{"id":8507,"date":"2013-07-03T20:03:58","date_gmt":"2013-07-03T23:03:58","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8507"},"modified":"2013-07-03T20:03:58","modified_gmt":"2013-07-03T23:03:58","slug":"lo-vamos-a-extranar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8507","title":{"rendered":"Lo vamos a extra\u00f1ar"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Recuerdo del recientemente fallecido arquitecto y artista <em>C<\/em>lorindo<strong> <\/strong>Testa con la admiraci\u00f3n de su colega, actual director de Casco Hist\u00f3rico de Buenos Aires.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bl1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8508\" title=\"bl1\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/bl1-300x205.jpg\" alt=\"bl1\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a>Ser\u00eda irreverente, para con Clorindo Testa, para con ustedes como lectores y para conmigo, encarar este escrito a modo de nota necrol\u00f3gica. Porque esa modalidad no se aviene con el esp\u00edritu ni con el modo de ser de ese personaje singular que se march\u00f3 el \u00faltimo 11 de abril.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Prefiero encararlo como una reflexi\u00f3n en torno de la particular manera con la que Clorindo asume sus vocaciones, la de arquitecto y la de artista pl\u00e1stico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Casi todos los rasgos de su producci\u00f3n en los dos campos disciplinares muestran la frescura, la alegr\u00eda de vivir (esa <em>joie de vivre<\/em> que proclamaba Le Corbusier) y la aparente espontaneidad (y digo aparente porque esa actitud tiene detr\u00e1s una vasta cultura visual y un profundo conocimiento de la historia) con las que encara la resoluci\u00f3n de sus realizaciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>De todos modos, uno percibe que en el n\u00facleo de su pensamiento hay una meta muy clara: la b\u00fasqueda de la belleza por encima de reglas, c\u00f3digos, normativas o manifiestos. Acaso se trate de un mandamiento gen\u00e9tico, pero tiendo a pensar que ese objetivo estaba, en su hacer arquitect\u00f3nico, por encima del enunciado vitruviano. Es decir que <em>utilitas<\/em> y<em> firmitas<\/em> ced\u00edan paso a <em>venustas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Pero esa indagaci\u00f3n por lo bello sorprende, en la obra de Clorindo Testa, por su frescura y su regocijo, por su lenguaje irreverente y heterodoxo. Hay en cada enunciado una peculiar amalgama de acordes armoniosos con disonancias que son transgresoras, sin asumir \u2013a mi modo de ver\u2013 la pose de ser provocadoras.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>El Banco de Londres<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Este hermoso ejemplo de arquitectura contempor\u00e1nea ser\u00e1 para m\u00ed, y para muchos de mis colegas coet\u00e1neos o casi, el Banco de Londres (su nombre completo era <em>Banco de Londres y Am\u00e9rica del Sur<\/em>) por encima de los cambios que haya tenido o vuelva a tener. Porque para que se cumpliera el sortilegio que signific\u00f3 la culminaci\u00f3n de esa obra tuvo un papel vital dicha entidad, que impuls\u00f3 un proyecto sorprendente cuando apenas comenzaba la segunda mitad del siglo pasado, y cuando hab\u00eda un modelo edilicio consagrado para las grandes firmas corporativas en lenguaje contempor\u00e1neo. Honor, pues, al Banco de Londres.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Otro ingrediente en este encuentro providencial fue el creador, el arquitecto con vuelo art\u00edstico que imaginara en esa esquina de la City de Buenos Aires una imagen in\u00e9dita y un espacio que provocar\u00eda una reacci\u00f3n emotiva. Esto es, era necesaria la presencia de Clorindo Testa. Pero el tr\u00edpode se completa con el auxilio de un estudio de alta profesionalidad y sapiencia, de rigor y experiencia, que era SEPRA (S\u00e1nchez El\u00eda, Peralta Ramos y Agostini), donde Alfredo Agostini puso su imaginaci\u00f3n y destreza para convertir en planos de encofrados los fascinantes dibujos de Clorindo, cuando no exist\u00edan los recursos inform\u00e1ticos que hoy son comunes en cualquier despacho de arquitectos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Yo integraba como vocal la Comisi\u00f3n Directiva de la Sociedad Central de Arquitectos y recuerdo cuando antes de iniciarse una reuni\u00f3n de rutina, Santiago S\u00e1nchez El\u00eda, que era vicepresidente, comentaba ufanado que la noche anterior, en la inauguraci\u00f3n del flamante edificio del Banco de Londres, Mario Roberto \u00c1lvarez le dijo que, al ingresar en el espacio central, percibi\u00f3 una emoci\u00f3n tal que le \u201cpuso los pelos de punta\u201d. Y esto, dicho por Mario, ten\u00eda doble valor.