{"id":8408,"date":"2013-06-14T15:36:08","date_gmt":"2013-06-14T18:36:08","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8408"},"modified":"2013-06-14T15:36:08","modified_gmt":"2013-06-14T18:36:08","slug":"cronicas-lujanenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8408","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas lujanenses"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/navarro-construccion-basilica-lujan-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-8413\" title=\"EDU-BASILICA LUJAN-1-22\/6\/00\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/navarro-construccion-basilica-lujan-1-120x120.jpg\" alt=\"EDU-BASILICA LUJAN-1-22\/6\/00\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>A un siglo del nacimiento del sacerdote historiador Juan Antonio Presas, devoto de <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">la Virgen de Luj\u00e1n, un recuerdo de las figuras que dieron testimonio y escribieron los acontecimientos que dieron origen al santuario nacional.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Son muy conocidos los hechos que dan origen al culto lujanense, que se remontan al a\u00f1o 1630, cuando arribaron al puerto de Buenos Aires dos sencillas im\u00e1genes de la Virgen, provenientes del sur de Brasil, y que llevaban como destino Sumampa, en Santiago del Estero. Luego de algunas dificultades aduaneras y una vez organizada la caravana, partieron en lento viaje. A orillas del r\u00edo Luj\u00e1n, yendo por el \u201ccamino viejo\u201d (en la zona de lo que actualmente corresponde a Villa Rosa) sucede el famoso milagro de la carreta, por el cual la imagen de la Inmaculada qued\u00f3 en la estancia de los Rosendo (o Rosende), al cuidado de un santo y fiel esclavo, el negro Manuel. De ah\u00ed en m\u00e1s, las cr\u00f3nicas narrar\u00e1n la fama de la imagen y sus milagros, el posterior traslado a su actual emplazamiento por intervenci\u00f3n de Ana de Matos, y la sucesiva consolidaci\u00f3n y organizaci\u00f3n del culto: fiestas, capillas sucesivamente mejores, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Hace 200 a\u00f1os, en la segunda mitad de 1812, se imprim\u00eda en la Casa de Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos de Buenos Aires la primera cr\u00f3nica que narraba el origen y la historia de la imagen de la Virgen de Luj\u00e1n y de su culto. Este dato no debe confundir al lector, pues la tradici\u00f3n lujanense hunde sus ra\u00edces en los siglos XVII y XVIII, y los documentos primarios que dan sentido a lo que m\u00e1s tarde se publicar\u00e1 son suficientes y consistentes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Una historia documentada<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES-TRAD\">Si hubiera que reordenar los documentos fundantes por orden cronol\u00f3gico, lo primero que debe mencionarse son los mapas de misioneros jesuitas, quienes ya hac\u00edan figurar el peque\u00f1o oratorio de la Virgen a orillas del r\u00edo Luj\u00e1n. En la <em>Cartograf\u00eda<\/em><em> jesu\u00edtica del R\u00edo de la Plata<\/em>, que Guillermo Furlong public\u00f3 en 1936, se reproducen y comentan los mapas misioneros de Ruiz de Montoya (1636) y de Hernard (1647). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES-TRAD\">Otro documento fundacional es el inventario de la estancia de Diego Rosendo de 1645, donde se menciona por primera vez la imagen milagrosa y el oratorio que la alberga. Tambi\u00e9n cabe citar el Acta que resuelve el litigio acerca de la propiedad del negro Manuel, que data de 1674 y se conserva \u2013al igual que el inventario\u2013 en el Archivo General de la Naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoTitle\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Una primera cr\u00f3nica (m\u00e1s bien una \u201crelaci\u00f3n\u201d o testimonio) pertenece al fraile mercedario Pedro Nolasco de Santa Mar\u00eda, quien en su vejez, en 1737, dio datos preciosos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">La publicaci\u00f3n de 1812<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoTitle\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">La cr\u00f3nica que nos ocupa fue impresa en 1812 con la siguiente portada: <em>HISTORIA VERIDICA DEL origen, fundacion y progresos del Santuario de la Purisima Concepcion de N. S.