{"id":8697,"date":"2013-08-10T12:50:21","date_gmt":"2013-08-10T15:50:21","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8697"},"modified":"2013-08-10T12:50:21","modified_gmt":"2013-08-10T15:50:21","slug":"el-camino-de-la-imaginacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8697","title":{"rendered":"El camino de la imaginaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dali-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-8700\" title=\"dali-21\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/dali-21-120x120.jpg\" alt=\"dali-21\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La muestra \u00a0<em>Dal\u00ed: todas las sugestiones po\u00e9ticas y todas las posibilidades pl\u00e1sticas<\/em>, que se lleva a cabo hasta septiembre en el Museo de Arte Reina Sof\u00eda de Madrid, revaloriza la obra de un artista pol\u00e9mico e innovador.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/vista_de_sala_21_0-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8699\" title=\"vista_de_sala_21_0-2\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/vista_de_sala_21_0-2-300x281.jpg\" alt=\"vista_de_sala_21_0-2\" width=\"300\" height=\"281\" \/><\/a>Pese a la crisis econ\u00f3mica, los museos espa\u00f1oles siguen deslumbrando. Lo consiguen con las m\u00e1ximas de siempre: exposiciones transitorias de gran jerarqu\u00eda, originalidad en sus propuestas y un envidiable acervo patrimonial. Para el espectador for\u00e1neo, empero, la crisis posibilita tener m\u00e1s chances de apreciarlas dado lo prolongado de su presencia en el calendario cultural.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En coincidencia con el programa de la muestra, \u201cDal\u00ed se autodefine como una m\u00e1quina de pensar y, al mismo tiempo, medi\u00e1tico y creador de un estereotipo y de su propio mito\u201d. Artista renovador por momentos y, en otros, s\u00f3lo irreverente, su vida fue un c\u00famulo de experimentaciones que la exposici\u00f3n del Reina Sof\u00eda ubica inteligentemente en su papel dentro del surrealismo y en un sentido m\u00e1s amplio en el arte del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>\u00bfQu\u00e9 es la imaginaci\u00f3n? Seguramente la capacidad creadora de universos tan fant\u00e1sticos como \u00edntimos y personales. \u00bfCu\u00e1ndo se conjuga con el arte? Plat\u00f3n indica el camino de la figura idealizada en la memoria como una \u201cpintura del alma\u201d. La representaci\u00f3n en el plano concreto de esas <em>phantasmatas<\/em> seguramente permita a los artistas definirse como tales, y realizar\u00a0 \u201cuna aptitud mental y una t\u00e9cnica del pensamiento\u201d, tal el concepto de creatividad al decir de Barron. Exploraci\u00f3n consciente y cristalizaci\u00f3n material de un universo privado que todos poseemos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La biograf\u00eda se\u00f1ala que naci\u00f3 en\u00a0 Figueras el 11 de mayo de 1904 y falleci\u00f3 el 23 de enero de 1989, como marqu\u00e9s de Dal\u00ed y de P\u00fabol (t\u00edtulo honorario que el rey Juan Carlos otorg\u00f3 al pintor) y sus herramientas fueron escritura, pintura, escultura, grabado, fotograf\u00eda y cine. En Madrid asisti\u00f3 a la escuela de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; y en la residencia de estudiantes entabl\u00f3 amistad con Federico Garc\u00eda Lorca y Luis Bu\u00f1uel y conoci\u00f3 las borracheras y el vagar por las calles. Pero tambi\u00e9n fue el germen de <em>Un perro andaluz<\/em>, que la exposici\u00f3n proyecta acompa\u00f1ada de fotos de rodaje, la rese\u00f1a de la revista <em>La R\u00e9volution surr\u00e9aliste<\/em> y un imponente retrato de Luis Bu\u00f1uel realizado por Dal\u00ed. La historia posterior es conocida: los dos amigos se pelear\u00e1n y el pintor denunciar\u00e1 por comunista y ateo al realizador de <em>Belle de Jour<\/em>. Pero antes concretar\u00e1n <em>L\u2019Age d\u2019or<\/em>, que tambi\u00e9n se exhibe acompa\u00f1ada por fotos de rodaje, el programa de mano y una exposici\u00f3n que acompa\u00f1aba las proyecciones y cuyos cuadros fueron destruidos en el Cine-estudio.