. \u201cSi Dios no tiene poder tambi\u00e9n sobre la materia, entonces no es Dios\u201d. En este sentido, al citar a Karl Barth, el autor considera que el parto virginal y la real resurrecci\u00f3n del sepulcro son piedras angulares para la fe.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"center\"><span style=\"font-family: mceinline;\">* * *<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">La dimensi\u00f3n hist\u00f3rica que el autor presenta y defiende nace de un dinamismo profundo. En efecto, el presente narrado por la historia evang\u00e9lica est\u00e1 iluminado por las esperanzas profundas de la humanidad, hacia donde\u00a0 dirige su deseo. La historia se carga de profec\u00eda, de una \u201cinminencia de espera\u201d, para expresarlo con un c\u00e9lebre verso de Clemente Rebora (sacerdote y poeta italiano, 1885-1957; <em>ndt<\/em>). En una p\u00e1gina entre las m\u00e1s bellas del volumen, el autor escribe que hay palabras del antiguo testamento que quedan \u201ca\u00fan sin due\u00f1o\u201d. Hay profec\u00edas que permanecen incomprensibles para el mismo profeta que las formula, profec\u00edas que no alcanzan a ser explicadas eficaz y completamente, incluso considerando el contexto hist\u00f3rico en el que han sido formuladas. Es el caso del cuarto canto del Siervo de YHWH (Is 53) o de Isa\u00edas 7,14, donde est\u00e1 escrito: \u201cMiren, la joven est\u00e1 embarazada y dar\u00e1 a luz un hijo, y lo llamar\u00e1 con el nombre de Emanuel\u201d. Este vers\u00edculo, escribe el autor, forma parte de aquellas palabras que quedaron en espera de la figura a la que nombran. Por lo tanto, la historiograf\u00eda del cristianismo de los or\u00edgenes consiste precisamente en consignar\u00a0 su protagonista a estas palabras que esperan. Por lo tanto, \u201cuna palabra del a\u00f1o 733 AC,\u00a0 que hab\u00eda permanecido incomprensible, se verifica en el momento de la concepci\u00f3n de Jes\u00fas\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Leyendo estas palabras vienen a la mente los versos de Mario Luzi (poeta florentino del hermetismo,1914-2005;<em>ndt<\/em>) cuando ve a los Reyes Magos ir con cautela: \u201catento era el viaje \/ hacia adelante \/ \u00bfo hacia atr\u00e1s? Avanzando \/ \u00bfo regresando \/ a los lugares \/ de una ignota prefec\u00eda? \/ Sab\u00edan y no sab\u00edan \/ desde siempre la falsedad del camino\u201d; <em>ndt<\/em>). De esta correlaci\u00f3n entre la palabra \u201csin due\u00f1o\u201d de una ignota profec\u00eda a\u00fan \u201cen espera\u201d y \u201cel reconocimiento de su protagonista finalmente manifestado se ha desarrollado la ex\u00e9gesis t\u00edpicamente cristiana, que es nueva y, sin embargo, sigue siendo totalmente fiel a la palabra originaria de la Escritura\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Los Evangelios de la infancia deben ser le\u00eddos a partir de la historia que comienza con Abraham y se dirige hacia Jes\u00fas. La espera del Mes\u00edas se confronta con esperas que superan las contingencias y que son tan amplias como la humanidad: \u201cEl signo que Dios mismo anuncia no lo ofrece una determinada situaci\u00f3n pol\u00edtica, sino que tiene que ver con el hombre y su historia en conjunto\u201d. El autor entonces llama como \u201ctestigo\u201d de estas esperas no solamente a las Escrituras, sino tambi\u00e9n a Virgilio, que en la cuarta \u00e9gloga de las <em>Buc\u00f3licas<\/em>,<em> <\/em>compuesta alrededor de 40 a\u00f1os antes del nacimiento de Cristo, parece hablar con la lengua de Isa\u00edas 7, 14: <em>Iam redit et virgo <\/em>(regresa la virgen). Obviamente el autor es consciente del contexto en el que fueron escritos los versos, pero precisamente por ello percibe la tensi\u00f3n de espera. De esa atm\u00f3sfera forma parte la figura de la virgen y la espera del ni\u00f1o, del \u201cbrote divino\u201d (<em>deum suboles<\/em>), figuras que forman parte, de alguna manera, \u201cde las im\u00e1genes primordiales de la esperanza humana, que emergen en momentos de crisis y de espera, sin que haya en perspectiva figuras concretas\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">En tal contexto, el autor percibe con hondura la conexi\u00f3n entre Jes\u00fas y la figura de Augusto, definido en la inscripci\u00f3n de Priane del 9 AC como \u201csalvador\u201d. Y as\u00ed entre la <em>pax Christi<\/em> y la <em>pax Augustae.