{"id":8804,"date":"2013-09-19T09:02:07","date_gmt":"2013-09-19T12:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8804"},"modified":"2013-09-19T09:02:07","modified_gmt":"2013-09-19T12:02:07","slug":"un-privilegiado-testigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8804","title":{"rendered":"Un privilegiado testigo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><em><span lang=\"ES-MX\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/tapa-del-libro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-8805\" title=\"tapa-del-libro\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/tapa-del-libro-120x120.jpg\" alt=\"tapa-del-libro\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Tiempo de \u00f3pera<\/span><\/em><span lang=\"ES-MX\">, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cantilo (Buenos Aires, 2013, Prosa).<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Para Jos\u00e9 Mar\u00eda Cantilo el \u201ctiempo de \u00f3pera\u201d comenz\u00f3 a los 9 a\u00f1os, cuando presenci\u00f3 <em>Il Trovatore<\/em>, con Beniamino Gigli. O antes, cuando su padre escuchaba aquellos rompibles discos 78rpm. Ese tiempo sigui\u00f3 marcando horas de felicidad, un estado que se traduce en la identificaci\u00f3n con autores, t\u00edtulos e int\u00e9rpretes. All\u00ed est\u00e1n los grandes momentos, o los frustrantes,\u00a0 algunos de los cuales hicieron historia en una sala de \u00f3pera y en el destino de una carrera y de la vida misma, como la de Leonard Warren desplomado en el escenario del Met neoyorquino tras el \u201c<em>Morir, tremenda cosa<\/em>\u201d de <em>La Forza del Destino<\/em>. En el apasionado de la \u00f3pera, las l\u00edneas de libreto se aplican a la vida, se cuelan en la conversaci\u00f3n con naturalidad y sirven de lenguaje o c\u00f3digo de reconocimiento entre los adeptos. Esteban Benzecry dedic\u00f3 su tesis doctoral al \u201cfan\u00e1tico\u201d de la \u00f3pera, pint\u00e1ndolo como absorbido y limitado por esa pasi\u00f3n. En tal sentido, Cantilo est\u00e1 lejos de esa fascinante estrechez. Nieto del canciller cuyo nombre lleva, fue alumno del Colegio Nacional Buenos Aires, y con sus compa\u00f1eros frecuentaba las localidades del Col\u00f3n o el desaparecido Marconi. Fue testigo de los \u201cgloriosos sesenta\u201d cuando en la sala de la calle Libertad se pon\u00eda en escena la tetralog\u00eda completa, con figuras como la Birgit Nilsson y Hans Hotter, o cuando se escuchaba a Richard Tucker, Bergonzi, Rossi Lemeni, Cornel Mac Neil, Kraus y otras grandes voces.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Cantilo ingres\u00f3 al servicio diplom\u00e1tico y sirvi\u00f3 al pa\u00eds en destinos esplendorosos a veces, riesgosos y duros otras. Fue c\u00f3nsul en Venecia y Munich, ideales para ver y conocer a las m\u00e1s grandes figuras de la m\u00fasica de la segunda mitad del siglo XX. En tal sentido merece destacarse la semblanza de Carlos Kleiber, el gran director de orquesta, argentino de nacimiento, o sus encuentros con Hans Hotter, Carlos Cossutta, Giuseppe Di Stefano y otros. Ya no hay consulados en esas ciudades, pero cuando los hab\u00eda y ten\u00edan a su frente a diplom\u00e1ticos de cultura, se advierte la importancia de esos bastiones por las posibilidades que brindaban de promover el arte y a los artistas de nuestro pa\u00eds, como ocurri\u00f3 cuando acogi\u00f3 en la Bienal de Venecia a Clorindo Testa, Miguel Ocampo y Guillermo Roux. Y pudo llegarse con Mujica L\u00e1inez hasta Duino y recorrer el castillo mientras el escritor recitaba de memoria las <em>Eleg\u00edas<\/em> de Rilke. Las descripciones de personas, de teatros que han pasado varios centenarios, a veces resucitando de las cenizas como La Fenice, y los festivales de Salzburgo y Bayreuth, el impresionante repertorio oper\u00edstico acumulado, los comentarios musicales y las an\u00e9cdotas, hacen que la lectura sea grata y despierte nostalgias.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-MX\">Concluida la carrera diplom\u00e1tica, Cantilo inici\u00f3 un programa radiof\u00f3nico llamado <em>Tiempo de \u00f3pera<\/em>, adem\u00e1s de otras actividades culturales, alentando a tantos artistas argentinos que se cimentan una carrera que atraviesa nuestras fronteras, como Margarita Zimmermann, Luis Lima y Marcelo \u00c1lvarez. El libro trae ilustrativos cap\u00edtulos sobre Gardel y la \u00f3pera, y de \u00e9sta, el cine y el humor. Alberto Bellucci traza un pr\u00f3logo con referencia al de <em>I Pagliacci<\/em> y al cat\u00e1logo de Leporello. Tiene raz\u00f3n al decir que Cantilo nos entrega un libro sobre el que los t\u00e9rminos memorable, entra\u00f1able, amable, pulido y sustancioso est\u00e1n muy justamente utilizados.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de \u00f3pera, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cantilo (Buenos Aires, 2013, Prosa).<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1284,531,1285],"class_list":["post-8804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cantilo","tag-libro","tag-opera"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2i0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}