{"id":8960,"date":"2013-11-06T22:23:25","date_gmt":"2013-11-07T01:23:25","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=8960"},"modified":"2013-11-06T22:23:25","modified_gmt":"2013-11-07T01:23:25","slug":"albert-camus-escritor-de-un-siglo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=8960","title":{"rendered":"Albert Camus, escritor de un siglo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/lapidacamus1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-8961\" title=\"lapidacamus1-2\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/lapidacamus1-2-120x120.jpg\" alt=\"lapidacamus1-2\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Cien a\u00f1os atr\u00e1s, el 7 de noviembre de 1913, naci\u00f3 Albert Camus, uno de los escritores centrales del siglo XX. Franc\u00e9s de origen africano, miembro de una minor\u00eda, ni\u00f1o pobre, joven atravesado por el absurdo de una \u00e9poca \u201cde dioses muertos e ideolog\u00edas extenuadas\u201d, construy\u00f3 una obra en la que reivindica la funci\u00f3n, ya no de \u201crehacer el mundo\u201d, sino \u00a0de \u201cevitar que\u2026se deshaga\u201d. <!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Albert Camus naci\u00f3 en Or\u00e1n y vivi\u00f3 en Argelia hasta los treinta a\u00f1os. El dato no es una mera referencia biogr\u00e1fica: es una marca constitutiva de su personalidad y de su obra. Fue un hombre de frontera, en el l\u00edmite entre Europa y \u00c1frica, ligado \u00edntimamente al paisaje por la experiencia de infancia y juventud argelinas y protagonista, a la vez, en los conflictos de un mundo en crisis.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Naci\u00f3 un a\u00f1o antes de la primera guerra mundial, en la que muri\u00f3 su padre; se cri\u00f3, hu\u00e9rfano, en el estrato m\u00e1s bajo del grupo de los <em>pieds-noir<\/em>, descendiente de europeos en medio de una mayor\u00eda de \u00e1rabes argelinos, en una familia cercada por la miseria y el analfabetismo, \u201cque hace que las gentes no tengan nombre ni pasado\u201d. En el discurso que dio en ocasi\u00f3n de recibir el premio Nobel, se declar\u00f3 integrante de la generaci\u00f3n que naci\u00f3 con la primera guerra; que padeci\u00f3 tambi\u00e9n la de Espa\u00f1a, la segunda guerra mundial, \u201cel universo de los campos de concentraci\u00f3n, la Europa de la tortura y las prisiones (\u2026) en un mundo amenazado de destrucci\u00f3n nuclear\u201d. \u00a0Esta participaci\u00f3n en el grupo que sufri\u00f3 los hechos que conformaron una \u201chistoria demencial\u201d, le permiti\u00f3 entender la atracci\u00f3n de alejarse del optimismo y colocarse al borde de la desesperanza. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Por tanto, Camus admite que el mundo inexplicable alienta en el hombre la sensaci\u00f3n del absurdo<a name=\"_ednref1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>, sin embargo, considera que \u201cel verdadero pesimismo consiste en encarecer tanta crueldad e infamia\u201d. Si \u201cen la experiencia absurda el sufrimiento es individual\u201d, al rebelarse, el hombre asume la conciencia de ser colectivo, de vivir \u201cla aventura de todos\u201d<a name=\"_ednref2\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn2\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[2]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>. Desde esta perspectiva, propone una \u201cliteratura desesperada\u201d: el escritor asume la funci\u00f3n de escribir para integrarse con los otros y ofrecerles, empecinadamente, \u201cuna imagen privilegiada de dolores y alegr\u00edas comunes\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">\u201cJam\u00e1s he podido renunciar a la luz\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Para iluminar el mundo en sombras, Camus retorna, recurrentemente, a su lugar de origen a fin de recuperar \u201cuna luz en la cual nac\u00ed y en la cual, hace millones de a\u00f1os, los hombres aprendieron a celebrar la vida\u2026\u201d. Este rencuentro con la zona no se limita s\u00f3lo a la exaltaci\u00f3n de un paisaje m\u00e1s luminoso \u2013en su m\u00e1s amplio sentido\u2013 que el de las grandes capitales, que esplende en el tono celebratorio de los textos de <em>Verano<\/em>. Es tambi\u00e9n el reservorio de una experiencia que permite alumbrar la vida entera, cifrado en el \u201cespect\u00e1culo de la belleza que era mi \u00fanica riqueza\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Esta \u201cfidelidad instintiva