{"id":8419,"date":"2013-06-14T15:45:37","date_gmt":"2013-06-14T18:45:37","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8419"},"modified":"2013-06-14T15:45:37","modified_gmt":"2013-06-14T18:45:37","slug":"relato-politico-y-discurso-historiografico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8419","title":{"rendered":"Relato pol\u00edtico y discurso historiogr\u00e1fico"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">\u00bfEs la noci\u00f3n de relato pol\u00edtico un hallazgo contempor\u00e1neo en contradicci\u00f3n eventual con el discurso historiogr\u00e1fico?<!--more--><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"right\"><span lang=\"ES\"> <\/span><span lang=\"ES\"> In memoriam Gustavo Ferrari<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Es mi prop\u00f3sito plantear algunas preguntas acerca de la socorrida noci\u00f3n de relato pol\u00edtico, tal como se la emplea en el an\u00e1lisis period\u00edstico y a\u00fan en el de raigambre acad\u00e9mica, con cierta candidez cercana a la ignorancia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">\n<div id=\"attachment_8420\" style=\"width: 130px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/monserrat-jeronimo-bosch-parte-del-jardin-de-las-delicias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-8420\" class=\"size-thumbnail wp-image-8420\" title=\"monserrat-jeronimo-bosch-parte-del-jardin-de-las-delicias\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/monserrat-jeronimo-bosch-parte-del-jardin-de-las-delicias-120x120.jpg\" alt=\"Detalle de El Jard\u00edn de las delicias, de Bosch\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p id=\"caption-attachment-8420\" class=\"wp-caption-text\">Detalle de El Jard\u00edn de las delicias, de Bosch<\/p>\n<\/div>\n<p>El relato, as\u00ed concebido, me parece que denota una intrusi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, en reemplazo del concepto de \u201cmodelo\u201d que, proveniente del pensamiento matem\u00e1tico o econom\u00e9trico, expres\u00f3 hasta el hartazgo la necesidad de una aparente precisi\u00f3n en la indagaci\u00f3n sociohist\u00f3rica. A su vez, se iba apagando el dudoso prestigio del vocablo \u201cestructura\u201d,<span lang=\"ES\"> <\/span><span lang=\"ES\">tan caro a muchos intelectuales sesentistas y setentistas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> Pero, \u00bfes la noci\u00f3n de relato pol\u00edtico un hallazgo contempor\u00e1neo en contradicci\u00f3n eventual con el discurso historiogr\u00e1fico? Me permito afirmar lo contrario y recurro a un testimonio curioso y cristalino. Es conocida la tenacidad con que Peter Johann Eckermann transcrib\u00eda sus conversaciones con Goethe. El mi\u00e9rcoles 15 de octubre de 1825, una d\u00e9cada despu\u00e9s del Congreso de Viena, Goethe ten\u00eda 76 a\u00f1os, en tanto que un joven profesor de apenas 30 llamado Leopold von Ranke se trasladaba de Frankfurt a Berl\u00edn, para emprender una mete\u00f3rica carrera acad\u00e9mica. El texto reza as\u00ed: \u201cHoy encontr\u00e9 a Goethe de muy buen talante y tuve una vez m\u00e1s la satisfacci\u00f3n de o\u00edr de sus labios palabras llenas de inter\u00e9s. Tratamos de la situaci\u00f3n de la literatura actual, sobre cuyo tema Goethe se expres\u00f3 de la manera siguiente: \u2018La causa de los males de la nueva literatura es la falta de car\u00e1cter en la individualidades verdaderamente dedicadas a escribir y a investigar. Y es especialmente en la cr\u00edtica donde se revelan las desventajas de esta falta de car\u00e1cter, pues, o difunde lo falso d\u00e1ndolo por verdadero, o nos da alguna obra verdadera pero mezquina, sacrificando a ella algo\u00a0 mucho m\u00e1s grande y \u00fatil. Hasta