{"id":8243,"date":"2013-05-07T12:27:57","date_gmt":"2013-05-07T15:27:57","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8243"},"modified":"2013-05-07T12:27:57","modified_gmt":"2013-05-07T15:27:57","slug":"charla-debate-un-sacerdocio-para-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8243","title":{"rendered":"Charla-debate: Un sacerdocio para el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Publicamos la desgrabaci\u00f3n de la charla-debate organizada por esta revista en la que se habl\u00f3 de los sacerdotes en perspectiva de futuro.<!--more--><\/span><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/charla-sept.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-8244\" title=\"charla-sept\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/charla-sept-300x198.jpg\" alt=\"charla-sept\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/a>Participaron como panelistas Mar\u00eda Marcela Mazzini (laica, doctora en Teolog\u00eda y profesora e investigadora en la Facultad de Teolog\u00eda de la UCA. Realiza tareas de asesoramiento pastoral y teol\u00f3gico en el obispado de San Isidro y forma parte del Comit\u00e9 Cient\u00edfico en el proyecto Teologando); Jorge Alejandro Scampini (doctor en Teolog\u00eda, regente de estudios de la provincia dominicana argentina, profesor de Teolog\u00eda dogm\u00e1tica en el Centro de Estudios de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda de la Orden de Predicadores, profesor titular de Sacramentos en la Facultad de Teolog\u00eda de la UCA y presidente de la Sociedad Argentina de Teolog\u00eda); y Carlos White (sacerdote desde hace 20 a\u00f1os y p\u00e1rroco de San Ildefonso, en Buenos Aires). Fue el \u00faltimo encuentro del ciclo organizado por Criterio en 2012 a prop\u00f3sito de los 50 a\u00f1os del Concilio Vaticano II, con la coordinaci\u00f3n de la periodista Luisa Valmaggia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013<\/span><\/em><em><span>\u00bfQu\u00e9 lugar le confiere al sacerdocio el Concilio Vaticano II?<\/span><\/em><em><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Se suele decir que en la ense\u00f1anza del Concilio Vaticano II, los presb\u00edteros ocuparon un lugar muy reducido, ya que el Concilio se detuvo ante todo en la consideraci\u00f3n del episcopado. De hecho algunas crisis posteriores fueron interpretadas por algunos como una consecuencia de que el Concilio no hubiera definido m\u00e1s claramente la identidad del presb\u00edtero. En realidad, la gran preocupaci\u00f3n del Concilio fue m\u00e1s profunda: repensar la misma Iglesia desde una perspectiva no institucional sino eminentemente teol\u00f3gica, completando la obra inconclusa del Vaticano I -que hab\u00eda terminado abruptamente por la situaci\u00f3n pol\u00edtico-militar de la pen\u00ednsula it\u00e1lica-. En ese marco, Vaticano II defini\u00f3 al episcopado como un sacramento y se\u00f1al\u00f3 que en \u00e9l se da la plenitud del sacramento del orden. En la visi\u00f3n conciliar, todos los ministerios se dan en el seno de una Iglesia que se concibe como pueblo de Dios, pueblo sacerdotal, fundado en la realidad del Bautismo. Al referirse a los \u2018sacerdotes\u2019, los documentos conciliares jam\u00e1s utilizan ese t\u00e9rmino, sino que hablan de \u2018presb\u00edteros\u2019, y siempre en plural. