{"id":8660,"date":"2013-08-10T12:04:16","date_gmt":"2013-08-10T15:04:16","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8660"},"modified":"2013-08-10T12:04:16","modified_gmt":"2013-08-10T15:04:16","slug":"las-calles-los-jovenes-y-el-nuevo-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8660","title":{"rendered":"Las calles, los j\u00f3venes y el nuevo Brasil"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bingemer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8661\" title=\"bingemer\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/bingemer-120x120.jpg\" alt=\"bingemer\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Las recientes manifestaciones en Brasil ponen de manifiesto la disconformidad de los crecientes sectores de clase media y obligan a revisar desde la \u00e9tica y el compromiso la financiaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas y las responsabilidades privadas.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No ve\u00eda algo as\u00ed desde hace mucho tiempo, \u00a1y yo s\u00ed que he visto! He visto y participado de las <em>estudantadas<\/em> de los a\u00f1os \u201860. Llor\u00e9 con gas lacrim\u00f3geno y tem\u00ed a los caballos de la polic\u00eda que avanzaban contra los estudiantes entre quienes me encontraba. Vi y viv\u00ed los comicios por las elecciones directas para presidente en R\u00edo de Janeiro, cuando un mill\u00f3n de personas exig\u00eda \u201c\u00a1Directas ya!\u201d. Vi a mi hija adolescente con el uniforme del colegio y la cara pintada, gritando \u201c\u00a1Fuera Collor!\u201d, lo que apresur\u00f3 el <em>impeachment<\/em> que sac\u00f3 del cargo al presidente de Brasil, Fernando Collor de Mello, en 1992.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Pero despu\u00e9s no vi nada m\u00e1s&#8230; hasta ahora. Cuando pens\u00e1bamos que la licuefacci\u00f3n posmoderna hab\u00eda transformado la juventud en mera consumidora pasiva de bienes e ideas prefabricadas, fue ella la que llen\u00f3 las calles del pa\u00eds. Marcha, protesta, grita. Lamentablemente tambi\u00e9n comete actos violentos. Cuando la poblaci\u00f3n ocupa las calles defendiendo sus derechos, muchas veces acontece. Puede ser por iniciativa de los manifestantes, o de la polic\u00eda, que no es tan joven, y est\u00e1 en ejercicio de su oficio de proteger y garantizar la seguridad de los ciudadanos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">El estampido en las calles de las principales ciudades brasile\u00f1as trajo a nuestra memoria un sue\u00f1o tramposo y levemente irresponsable. Est\u00e1bamos tan acostumbrados a lamentarnos de todo cuanto pasaba en nuestro pa\u00eds&#8230; El \u201ccomplejo de perro chucho\u201d (del que hablaba el nost\u00e1lgico Nelson Rodrigues) nos tomaba de la cabeza a los pies y nos transformaba en una naci\u00f3n de autoestima muy baja.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La era Lula nos devolvi\u00f3, sin duda, el orgullo de ser gigantes. La econom\u00eda empez\u00f3 a ir bien, los pobres mejoraron su calidad de vida. El carisma del ex presidente nos dio visibilidad y el buen desempe\u00f1o econ\u00f3mico de su gobierno conquist\u00f3 la credibilidad internacional de Brasil junto al ascenso de los \u00edndices de crecimiento. El discurso de la izquierda finalmente victoriosa despu\u00e9s de tantas derrotas y que promet\u00eda un Brasil m\u00e1s justo nos llenaba de esperanza.