<\/em> La conexi\u00f3n la establece el mismo evangelista Lucas, que quiere decirnos: \u201cLo que el emperador Augusto ha pretendido para s\u00ed se ha cumplido de modo m\u00e1s elevado en el Ni\u00f1o, que naci\u00f3 inerme y sin ning\u00fan poder en la gruta de Bel\u00e9n\u201d. Por lo tanto, la historia del imperio romano y la historia de la salvaci\u00f3n se compenetran rec\u00edprocamente, y la historia de la elecci\u00f3n hecha por Dios de Israel entra en la vasta historia universal. Dios se demuestra gu\u00eda de toda la historia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> * * *<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">En esta perspectiva se comprende el significado de la historia de los Reyes Magos, guiados por la estrella, \u00a0y de sus expectativas, que se cumplen en Cristo. \u201cQue los Magos fueran en busca del rey de los jud\u00edos guiados por la estrella y representen el movimiento de los pueblos hacia Cristo significa impl\u00edcitamente que el cosmos habla de Cristo\u201d. Los hombres a los que se refiere Mateo no eran \u00fanicamente astr\u00f3nomos. Eran sabios; es decir que \u201crepresentaban el dinamismo inherente a las religiones de ir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismas;\u00a0 un dinamismo que es b\u00fasqueda de la verdad, la b\u00fasqueda del verdadero Dios, y por lo tanto filosof\u00eda en el sentido originario de la palabra\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El autor le dedica una amplia reflexi\u00f3n a la estrella. \u00bfRealmente hay que excluir que se hubiera tratado de un fen\u00f3meno celeste determinable y clasificable astron\u00f3micamente? La respuesta queda abierta. La conjunci\u00f3n de J\u00fapiter y Saturno en el signo de Piscis al tiempo del nacimiento de Jes\u00fas parece acertada. De todas maneras, la conjunci\u00f3n astral pod\u00eda ser un impulso que nadie siguiera, si los Magos no hubieran sido impresionados interiormente. Se podr\u00eda sintetizar el significado de esta reflexi\u00f3n con un verso de Alda Merini (escritora italiana, 1931-2009; <em>ndt<\/em>) : \u201cJes\u00fas hab\u00eda sido preanunciado hasta por los elementos\u201d. En su materialidad tambi\u00e9n \u201cel cosmos habla de Cristo\u201d.\u00a0 Adem\u00e1s, \u201cel lenguaje de la creaci\u00f3n ofrece m\u00faltiples indicaciones. Suscita en el hombre la intuici\u00f3n del Creador. Suscita tambi\u00e9n la expectativa, m\u00e1s a\u00fan, la esperanza de que un d\u00eda este Dios se manifestara. Y hace tomar conciencia al mismo tiempo de que el hombre puede y debe salir a su encuentro\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Por lo tanto, Ratzinger se detiene atentamente ante los Magos y, con un acercamiento veloz y eficaz, los ve tras Abraham y S\u00f3crates. Escribe: \u201cEst\u00e1n en cierto modo siguiendo a Abraham, que se pone en marcha ante la llamada de Dios. De una manera diferente est\u00e1n siguiendo a S\u00f3crates y a su preguntarse sobre la verdad m\u00e1s grande, m\u00e1s all\u00e1 de la religi\u00f3n oficial. En este sentido, estos hombres son predecesores, precursores de los buscadores de la verdad, propios de todos los tiempos\u201d. Las distancias, el tiempo, las culturas, las sabidur\u00edas y las religiones aparecen unidas por esta exigencia radical: \u201cen \u00e9l y por \u00e9l, la humanidad est\u00e1 unida sin perder la riqueza de la variedad\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">La historia de la infancia de Jes\u00fas de la que habla el libro est\u00e1 pre\u00f1ada por una espera que involucra a toda la historia del mundo y a todo el cosmos. Podemos