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el Concilio ha visto a los presb\u00edteros en una relaci\u00f3n directa con el obispo, participando del sacramento del orden que en los obispos se da en plenitud y, al mismo tiempo, y como una consecuencia, formando parte del presbiterio -una realidad que ten\u00eda mucho valor en la Iglesia primitiva-. Estos elementos ayudan a redescubrir al presb\u00edtero bajo una luz nueva, no de modo aislado, sino formando un cuerpo, junto su obispo, en el seno de la Iglesia diocesana. Quiz\u00e1s para algunos, y retomamos lo anterior, la figura del \u2018sacerdote-presb\u00edtero\u2019 no aparece suficientemente definida en los textos conciliares de manera \u2018absoluta\u2019. Esto pudo haber contribuido, seg\u00fan esa opini\u00f3n, a las crisis de identidad sacerdotal conocidas en la segunda mitad de los a\u00f1os \u201960 y los \u201970. Pero sacar una consecuencia semejante me parece que no resiste a una lectura seria de los textos conciliares. Tal vez sea bueno recordar en este contexto que el Magisterio de la Iglesia inici\u00f3 a partir del S\u00ednodo extraordinario de 1985 -cuando se se\u00f1al\u00f3 que la eclesiolog\u00eda del Concilio es una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n- un proceso de reflexi\u00f3n acerca de lo que es propio de cada vocaci\u00f3n y ministerio en la Iglesia. En esa l\u00ednea, el S\u00ednodo de los obispos de 1990 abord\u00f3 el tema de la formaci\u00f3n y la identidad de los presb\u00edteros. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013Si la Iglesia somos todos, \u00bfqu\u00e9 lugar tienen los laicos?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: El Vaticano II no mira a la Iglesia desde una dicotom\u00eda o contraposici\u00f3n entre la jerarqu\u00eda y los laicos sino que prevalece la idea de una Iglesia que es misterio y que hunde sus ra\u00edces en la Trinidad (primer cap\u00edtulo de <em>Lumen gentium<\/em>), luego el pueblo de Dios y despu\u00e9s las vocaciones en el pueblo en el Dios. En primer lugar, entonces, est\u00e1 la eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, en la que prima la comunidad y no la jerarqu\u00eda. Otra novedad fue la vocaci\u00f3n universal a la santidad, entendida como la plenitud de la caridad, del amor. Este marco es muy importante para comprender a la Iglesia y para darnos cuenta de que a pesar de que han pasado 50 a\u00f1os, todav\u00eda no se ha puesto suficientemente en pr\u00e1ctica el Concilio, en el sentido de que no estamos viviendo a fondo el cambio de paradigma hacia la comuni\u00f3n. Se trata de un largo camino por recorrer y un di\u00e1logo por construir, tambi\u00e9n en cuanto a c\u00f3mo repensamos la Iglesia y a los laicos frente a la vida religiosa y al ministerio ordenado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013Desde la pr\u00e1ctica, \u00bfqu\u00e9 es ser sacerdote hoy?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Carlos White<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Para m\u00ed es muy dif\u00edcil hablar del sacerdocio en abstracto, porque cada uno es sacerdote desde el propio carisma. En estos a\u00f1os me toc\u00f3 trabajar, por ejemplo, en un hospital, donde el sacerdocio era acompa\u00f1ar a los enfermos, escuchar, llevar una palabra\u2026 Como p\u00e1rroco, el desaf\u00edo, por lo menos en mi caso, era lograr una comunidad con vida propia, donde cada persona pudiera dar su impronta. Y vi una gran riqueza en eso. Desde la predicaci\u00f3n de la Palabra y la misi\u00f3n es un llamado a sostener la fe de la gente, sobre todo a los desanimados, a los que tienen en riesgo la fe por el escepticismo. Nunca me gust\u00f3 verme como un funcionario; siempre intent\u00e9 mantener el esp\u00edritu evang\u00e9lico de mi opci\u00f3n. Adem\u00e1s, la vocaci\u00f3n sacerdotal, como la matrimonial, se va siempre renovando, porque est\u00e1 puesta a prueba y tenemos que volver a optar; y en esas instancias siempre estuvo la luz del Evangelio. En cuanto a la colegialidad, hace unos a\u00f1os, desde la Patagonia, pidieron ayuda a la arquidi\u00f3cesis de Buenos Aires por la falta de curas. Trabaj\u00e9 un tiempo como p\u00e1rroco en Comodoro Rivadavia y siempre me gust\u00f3 pensarme como un cura del clero porte\u00f1o que estaba brindando una ayuda fraterna a una di\u00f3cesis hermana, sin perder mi pertenencia al presbiterio de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013\u00bfC\u00f3mo se abre la Iglesia a lo que sucede en el afuera?