ahora el mundo cre\u00eda en el sentido heroico de \u00a0una Lucrecia, o de un Mucio Sc\u00e9vola y esto nos permit\u00eda admirarlos y entusiasmarnos con su hero\u00edsmo. Pero ahora viene la cr\u00edtica hist\u00f3rica y nos dice que aquellos seres no han vivido nunca, y que s\u00f3lo deben ser considerados como f\u00e1bulas que inventara el sentimiento heroico de los romanos. \u00a1Qu\u00e9 quieren que hagamos con una verdad tan pobre! Si los romanos poseyeren almas tan grandes para inventar esas f\u00e1bulas, nosotros deber\u00edamos tambi\u00e9n tenerlas lo bastante por lo menos para creer en ellas. Yo me hab\u00eda complacido siempre recordando aquel hecho trascendental del siglo XIII, cuando el emperador Federico III se hallaba empe\u00f1ado en continuas luchas con el Papa y a causa de estas el norte de Alemania tuvo que sufrir el asalto de hordas asi\u00e1ticas que invadieron estos pa\u00edses y consiguieron avanzar hasta Silesia. Pero el duque Liegnitz los derrot\u00f3 en Schecken. Los asi\u00e1ticos se dirigieron luego a Moravia y fueron abatidos tambi\u00e9n por el conde Sternberg. Estos valientes hab\u00edan vivido dentro de m\u00ed como los grandes salvadores de la naci\u00f3n alemana. Pues bien, ahora viene la cr\u00edtica hist\u00f3rica y dice que aquellos h\u00e9roes se hab\u00edan sacrificado in\u00fatilmente, porque las hordas asi\u00e1ticas hab\u00edan emprendido por propio impulso un movimiento de retirada. Con ello quedaba desvanecida una gran proeza nacional y nuestro coraz\u00f3n profundamente decepcionado\u00b4\u201d.<sup>1<\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Notable muestra de la pugna entre el deseo del relato y la raz\u00f3n de la cr\u00edtica hist\u00f3rica que hallar\u00eda m\u00e1s tarde en Nietzsche su cultor ultravitalista; la tensi\u00f3n verdad-deseo suele culminar en la amarga constataci\u00f3n colectiva que un novelista siciliano, Leonardo Sciascia, expres\u00f3 as\u00ed en su narraci\u00f3n hist\u00f3rica<\/span><span lang=\"ES\"> El Consejo de Egipto<\/span><span lang=\"ES\">: \u201c\u2026cada sociedad genera el tipo de impostura que, por as\u00ed decir, se merece\u201d.<sup>2<\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpFirst\" align=\"center\"><span lang=\"ES\">***<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Pero quiz\u00e1s ha llegado el momento de exhibir, aunque sea brevemente, el estatuto conceptual de la noci\u00f3n de relato. Oswald Ducrot y Tzvetan Todorov definen al relato como \u201cun texto referencial con temporalidad representada\u201d, que para N. Friedmann se basa en algunas oposiciones binarias o terciarias: 1)\u00a0 acci\u00f3n-personajes-pensamiento; 2) h\u00e9roe simp\u00e1tico o antip\u00e1tico al lector; 3) una acci\u00f3n que el sujeto ejecute de manera absolutamente responsable y una acci\u00f3n que el sujeto padece; 4) el mejoramiento y la degradaci\u00f3n de una situaci\u00f3n<sup>3<\/sup>. Estos rasgos esenciales se advierten en los casos hist\u00f3ricos de relatos sociopol\u00edticos que examinaremos a continuaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">La profec\u00eda joaquinista (1145-1212) ejerci\u00f3 en Europa una notable influencia, como se\u00f1ala Norman Cohn en su obra <\/span><span lang=\"ES\">En pos del milenio<\/span><sup><span lang=\"ES\">4<\/span><\/sup><span lang=\"ES\">.<\/span><span lang=\"ES\"> Joaqu\u00edn de Fiore configur\u00f3 un relato teopol\u00edtico y tri\u00e1dico de la historia: la edad del Padre o de la Ley, la del Hijo o del Evangelio y, por fin, la del Esp\u00edritu, \u00e9poca de amor, alegr\u00eda y libertad. Entre 1200 y 1260 deber\u00eda culminar el proceso salv\u00edfico, no sin temporarias vicisitudes. Cuando la rama rigorista de la orden franciscana adopt\u00f3 esta doctrina, se evidenci\u00f3 la potencialidad de su mensaje.