identificar en este valor universal otra clave interpretativa esencial del discurso de Joseph Ratzinger sobre los Evangelios de la infancia. La misma genealog\u00eda de Jes\u00fas es interpretada como expresi\u00f3n de una promesa referida a toda la humanidad. Ya en el saludo del \u00e1ngel a Mar\u00eda, expresado en la formula griega y no en la acostumbrada formula hebrea <em>chaire<\/em> (al\u00e9grate) de <em>shalom <\/em>(la paz est\u00e9 contigo)<em>, <\/em>el autor percibe una se\u00f1al de la universalidad del mensaje cristiano. Precisamente Lucas describe el car\u00e1cter hist\u00f3rico universal cuando considera \u201cun censo en todo el mundo\u201d (2,1), el ecumene en su conjunto. Jes\u00fas es \u201cluz para iluminar a las naciones\u201d (2,32).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">El autor discierne la ra\u00edz de esta universalidad tambi\u00e9n en la definici\u00f3n de \u201chijo primog\u00e9nito\u201d que el evangelista Lucas le da a Jes\u00fas (2,7). Relaciona esta primogenitura con la presentada por la teolog\u00eda paulina en la Carta a los Romanos, donde Cristo es definido como \u201cel primog\u00e9nito entre muchos hermanos\u201d (8,29), es decir: el que inaugura una nueva humanidad. Y tambi\u00e9n a la que presenta en la Carta a los Colosenses, donde Cristo es llamado \u201cel primog\u00e9nito de toda la creaci\u00f3n\u201d (1,15). En Lucas estas conexiones no est\u00e1n explicitadas, \u201cpero para los lectores posteriores de su Evangelio \u2013para nosotros\u2013, en el humilde pesebre de la gruta de Bel\u00e9n est\u00e1 ya este esplendor c\u00f3smico: aqu\u00ed ha venido entre nosotros el verdadero primog\u00e9nito del universo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">* \u00a0*\u00a0 * <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"> Junto a las tres perspectivas de lectura que hemos elegido en esta breve presentaci\u00f3n \u2013la hist\u00f3rica, la prof\u00e9tica y la universal-cosmol\u00f3gica\u2013, es necesario se\u00f1alar al menos un \u201cbajo continuo\u201d, es decir, lo que acompa\u00f1a constantemente todas las p\u00e1ginas de este libro. Se trata del sentido del \u201cmisterio\u201d, palabra que aparece 30 veces en el texto. El misterio entendido como \u201crendirse\u201d frente a la posibilidad de una explicaci\u00f3n completamente exhaustiva de los textos b\u00edblicos, como el citado de Isa\u00edas 7,14 o la frase de Lucas: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ning\u00fan hombre?\u201d (1,34). Escrib\u00eda Gerard Manley Hopkins (jesuita y poeta ingl\u00e9s, 1844-1889; <em>ndt<\/em>): \u201cde su carne \u00e9l tom\u00f3 carne, \/ la toma a\u00fan, nueva siempre, \/ pero de una manera misteriosa\u201d. A este enigma se refiere el autor despu\u00e9s de haber ilustrado algunas explicaciones posibles que, sin embargo, no lo convencen del todo: \u201cPor tanto, el enigma de esta frase \u2013o quiz\u00e1 mejor dicho: el misterio\u2013 permanece\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Este \u201crendirse\u201d salva la Palabra de Dios, marca la distancia con una \u201cteolog\u00eda que se agota en la disputa acad\u00e9mica\u201d, y representa la cifra de la experiencia de \u201cb\u00fasqueda personal\u201d del rostro de Cristo llevada a cabo por Joseph Ratzinger.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: mceinline;\">Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Mar\u00eda Poirier<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recientemente, un editorial de la revista italiana La Civilt\u00e1 Cattolica, dirigida por el jesuita Antonio Spadaro, se refiere al \u00faltimo libro publicado por Joseph Ratzinger,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[1056,531,1057],"class_list":["post-8187","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-iglesia","tag-la-infancia-de-jesus","tag-libro","tag-ratzinger"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-283","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}