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Antes de responder me surge una pregunta: \u00bfqu\u00e9 es la Iglesia? Si buscamos una respuesta en los Padres, san Isidoro de Sevilla hablaba de una <em>Ecclesia congregans<\/em> y una <em>Ecclesia congregata<\/em>, -en esa l\u00ednea hoy algunos hablan de una <\/span><em><em><span>Ecclesia Mater congregans <\/span><\/em><\/em><span lang=\"ES\">y una <em>Ecclesia fraternitas congregata-<\/em>. La primera es aquella formada por los elementos que nos congregan como comunidad creyente: la Palabra de Dios, la fe, engendrada por esa Palabra cuando es acogida, los sacramentos, los ministerios eclesiales\u2026 Esas realidades vienen de lo alto, estamos llamados a acogerlas, y participando de ellas, nos convertimos en una fraternidad congregada. Esto nunca hay que perderlo de vista, porque la \u201capertura\u201d de la Iglesia nunca podr\u00eda significar una renuncia a los elementos que la constituyen. El desaf\u00edo pasa por la Iglesia como \u201cfraternidad congregada\u201d, marcada por el tiempo que le toca vivir. Aqu\u00ed hay desaf\u00edos y riesgos. Por una parte, la Iglesia puede correr el riesgo de convertirse en autosuficiente e impermeable al contexto en el marco de los cambios epocales de los que tanto se habla. Vemos a veces que las identidades tratan de preservarse en una actitud defensiva, repleg\u00e1ndose, y esto se da en muchos grupos cristianos y en lo que sociol\u00f3gicamente se conoce como sectas, definidas en la sociolog\u00eda como una \u2018contracultura\u2019 ante un mundo que resulta agresivo. Pero otro riesgo puede ser tratar de asimilarse tanto al contexto que se termina diluyendo lo propio. Creo que cada generaci\u00f3n de cristianos debe afrontar estos riesgos. En los primeros siglos los cristianos tuvieron que dar el testimonio en el mundo hel\u00e9nico de la originalidad de aquello en lo que cre\u00edan, y que hab\u00edan recibido en su cultura semita. Para ellos, en cierto modo, repetir no era suficiente, tuvieron que ser creativos para ser fieles a lo que hab\u00edan recibido de una vez y para siempre. No fue un proceso f\u00e1cil ni inmediato. A nosotros hoy no se nos ahorra ese desaf\u00edo. El tema es si siempre tenemos respuesta a los cuestionamientos, y si la respuesta inmediata es la mejor. Ante los grandes cambios culturales, a veces deben pasar generaciones antes de encontrar las respuestas adecuadas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><em><span lang=\"ES\">\u2013\u00bfC\u00f3mo se prepara hoy un sacerdote para dialogar con todos estos cambios que son adem\u00e1s m\u00e1s vertiginosos, m\u00e1s r\u00e1pidos?<\/span><\/em><\/p>\n<p><strong><span lang=\"ES\">Carlos White<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: El riesgo mayor es abroquelarse en lo conocido y afirmar lo seguro ante el temor al cambio. Frente a las novedades, las respuestas no pasan solamente por lo individual sino por la comunidad de la Iglesia. Nadie tiene las respuestas, por eso es bueno abrirse al debate, y el manto que debe cubrir todo debe ser la caridad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Nos sucede a todos como Iglesia y no s\u00f3lo a los sacerdotes: en tiempos de cambio, muchos grupos se cierran por el deseo de seguridad. Ya entre los primeros cristianos hubo un gran debate en torno a las persecuciones: \u00bfhacemos el esfuerzo por dialogar con los paganos o s\u00f3lo nos queda morir m\u00e1rtires y dar as\u00ed testimonio de nuestra fe? Esta tensi\u00f3n se fue reciclando en veinte siglos de historia