<sup>a<\/sup> de la Villa de Luxan; con la Novena \u00e1 la SSma. Virgen. DISPUESTA. Por el R. P. Fr. Antonio Oliver, Misionero Apostolico del orden de S. Francisco. Y DADA \u00c1 LUZ Por el presbitero D. Fel\u00edpe Jos\u00e9 Maqueda tierno devoto de Maria Ssm<sup>a<\/sup>. en su sagrada imagen de Luxan<\/em> (en adelante<em> Historia ver\u00eddica<\/em>). Este op\u00fasculo encierra varios elementos: abre con una poes\u00eda firmada por Maqueda, en la que \u00e9l mismo agradece su existencia y se consagra a la Virgen de Luj\u00e1n, sigue la cr\u00f3nica, y termina con una novena. Lo que m\u00e1s interesa es la cr\u00f3nica, fundamentalmente porque coincide con los documentos m\u00e1s antiguos y le da la solidez de un relato coherente. Es una cr\u00f3nica que desarrolla y consolida la tradici\u00f3n escrita inaugurada por el testimonio del mercedario Santa Mar\u00eda. Dedica varios p\u00e1rrafos a perfilar y comentar la figura del negro Manuel, llegando inclusive a compararlo con san Juan Diego, afirmando, en audaz y hermosa comparaci\u00f3n: \u201casi como la Reyna  Celestial se vali\u00f3 de la sencill\u00e9z de un pobre indio llamado Diego para promover los cultos, que se le d\u00e1n en la portentosa Imagen de nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, (que tambien es de la Concepcion) y se venera en un cerrito distante una legua de la ciudad de M\u00e9xico, asi tambien quiso valerse de este candido negro llamado Manuel, para propagar los cultos de la Imagen de Nra. Sra, de Luxan, distante doce leguas de la ciudad de Buenos-Ayres\u201d. M\u00e1s adelante, no dudar\u00e1 en llamarlo \u201cnuestro bendito negro Manuel\u201d.<em><\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>La cr\u00f3nica abarca los hechos lujanenses m\u00e1s relevantes entre 1630 y 1801, con una pluma sencilla, llevadera y profunda a la vez. Hay una secci\u00f3n importante en la cual el relato sigue muy de cerca las memorias de Juan Jos\u00e9 de Lezica y Alquiza, quien hab\u00eda narrado all\u00ed el protagonismo de su padre en la construcci\u00f3n de la iglesia de Luj\u00e1n, que se inaugur\u00f3 en 1763.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Desentra\u00f1ar qui\u00e9n escribi\u00f3 esta cr\u00f3nica y cu\u00e1ndo, tambi\u00e9n dar\u00e1 claridad para ponderarla mejor. La mayor\u00eda de los historiadores lujanenses posteriores han cometido una larga injusticia refiri\u00e9ndose a este escrito como \u201ccr\u00f3nica de Maqueda\u201d (as\u00ed Jorge Salvaire<sup>1<\/sup>, Santiago de Estrada tambi\u00e9n en 1885, Luis Varela en 1897; ya en el siglo XX, Cayetano Bruno, Juan Antonio Gu\u00e9rault, etc\u00e9tera). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La tardanza para reconocer la autor\u00eda de Oliver no deja de ser curiosa, siendo que la portada misma de la obra anuncia que Maqueda publica lo que Oliver prepar\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Fray Antonio Oliver<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>Orientar la mirada hacia la figura de Antonio Oliver puede ser sorprendente<sup>2<\/sup>. Nacido en Palma de Mallorca en 1711, ingres\u00f3 a la Orden Franciscana, destac\u00e1ndose desde su juventud como profesor de Ret\u00f3rica, Filosof\u00eda y Teolog\u00eda Moral y como traductor y comentarista de obras cl\u00e1sicas. Luego de una grave enfermedad, parti\u00f3 en 1751 como misionero hacia Per\u00fa, donde vivi\u00f3 en el convento de Ocopa. Desde all\u00ed se traslad\u00f3 a Tarija, en 1754. Construy\u00f3 all\u00ed el Colegio de Propaganda Fide y fue dos per\u00edodos Guardi\u00e1n del convento, hasta su partida en 1769. Los documentos existentes en Tarija muestran su precisi\u00f3n en las relaciones humanas, as\u00ed como sus caracter\u00edsticas de gran trabajador y persona reflexiva y apacible.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Sabemos que luego arrib\u00f3 a Buenos Aires, donde fue Confesor Ordinario de las monjas capuchinas, Visitador General de la Tercera Orden (Seglar) y fue muy respetado como maestro en el arte del discernimiento espiritual. Lleg\u00f3 a ser un personaje de mucha autoridad moral, de lo cual se desprende claramente que su cr\u00f3nica no es para nada ingenua, ni un acto de simple espontaneidad devocional. M\u00e1s bien todo lo contrario: fue fruto maduro de aquel arte que Oliver cultiv\u00f3. Estas caracter\u00edsticas se confirman al leer la introducci\u00f3n a la copia de su <em>Catecismo mystico para religiosas<\/em>,<em> <\/em>que se conserva en el archivo franciscano de Buenos Aires, y al recorrer su notable actuaci\u00f3n (especialmente durante su madurez espiritual, correspondiente a la etapa porte\u00f1a). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>Seg\u00fan la portada de <em>Historia ver\u00eddica<\/em>, hab\u00eda recibido el t\u00edtulo de Misionero Apost\u00f3lico, que en diferentes \u00e9pocas la Iglesia concedi\u00f3 a religiosos y sacerdotes que deb\u00edan moverse con bastante autonom\u00eda y con encargos misioneros. Falleci\u00f3 en Buenos Aires en mayo de 1787, a los 76 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>Su cr\u00f3nica lujanense corresponder\u00eda al per\u00edodo 1770-1786 (aunque monse\u00f1or Juan Antonio Presas y otros autores modernos afirmaran que ser\u00eda en la d\u00e9cada 1760-70, hoy sabemos de la inconsistencia de esa cronolog\u00eda).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>En cuanto a los hermanos Maqueda (Felipe Jos\u00e9 y Gabriel, ambos sacerdotes) estuvieron muy vinculados a Luj\u00e1n. Trabajaron all\u00ed en la pastoral, inmediatamente despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n, junto a su t\u00edo Carlos Jos\u00e9 <\/span><span>Vejarano (capell\u00e1n del santuario de Luj\u00e1n desde 1746, luego p\u00e1rroco de Luj\u00e1n desde 1770), quien falleciera all\u00ed en mayo de 1775. Felipe Jos\u00e9 se traslad\u00f3 a Buenos Aires para hacer imprimir la <em>Historia ver\u00eddica<\/em> en 1812, y falleci\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s. Este panorama de fechas y lugares concede continuidad y relevancia a esta publicaci\u00f3n, suponiendo que Oliver conoc\u00eda a Vejarano y a los Maqueda, quienes a su vez habr\u00edan recogido de su t\u00edo la tradici\u00f3n oral, y habr\u00edan experimentado a trav\u00e9s de su propio ministerio sacerdotal las gracias de la  Virgen en Luj\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfQu\u00e9 publica Maqueda? Un relato mariano importante, de una sencillez pastoral y catequ\u00edstica que no desdice en nada su profundidad espiritual. Todo indica que Maqueda posee la cr\u00f3nica original de Oliver, a la que a\u00f1ade con toda seguridad la poes\u00eda del inicio y probablemente el final, referido directamente a la construcci\u00f3n e inauguraci\u00f3n de la nueva iglesia, apadrinada por Juan de Lezica y Torrezuri. Es as\u00ed que la cronolog\u00eda de los hechos es completada y finalizada por el propio Maqueda, con la informaci\u00f3n que posee, para hacerla llegar hasta 1801.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span lang=\"ES-TRAD\">Luego de la edici\u00f3n que nos ocupa en esta nota, correspondiente a 1812, seguir\u00e1n otras cuatro jalonando el siglo XIX, de entre las cuales existe una m\u00e1s curiosa que el resto, pues no cita a Maqueda en la portada: \u201cpublicada en Buenos Aires, Imp. de La Voz de la Iglesia, Rivadavia 69, 1887\u201d. Comienza<\/span><span> con la poes\u00eda firmada por Felipe Jos\u00e9 Maqueda, bajo el t\u00edtulo: <em>\u201cA MAR\u00cdA SANT\u00cdSIMA NUESTRA SE\u00d1ORA EN SU DEVOTA IMAGEN DE LUJAN\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Los franciscanos y Luj\u00e1n<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>Entre las fuentes de informaci\u00f3n de Oliver, es interesante notar que los franciscanos estuvieron ligados de diferentes modos a Luj\u00e1n: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>-Fray Juan de Arregui fue el sexto obispo de Buenos Aires (el primero nativo), entre 1731 y 1736. \u201cPas\u00f3 largas temporadas en Luj\u00e1n\u201d (Presas, 1974) e inici\u00f3 las obras del nuevo templo, bastante provisorio, pues dur\u00f3 de 1740  a 1763. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>-Desde 1731 asumi\u00f3 como Administrador del Santuario fray Francisco Calbo. Se lo considera pr\u00e1cticamente el anfitri\u00f3n de la importante visita can\u00f3nica de enero de 1737. Dej\u00f3 su cargo poco despu\u00e9s, por enfermedad. <em><\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>-En enero de 1737, fray Nicol\u00e1s Guti\u00e9rrez qued\u00f3 a cargo de tomar declaraci\u00f3n a los testigos del origen, culto y milagros de la Virgen. En ese contexto escribi\u00f3 su testimonio fray Pedro N. de Santa Mar\u00eda, mercedario. Guti\u00e9rrez (Buenos Aires, 1690-1744) era sobrino de las herederas de la estancia del Milagro, fue bautizado