{"id":8505,"date":"2013-07-03T19:59:39","date_gmt":"2013-07-03T22:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8505"},"modified":"2013-07-03T19:59:39","modified_gmt":"2013-07-03T22:59:39","slug":"oportunidades-del-ano-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8505","title":{"rendered":"Oportunidades del A\u00f1o de la fe"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Con ocasi\u00f3n del 50\u00ba aniversario del Concilio Vaticano II Benedicto XVI convoc\u00f3 a celebrar un A\u00f1o de la fe en el cual revitalizar la herencia y la opci\u00f3n recibida en el bautismo.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">En su carta apost\u00f3lica <em>Porta Fidei<\/em>, el papa Benedicto XVI record\u00f3 la convocatoria de un A\u00f1o de la fe por parte de Pablo VI, considerada entonces como una \u201cconsecuencia y una exigencia postconciliar\u201d, y plante\u00f3 una necesidad an\u00e1loga en las condiciones de este inicio de milenio. La elecci\u00f3n del aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II para iniciar el A\u00f1o de la fe no es una \u201cmera efem\u00e9ride\u201d; la carta parece insinuar otra perspectiva: \u201c\u2026puede ser una ocasi\u00f3n propicia para comprender que los textos dejados en herencia por los Padres conciliares, seg\u00fan las palabras del beato Juan Pablo II, \u2018no pierden su valor ni su esplendor [\u2026]\u2019. Siento m\u00e1s que nunca el deber de indicar el Concilio como<span> <\/span>la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX\u201d. Tras esta cita de su predecesor, tambi\u00e9n Benedicto XVI reafirm\u00f3 en primera persona, con una formulaci\u00f3n condicional, lo ya dicho al inicio de su ministerio episcopal en la sede de Roma: \u201cSi lo leemos y acogemos guiados por una hermen\u00e9utica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez m\u00e1s una gran fuerza para la renovaci\u00f3n siempre necesaria de la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Estas l\u00edneas dejan traslucir una relaci\u00f3n profunda entre la fe y el evento conciliar del siglo apenas acabado. Si bien Jesucristo, el centro vital de nuestra fe, \u201ces el mismo ayer, hoy y para siempre\u201d (cf. Hb 13,8) y el <em>depositum fidei<\/em> permanece inalterable, la penetraci\u00f3n de su misterio es un don que el Esp\u00edritu regala constantemente a la Iglesia en su devenir hist\u00f3rico. Esta comprensi\u00f3n siempre nueva del mismo <em>depositum<\/em> requiere una ascesis de docilidad a lo que el \u201cEsp\u00edritu dice a las iglesias\u201d (Ap 2,11) en un determinado momento de su caminar hist\u00f3rico. Ello nos desaloja del apego indebido a comprensiones provisorias o a praxis insuficientes, condicionadas por una \u00e9poca determinada, y nos exige renunciar a la tentaci\u00f3n de conservar el vino siempre nuevo del evangelio en odres viejos (cf. Mc 2, 22). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">El Vaticano II ha significado una contemplaci\u00f3n novedosa y una comprensi\u00f3n renovada del mismo <em>depositum fidei<\/em> recibido. Una Iglesia \u201cdisc\u00edpula del reino\u201d es como aquel \u201cdue\u00f1o de casa que es capaz de sacar de su arca cosas nuevas y viejas\u201d (Mt 13, 52). La ense\u00f1anza y el esp\u00edritu del Concilio significaron la gracia de una manera determinada de vivir, de profesar y de testimoniar la fe cristiana que saldaba una deuda del cristianismo cat\u00f3lico con el mundo contempor\u00e1neo. El cardenal alem\u00e1n Walter Kasper afirma que el Concilio abri\u00f3 incrustaciones r\u00edgidas y as\u00ed renov\u00f3 y vivific\u00f3 la tradici\u00f3n, haci\u00e9ndola fecunda para el camino hacia el futuro.<span class=\"MsoEndnoteReference\"><a name=\"_ednref1\"><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">\u00bfEn la boca y en la cabeza?<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es claro que la riqueza conciliar ha sido de tal magnitud que su plena recepci\u00f3n no puede llevarse a cabo, teol\u00f3gica y pastoralmente, \u201cen una generaci\u00f3n\u201d.<a name=\"_ednref2\"><\/a> Sin embargo, adem\u00e1s del natural proceso de asimilaci\u00f3n que todo evento requiere, es necesario tener en cuenta que en el camino de recepci\u00f3n podemos estar \u00a0amenazados, en diversa medida, por tentaciones y por miedos que pueden dificultar o comprometer la marcha. Ser conscientes de las resistencias y de los temores es siempre parte de la soluci\u00f3n del problema.