de la Iglesia. En el Vaticano II, que nos habla de los signos de los tiempos (cf. GS 4, 11), aparece el di\u00e1logo como un signo y no podemos desatenderlo. Se trata de un di\u00e1logo a distintos niveles: en el interior de la Iglesia, en nuestras comunidades, con las iglesias hermanas, las otras religiones y el mundo\u2026 Esto forma parte de esta comunidad de hermanos que nos enriquece y est\u00e1 profundamente presente en el proyecto de Jes\u00fas, como se desprende del Evangelio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Respecto del tema de la identidad, evidentemente no vivimos en un mundo que respira en cristiano. En el siglo XIX y primeras d\u00e9cadas del XX hab\u00eda corrientes de pensamiento o movimientos contrarios a la Iglesia; ahora estos pensamientos se respiran en personas que se consideran dentro de la Iglesia. Los soci\u00f3logos definen el fen\u00f3meno como <em>belonging without believing<\/em>: aquellos que sociol\u00f3gicamente pertenecen a la Iglesia y quiz\u00e1s no creen en su ense\u00f1anza en \u00e1mbito dogm\u00e1tico o \u00e9tico, y por lo tanto seleccionan lo que creen o est\u00e1n dispuestos a adherir. Y para contradicci\u00f3n nuestra, se da tambi\u00e9n un <em>believing without belonging<\/em>, en aquellos que piensan como la Iglesia pero no se identifican con la instituci\u00f3n. Esto genera grandes cuestionamientos, y en cuanto a la vida sacerdotal, la pregunta gira en torno a c\u00f3mo se plantean los procesos vocacionales. Estamos acostumbrados a que un joven bueno crea que tiene vocaci\u00f3n: la primera iniciativa parte de la persona y todo el proceso de formaci\u00f3n parece estar destinado a discernir que la subjetividad de esa persona responda a lo objetivo \u2013salud y capacidades naturales; recta intenci\u00f3n; etc.-, hasta el momento en que los formadores consideran que se dan las condiciones para llegar a la ordenaci\u00f3n. Hoy la subjetividad de las personas est\u00e1 en otra parte, y eso explica las crisis en las vocaciones, que no son distintas a las que se dan en los laicos en la vida familiar, porque se trata de una crisis de la cultura. Ahora bien, si el sacramento del orden es uno, la Iglesia reconoce caminos diferentes para llegar a la ordenaci\u00f3n: Para el presbiterado, es el joven que descubre su vocaci\u00f3n y, a partir de all\u00ed, se discierne; en cambio, para el episcopado no es as\u00ed. \u00a1Si el vicario general de una di\u00f3cesis considerara que tiene vocaci\u00f3n episcopal e hiciera todo para llegar a ser obispo, se considerar\u00eda que es un ambicioso! Para el episcopado siempre es la Iglesia la que llama. \u00bfNo habr\u00e1 llegado el tiempo de volver, como en los primeros siglos, a un ejercicio m\u00e1s activo de esa llamada al ministerio por parte de la Iglesia, invitando a aquellos hombres de los cuales se tiene necesidad? Esto ayudar\u00eda a hacer m\u00e1s manifiesto c\u00f3mo todo ministerio pertenece a la Iglesia, no es una dignidad que se suma al curriculum de una persona, algo privado, sino un servicio encomendado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Creo que debe darse una combinaci\u00f3n de lo que dice san Agust\u00edn, \u201cno te buscar\u00eda, Se\u00f1or, si no me hubieras encontrado\u201d, y los ministerios en la Iglesia entendidos como servicio, que es una idea profundamente evang\u00e9lica en la que tenemos que reflexionar m\u00e1s y vivir en el seno de la comunidad como servidores unos de otros por amor a Dios, y para vivir lo que \u00c9l nos pide, experimentando nuestra propia realizaci\u00f3n, lo cual es un signo prof\u00e9tico frente al mundo. Me interrogo sobre lo dif\u00edcil que es ser hoy sacerdote, en el sentido de esta figura que estaba tan clara para otras generaciones, que era prestigiosa, y que hoy est\u00e1 desdibujada y cuestionada, como tambi\u00e9n sucede con todo lo religioso.