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En buena medida, puede decirse que Bu\u00f1uel le permiti\u00f3 a Dal\u00ed concretar sus ambiciones cinematogr\u00e1ficas. Eso puede intuirse desde la primera sala de exhibici\u00f3n, donde junto con los autorretratos y retratos familiares, las afamadas pinturas <em>Pierrot toca la guitarra<\/em> y <em>Figura en una ventana<\/em> conviven con el temprano homenaje que el pintor realizaba a un noticiario de la Fox, en 1926. Era la experimentaci\u00f3n previa con la luz y el color que desembocar\u00eda en su contacto con el fauvismo, el cubismo y el futurismo. Para entonces era conocido en Madrid, Barcelona y Par\u00eds, donde entabla amistad con Picasso, y es expulsado definitivamente de la Escuela de Bellas Artes de Madrid. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La etapa surrealista seguramente sea una de las m\u00e1s conocidas de Dal\u00ed; aqu\u00ed su definici\u00f3n: \u201cEn verdad no soy m\u00e1s que un aut\u00f3mata que registra, sin juzgarlo, y lo m\u00e1s exactamente posible, el dictado de mi subconsciente: mis sue\u00f1os, las im\u00e1genes y visiones hipnag\u00f3gicas y todas las manifestaciones concretas e irracionales del mundo oscuro y sensacional descubierto por Freud\u2026 El p\u00fablico debe sacar su placer de los recursos ilimitados de misterios, enigmas y angustias que tales im\u00e1genes ofrecen al subconsciente de los espectadores\u201d. Es por eso que lo posterior del movimiento, inmerso en la Guerra Civil espa\u00f1ola y la di\u00e1spora, no sea tan c\u00e9lebre pese a juzgar negativamente el avance fascista con obras como <em>Hitler masturb\u00e1ndose<\/em> o <em>El rostro de la guerra<\/em>, que lo llevar\u00e1, junto a su esposa Gala, al exilio en los Estados Unidos al iniciarse la Segunda Guerra. Etapa dominada por contrastes: el <em>Manifiesto m\u00edstico<\/em>, que incluye temas religiosos, convive con su preocupaci\u00f3n por el peligro at\u00f3mico y la realizaci\u00f3n de publicidades, fiestas en Hollywood junto a Bob Hope, y un proyecto no concretado para los hermanos Marx, del que queda una foto donde se lo ve pintando a Harpo y diversas cartas que hilvanan ideas de lo que ser\u00eda el film <em>Giraffes on Horseback Salad<\/em>. <span>Por esos a\u00f1os realiza la pol\u00e9mica y, exhibida junto a su explicaci\u00f3n f\u00edlmica luce <em>La chaqueta afrodisiaca<\/em>, el famoso esmoquin con peque\u00f1os vasitos de licor. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Muy probablemente su exilio lo convierta en un personaje en s\u00ed mismo, venerado como una de sus favoritas estrellas de la pantalla. Y aqu\u00ed comienza un per\u00edodo en el cual convive el genio con la provocaci\u00f3n simple, la agudeza con el recurso publicitario, y la teatralizaci\u00f3n de su propia vida a trav\u00e9s de su autobiograf\u00eda (tan sincera como falsa), <em>La vida secreta de Salvador Dal\u00ed<\/em>, y sus constantes <em>happenings<\/em> y <em>performances<\/em>. Es que en Dal\u00ed conviven el talento y la <em>boutade<\/em> en partes iguales; y, al buscar el aplauso del gran p\u00fablico, muchas veces ser\u00e1 dif\u00edcil discernir sus gestos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Afortunadamente a\u00fan se adeudaba la labor para <em>Cu\u00e9ntame tu vida<\/em>, de Alfred Hithcock, con su famoso \u00f3leo de ojos que forma parte de la exhibici\u00f3n, y dem\u00e1s proyectos (algunos valorados y otros no) para Disney. La exposici\u00f3n del Reina Sof\u00eda despide al visitante con las instalaciones desarrolladas en base a las teor\u00edas matem\u00e1ticas de Ren\u00e9 Thom, su simp\u00e1tico Diorama de Mae West (un living con una intensa boca roja) y <em>Cabeza rafaelesca estallando<\/em>. En sus \u00faltimos a\u00f1os Dal\u00ed estuvo envuelto en pol\u00e9micas dom\u00e9sticas y en la depresi\u00f3n luego de la muerte de su esposa Gala. El pintor falleci\u00f3 a los 85 a\u00f1os, aplaudido fundamentalmente por haber sido aquel artista incontrastable de su juventud cuando no hab\u00eda seriado su futuro en cuanto objeto exista. \u00bfQu\u00e9 es la creaci\u00f3n art\u00edstica? Quiz\u00e1s s\u00f3lo prodigo, espacio y tiempo representados en una constante aventura del intelecto.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muestra \u00a0Dal\u00ed: todas las sugestiones po\u00e9ticas y todas las posibilidades pl\u00e1sticas, que se lleva a cabo hasta septiembre en el Museo de Arte Reina&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1252,1253],"class_list":["post-8697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-dali","tag-reina-sofia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2gh","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8697\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}