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las negociaciones de la Santa Sede con la Fraternidad San P\u00edo X durante el pontificado de Benedicto XVI dejaron transparentar, a mi juicio, algunos s\u00edntomas que requieren una atenci\u00f3n suficiente y una reflexi\u00f3n consecuente, para poder hacerse una idea m\u00e1s realista de algunos desaf\u00edos que tendr\u00e1 que afrontar Francisco. Como es sabido, para los seguidores de Marcel Lefebvre, el Concilio Vaticano II es el responsable de la crisis de fe actual. En su hermen\u00e9utica, ha significado el pacto perverso y ap\u00f3stata con el modernismo; una ruptura con la \u201cTradici\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">En el intercambio epistolar entre el superior general, Bernard Fellay, y los otros tres obispos de la Fraternidad que se opon\u00edan f\u00e9rreamente a cualquier tipo de acuerdo, el obispo suizo hace una suerte de diagn\u00f3stico esperanzado acerca de la situaci\u00f3n que ha encontrado en Roma con ocasi\u00f3n de estas negociaciones. Fellay expresa en su misiva: \u201c\u2026<\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> la situaci\u00f3n presente en abril del 2012 es muy diferente de aquella de 1988. Pretender que nada ha cambiado es un error hist\u00f3rico. Los mismos males hacen sufrir a la Iglesia, las consecuencias son todav\u00eda m\u00e1s graves y manifiestas que entonces, pero al mismo tiempo se puede constatar un cambio de actitud en la Iglesia, ayudado por los actos y los gestos de Benedicto XVI hacia la Tradici\u00f3n. Este nuevo movimiento, nacido al menos hace unos diez a\u00f1os, se est\u00e1 fortaleciendo (\u2026). He podido constatar en Roma como el discurso sobre las glorias del Vaticano II que nos van a machacar, si bien est\u00e1 todav\u00eda en la boca de muchos, no est\u00e1 sin embargo m\u00e1s en todas las cabezas.\u201d<\/span><a name=\"_ednref3\"><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ciertamente podemos tener reparos en la \u201cobjetividad\u201d de su lectura pero, sin embargo, no es posible negar alg\u00fan que otro fundamento <em>in re<\/em> en su diagn\u00f3stico. La afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual el Concilio est\u00e1 \u201cen la boca de muchos\u201d pero no \u201cen todas las cabezas\u201d es, por su gravedad, al menos una voz de alarma significativa que deber\u00edamos escuchar con atenci\u00f3n en este <em>A\u00f1o<\/em> <em>de la fe<\/em>. Un ejemplo puede ilustrar parcialmente los motivos de las esperanzas cobijadas por el superior lefebvriano: las declaraciones del cardenal Walter Brandm\u00fcller cuando al presentar el libro <em>Las claves de Benedicto XVI para interpretar el Concilio<\/em>, \u201caclar\u00f3\u201d que no todos los documentos del Concilio tienen para la Iglesia el mismo grado de compromiso u obligatoriedad. Es sabido que existe una \u201cjerarqu\u00eda\u201d en los pronunciamientos magisteriales y, consecuentemente, tienen diverso valor vinculante. Sin embargo, el cardenal ejemplific\u00f3 esta verdad \u201cformal\u201d con los documentos <em>Nostra Aetate<\/em> y <em>Dignitatis Humanae<\/em>, textos claves y medulares de la ense\u00f1anza del Concilio, sin bien expresados en \u201csimples\u201d declaraciones.<a name=\"_ednref4\"><\/a> A juicio del cardenal, no entiende por qu\u00e9 los seguidores de M. Lefebvre encuentran dificultad en ellos puesto que estos documentos no poseen \u201cning\u00fan contenido doctrinal vinculante\u201d.<a name=\"_ednref5\"><\/a> Lo cuestionable de esas declaraciones puede intuirse por la inmediata reacci\u00f3n p\u00fablica del cardenal Koch, presidente del Consejo Pontificio para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos y miembro del Consejo Pontificio para el Di\u00e1logo Interreligioso, ratificando que no se puede ser cat\u00f3lico y rechazar estos textos del magisterio conciliar. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Detr\u00e1s de las declaraciones de Brandm\u00fcller se encuentra, como advierte Jan-Heiner T\u00fcck, una cuesti\u00f3n axial: la relaci\u00f3n de la Iglesia con el mundo moderno, con las dem\u00e1s religiones y con los principios de libertad religiosa y libertad de conciencia.