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Carlos White<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: En el momento de la ordenaci\u00f3n los superiores nos transmit\u00edan la idea de que en \u00faltima instancia no era una decisi\u00f3n nuestra sino que era la Iglesia la que nos estaba llamando, que ve\u00eda en nosotros condiciones, despu\u00e9s de siete a\u00f1os de formaci\u00f3n. Recuerdo que en ese momento me dio una cierta tranquilidad interior que desde afuera me trasmitieran ese llamado. Por otro lado, creo que uno de los mayores peligros tiene que ver con que lo institucional pueda apagar la m\u00edstica cristiana: cuando nos convertimos en bur\u00f3cratas y hablamos de moral y no de Jes\u00fas, cuando dejamos de hablar del misterio de Dios y hablamos s\u00f3lo desde una perspectiva intelectual o ideol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><em><span lang=\"ES\">\u2013\u00bfLa Iglesia forma parte de los cambios, s\u00f3lo los acompa\u00f1a o ambas cosas al mismo tiempo?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Somos \u201cun pueblo en medio de los pueblos\u201d, formamos parte de la realidad, tenemos una perspectiva de acompa\u00f1arnos unos a otros y de servir al mundo, y en ese sentido, viviendo nosotros mismos los cambios, tenemos que ir acompa\u00f1\u00e1ndolos. Debemos salir de un esquema de cristiandad donde nosotros tenemos todo claro y los dem\u00e1s no entienden nada, y comprender que somos parte de la cultura y de los cambios profundos de nuestro tiempo que\u00a0 nos cuestionan profundamente a todos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013\u00bfQu\u00e9 elementos conspiran contra las vocaciones religiosas en particular? \u00bfCu\u00e1nto pesa el celibato sacerdotal?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Lo primero es el gran cambio cultural: la vocaci\u00f3n en la Iglesia se ve profundamente marcada por la dimensi\u00f3n comunional, y el cambio cultural nos ha ido empujando en un ritmo vertiginoso hacia un creciente individualismo. La persona est\u00e1 cada vez m\u00e1s replegada sobre s\u00ed misma y la antropolog\u00eda que subyace a las nuevas tecnolog\u00edas ejerce su influencia. Tenemos personas conectadas, no necesariamente comunicadas, y menos a\u00fan generando una comuni\u00f3n. Esto en cierto modo atenta contra la base humana con la cual desear\u00edamos contar para generar una comunidad eclesial. Y en una cultura tremendamente permisiva en cuanto a lo sexual \u2013y una vez que se vencen determinados umbrales no es tan f\u00e1cil retroceder-, el celibato es un elemento importante. Ahora bien la pregunta pasa por si debe suprimirse el celibato o, por el contrario, redescubrirlo como una opci\u00f3n de entrega total de la vida. En los religiosos, como es mi caso, es una opci\u00f3n positiva, de modo que sin ella mi vocaci\u00f3n no tendr\u00eda sentido, pero creo que el tema es complejo y no pasa por la disyuntiva demasiado simplemente formulada de \u201ccelibato s\u00ed, celibato no\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Carlos White<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Estoy de acuerdo en que las crisis de las vocaciones responden a una cultura y que lo religioso est\u00e1 en crisis. Veo una cultura muy material y en ella una opci\u00f3n de vida religiosa es poco com\u00fan. No es sencillo lograr una comunicaci\u00f3n sobre temas espirituales, especialmente con los j\u00f3venes. Por lo tanto una opci\u00f3n de vida totalizante es como dialogar en otro idioma. Por eso tenemos que aprender a hablar de Dios en una cultura alejada de \u00e9l, y la crisis de las vocaciones es una consecuencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Vivimos en una sociedad en la cual se huye de los compromisos, se valora el v\u00ednculo de pareja pero no el matrimonio como instituci\u00f3n. Nosotros creemos que lo que tenemos para ofrecer como disc\u00edpulos de Jes\u00fas es sumamente valioso, le da sentido a nuestra vida y nos da gran felicidad, pero la transmisi\u00f3n es la que no estamos sabiendo lograr. Y el celibato, como todo lo que \u00a0se viva como l\u00edmite, dif\u00edcilmente pueda ser valorado en la sociedad actual.