{"id":8770,"date":"2013-09-18T13:30:31","date_gmt":"2013-09-18T16:30:31","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8770"},"modified":"2013-09-18T13:30:31","modified_gmt":"2013-09-18T16:30:31","slug":"el-culto-a-la-personalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8770","title":{"rendered":"El culto a la personalidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span>En su primera enc\u00edclica, <em>Lumen fidei<\/em>, Francisco dice que \u201cel \u00eddolo es un pretexto para ponerse a s\u00ed mismo en el centro de la realidad, adorando la obra de las propias manos\u201d. Y m\u00e1s adelante, que \u201cla idolatr\u00eda es siempre polite\u00edsta, ir sin meta alguna de un se\u00f1or a otro\u201d.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La idolatr\u00eda religiosa tiene su paralelo en la pol\u00edtica, y su nombre es el culto a la personalidad. El destinatario y la motivaci\u00f3n de la exaltaci\u00f3n de la persona u objeto del fervor irracional y generalizado son distintos, pero el mecanismo psicol\u00f3gico y social es el mismo.<br \/>\nAbundaron los casos de culto a la personalidad a lo largo de la historia. S\u00f3lo en el siglo XX, a los nombres de Mussolini, Hitler, Stalin, Mao o Ceausescu los lectores pueden a\u00f1adir su propia lista con otros, mucho m\u00e1s cercanos a nosotros en el tiempo y el espacio&#8230;<br \/>\nEn todos los casos enumerados se trat\u00f3 de marcadas personalidades, dotadas de una f\u00e9rrea voluntad de poder, con poca o ninguna afici\u00f3n por los valores democr\u00e1ticos, con casi ning\u00fan escr\u00fapulo en lo que al recurso a la violencia se refiere, y con un aparato pol\u00edtico y medi\u00e1tico organizado en funci\u00f3n de la perpetuaci\u00f3n de los modelos que cada uno propiciaba.<br \/>\nJusto es se\u00f1alar tambi\u00e9n que no s\u00f3lo en pol\u00edtica se frecuentan las pr\u00e1cticas del culto a la personalidad. Tanto en el mundo del deporte como en la industria cultural del cine y la televisi\u00f3n, por ejemplo, se fomenta la creaci\u00f3n de ef\u00edmeros \u201c\u00eddolos\u201d, como se los denomina popularmente. Es obvio que las motivaciones y los efectos de estos casos tienen su especificidad y no son sin m\u00e1s asimilables a los del campo pol\u00edtico.<br \/>\nCierto es que, m\u00e1s all\u00e1 de los intereses pol\u00edticos y\/o econ\u00f3micos que suelen operar detr\u00e1s del culto idol\u00e1trico a la personalidad, existe tambi\u00e9n el fen\u00f3meno de la admiraci\u00f3n que naturalmente despiertan las conductas ejemplares en la sociedad. La admiraci\u00f3n es la respuesta natural ante la conducta heroica, la virtud probada, la excelencia art\u00edstica, la santidad de vida, la austeridad en el ejercicio del poder y en tantos otros campos de la actividad humana. Figuras como Martin Luther King, Nelson Mandela, Albert Schweitzer, Bernardo Houssay, Ernesto Sabato, el cura Brochero y tant\u00edsimos otros, despertaron espont\u00e1neamente, por distintos motivos, el afecto popular sin que a nadie se le ocurriera asociar sus nombres a la idolatr\u00eda.<br \/>\nEn este contexto es bueno poner de relieve los gestos ejemplares de Francisco, que hizo retirar una prematura estatua con su figura en el jard\u00edn de la Curia porte\u00f1a y pidi\u00f3 a la multitud congregada en Roma que no exaltaran su nombre sino el de su maestro Jes\u00fas, el profeta hossanado, crucificado y resucitado en Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su primera enc\u00edclica, Lumen fidei, Francisco dice que \u201cel \u00eddolo es un pretexto para ponerse a s\u00ed mismo en el centro de la realidad,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[1266,1267,1268,1215],"class_list":["post-8770","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-sociedad","tag-culto-a-la-personalidad","tag-idolatria","tag-idoolo","tag-lumen-fidei"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2hs","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8770"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8770\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}