por fray Juan de Arregui, fue predicador general de la Orden y superior del convento de Buenos Aires, donde muri\u00f3. Nolasco de Santa Mar\u00eda, por su parte, era sobrino de Mart\u00edn de Arruz, quien siendo mayordomo de la misma estancia firm\u00f3 el inventario de 1645, donde se menciona por primera vez la imagen de la Virgen. <em><\/em><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span>-Hacia 1750, Pedro Lozano public\u00f3 su <em>Historia de la conquista del Paraguay, R\u00edo de la Plata y Tucum\u00e1n<\/em>, donde sostiene, a prop\u00f3sito de Luj\u00e1n: \u201cHa corrido siempre este Santuario a cargo de cl\u00e9rigos devotos; pero hoy est\u00e1 al de los Religiosos de la Orden Ser\u00e1fica, que promueven los cultos de la Concepci\u00f3n Pur\u00edsima, cuyo misterio es la advocaci\u00f3n de aquella prodigiosa Imagen\u201d.<sup>3<\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoBodyTextIndent\" align=\"left\"><span>Todo lo dicho abona la suposici\u00f3n muy firme de que la primitiva historia lujanense, lejos de nutrirse de m\u00edticas fantas\u00edas, como supuso cierto liberalismo decimon\u00f3nico, est\u00e1 firmemente asentada en testimonios transmitidos de boca a boca, de unos testigos a otros, que unen generaciones con un \u00fanico hilo hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el manuscrito de Oliver?<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Hasta ahora, no lo sabemos. En abril de 1831, en un Memorial del p\u00e1rroco de Luj\u00e1n al obispo de Buenos Aires, puede leerse: \u201cEs tradici\u00f3n constante que en 68 a\u00f1os que ha que fue colocada Mar\u00eda Sant\u00edsima de Luj\u00e1n en su Camar\u00edn solamente en dos ocasiones fue llevada en procesi\u00f3n, siempre en hombros de sacerdotes; cuando se coloc\u00f3 el a\u00f1o de 1763 a 8 de diciembre, como lo testifica la Historia que corre impresa<sup>4<\/sup>, la que fue extractada de manuscritos antiguos que existen en este archivo [&#8230;]\u201d<sup>5<\/sup>. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES-TRAD\">El explorador ingl\u00e9s Thomas Hutchinson, quien publica en 1868, en Londres, su obra <em>El Paran\u00e1<\/em>, incluye una larga referencia, casi al pie de la letra, de la cr\u00f3nica de Oliver-Maqueda. Al final de la misma, anota: \u201cHe traducido [<em>al ingl\u00e9s<\/em>] esta leyenda for\u00e1nea, extract\u00e1ndola de una rese\u00f1a de un autor an\u00f3nimo espa\u00f1ol, que me facilit\u00f3 el Dr. Juan Mar\u00eda Guti\u00e9rrez\u201d. Bien podemos presumir que ese \u201cautor espa\u00f1ol\u201d fuera el propio Oliver.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES-TRAD\">Saber del manuscrito de Oliver despejar\u00eda la inc\u00f3gnita acerca de cu\u00e1nto transcribi\u00f3 Maqueda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Historiadores modernos<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La historiograf\u00eda lujanense es despareja y ha sufrido de descr\u00e9ditos, sobre todo de la mano de la ilustraci\u00f3n liberal, que acorral\u00f3 a la tradici\u00f3n de los hechos bajo el cono de sombras de la \u201cleyenda\u201d. Reci\u00e9n el siglo XX reabrir\u00eda las puertas a la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica, a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n archiv\u00edstica, que demostr\u00f3 la veracidad y solidez de los datos brindados por la tradici\u00f3n. El genealogista Ra\u00fal Molina corrobor\u00f3, a trav\u00e9s de su investigaci\u00f3n del Buenos Aires colonial, que los personajes y hechos de las viejas cr\u00f3nicas concuerdan con los documentos y datos sacados a luz modernamente. El fruto de esta investigaci\u00f3n es la conferencia del 31 de octubre de 1967, pronunciada por el propio Molina en el aula magna de la Academia Nacional de la Historia, que fue publicada como <em>Leyenda e Historia de la Virgen de Luj\u00e1n<\/em> en el Bolet\u00edn de la Academia Nacional de la Historia. Este trabajo, que resulta inaugural para una etapa documentada de la historia lujanense, es importante y atendible, aunque luego fuera mejorado en algunos puntos. \u00c9l tampoco considera la posible autor\u00eda ni el juicio ponderado de Oliver. Es interesante notar que Molina, al no valorar suficientemente la tradici\u00f3n que une a Oliver-Maqueda con una corriente oral sabia, dando cr\u00e9dito s\u00f3lo a la documentaci\u00f3n fehaciente, cae en cierta