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES\">\u2013\u00bfPor qu\u00e9 no el sacerdocio para las mujeres?<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Es un tema muy cuestionado, sobre todo en el di\u00e1logo con otras iglesias cristianas, y tiene profundas ra\u00edces. Ya en el siglo XX hay dos declaraciones papales que nos dicen lo que el Magisterio opina. Una es <\/span><span class=\"st\"><span>la declaraci\u00f3n <\/span><\/span><em><em><span>Inter <\/span><\/em><\/em><span class=\"st\"><em><span>Insigniores<\/span><\/em><\/span><span lang=\"ES\">, de 1976, de Pablo VI,\u00a0 que dice que Jesucristo no llam\u00f3 a ninguna mujer para formar parte del grupo<span> <\/span>de los doce ap\u00f3stoles, por lo tanto la Iglesia no puede llamar mujeres para el ministerio jer\u00e1rquico. Y Juan Pablo II en 1994, en el n\u00famero 4 del documento <em>Ordenatio sacerdotalis<\/em>, dijo que \u201cla Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenaci\u00f3n sacerdotal a las mujeres y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia\u201d. Sin embargo, cabe mencionar que, los argumentos de la Escritura\u00a0 no parecen ser tan concluyentes. Y los te\u00f3logos se interrogan por qu\u00e9 Jes\u00fas llam\u00f3 s\u00f3lo a varones. \u00bfPor una voluntad expresa de conservar este s\u00edmbolo o porque en la cultura del tiempo de Jes\u00fas no cab\u00eda otra posibilidad? En este sentido, la elecci\u00f3n de los doce estuvo centrada\u00a0 en la constituci\u00f3n del nuevo pueblo, donde ellos representan las doce tribus de Israel. Por otro lado, la tradici\u00f3n de ordenar varones aparentemente empieza en la \u00faltima parte del siglo II, porque en la  Sagrada Escritura, san Pablo y otros documentos muy antiguos nos refieren la presencia de ministerios de mujeres (Cf. Rom 16). Creo que tambi\u00e9n tendr\u00edamos que interrogarnos, en este contexto de eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, todas las cosas a las que el Magisterio impulsa a participar a las mujeres, que en la \u00e9poca de Jes\u00fas eran consideradas inh\u00e1biles para cualquier acto civil. En el interior de la  Iglesia, el lugar de la mujer ha sido bastante invisible durante siglos, por eso es un momento en el que hay que tomar la palabra, aunque pueda resultar inc\u00f3modo. Creo que es responsabilidad de las mujeres en particular y de todos los laicos en general tomar el lugar al que nos impulsa el Vaticano II. En esta tarea de mayor compromiso va a haber tensiones, pero no hay crecimiento sin tensi\u00f3n. Lo que hoy las mujeres reclamamos es que si bien somos la gran mayor\u00eda en las comunidades, no tomamos\u00a0 decisiones en la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Creo que el tema es a\u00fan m\u00e1s complejo. Sin duda que parte de la reivindicaci\u00f3n surge en un contexto cultural en el cual se ha replanteado el lugar de la mujer en la sociedad. Pero hay que tener claro cu\u00e1l es el \u00e1mbito propio de las respuestas teol\u00f3gicas. Hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os, alguien concursaba una c\u00e1tedra en una Facultad de Teolog\u00eda europea. Entre quienes deb\u00edan juzgar al candidato estaban claramente divididos los que eran m\u00e1s progresistas y los m\u00e1s conservadores. Alguien quiso