{"id":8351,"date":"2013-06-10T18:29:46","date_gmt":"2013-06-10T21:29:46","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8351"},"modified":"2013-06-10T18:29:46","modified_gmt":"2013-06-10T21:29:46","slug":"la-division-de-poderes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8351","title":{"rendered":"La divisi\u00f3n de poderes"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span class=\"st1\"><span lang=\"ES\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/aguilar-montesquieu_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-8352\" title=\"aguilar-montesquieu_1\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/aguilar-montesquieu_1-120x120.jpg\" alt=\"aguilar-montesquieu_1\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>El autor recupera la teor\u00eda de la separaci\u00f3n de <\/span><\/span><span lang=\"ES\">poderes<\/span><span class=\"st1\"><span lang=\"ES\"> acu\u00f1ada en la obra de <\/span><\/span><span lang=\"ES\">Montesquieu<em> <\/em>como columna vertebral del sistema republicano<\/span><span lang=\"ES\">.<em><!--more--><\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right;\"><span lang=\"ES\">\u201c\u2026 siempre que los pr\u00edncipes han querido hacerse d\u00e9spotas, han empezado por reunir todas las magistraturas en su persona\u201d (Montesquieu).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"text-align: right;\"><span lang=\"ES\">\u201c\u2026 La acumulaci\u00f3n de todos los poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales, en las mismas manos, sean \u00e9stas de uno, de pocos o de muchos, hereditarias, autonombradas o electivas, puede decirse con exactitud que constituye la definici\u00f3n misma de la tiran\u00eda\u201d (James Madison).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\">La teor\u00eda de la separaci\u00f3n o divisi\u00f3n de poderes, que obligadamente remite al bar\u00f3n de Montesquieu y su consagrada obra sobre <em>El esp\u00edritu de las leyes<\/em> (1748), es una forma de ingenier\u00eda institucional consistente en el reparto equilibrado de atribuciones de gobierno. Para decirlo con Norberto Bobbio, la convicci\u00f3n que est\u00e1 en la base de esta teor\u00eda es la que considera que el abuso de poder es remediable mediante \u201cla disociaci\u00f3n del poder soberano\u201d en las funciones legislativa, ejecutiva y judicial. <\/span><span lang=\"ES\"><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Como es sabido, fue su residencia en Inglaterra lo que llev\u00f3 a Montesquieu a descubrir que la libertad pod\u00eda originarse en una disposici\u00f3n institucional adecuada. No reconoci\u00f3 a la rama judicial, en su car\u00e1cter de int\u00e9rprete de las leyes, el mismo rango que a las otras dos, aunque defendi\u00f3 de manera inequ\u00edvoca su independencia (unido al poder legislativo, afirm\u00f3, \u201cel poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos ser\u00eda arbitrario\u201d; unido al ejecutivo, \u201cel juez podr\u00eda tener la fuerza de un opresor\u201d). De ah\u00ed que su teor\u00eda fuera interpretada m\u00e1s bien en t\u00e9rminos de una divisi\u00f3n de la funci\u00f3n legislativa entre el rey (por su derecho de veto) y las dos c\u00e1maras (lores y comunes), que coincid\u00eda por entonces con el equilibrio social resultante de los sectores respectivamente representados en estos \u00f3rganos<\/span><span lang=\"ES\">. <\/span><span lang=\"ES\">Como sea, parece evidente que las p\u00e1ginas de <em>El esp\u00edritu de las leyes<\/em> ofrec\u00edan lo que se echaba de menos en el <em>Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil<\/em>,<em> <\/em>de John Locke, a saber: una amplia consideraci\u00f3n sobre el modo de distribuir la autoridad y regular internamente su ejercicio que, como ha explicado Pierre Manent, al centrar la mirada en la oposici\u00f3n entre el poder y la libertad, fij\u00f3 lo que podr\u00eda llamarse \u201cel lenguaje definitivo del liberalismo\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Locke, en efecto, hab\u00eda procurado que el poder no se extralimitara al situarlo en una asamblea que representara el deseo un\u00e1nime de salvaguardar la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos como finalidad o raz\u00f3n de ser de la sociedad pol\u00edtica. Es cierto que dedic\u00f3 un cap\u00edtulo entero a la prerrogativa real, es decir, a la facultad del ejecutivo de decidir sin ley en situaciones de excepci\u00f3n. Sin embargo, su noci\u00f3n del legislativo como \u201csupremo poder\u201d dejaba abierta tan solo una alternativa en caso de que la asamblea traicionara la confianza que le fuera depositada y \u201cuna larga cadena de abusos\u201d desnudara a los ojos del pueblo sus planes opresivos: el recurso de \u201capelar al cielo\u201d (eufemismo alusivo a la posibilidad de rebeli\u00f3n) que siempre cabe al pueblo soberano por ser quien \u201cretiene perpetuamente\u201d el derecho de preservarse de toda voluntad que pretenda sojuzgarlo, aun cuando fuese la de sus propios legisladores.