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Federico II de Suabia, nieto de Barbarroja, hombre cruel, brillante y premonitorio, fue considerado por muchos como el <\/span><span lang=\"ES\">novus dux<\/span><span lang=\"ES\"> de la profec\u00eda del monje calabr\u00e9s, hasta que despu\u00e9s de su muerte en 1250, la intriga del relato alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo: <\/span><span lang=\"ES\">vivit et non vivit<\/span><span lang=\"ES\">, dec\u00eda el pueblo palermitano de su errante fantasma normando aunque su cuerpo yaciera en una espl\u00e9ndida tumba de p\u00f3rfido en la penumbra de la catedral de Palermo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> ***<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Otro caso de relato pol\u00edtico de sugestivo dise\u00f1o ocurrir\u00e1 en la incipiente Rusia del siglo XV. <\/span><span lang=\"ES\">Nomen et omen<\/span><span lang=\"ES\"> \u2013el nombre es un presagio\u2013 dec\u00edan los romanos, locuci\u00f3n que bien podr\u00eda aplicarse al m\u00edtico prestigio del s\u00edmbolo imperial de Roma.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Ca\u00edda Constantinopla en 1453 y liberada Mosc\u00fa de la presi\u00f3n del kanato de la Horda de Oro, casado el gran duque Iv\u00e1n III con Zoe (Sof\u00eda), una princesa bizantina en 1472, aparece el relato teopol\u00edtico urdido por el monje Filoteo de Pskov acerca de Mosc\u00fa como la Tercera Roma. Manuel Garc\u00eda-Pelayo ha sintetizado el relato: \u201cSeg\u00fan Filoteo, el Imperio romano es eterno por ser el \u00faltimo de los profetizados por Daniel y es indestructible por haber nacido Cristo bajo \u00e9l. Por su herej\u00eda apolinaria ha ca\u00eddo la Primera Roma; por sus pecados est\u00e1 la Segunda bajo el poder de los agarenos; pero queda la Tercera y \u00faltima Roma y despu\u00e9s de ella no\u00a0 habr\u00e1 m\u00e1s. Mosc\u00fa, como Tercera Roma, construida \u00a0sobre siete colinas, es la \u00fanica capital de la verdadera fe y del verdadero Imperio Cristiano al que han pasado todos los imperios y reinos de la Tierra, de un Imperio que, operando la salvaci\u00f3n, se extender\u00e1 hasta el fin de los <\/span><span lang=\"ES\"> <\/span><span lang=\"ES\">tiempos<\/span><span lang=\"ES\">.<\/span><span lang=\"ES\"> As\u00ed, pues, con la doctrina de Mosc\u00fa como Tercera Roma se cambia el centro del <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">oikoumene<\/span><span lang=\"ES\"> y se dotan de legitimidad las pretensiones imperialistas de Mosc\u00fa. Tambi\u00e9n para la Rusia de comienzos del siglo XVI la pretensi\u00f3n imperial hab\u00eda de ir unida al nombre m\u00e1gico de Roma\u201d<sup>5<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">El \u00e1guila bic\u00e9fala bizantina volar\u00e1 ahora alto en plena expansi\u00f3n moscovita e Iv\u00e1n III intentar\u00e1 introducir en su correspondencia con los Habsburgo el t\u00edtulo de zar, extranjerismo h\u00edbrido del eslavo y el griego que Iv\u00e1n IV portar\u00e1 como oficial cuando sea coronado en 1547.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">***<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Pero el relato pol\u00edtico de mayor envergadura fue urdido lejos del mundo medieval. Me refiero al relato m\u00edtico de los Sabios de Si\u00f3n. La construcci\u00f3n de este texto antisemita que transcribe las supuestas actas de una reuni\u00f3n en Basilea en 1897 \u2013fecha del primer congreso sionista\u2013 en la que los sabios habr\u00edan organizado perversamente la dominaci\u00f3n del mundo, tuvo una difusi\u00f3n universal.