poner en aprietos al candidato considerado conservador y le pregunt\u00f3 su opini\u00f3n sobre el sacerdocio de la mujer. Si dec\u00eda que no estaba a favor, el voto pod\u00eda ser negativo; si dec\u00eda que s\u00ed, seguramente no iba a recibir el <em>mandatum<\/em>. \u00c9l respondi\u00f3 que estamos acostumbrados a decir que el sacerdocio reservado al var\u00f3n es la \u2018voluntad de Cristo\u2019, pero eso no invalida la pregunta acerca de cu\u00e1l fue la \u2018inteligencia\u2019 de Cristo al determinarlo de ese modo, y ese es el trabajo de la teolog\u00eda. El Magisterio se ha expresado ya con claridad, y de modo vinculante, pero siempre hay espacio para la inteligencia de la fe. Una fe que busca comprender el porqu\u00e9. \u00a0Es cierto que el planteo viene tambi\u00e9n de parte de las otras iglesias, pero excepto las Iglesias orientales, que siguen reservando el ministerio a los varones, las dem\u00e1s iglesias no tienen la misma noci\u00f3n del ministerio que nosotros. Es m\u00e1s, en ellas el ministerio no es un sacramento, y lo que realiza el ministro podr\u00eda hacerlo la mujer en la Iglesia cat\u00f3lica. El tema es qu\u00e9 entendemos cuando afirmamos que el ministerio ordenado reservado al var\u00f3n es de tradici\u00f3n, ya que ese es en \u00faltima instancia el \u00fanico argumento al que se remite Juan Pablo II en su carta <em>Ordinatio sacerdotalis<\/em>, dejando de lado la interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica tomada de la Escritura, es decir, el var\u00f3n es cabeza de la mujer, como Cristo lo es de la Iglesia. En esa carta, Juan Pablo II reconoce que la Tradici\u00f3n -con may\u00fascula-, es interpretativa del mensaje de Jes\u00fas de modo vinculante, llegando a decir \u201cyo estoy bajo la Tradici\u00f3n; no tengo autoridad para modificarla\u201d. No era una situaci\u00f3n f\u00e1cil para \u00e9l. Deb\u00eda ense\u00f1ar con claridad, pero no era conveniente que \u2018definiera dogm\u00e1ticamente\u2019 el tema ya que si lo hac\u00eda los ortodoxos se\u00f1alar\u00edan un grave problema eclesiol\u00f3gico: fuera de un concilio no es posible definir algo como de fe. Por eso, si bien en esa carta no hay una definici\u00f3n, se sostiene que la ense\u00f1anza contenida en ella debe tenerse como definitiva. Agrego otro elemento: el drama ha sido la comuni\u00f3n anglicana. Este tema no se hab\u00eda tratado en la comisi\u00f3n bilateral de di\u00e1logo teol\u00f3gico cuando se estudi\u00f3 el ministerio y sobre el que se alcanz\u00f3 un notable consenso. A\u00f1os m\u00e1s tarde, por la evoluci\u00f3n vivida en la Comuni\u00f3n Anglicana, result\u00f3 que aquello que para los cat\u00f3licos era cuesti\u00f3n de fe, para los anglicanos era s\u00f3lo disciplinar. Es cierto que a lo largo de los a\u00f1os, a medida que el tema avanzaba, hubo un interesant\u00edsimo intercambio de cartas entre los sucesivos primados de la Iglesia de Inglaterra y los papas Pablo VI y Juan Pablo II, presentando los argumentos esgrimidos por ambas partes. Adem\u00e1s, y quiz\u00e1 valga la pena recordarlo, llama la atenci\u00f3n que el primer \u00e9xodo de anglicanos a la Iglesia cat\u00f3lica en los a\u00f1os \u201890 no se dio por el hecho de que la mujer hubiera sido admitida al ministerio ordenado sino porque dudaban de que la catolicidad de la Iglesia se realizara en su iglesia, ya que \u00e9sta hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n semejante sin contar con el consenso de la Iglesia de Roma y de las iglesias orientales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Carlos White<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Desde mi experiencia puedo decir que en la base de las comunidades est\u00e1n las mujeres; cuando uno va a distintas parroquias y capillas, ellas est\u00e1n mayoritariamente presentes y a medida que se va ascendiendo en la escala jer\u00e1rquica, menos se las ve. Me parece que es una pobreza. Evidentemente la Iglesia jer\u00e1rquica es de varones y de varones mayores. Tendr\u00edamos que poder dialogar m\u00e1s respecto del lugar de la mujer en la Iglesia como as\u00ed tambi\u00e9n del tema del celibato.