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">Ahora bien, este punto es precisamente lo que realza la importancia de Montesquieu. Porque, al prescindir tanto de la idea de un poder supremo como del peligroso remedio de la rebeli\u00f3n, nuestro autor esgrimi\u00f3 un argumento clave para el mejor resguardo de la libertad respald\u00e1ndose en la \u201cexperiencia eterna\u201d que ense\u00f1a que todo hombre que tiene poder tiende a abusar del poder. Se lo encuentra en el Libro XI de <em>El esp\u00edritu de las leyes<\/em>,<em> <\/em>titulado \u201cDe las leyes que forman la libertad pol\u00edtica en su relaci\u00f3n con la constituci\u00f3n\u201d, y m\u00e1s exactamente en su cap\u00edtulo IV, donde Montesquieu escribe: \u201cPara que no se pueda abusar del poder es preciso que, por la disposici\u00f3n de las cosas, el poder frene al poder\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">De esta suerte quedaba sellada la relaci\u00f3n entre constituci\u00f3n y libertad por cuanto esta \u00faltima, que Montesquieu defin\u00eda como la \u201ctranquilidad de esp\u00edritu que proviene de la opini\u00f3n que cada cual tiene de su seguridad\u201d, s\u00f3lo podr\u00eda experimentarse al abrigo de las leyes y de una constituci\u00f3n que, entre otras cosas, se\u00f1ale restricciones precisas a la acci\u00f3n del gobierno. As\u00ed lo entender\u00e1 James Madison al referirse al pensador franc\u00e9s como la fuente obligada de consulta, el \u201cor\u00e1culo\u201d a citar siempre a prop\u00f3sito del \u201cinvalorable precepto de la ciencia pol\u00edtica\u201d que requiere de la divisi\u00f3n y el control rec\u00edproco de los departamentos de gobierno como garant\u00eda necesaria de libertad, y que ciertamente no apuntaba a que estos se inactivaran mutuamente ni a evitar la intervenci\u00f3n parcial de uno en los asuntos de otro sino a impedir la concentraci\u00f3n de <em>todo <\/em>el poder en un departamento particular por lo mismo que, cuando ello ocurre, \u201clos fundamentales principios de una constituci\u00f3n libre se ven subvertidos\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">En agosto de 1789, haci\u00e9ndose eco de la teor\u00eda de Montesquieu, la \u201cDeclaraci\u00f3n universal de los derechos del hombre y del ciudadano\u201d se\u00f1alar\u00e1 en su art\u00edculo 16: \u201cToda sociedad en la cual la garant\u00eda de los derechos no est\u00e1 asegurada, ni determinada la separaci\u00f3n de poderes, carece de constituci\u00f3n\u201d. En adelante, como recuerda bien Sartori, el t\u00e9rmino \u201cconstituci\u00f3n\u201d ya no servir\u00eda para designar cualquier orden pol\u00edtico que pudiera darse a s\u00ed mismo un Estado sino tan s\u00f3lo a aqu\u00e9l que prev\u00e9 la protecci\u00f3n de las libertades de los ciudadanos mediante la limitaci\u00f3n de la acci\u00f3n de gobierno. Conviene repetir estos conceptos: un \u201cinvalorable precepto\u201d inspirado por una \u201cexperiencia eterna\u201d. Dado que la divisi\u00f3n de poderes es un componente esencial de la forma republicana consagrada por nuestra Constituci\u00f3n en su art\u00edculo primero, no parece inoportuno, en momentos en que esta forma de gobierno se encuentra en peligro, evocar a quien fuera su principal y m\u00e1s clarividente expositor. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor recupera la teor\u00eda de la separaci\u00f3n de poderes acu\u00f1ada en la obra de Montesquieu como columna vertebral del sistema republicano.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1131,431,120,261,1132,1133,211,274],"class_list":["post-8351","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","tag-ciudadano","tag-constitucion","tag-democracia","tag-gobierno","tag-montesquieu","tag-poderes","tag-politica","tag-republica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2aH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8351"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8351\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}