{"id":8434,"date":"2013-06-14T16:02:16","date_gmt":"2013-06-14T19:02:16","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8434"},"modified":"2013-06-14T16:02:16","modified_gmt":"2013-06-14T19:02:16","slug":"las-pinceladas-de-un-gran-escritor-urbano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8434","title":{"rendered":"Las pinceladas de un gran escritor urbano"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/poirier-arlt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8435\" title=\"poirier-arlt\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/poirier-arlt-120x120.jpg\" alt=\"poirier-arlt\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>En <em>Aguafuertes cariocas<\/em> de Roberto Arlt, publicadas por Adriana Hidalgo, el autor anota sus impresiones de R\u00edo de Janeiro, donde fuera enviado para escribir sus populares cr\u00f3nicas.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Jorge Luis Borges (1899-1986) y Roberto Arlt (1900-1942) son los primeros \u201cescritores modernos\u201d de la Argentina, casi las dos caras de una misma medalla. Borges estuvo siempre magistralmente atento al pasado criollo, y supo traer el universo a nuestras letras y ganar al mismo tiempo un lugar de privilegio para lo argentino en la literatura mundial. Por su parte, Arlt represent\u00f3 la mirada del hijo del inmigrante, sin pasado y a la intemperie. Ambos comportan dos cosmovisiones diversas, dos est\u00e9ticas y tambi\u00e9n construyen dos lenguajes muy diferentes\u2026 pero acaso complementarios para la mejor literatura rioplatense.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">Por ello festejamos la publicaci\u00f3n de las cr\u00f3nicas in\u00e9ditas de Roberto Arlt sobre su viaje a Brasil a comienzos de 1930 para el diario <em>El Mundo<\/em>, cuando el escritor no hab\u00eda cumplido a\u00fan 30 a\u00f1os. Son bien conocidas las aguafuertes porte\u00f1as, y muchos hemos gustado tambi\u00e9n las espa\u00f1olas. Se trata de agudos apuntes que denotan una notable capacidad de observaci\u00f3n y que se expresan con la gracia de una pintura impresionista.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El libro comienza con un saludo de Arlt: \u201cMe rajo, queridos lectores. Me rajo del diario\u2026 mejor dicho, de Buenos Aires\u201d. Y despu\u00e9s de pedirle a sus lectores que no lloren ni se emocionen porque seguir\u00e1 enviando sus art\u00edculos, confiesa antes de tomar el barco: \u201cHace una purretada de d\u00edas que ando como azonzado. No doy pie con bola. Lo \u00fanico que se aparece ante mis ojos es la pasarela de un <em>piccolo navio<\/em>. \u00a1Yo a bordo! \u00a1Me caigo y me levanto! \u00a1Uy, di\u00f3!\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Relata luego que conoci\u00f3 tiempos duros, que durmi\u00f3 en comisar\u00edas, que fue aprendiz de hojalatero, vendedor de papel y de art\u00edculos de almac\u00e9n; que tuvo un horno de ladrillos (\u201c\u00bfqu\u00e9 trabajo maldito no habr\u00e9 hecho yo?\u201d). Porque el autor de <em>El juguete rabioso<\/em> forj\u00f3 su literatura mientras so\u00f1aba con ser inventor y ganar fortunas. Borges, en cambio, se mostraba interesado en los libros, en el arte y en las ideas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Arlt se asombra con la capital carioca: \u201cAqu\u00ed, donde la naturaleza ha creado seres voluptuosos, mujeres de ojos que son noches turbias y perfiles con calidez de fiebre, s\u00f3lo encuentro respeto; un dulce y profundo respeto, que hace que de pronto usted se detenga y se diga en conversaci\u00f3n consigo mismo: -La vida, as\u00ed, es muy linda\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Siempre curioso, escucha las palabras en portugu\u00e9s, se\u00f1ala costumbres, nota la ausencia de flores en las casas y extra\u00f1a a los gorriones: \u201cEl hombre que anda en pa\u00f1os menores, me contesta roncamente: \u2018Aqui temos urubus, nao passaros\u2019 (Aqu\u00ed tenemos cuervos, no p\u00e1jaros)\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En \u201cDos obreros distintos\u201d trata de pintar la condici\u00f3n cultural de la clase trabajadora en un pa\u00eds y en otro: \u201cConversando con periodistas de los diarios <em>O Jornale <\/em>y <em>Jornale da Noite<\/em>, les dec\u00eda que en nuestra capital, en todas las barriadas, Parque Patricios, Mataderos, etc., hab\u00eda centros obreros de distintas actividades. Estos centros, algunos min\u00fasculos, les dec\u00eda, tienen una biblioteca insignificante, libros de Zola, de Spencer, de Reclus, la Biblioteca Roja, Semper, la de \u2018La cultura argentina\u2019, que fund\u00f3 Ingenieros y, en fin, manuales de cultura popular hasta decir basta. Agregaba yo que el obrero argentino, porte\u00f1o, lee, se instruye aunque sea superficialmente, se agremia y en cuanto ha salido de su trabajo se trajea, confundi\u00e9ndose con el empleado\u201d. Y remataba se\u00f1alando que en R\u00edo \u201cno ocurre nada de eso\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Aflora su sensibilidad m\u00e1s profunda en las p\u00e1ginas de \u201c\u00a1Pobre brasilerita!\u201d. Cuenta que la hija de la propietaria de la pensi\u00f3n donde se hospeda, una chica de 19 a\u00f1os, sufre tuberculosis pulmonar. Arlt pide permiso para entrar a la habitaci\u00f3n de la enferma y saludarla. Anota: \u201cElla me miraba y sonre\u00eda. Le daba risa el idioma, como a nosotros nos hace re\u00edr el portugu\u00e9s. Por momentos, un golpe de tos la crispaba bajo las s\u00e1banas y las amigas sol\u00edcitas la rodeaban. Cuando sal\u00ed me dedic\u00f3 una sonrisa que s\u00f3lo tienen los labios de las enfermas incurables\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Aguafuertes cariocas de Roberto Arlt, publicadas por Adriana Hidalgo, el autor anota sus impresiones de R\u00edo de Janeiro, donde fuera enviado para escribir sus&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1151,1152,31,1153],"class_list":["post-8434","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-aguafuertes","tag-arlt","tag-libros","tag-rio-de-janeiro"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2c2","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8434"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8434\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}