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES\">Marcela Mazzini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Recomiendo, para una visi\u00f3n panor\u00e1mica del tema, un art\u00edculo que se llama \u201cSacerdocio de la Mujer: \u00bfTel\u00f3n cerrado, cuesti\u00f3n abierta?\u201d, de Wolfgang Beinert<\/span><strong><span>,<a name=\"_ftnref1\"><\/a> <\/span><\/strong><span lang=\"ES\">porque es inevitable que se siga pensando en el tema, por lo menos entre los te\u00f3logos y te\u00f3logas. Es m\u00e1s, me parece que no ser\u00edamos fieles con lo que la Iglesia nos pide si no lo pens\u00e1ramos; este servicio es propio de la teolog\u00eda. Coincido en que el n\u00facleo del problema est\u00e1 en la Tradici\u00f3n, y que la unidad de la Iglesia es una de las razones de peso para no tomar una decisi\u00f3n que eventualmente por otros motivos se podr\u00eda tomar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><strong><span lang=\"ES\">Jorge Scampini<\/span><\/strong><span lang=\"ES\">: Quiz\u00e1s sin alcanzar a tocar el n\u00facleo de lo sacramental, sin duda lo que hay que repensar es la configuraci\u00f3n de la comunidad cristiana, porque gran parte de lo que viene de exigencia y reivindicaci\u00f3n se debe al problema de <em>making decisions<\/em> y por esa palabra que traducimos en castellano -y suena horrible- \u2018empoderamiento\u2019 (<em>empowerment<\/em>). El diagn\u00f3stico es que todas las decisiones y todo el poder en una Iglesia configurada demasiado piramidalmente se han ido concentrando en el ministro ordenado y hay cantidad de cosas que han sido respuesta a fen\u00f3menos culturales, sin ser por ello esenciales al ministerio ordenado. Hay que repensar el ministerio en el seno de una Iglesia que toda ella se concibe como pueblo sacerdotal. Y vuelvo al juego de las palabras: <em>Lumen gentium<\/em> dice que hay una diferencia no s\u00f3lo de grado sino esencial entre el sacerdocio com\u00fan de los fieles y el sacerdocio ministerial que est\u00e1 a su servicio. Se habla de sacerdocio ministerial donde el sustantivo es \u2018sacerdocio\u2019 y el adjetivo \u2018ministerial\u2019. En documentos posteriores al Concilio, como en el ritual de ordenaci\u00f3n, no se habla de \u2018sacerdocio ministerial\u2019 sino de \u2018ministerio sacerdotal\u2019, poniendo el acento en el servicio que tiene una funci\u00f3n sacerdotal, y es quiz\u00e1s desde all\u00ed desde donde hay que repensar los ministerios en la Iglesia.<\/span><\/p>\n<div><!--[if !supportFootnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"ftn1\">\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><a name=\"_ftn1\"><\/a> Versi\u00f3n digital: <a href=\"http:\/\/www.seleccionesdeteologia.net\/selecciones\/llib\/vol35\/137\/137_beinert.pdf\">http:\/\/www.seleccionesdeteologia.net\/selecciones\/llib\/vol35\/137\/137_beinert.pdf<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos la desgrabaci\u00f3n de la charla-debate organizada por esta revista en la que se habl\u00f3 de los sacerdotes en perspectiva de futuro.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[1088,132,101,14,173,1089,1090,1091],"class_list":["post-8243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-cambios","tag-celibato","tag-dialogo","tag-iglesia","tag-laicos","tag-sacerdocio","tag-vaticano-ii","tag-vocaciones"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-28X","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}