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Tan embobados est\u00e1bamos que el esc\u00e1ndalo de la corrupci\u00f3n del <em>mensal\u00e3o<\/em> y la verg\u00fcenza que comport\u00f3 no consiguieron empa\u00f1ar nuestra euforia. Racionalmente la realidad se abr\u00eda,\u00a0 aterradora, delante de nuestros ojos. Pero cre\u00edamos que no era tan mala. En definitiva, \u00bfqu\u00e9 gobierno no comete alguna irregularidad? <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Ni el llanto desconsolado de los idealistas de primera hora, como Chico Alencar y\u00a0 Heloisa Helena, la salida de algunos de los m\u00e1s consistentes colaboradores del gobierno como Frei Betto, ni la salida dign\u00edsima de Marina Silva del Ministerio del Medio Ambiente nos convencieron de que entre tantas buenas y positivas conquistas hab\u00eda algo no muy bueno ni sano \u201ccocin\u00e1ndose\u201d en el fondo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Y seguimos adelante. Pa\u00eds de vencedores. Ganamos la Copa y las Olimp\u00edadas en nuestro territorio. Viajamos como nunca con el d\u00f3lar bajo. Recursos entrar\u00edan en profusi\u00f3n para hacernos a\u00fan m\u00e1s capaces de administrar nuestro brillante futuro.\u00a0 Y reelegimos a Lula. Y elegimos a Dilma. Pero, de repente, ni el carisma de uno ni la seriedad de la otra consiguieron detener la insatisfacci\u00f3n que afloraba como un tsunami y que acab\u00f3 estallando en las \u00faltimas semanas. Fue como un disparo certero a nuestra euforia, que pretend\u00eda resistir y superar incluso el juicio del <em>mensal\u00e3o<\/em>, con los medios de comunicaci\u00f3n golpeando diariamente al gobierno que, sin embargo, continuaba con la popularidad en alta.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Me parece que junto a toda la ambig\u00fcedad de las manifestaciones \u2013con demandas justas y urgentes mezcladas con escenas de des\u00f3rdenes y violencias\u2013, el movimiento que gan\u00f3 las calles brasile\u00f1as contiene algo muy consistente. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es evidente que la violencia nunca es buena. Pero creo que podemos olvidar que es siempre o casi siempre generada por otra violencia.\u00a0 \u00bfHay violencia mayor qu\u00e9 tener que dejar de alimentarse para trasladarse al trabajo debido al valor del billete de autob\u00fas y del metro? \u00bfY trabajar para sobrevivir, obligado a escoger cu\u00e1l de las necesidades b\u00e1sicas eliminar del cotidiano y precario d\u00eda a d\u00eda?\u00a0 Y tener que tomar uno, dos, tres transportes llenos, sin mantenimiento ni seguridad, para llegar al lugar de trabajo cuando el cielo a\u00fan exhibe sus estrellas y el d\u00eda no surgi\u00f3?\u00a0 \u00bfY repetir por la noche esta terrible rutina?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es bueno advertir que la juventud no perdi\u00f3 la capacidad de indignarse y exponer su insatisfacci\u00f3n en la plaza p\u00fablica. Es bueno ver que los indignados no est\u00e1n s\u00f3lo en Chile, en Wall Street o m\u00e1s all\u00e1. Est\u00e1n aqu\u00ed y ahora cuando su paciencia se agota. Los aumentos del pasaje de colectivo fueron la gota que rebals\u00f3 el vaso y que revel\u00f3 que el drag\u00f3n de la inflaci\u00f3n est\u00e1 de vuelta, con los dientes a la vista. Ya las amas de casa lo hab\u00edan notado: en el supermercado, muchos art\u00edculos de primera necesidad de repente no cab\u00edan m\u00e1s en el bolsillo. Y todos los asalariados que vivimos de nuestro trabajo hab\u00edamos percibido que nuestros sueldos no crec\u00edan en igual proporci\u00f3n que los bienes y servicios que adquir\u00edamos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La diferencia es que ahora hay otro actor en el escenario. La nueva clase media a la cual el gobierno abri\u00f3 las puertas del consumo tambi\u00e9n sinti\u00f3 la mordedura del drag\u00f3n. Y de ninguna manera admitir\u00e1 renunciar a aquello que siempre le fue negado y que, una vez alcanzado, se encuentra amenazado. Defender\u00e1 sus recientes conquistas con u\u00f1as y dientes.\u00a0 Contra todo y contra todos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los recientes acontecimientos en San Pablo y otras ciudades evidencian que el sue\u00f1o de Brasil-pa\u00eds del presente, de pleno empleo, de crecimiento exponencial\u2026 acab\u00f3. Lo que queda es la realidad transparente de una naci\u00f3n llena de potencial, que creci\u00f3 y que consigui\u00f3 cosas muy importantes.