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">\u00bfC\u00f3mo se dise\u00f1\u00f3 esta extraordinaria falsificaci\u00f3n? Las investigaciones de Norman Cohn y de Pierre-Andr\u00e9 Taguieff han demostrado \u00a0que el texto fue compuesto en Par\u00eds durante 1900-1901 por el agente ocasional de la Okhrana, Mat\u00edas Golovinski. El autor plagi\u00f3 en buena medida una extra\u00f1a obra del abogado franc\u00e9s Maurice Joly, <\/span><span lang=\"ES\">Di\u00e1logo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu<\/span><span lang=\"ES\">, publicado en Bruselas en 1864, y que constituye un alegato panfletario contra Napole\u00f3n III<sup>6<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">La mordiente influencia de los Protocolos en el \u00e1mbito ruso, tan transido de antisemitismo, y su difusi\u00f3n masiva en la Alemania nazi, hicieron del panfleto un Instrumento de la judeofobia mundial. Yo mismo recuerdo que, siendo un adolescente, tuve acceso a una copia mimeografiada que circulaba entre los oficiales del Colegio Militar de la Naci\u00f3n. En la actualidad, existen a\u00fan fieles creyentes como el gobierno teocr\u00e1tico de la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> *** <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Perm\u00edtaseme cerrar este primer cap\u00edtulo con el recurso a una obra de extrema importancia en la literatura contempor\u00e1nea: <\/span><span lang=\"ES\">1984<\/span><span lang=\"ES\">, de George Orwell, publicada en 1949. La c\u00e9lebre distop\u00eda, \u00faltimo libro de este heredero de Swift, es una cantera abierta a m\u00faltiples interpretaciones; aqu\u00ed nos ce\u00f1iremos a la estrategia del relato pol\u00edtico en el seno del llamado colectivismo olig\u00e1rquico atribuido a un tal Emmanuel Goldstein, te\u00f3rico del Gran Hermano oce\u00e1nico. \u201cLa mutabilidad del pasado es el eje del Ingsoc. Los acontecimientos pret\u00e9ritos no tienen existencia objetiva, sostiene el Partido, sino que sobreviven s\u00f3lo en los documentos y en las memorias de los hombres. El pasado es \u00fanicamente lo que digan los testimonios escritos y la memoria humana. Pero como quiera que el Partido controla por completo todos los documentos y tambi\u00e9n la mente de todos sus miembros, resulta que el pasado ser\u00e1 lo que el Partido quiera que sea\u2026 En cualquier momento se halla el Partido en posesi\u00f3n de la verdad absoluta y, naturalmente, lo absoluto no puede haber sido diferente de lo que es ahora. Se ver\u00e1, pues, que el control del pasado depende por completo del entrenamiento de la memoria. La seguridad de que todos los escritos est\u00e1n de acuerdo con el punto de vista ortodoxo que exigen las circunstancias, no es m\u00e1s que una labor mec\u00e1nica. Pero tambi\u00e9n es preciso <\/span><span lang=\"ES\">recordar<\/span><span lang=\"ES\"> que los acontecimientos ocurrieron de la manera deseada. Y si es necesario adaptar de nuevo nuestros recuerdos o falsificar los documentos, tambi\u00e9n es necesario <\/span><span lang=\"ES\">olvidar<\/span><span lang=\"ES\"> que se ha hecho esto\u201d<sup> 7<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Como se advierte, el relato pol\u00edtico se yergue aqu\u00ed como el modelo y la matriz de todo discurso absoluto, reescrito seg\u00fan los cambiantes intereses actuales, desde \u201clos discursos, estad\u00edsticas y datos de toda clase\u201d, seg\u00fan escribe Orwell.