<a name=\"_ednref6\"><\/a> Se trata de cuestiones cruciales y que concentran gran parte de la renovaci\u00f3n saludable que ha tra\u00eddo el Concilio. Minimizar tan tranquilamente su car\u00e1cter vinculante significa poner en tela de juicio uno de los cambios m\u00e1s importantes que le ha permitido a la Iglesia ubicarse m\u00e1s equilibradamente en una sociedad plural. Es una condescendencia cuestionable para con aquellos que, aferrados sin mediaci\u00f3n hermen\u00e9utica alguna a formulaciones magisteriales previas,<a name=\"_ednref7\"><\/a> consideran como una canonizaci\u00f3n del indiferentismo religioso la ense\u00f1anza\u00a0 conciliar que reconoce \u201clo que hay de santo y verdadero\u201d (NA 2) en las otras religiones. En este sentido, ha sido m\u00e1s que afortunada la reciente aseveraci\u00f3n de Gerhard M\u00fcller, prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, al sostener que no se puede rechazar las declaraciones sobre el juda\u00edsmo, la libertad religiosa y los derechos humanos \u201csin <em>da\u00f1ar <\/em>la fe cat\u00f3lica\u201d. Un claro v\u00ednculo entre fe y ense\u00f1anza conciliar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Una barca mar adentro<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">Lo ejemplificado no tiene m\u00e1s valor que poner de relieve lo arduo del camino que todav\u00eda tenemos por delante y la necesidad de cuidar la gracia que signific\u00f3 el evento conciliar para nuestra vida de fe y su anuncio en el momento actual. Francisco ha sido sorprendentemente expl\u00edcito al afirmar que algunos querr\u00edan hacer un \u201cmonumento\u201d al Concilio, pero que \u201cno nos moleste, porque no queremos cambiar\u201d<a name=\"_ftnref1\"><\/a> Una coincidencia con el diagn\u00f3stico de Fellay, si bien con una valoraci\u00f3n diversa del hecho: en la boca de muchos, pero no en todas las cabezas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">El Concilio ha abierto un camino ya sin retorno y no existe la tentaci\u00f3n extrema de volver a un Iglesia encerrada en un <em>ghetto<\/em> o atrincherada en un campo de batalla contra el mundo, aunque todav\u00eda puedan verificarse ejemplos de este tipo. El Vaticano II ha dejado su huella indeleble y no podr\u00edamos imaginarnos m\u00e1s una Iglesia que caminara excomulgando la historia. La vitalidad y los esfuerzos de tantas Iglesias particulares por llegar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo con la buena noticia o la entrega preferencial a los pobres nos muestran una Iglesia samaritana y misionera para la cual \u201cnada de lo verdaderamente humano\u201d (GS 1) es indiferente. El Concilio le ha regalado una sensibilidad nueva para saber descubrir la huella de Dios en las b\u00fasquedas, en los aciertos e incluso en los desaciertos de los hombres de nuestro tiempo, para desde all\u00ed salir a su encuentro con el evangelio. La ha invitado a hacer suya la audacia de aquel Pablo que no se dirige a los atenienses anatematizando sus \u00eddolos sino alabando su religiosidad y haciendo de ella el punto de partida de su anuncio (cf. Hch 17, 22-23). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\">El A\u00f1o de la fe supone avanzar decididamente en el proceso de recepci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la ense\u00f1anza conciliar, con un programa concreto que sea capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 de las meras expresiones de deseo. Ello no se hace sin un diagn\u00f3stico de c\u00f3mo estamos, serio y amplio, que tenga en cuenta tanto los frutos que hemos podido cosechar como tambi\u00e9n las deudas que a\u00fan tenemos con el Esp\u00edritu. S\u00f3lo as\u00ed podremos dar testimonio de estar a bordo de una barca que no paira, sino que tiene el coraje y la audacia de adentrarse mar adentro con la esperanza de una pesca abundante (cf. Lc 5, 4).<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><em><span lang=\"ES-TRAD\">El autor es <\/span><\/em><em><span lang=\"IT\">licenciado en ex\u00e9gesis b\u00edblica por el Pontificio Instituto B\u00edblico de Roma.<\/span><\/em><em><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<div><\/div>\n<div><!--[if !supportEndnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"edn1\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn1\"><\/a><span lang=\"EN-US\"> Cf. <span>W. Kasper<\/span>, Katholische Kirche. <\/span><span lang=\"DE\">Wesen, Wirklichkeit, Sendung, Freibug \u2013 Basel \u2013 Wien <sup><span>3<\/span><\/sup>2011, 31<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn2\"><\/a><span lang=\"DE\"> Cf. <span>B. J. Hilberath \u2013 P. H\u00fcnermann<\/span>, Herders Theologischer Kommentar zum Zweiten Vatikanischen Konzil. <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">II [HKZVK], Freiburg \u2013 Basel \u2013 Wien, 2009, vii. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn3\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn3\"><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> El texto original est\u00e1 disponible en: <\/span><span lang=\"IT\"><a href=\"http:\/\/www.riposte-catholique.fr\/summorum-pontificum-blog\/documents-summorum\/lettre-de-mgr-fellay-aux-eveques-de-la-fraternite-saint-pie-x\"><span lang=\"ES-TRAD\">http:\/\/www.riposte-catholique.fr\/summorum-pontificum-blog\/documents-summorum\/lettre-de-mgr-fellay-aux-eveques-de-la-fraternite-saint-pie-x<\/span><\/a><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> (\u00daltimo acceso: 18.07.12).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn4\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn4\"><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> El corpus conciliar est\u00e1 compuesto de cuatro <em>Constituciones<\/em>, nueve <em>Decretos<\/em> y tres <em>Declaraciones<\/em>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn5\">\n<p class=\"MsoNormal\"><a name=\"_edn5\"><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> Sus declaraciones han sido publicadas en la p\u00e1gina de Radio Vaticana y se encuentra disponible en: <\/span><span lang=\"IT\"><a href=\"http:\/\/www.vaticanradio.org\/ted\/Articolo.asp?c=589918\"><span lang=\"ES-TRAD\">http:\/\/www.vaticanradio.org\/ted\/Articolo.asp?c=589918<\/span><\/a><\/span><span lang=\"ES-TRAD\"> (\u00daltimo acceso: 18.07.2012).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn6\">\n<p class=\"MsoNormal\"><a name=\"_edn6\"><\/a><span lang=\"DE\"> Cf. <span>J.-H. T\u00fcck<\/span>, <\/span><span lang=\"DE\">Ist die katholische Kirche in der Moderne angekommen? <\/span><span lang=\"DE\">Die Verbindlichkeit des Konzils und die Frage der Auss\u00f6hnung mit den Traditionalisten, en: Neue Z\u00fcrcher Zeitung, 02.06.2012, edici\u00f3n online del 2 de junio de 2012, disponible en: <\/span><span lang=\"IT\"><a href=\"http:\/\/www.nzz.ch\/aktuell\/feuilleton\/uebersicht\/ist-die-katholische-kirche-in-der-moderne-angekommen_1.17133432\"><span lang=\"DE\">http:\/\/www.nzz.ch\/aktuell\/feuilleton\/uebersicht\/ist-die-katholische-kirche-in-der-moderne-angekommen_1.17133432<\/span><\/a><\/span><span lang=\"DE\"> (\u00daltimo acceso: 18.07.2012).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn7\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn7\"><\/a><span lang=\"IT\"> <\/span><span lang=\"ES-TRAD\">El <em>Syllabus<\/em>, por ejemplo, rechazaba incluso la legitimidad de <em>esperar<\/em> la salvaci\u00f3n de quienes no pertenec\u00edan a la verdadera Iglesia de Cristo (cf. DH 2917). A la base de este punto del <em>Syllabus<\/em> est\u00e1n la alocuci\u00f3n <em>Singulari Quadam<\/em> del 9 de diciembre de 1854 y la enc\u00edclica <em>Quanto Conficiamur<\/em> del 10 de agosto de 1863, ambas de P\u00edo IX (cf. DH 2865-2867). Sin embargo, ambos textos hacen una salvedad: aquellos que \u201cpor ignorancia invencible\u201d no conocen la Iglesia de Cristo pueden alcanzar la salvaci\u00f3n. Ello implic\u00f3 ya una relectura m\u00e1s amplia del principio \u201cFuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n\u201d. Determinar con precisi\u00f3n cu\u00e1les son esos casos de ignorancia, ense\u00f1aba el papa, no compete a la limitada inteligencia humana. La enc\u00edclica <em>Mystici Corporis<\/em> de P\u00edo XII dar\u00e1 un paso significativo al hablar de un cierto deseo inconsciente que ordena al cuerpo m\u00edstico del Redentor a aquellos que no pertenecen visiblemente a la Iglesia (cf. DH 3821). <\/span><span lang=\"DE\">Cf. R.A. <span>Siebenrock<\/span>, Theologischer Kommentar zur Erkl\u00e4rung \u00fcber die Haltung der Kirche zu den nichtchristlichen Religionen <em>Nostra aetate<\/em>, en: HKZVK III, \u00a0613<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con ocasi\u00f3n del 50\u00ba aniversario del Concilio Vaticano II Benedicto XVI convoc\u00f3 a celebrar un A\u00f1o de la fe en el cual revitalizar la herencia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[406,19,392,538,14,1170,1171],"class_list":["post-8505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-ano-de-la-fe","tag-benedicto-xvi","tag-concilio-vaticano-ii","tag-francisco","tag-iglesia","tag-lefevbre","tag-postconcilio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2db","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8505\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}