{"id":8949,"date":"2013-11-06T22:11:42","date_gmt":"2013-11-07T01:11:42","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8949"},"modified":"2013-11-06T22:11:42","modified_gmt":"2013-11-07T01:11:42","slug":"s%c3%b8ren-kierkegaard-y-un-homenaje-en-la-lente-del-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8949","title":{"rendered":"S\u00f8ren Kierkegaard y un homenaje en la lente del cine"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/soren-kierkegaard.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-8950\" title=\"soren-kierkegaard\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/soren-kierkegaard-120x120.jpg\" alt=\"soren-kierkegaard\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>En el mes de un nuevo aniversario de la muerte del gran fil\u00f3sofo dan\u00e9s, y a dos siglos de su nacimiento, el padre del existencialismo tuvo su homenaje en Buenos Aires con un singular ciclo.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada se editaba en Buenos Aires un libro curioso pero necesario titulado: <\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Cine: 100 a\u00f1os de filosof\u00eda<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">. En \u00e9l, su autor, Julio Cabrera, eleg\u00eda algunas pel\u00edculas para situarlas en relaci\u00f3n con una cuesti\u00f3n filos\u00f3fica central. En su primer cap\u00edtulo escrib\u00eda: \u201cPero Schopenhauer, Nietzsche, Kierkegaard, Heidegger, etc\u2026, o sea, los fil\u00f3sofos que he llamado \u2018p\u00e1ticos\u2019 (o \u2018cinematogr\u00e1ficos\u2019) han ido mucho m\u00e1s lejos: no se han limitado a tematizar el componente afectivo, sino que lo han incluido en la racionalidad como un elemento esencial de acceso al mundo. El <\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">pathos<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> ha dejado de ser un \u2018objeto\u2019 de estudio, al que puede eludir exteriormente, para transformarse en una forma de encaminamiento\u201d. En esa lista estaba el fil\u00f3sofo dan\u00e9s<\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> <\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">S\u00f8ren Kierkegaard.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">El tambi\u00e9n eminente te\u00f3logo naci\u00f3 en Copenhague el 5 de mayo de 1813 y muri\u00f3 en la misma ciudad el 11 de noviembre de 1855, cuarenta a\u00f1os antes de la primera funci\u00f3n de cine organizada en Par\u00eds por los hermanos Lumi\u00e9re. Empero, como queda demostrado, su posterior influencia en el cine es clave porque, desde Ingmar Bergman a Woody Allen, se desarrolla una po\u00e9tica sobre la naturaleza de la fe, la responsabilidad de elegir y la angustia existencial que seg\u00fan Kierkegaard es: \u201cla realidad de la libertad como posibilidad antes de la posibilidad\u201d; todo un an\u00e1lisis de la esfera de los sentimientos, de la responsabilidad y la culpa donde se manifiesta la vigencia del pensador. Tampoco es casualidad que en las IX Jornadas Kierkegaard 2013 se presentaran trabajos como \u201cLa po\u00e9tica del amor cristiano; evocaciones kierkegaardianas en la filmograf\u00eda de Robert Bresson\u201d; \u201cKierkegaard en el cine de los Dardenne\u201d; \u201cSubjetividad, desesperaci\u00f3n, libertad y finitud: las huellas de Kierkegaard en el cine de Bergman. Lectura de <em>El S\u00e9ptimo Sello<\/em> y <em>El Huevo de la Serpiente<\/em>\u201d. En ese devenir hacia la introspecci\u00f3n, por fortuna, s\u00f3lo un film se ha hecho trasponiendo uno de sus libros, la no del todo feliz <em>Diario de un seductor<\/em>, de Dani\u00e8le Dubroux, con Chiara Mastroianni y Melvil Poupaud. Retornando a Cabrera, \u201clos <em>fil\u00f3sofos cinematogr\u00e1ficos<\/em> sostienen que, al menos ciertas dimensiones fundamentales de la realidad (o tal vez toda ella) no pueden ser dichas y articuladas l\u00f3gicamente para ser plenamente entendidas, sino que tienen que ser presentadas sensiblemente, a trav\u00e9s de una comprensi\u00f3n \u2018logop\u00e1tica\u2019, racional y afectiva al mismo tiempo\u201d. \u00bfDe que otra manera podr\u00eda comprenderse ese viaje por la propia existencia que emprende el profesor Isak Borg en <em>Cuando huye el d\u00eda<\/em>? Bergman, de la mano de Kierkeggard, se interroga sobre la condici\u00f3n humana aumentando la reflexi\u00f3n y la experiencia en films como <em><span lang=\"ES\">El s\u00e9ptimo sello<span> <\/span><\/span><\/em><em><span lang=\"ES\">y<\/span><\/em><span><span lang=\"ES\"> <\/span><\/span><em><span lang=\"ES\">Los comulgantes <\/span><\/em><span lang=\"ES\">ante el silencio de Dios.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La pel\u00edcula protagonizada por el legendario actor sueco Victor Sj\u00f6str\u00f6m fue una de las elegidas para el breve pero significativo Festival S\u00f8ren Kierkegaard que realiz\u00f3 la Embajada de Dinamarca en Buenos Aires. Tambi\u00e9n se exhibieron la sensible <em>Una historia de amor<\/em>, de Roy Andersson, y la legendaria <em>Ordet<\/em>, de Carl Theodor Dreyer, donde la existencia del fil\u00f3sofo es citada como parte fundamental del argumento porque el personaje central es un ex estudiante de teolog\u00eda enloquecido por sus lecturas de Kierkegaard. Dreyer plantea de manera magistral aquello que Sor Juana, en la pluma de Octavio Paz, hab\u00eda enunciado como \u201clas trampas de la fe\u201d. Pero no resulta una obra cr\u00edtica a la fe del hombre sino a ciertos aspectos de la religi\u00f3n mientras propone unir la esperanza a lo metaf\u00edsico en el milagro de la resurrecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">La agregada cultural <\/span><span lang=\"ES\">Nina Skyh\u00f8j Olsen<\/span><span lang=\"ES\"> eligi\u00f3 inteligentemente para este ciclo las c\u00f3modas instalaciones de los cines Village Recoleta. El embajador dan\u00e9s Ole Frijs-Madsen, en su discurso inaugural, cit\u00f3 con acierto que en pel\u00edculas de Woody Allen como <em>Manhattan<\/em> y<em> Medianoche en Par\u00eds<\/em> la enunciaci\u00f3n a Kierkegaard est\u00e1 presente. Si nuestro Jorge Luis Borges dijo que el dan\u00e9s \u201cfrecuent\u00f3 la duda y la angustia, voz de origen latino a la que dot\u00f3 de un nuevo escalofr\u00edo\u201d, indudablemente esa ultima palabra estremece al caminar hacia la sala oscura recordando una sentencia, sin dudas, resignificada al amparo de las sombras: \u201c\u00a1Qu\u00e9 r\u00e1pido se oculta el alma detr\u00e1s de las pupilas!\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mes de un nuevo aniversario de la muerte del gran fil\u00f3sofo dan\u00e9s, y a dos siglos de su nacimiento, el padre del existencialismo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32,355,1343],"class_list":["post-8949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine","tag-filosofia","tag-sren-kierkegaard"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2kl","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}