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Creo que vale la pena apuntar que la visi\u00f3n de esta esquina se vio potenciada por la reforma de la calle Reconquista. En efecto, lo mismo que acontece con la Iglesia de la Merced y el convento anexo, hubo un cambio en la percepci\u00f3n de esas obras cuando, en lugar de las estrechas veredas, se las ve emerger de un piso integrado.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><br \/>\n<strong>\u00daltimos trabajos<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>A comienzos del a\u00f1o \u00faltimo vinieron a verme los directivos de la Asociaci\u00f3n de Amigos de la Avenida de Mayo en mi condici\u00f3n de Director General del Casco Hist\u00f3rico de la Ciudad. Su problema eran las continuas pintadas en las persianas de los comercios, lo que desluc\u00eda y a veces agraviaba a locales centenarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Recordamos algunas experiencias positivas con el uso pict\u00f3rico art\u00edstico en las cortinas de la avenida Patricios y yo evoqu\u00e9 un Guernica de Picasso en el barrio de la Paternal, que sobrevivi\u00f3 sin mella alguna muchos a\u00f1os pese a estar ubicado en la cuadra de una escuela. En esa conversaci\u00f3n naci\u00f3, pues, la idea de convocar a pintores de gran nivel para encargarles la tarea de imaginar c\u00f3mo lucir\u00edan sus obras en las ocho cuadras de la Avenida. A raz\u00f3n de un artista por cada vereda, es decir, 16 artistas que inclu\u00edan, entre otros, a Marta Minuj\u00edn y Silvina Benguria, Rogelio Polesello y Edgardo Gim\u00e9nez, Pedro Roth y Horacio Cacciabue, Marino Santa Mar\u00eda y Clorindo Testa, m\u00e1s la presencia de un grafitero, Jaz. Puede imaginar el lector que los domingos la Avenida de Mayo ser\u00e1n una exposici\u00f3n a cielo abierto del Arte Contempor\u00e1neo Argentino.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>No puedo evitar un temblor al evocar el entusiasmo con el que Clorindo respondi\u00f3 a mi llamado. De inmediato pidi\u00f3 medidas y detalles para ponerse a trabajar, y creo que fue el primero en enviar sus bocetos cuando llegaba a su fin el invierno pasado. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por eso, al aceptar el convite de Jos\u00e9 Mar\u00eda Poirier para redactar este art\u00edculo en memoria del amigo, quise aprovechar para hablar y mostrar uno de sus \u00faltimos trabajos que tendr\u00e1 presencia callejera.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Palabras finales<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Al releer las l\u00edneas precedentes advert\u00ed que en casi todos los casos, al mencionar emprendimientos de Clorindo, conjugu\u00e9 los verbos sin pret\u00e9ritos. Y como fue un giro natural, decid\u00ed no corregirlo; revela hasta qu\u00e9 punto lo consideramos presente y vital. Con aquella figura tan contrastante con su producci\u00f3n creativa: siempre de traje y corbata, incluso chaleco, sin a\u00f1adido alguno en su rostro, ni bigote ni barba, s\u00f3lo esos gruesos anteojos formales. Se lo pod\u00eda ver as\u00ed cuando trazaba sus proyectos y tambi\u00e9n cuando pintaba con aerosol sus cuadros.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Estoy convencido de que la obra y la personalidad de Clorindo Testa ser\u00e1n un hito imprescindible para la arquitectura argentina, como lo fue James Joyce para la literatura brit\u00e1nica o como lo es Astor Piazzolla para el tango.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Por eso digo que no ha muerto pero lo vamos a extra\u00f1ar.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em><span>El autor es arquitecto y autor de varios libros, entre ellos, <\/span><\/em><span>Argentinos arquitectos en el mundo<em> y <\/em>Peralta Ramos en la arquitectura<em>. <\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo del recientemente fallecido arquitecto y artista Clorindo Testa con la admiraci\u00f3n de su colega, actual director de Casco Hist\u00f3rico de Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[521,1172,1173],"class_list":["post-8507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-arquitectura","tag-banco-de-londres","tag-clorindo-testa"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2dd","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}