descalificaci\u00f3n de esas cr\u00f3nicas que hoy consideramos tan importantes. Molina, sin embargo, adjunta a su trabajo un largo ap\u00e9ndice documental, iniciado por la declaraci\u00f3n del fraile Santa Mar\u00eda y la cr\u00f3nica de Oliver-Maqueda puestas en paralelo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">El caso de Presas es m\u00e1s complejo, pues da mucho peso a Maqueda en sus primeros y fundamentales trabajos, pero en su obra tard\u00eda <em>Luj\u00e1n: el milagro y su vivencia<\/em> (2000), volcar\u00e1 todo el protagonismo sobre la pluma de fray Antonio Oliver. El gran historiador lujanense del siglo XX, quien comenz\u00f3 su trabajo alentado por los hallazgos de Molina, public\u00f3 en 1974 una obra documental muy importante: <em>Nuestra Se\u00f1ora en Luj\u00e1n y Sumampa. Estudio cr\u00edtico-hist\u00f3rico.<\/em> <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">Tanto los mapas jesu\u00edticos, como el inventario de 1645 y una cantidad importante de documentos primarios fueron all\u00ed recopilados y publicados, incluso la copia facsimilar de la <em>Historia ver\u00eddica<\/em>. Se trata de una obra monumental, de consulta ineludible para estos temas. Valga este sencillo recordatorio como homenaje a este historiador y devoto servidor de la Virgen de Luj\u00e1n, a 100 a\u00f1os de su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">M\u00e1s all\u00e1 de las cronolog\u00edas y de los documentos, iluminemos dos convicciones de fondo: l<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">a historicidad (no legendaria) de los or\u00edgenes del culto lujanense y la certeza de que sin el negro Manuel, personaje hist\u00f3rico y santo, no tendr\u00edamos a Luj\u00e1n. Dios gusta servirse de los peque\u00f1os para confundir a los fuertes.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">El autor es docente y asesor pedag\u00f3gico.<\/span><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoHeader\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span>[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><span> Al comienzo de su obra, aclara Salvaire que \u201chemos seguido con puntualidad la Historia de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, escrita por el piadoso Capell\u00e1n de la  Virgen, D. Felipe Jos\u00e9 de Maqueda, y dada por \u00e9l a la estampa en 1812\u201d<em> <\/em>(esto, en su monumental \u201cHistoria de Ntra. Sra. de Luj\u00e1n\u201d de 1885). Por lo visto, Salvaire no repar\u00f3 en la gravitaci\u00f3n de fray Antonio Oliver entre los autores que lo precedieron.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">2<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> Remito, a quien quisiera profundizar, al trabajo de Poli, Mario Aurelio; <em>\u201cLa Virgen de Luj\u00e1n y su Cronista Franciscano Fray Antonio Oliver Feli\u00fa OFM\u201d<\/em>; en revista <em>Nuevo Mundo<\/em>, n\u00ba 8, San Antonio de Padua, 2007.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">3<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> Presas, que transcribe esta cita, anota luego: \u201cY como por los a\u00f1os que van del 1730 al 40 fueron varios los frailes franciscanos que estuvieron en el Santuario de Luj\u00e1n, como meros capellanes o administradores, la nota de Lozano refleja ese per\u00edodo\u201d.<em> <\/em>(1974, p\u00e1g. 379). Per\u00edodo que llega hasta 1746, cuando asume Vejarano.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">4<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> Sin duda se refiere a la <em>Historia ver\u00eddica<\/em> de Oliver-Maqueda.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoFootnoteText\"><span class=\"MsoFootnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">5<\/span><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> En 1831 el manuscrito de Oliver estar\u00eda en el archivo de la Bas\u00edlica de Luj\u00e1n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A un siglo del nacimiento del sacerdote historiador Juan Antonio Presas, devoto de la Virgen de Luj\u00e1n, un recuerdo de las figuras que dieron testimonio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[1140,1141,1142],"class_list":["post-8408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-sociedad","tag-lujan","tag-presas","tag-virgen"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2bC","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}