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> ***<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">He aqu\u00ed que estas precisiones se vuelven sobre s\u00ed mismas, pues se preguntan si el concepto de relato o narraci\u00f3n no afecta sustancialmente el car\u00e1cter aut\u00f3nomo de la disciplina hist\u00f3rica, borrando los l\u00edmites entre la historia y la literatura ficcional. Tal parece la posici\u00f3n de un historiador y te\u00f3rico como Hayden White, cuyas obras han tenido difusi\u00f3n en nuestro pa\u00eds. Robert Duran ha sintetizado as\u00ed la pretensi\u00f3n de White: \u201cWhite sostiene que cuando un historiador transforma una<\/span><span lang=\"ES\"> cr\u00f3nica<\/span><span lang=\"ES\"> (una simple lista de acontecimientos del pasado ordenados cronol\u00f3gicamente seg\u00fan el a\u00f1o en que tuvieron lugar) en una <\/span><span lang=\"ES\">historia (<\/span><span lang=\"ES\">una narraci\u00f3n que organiza los acontecimientos en una totalidad comprensible con un comienzo, un medio y un final), los materiales se reconfiguran de manera inevitable en un proceso est\u00e9tico que White llama construcci\u00f3n de la trama <\/span><span lang=\"ES\">(emplotment).<\/span><span lang=\"ES\"> La construcci\u00f3n de la trama significa no s\u00f3lo que no existe una historia originaria, sino tambi\u00e9n que no existe algo as\u00ed como una historia en general, es decir, historias tan infinitamente diferentes entre s\u00ed como las particularidades de los acontecimientos que relatan. S\u00f3lo existen historias de clases particulares, esos <\/span><span lang=\"ES\">tipos de historias<\/span><span lang=\"ES\"> que constituyen el patrimonio de toda civilizaci\u00f3n y comunidad. Por lo tanto, construir la trama de los acontecimientos significa organizarlos y disponerlos seg\u00fan un tipo de historia reconocible, lo cual implica limitarse a los <\/span><span lang=\"ES\">posibles<\/span><span lang=\"ES\"> tipos de historia de que dispone una cultura determinada. En <\/span><span lang=\"ES\">Metahistoria<\/span><span lang=\"ES\">, White plantea una reducci\u00f3n a cuatro arquetipos hist\u00f3ricos (<\/span><span lang=\"ES\">mythoi)<\/span><span lang=\"ES\"> derivados de <\/span><span lang=\"ES\">Anatom\u00eda de la cr\u00edtica <\/span><span lang=\"ES\">de Northrop Frye: novela, tragedia, comedia y s\u00e1tira\u201d<sup>8<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Pero la historia as\u00ed concebida plantea inmediatamente el problema del relativismo. Aunque White parece no renunciar al concepto de verdad, un gran historiador italiano, Carlo Ginzburg, ha escrito: \u201cOrientado por una lectura de izquierda de la obra de Gentile (o al menos de una parte), el dejo casi gentiliano que se advierte en los escritos de Hayden White a partir de \u2018The Burden of History\u2019 \u2013un manifiesto por una nueva historiograf\u00eda, publicado en 1966\u2013 parece menos parad\u00f3jico. Puede comprenderse f\u00e1cilmente la resonancia (as\u00ed como la intr\u00ednseca debilidad) de este ataque a las ortodoxias historiogr\u00e1ficas liberales y marxistas<span>\u201d<\/span>.\u00a0 Entre finales de los a\u00f1os sesenta y comienzo de los setenta, el subjetivismo \u2013incluido el subjetivismo extremo\u2013 ten\u00eda un tenor netamente radical. En una situaci\u00f3n en la que <\/span><span lang=\"ES\">deseo<\/span><span lang=\"ES\"> era<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">considerada una palabra de izquierda, <\/span><span lang=\"ES\">realidad<\/span><span lang=\"ES\"> (incluida la insistencia en los \u201chechos reales\u201d) ten\u00eda un aire decididamente de derecha. Esa perspectiva y su simplismo, por no hablar de un car\u00e1cter suicida, se muestra hoy en d\u00eda superada por completo: en el sentido de que las actitudes que implican una sustancial fuga de la realidad ya no son privilegio exclusivo de exiguas fracciones de la izquierda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Todo ello deber\u00eda estar presente