{"id":8813,"date":"2013-09-19T09:15:56","date_gmt":"2013-09-19T12:15:56","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8813"},"modified":"2013-09-19T09:15:56","modified_gmt":"2013-09-19T12:15:56","slug":"jmj-2013-una-experiencia-para-toda-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8813","title":{"rendered":"JMJ 2013: Una experiencia para toda la vida"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/celi-iv.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8814\" title=\"celi-iv\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/celi-iv-120x120.jpg\" alt=\"celi-iv\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Una joven argentina comparte lo vivido en los momentos m\u00e1s importantes de la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/celi-iii.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8815\" title=\"celi-iii\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/celi-iii-300x225.jpg\" alt=\"celi-iii\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Luego de 56 horas de viaje en colectivo, cuando el lunes 22 de julio a las 6.30 pisamos la terminal de Novo Rio, sent\u00ed mucha alegr\u00eda. \u00a1Finalmente est\u00e1bamos ah\u00ed! Despu\u00e9s del esfuerzo, la cuenta regresiva de los d\u00edas anteriores, los preparativos y expectativas, lleg\u00e1bamos a R\u00edo para encontrarnos con nuestro querido papa Francisco.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>M\u00e1s all\u00e1 del cansancio, en el aire se respiraba verdadera felicidad. Asistimos a la misa <span>para los j\u00f3venes <\/span>argentinos en la Catedral <span>de San Sebasti\u00e1n, oficiada por <\/span>monse\u00f1or Jos\u00e9 Mar\u00eda Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Banderas celestes y blancas ondeaban mientras miles de j\u00f3venes cantaban pidi\u00e9ndole a Dios que los lleve donde los hombres necesiten sus palabras, o recordaban el himno de la primera JMJ: \u201cUn nuevo sol se levanta sobre la nueva civilizaci\u00f3n que nace hoy\u201d. Fue hermoso ver a tantos chicos y chicas de mi pa\u00eds unidos por una misma motivaci\u00f3n: la fe y el encuentro con el Papa. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>La alegr\u00eda fue constante durante toda la semana: los peregrinos llenaron de color y alegr\u00eda la ciudad brasile\u00f1a. En los colectivos, las calles, en todo el suelo carioca se ve\u00edan j\u00f3venes con las mochilas azules, verdes o amarillas de la JMJ, flameando las banderas de sus respectivos pa\u00edses e intercambiando saludos. <\/span><\/p>\n<p>Esta JMJ estuvo llena de momentos que me ayudaron a fortalecer la fe y decidirme a llevarla a todos los \u00e1mbitos de mi vida, \u201ca ponerme la camiseta\u201d de una vez por todas. <span>Cuando Francisco dijo que no \u201cbalconeemos\u201d la fe, que nos metamos de lleno en ella \u2013y, lo m\u00e1s importante, que no la \u201clicuemos\u201d \u2013 me conmov\u00ed. Me di cuenta de que no es suficiente con ir a misa y rezar, todav\u00eda me falta vivir la espiritualidad de esta manera que nos dice Francisco: de un modo \u201crevolucionario\u201d. M<\/span>e hace falta jugar en el equipo de Jes\u00fas de verdad, no s\u00f3lo de palabra.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>De la villa 21 a la favela Varginha<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Uno de los momentos m\u00e1s definitivos fue la visita a la favela Varginha, en el norte de R\u00edo de Janeiro. Llegu\u00e9 junto a un grupo de chicos de las parroquias porte\u00f1as Santa Mar\u00eda Madre del Pueblo, de la villa 1-11-14 del Bajo Flores, y de la Virgen de los Milagros de Caacup\u00e9, de la villa 21-24 de Barracas. Los chicos de Caacup\u00e9 me invitaron a acompa\u00f1arlos ya que viv\u00ed siete a\u00f1os en \u201cla 21\u201d antes de mudarme a Lomas de Zamora. En la actualidad sigo participando de las actividades de la parroquia de Caacup\u00e9; la villa es como mi segundo hogar.