\u00a0 Pero para la que las dificultades no terminaron. Y las metas no alcanzadas tampoco. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Es hora de buscar las lecciones de lo sucedido.\u00a0 Y parece que algunas ya son evidentes. La primera es que manejar el poder constituye el desaf\u00edo \u00e9tico m\u00e1s dif\u00edcil del mundo. Poder y\u00a0 \u00e9tica dif\u00edcilmente consiguen convivir sin concesiones falsas en t\u00e9rminos de la dignidad y la equidad.\u00a0 Es extremamente desafiante y duro para quien accede al poder mantener los ideales y las promesas, y no ceder a las presiones y tentaciones que obnubilan el discernimiento. Por eso estamos apenas gateando en la democracia que las calles piden. Cuando se pasa del espacio p\u00fablico y libre a las salas de reuniones de los pol\u00edticos, donde\u00a0 imperan el embuste y las alianzas espurias, se percibe un olvido casi total del bien com\u00fan y, por el contrario, se legisla y se act\u00faa en funci\u00f3n de los intereses mezquinos de una minor\u00eda y el beneficio propio. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La\u00a0 segunda lecci\u00f3n es aprender a leer en las dos direcciones el lema que marca el gobierno: \u201cBrasil: un pa\u00eds de todos\u201d. El alcance de la palabra \u201ctodos\u201d parece haber sido seccionada, dejando lugar a s\u00f3lo una parte de la poblaci\u00f3n. Por un lado, se aplaude, sin duda, el hecho de privilegiar a los m\u00e1s necesitados, pues s\u00f3lo as\u00ed se alcanza a todos con el beneficio de las necesidades b\u00e1sicas atendidas. Y eso el gobierno lo hizo. Pero en el camino entre el deseo de hacerlo y el hecho de que el beneficio realmente llegue a los destinatarios, existe una piedra: la corrupci\u00f3n, que desv\u00eda recursos, hace desaparecer misteriosamente fondos que no son utilizados para las finalidades primeras y transforma en frustraci\u00f3n los mejores proyectos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La ense\u00f1anza es bien clara. No se consigue realmente erradicar la pobreza y la injusticia\u00a0 apabullando a la clase media asalariada y d\u00e1ndole la totalidad de las cuentas a pagar. La clase alta contin\u00faa privilegiada como siempre. Nada la alcanza ni la golpea. La clase media, que deb\u00eda aliarse con las clases populares y ser la mediadora de los proyectos que\u00a0 beneficiar\u00edan a los m\u00e1s humildes, se siente lesionada. Y entonces elige entre dos caminos: corromperse o protestar. Mejor el segundo, \u00bfverdad? <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las protestas callejeras estuvieron en su mayor\u00eda protagonizadas por esos trabajadores asalariados que no soportan m\u00e1s la presi\u00f3n en la que viven. Es necesario o\u00edrlos sin prejuicios. Ojala todo el proceso nos ayude a ser m\u00e1s conscientes de que en t\u00e9rminos de desarrollo no existe la magia. Tampoco soluciones que no exijan trabajo duro, muchos a\u00f1os dif\u00edciles y resultados conquistados despu\u00e9s de arduas batallas. Euforia es una palabra prohibida para quien anhela y lucha por la justicia. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las recientes manifestaciones en Brasil ponen de manifiesto la disconformidad de los crecientes sectores de clase media y obligan a revisar desde la \u00e9tica y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,5],"tags":[95,1224,270,137,1225,1226,1227],"class_list":["post-8660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","category-sociedad","tag-brasil","tag-clase-media","tag-economia","tag-inflacion","tag-manifestaciones","tag-movilizaciones","tag-protestas"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2fG","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}