en cualquier intento por explicar la fascinaci\u00f3n, verdaderamente peculiar, que en nuestros d\u00edas circunda, aun por fuera de los \u00e1mbitos acad\u00e9micos a las ideolog\u00edas esc\u00e9pticas. Entretanto, Hayden White se ha pronunciado \u201ccontra las revoluciones lanzadas desde <\/span><span lang=\"ES\">arriba<\/span><span lang=\"ES\"> como desde <\/span><span lang=\"ES\">abajo <\/span><span lang=\"ES\">de la jerarqu\u00eda social\u201d<sup>9<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">Que la representaci\u00f3n sociohist\u00f3rica de la realidad expresada en obras propiamente literarias es una tradici\u00f3n, tal como Erich Auerbach lo ha probado en <\/span><span lang=\"ES\">M\u00edmesis,<\/span><span lang=\"ES\"> es indudable desde Homero hasta Flaubert y Borges. Otra cosa es sostener, como hace Alasdair MacIntyre en su libro <\/span><span lang=\"ES\">Tras la virtud<\/span><span lang=\"ES\">, o como escribe Paul Ricoeur en <\/span><span lang=\"ES\">Tiempo y narraci\u00f3n<\/span><span lang=\"ES\">: que la narratividad \u201cdetermina, articula y califica la existencia temporal\u201d<sup>10<\/sup>. M\u00e1s all\u00e1 de estas afirmaciones, resulta notable que, a mi criterio, la m\u00e1s profunda descripci\u00f3n de la tarea historiogr\u00e1fica y de su pretensi\u00f3n de verdad, haya sido expresada por una novelista. As\u00ed se manifest\u00f3 Marguerite Yourcenar: \u201cLas reglas del juego: aprenderlo todo, leerlo todo, informarse de todo\u2026 Rastrear a trav\u00e9s de millares de citas la actualidad de los hechos: tratar de reintegrar a esos rostros de <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">piedra su movilidad, su flexibilidad viviente. Cuando dos textos, dos afirmaciones, dos ideas se oponen, esforzarse en conciliarlas m\u00e1s que en anular la una por medio de la otra; ver en ellas dos facetas diferentes, dos estados sucesivos del mismo hecho, una realidad convincente en tanto compleja, humana en tanto m\u00faltiple\u2026 Deshacerse de las sombras que se llevan con uno mismo, impedir que el vaho de un aliento empa\u00f1e la superficie de un espejo; atender s\u00f3lo a lo m\u00e1s duradero, a lo m\u00e1s esencial que hay en nosotros, en las emociones de los sentidos o las operaciones del esp\u00edritu como puntos de contacto con esos hombres que, como nosotros comieron aceitunas, bebieron vino, se embadurnaron los dedos con miel, lucharon contra el viento despiadado y la lluvia enceguecedora y buscaron en verano la sombra de un pl\u00e1tano <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\">y gozaron, pensaron, envejecieron y murieron\u201d<sup>11<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpFirst\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">1-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Jean Peter Eckermann, <\/span><span lang=\"ES\">Conversaciones con Goethe,<\/span><span lang=\"ES\"> Barcelona,J.Gil, 1946, tomo 1, pp 139-40.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">2-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Leonardo Sciascia, <\/span><span lang=\"ES\">El Consejo de Egipto,<\/span><span lang=\"ES\"> Barcelona, Tusquets, 2004, 2\u00b7 ed., p.136.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">3-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Osvald Ducrot y Tzvetan Todorov, <\/span><span lang=\"ES\">Diccionario enciclop\u00e9dico de las ciencias del lenguaje, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, Siglo XXI, 1974, pp. 337-343.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">4-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Norman Cohn, <\/span><span lang=\"ES\">En pos del milenio,<\/span><span lang=\"ES\"> Barcelona, Barral, 1972 \/ Karl L\u00f6with,<\/span><span lang=\"ES\"> Historia del mundo y salvaci\u00f3n, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, Katz, 2007, cap. VIII.