<span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Ese jueves, mientras la mayor parte de los 50 mil argentinos esperaban encontrar un lugar en la Catedral Metropolitana para escuchar las palabras de Francisco, nosotros, acompa\u00f1ados por los curas villeros Juan Isasmendi y Hern\u00e1n Morelli, lleg\u00e1bamos a Varginha. Pese a la lluvia y el barro, atravesamos las calles de tierra guiados por las im\u00e1genes de la Virgen de Luj\u00e1n y Caacup\u00e9, y una inmensa bandera celeste y blanca con la inscripci\u00f3n \u201cPapa de los villeros\u201d, en letras negras may\u00fasculas. La comunidad sali\u00f3 a la calle a recibirnos. Avanz\u00e1bamos cantando: \u201c\u00a1Y ya lo veo, y ya lo veo, es Francisco, argentino y amigo de los villeros!\u201d, con la bandera en alto y saludando a todos los que se cruzaban. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En el predio donde se organiz\u00f3 el encuentro con representantes de la comunidad local fuimos acogidos con aplausos y alegr\u00eda. Aunque estuvi\u00e9ramos tan lejos, nos sent\u00edamos como dentro de la villa 21-24. Ver a los nenes en remera y pantalones cortos y a toda la comunidad esperando al Papa, sin importarles el fr\u00edo, fue muy emotivo. Todos cantaban y bailaban: me hizo acordar a c\u00f3mo se festeja el 8 de diciembre, D\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n, en Barracas. Una se\u00f1ora nos cont\u00f3 que esperaban recibir muchos peregrinos y acogerlos en sus hogares, pero nadie hab\u00eda ido\u2026 Por eso, estaban muy contentos de recibirnos, aunque fu\u00e9ramos pocos.<\/span><\/p>\n<p>Cuando Francisco lleg\u00f3, alent\u00f3 a los vecinos de la favela diciendo: \u201cNo se sientan solos. Dios est\u00e1 con ustedes, la Iglesia est\u00e1 con ustedes y el Papa est\u00e1 con ustedes\u201d. Luego, le hablo directo a los j\u00f3venes: \u201cNunca se desanimen\u201d. Fue tan claro y se mostr\u00f3 tan cercano que, por un momento, olvid\u00e9 que estaba en R\u00edo y que se trataba del Papa: sent\u00ed que estaba en la parroquia de Caacup\u00e9, en una misa del 8 de diciembre, y que era el padre Jorge diciendo su tradicional homil\u00eda.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En la hora de la despedida, los j\u00f3venes salieron corriendo tras Francisco, saltando charcos para intentar saludarlo, al menos, desde lejos. Cuando el Papa abandon\u00f3 la favela, todav\u00eda se respiraba alegr\u00eda y, sobre todo, paz. La comunidad estaba muy contenta. Ten\u00edan una certeza que los hac\u00eda felices: no estaban solos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Otro momento inolvidable fue la Vigilia del s\u00e1bado: \u00e9ramos millones de j\u00f3venes adorando al Sant\u00edsimo, en silencio&#8230; Y, cuando Francisco nos habl\u00f3 en castellano, llor\u00e9 de emoci\u00f3n: supo llegar directamente a nuestros corazones.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Asistir a una JMJ es una experiencia \u00fanica, muy dif\u00edcil de explicar con palabras, que marca a cada uno, de formas diferentes, para toda la vida. <\/span><\/p>\n<p class=\"ecxmsolistparagraph\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una joven argentina comparte lo vivido en los momentos m\u00e1s importantes de la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[95,1016,1286,1287,540,1288,1289],"class_list":["post-8813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-brasil","tag-caacupe","tag-favela","tag-jmj","tag-jovenes","tag-varginha","tag-villa"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2i9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8813"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}