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">5-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Manuel Garc\u00eda \u2013Pelayo, <\/span><span lang=\"ES\">Mitos y s\u00edmbolos pol\u00edticos,<\/span><span lang=\"ES\"> Madrid, 1964, p. 77 \/ Carsten Goehrke y otros, <\/span><span lang=\"ES\">Rusia, <\/span><span lang=\"ES\">Madrid, Siglo XXI, 1975, pp. 115-117.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">6-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Norman Cohn, <\/span><span lang=\"ES\">El mito de los Sabios de Si\u00f3n, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, Candelabro, \u00a0s. f. \/ Pierre-Andr\u00e9 Taguieff, <\/span><span lang=\"ES\">Les Protocoles des Sages de Sion, <\/span><span lang=\"ES\">Par\u00eds, Berg-Fayard, 2004.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">7-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">George Orwell, <\/span><span lang=\"ES\">1984,<\/span><span lang=\"ES\"> Barcelona, Destino, 1997, pp. 207-208, trad. de Rafael V\u00e1zquez Zamora.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">8-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Hayden White,<\/span><span lang=\"ES\"> La ficci\u00f3n de la narrativa, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, Eterna Cadencia, 2011, Pr\u00f3logo de Robert Doran, p.35.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">9-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Carlo Ginzburg, <\/span><span lang=\"ES\">El hilo y las huellas, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, FCE, 2010, pp.316-7<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">10-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Alasdair MacIntyre, <\/span><span lang=\"ES\">Tras la virtud, <\/span><span lang=\"ES\">Barcelona, Cr\u00edtica, 1987 \/ Paul Ricoeur,<strong> <\/strong><\/span><strong><span lang=\"ES\"> <\/span><\/strong><span lang=\"ES\">Tiempo y narraci\u00f3n<\/span><span lang=\"ES\">, Madrid, Cristiandad, 1987, tomo I, passim. Del mismo autor<\/span><strong><span lang=\"ES\"> <\/span><\/strong><span lang=\"ES\">v. <\/span><span lang=\"ES\">La memoria, la historia y el olvido,<\/span><span lang=\"ES\"> Buenos Aires, FCE, 2004.Marcelo Montserrat,<\/span><strong><span lang=\"ES\"> <\/span><\/strong><span lang=\"ES\">\u201c La Argentina, \u00bfrelato inenarrable?\u201d, en el libro <\/span><span lang=\"ES\">Usos de la memoria<\/span><span lang=\"ES\">, Buenos Aires,<\/span><strong><span lang=\"ES\"> <\/span><\/strong><span lang=\"ES\">Sudamericana, 1996, pp. 224-237.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpLast\" align=\"left\"><!--[if !supportLists]--><span lang=\"ES\">11-<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span lang=\"ES\">Marguerite Yourcenar, <\/span><span lang=\"ES\">Memorias de Adriano, <\/span><span lang=\"ES\">Buenos Aires, Sudamericana, 1980, 4\u00b7 edici\u00f3n, pp. 347-348, traducci\u00f3n de Julio Cort\u00e1zar y Marcelo Zapata. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES\"> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEs la noci\u00f3n de relato pol\u00edtico un hallazgo contempor\u00e1neo en contradicci\u00f3n eventual con el discurso historiogr\u00e1fico?<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[1144,218,1145,211,534],"class_list":["post-8419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-politica-economia","tag-goethe","tag-historia","tag-orwell","tag-politica","tag-relato-politico"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2bN","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}