a la luz\u201d se hace patente en los textos camusianos, en los que se reitera la presencia de la luminosidad que alumbra los espacios sombr\u00edos. As\u00ed, en <em>La peste<\/em> (1947), la novela que relata el avance de una epidemia en la ciudad de Or\u00e1n, a medida que la cantidad de v\u00edctimas y el progresivo deterioro de la condici\u00f3n humana se van adue\u00f1ando de la ciudad, en el texto se construye un \u00e1mbito de oscuridad por la insistencia y variedad de menciones: \u201cEra la hora en que, por orden superior, retardaban en los caf\u00e9s el momento de dar luz. El crep\u00fasculo invadi\u00f3 la sala como un agua gris, el rosa del poniente se reflejaba en los vidrios y los m\u00e1rmoles de las mesas reluc\u00edan d\u00e9bilmente en la oscuridad que aumentaba. En medio de la sala desierta, Rambert parec\u00eda una sombra perdida\u2026\u201d<a name=\"_ednref3\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn3\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[3]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>. \u201cEn el descansillo, el doctor intent\u00f3 en vano hacer funcionar el conmutador de la luz. Las escaleras estaban sumergidas en la sombra\u201d.<a name=\"_ednref4\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn4\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[4]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Como contraposici\u00f3n, la figura de Rieux, el m\u00e9dico que lucha con pasi\u00f3n para combatir el mal, suele presentarse relacionada con la aparici\u00f3n o el aumento de la luz. La dolorosa escena de la agon\u00eda del hijo del juez coincide con el amanecer; mientras esperan el desenlace, Rieux se contiene para no responder al comentario desafortunado del padre Paneloux y dirige su mirada al ni\u00f1o. Una breve anotaci\u00f3n se\u00f1ala: \u201cLa luz crec\u00eda en la sala\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">En <em>El exilio y el reino <\/em>\u2013su \u00fanico volumen de cuentos\u2013, el primero, \u201cLa mujer ad\u00faltera\u201d, relata el viaje de un matrimonio a trav\u00e9s de la aridez del desierto. No los gu\u00edan los mismos motivos: el marido intenta hacer alg\u00fan negocio; su esposa lo acompa\u00f1a, sin saber bien por qu\u00e9. Viven una vida tambi\u00e9n \u00e1rida; a \u00e9l nada parece interesarle, salvo sus negocios. \u201cNo hab\u00edan tenido hijos. Los a\u00f1os hab\u00edan pasado <em>en aquella penumbra <\/em>que manten\u00edan con los postigos entornados\u201d<a name=\"_ednref5\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn5\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[5]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>. Durante el viaje, la protagonista comienza a vislumbrar, dolorosamente, esta situaci\u00f3n; en la visita a un fort\u00edn ir\u00e1 atravesando el proceso de reconocimiento de su fracaso, alumbrado por continuas\u00a0 referencias a la luz: \u201cA medida que sub\u00edan el espacio se iba ampliando, y ascend\u00edan en medio de una luz cada vez m\u00e1s vasta, fr\u00eda y seca, en la cual cada sonido del oasis les llegaba con una pureza n\u00edtida. El aire iluminado parec\u00eda vibrar a su alrededor\u2026\u201d<a name=\"_ednref6\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_edn6\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[6]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/a>. M\u00e1s tarde, sola, regresa al mismo sitio, \u201cmedio a ciegas, en la oscuridad\u201d, aunque distintas luces van se\u00f1alando su camino. Al fin, el espect\u00e1culo del cielo cubierto de estrellas \u201ccomo luminarias a la deriva\u201d, le permite sentir que, m\u00e1s all\u00e1 del sufrimiento, puede recupera sus ra\u00edces, \u201ccomo si la savia volviera a subir por su cuerpo\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">\u201cNi\u00f1os, ni\u00f1os sobre todo\u201d <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La zona le devuelve a Camus no solamente el paisaje, sino tambi\u00e9n el momento de la infancia, que se revive en <em>El primer hombre<\/em>, el texto que llevaba con \u00e9l en el momento de su muerte y que no lleg\u00f3 a terminar. El protagonista es un ni\u00f1o, Jacques Cormery, en el que \u2013a pesar del enmascaramiento del cambio de nombre, del uso de la tercera persona narrativa que niega la autobiograf\u00eda\u2013 se reconocen los datos del autor. Este texto mutilado por el accidente recobra, como un momento luminoso, el tiempo nunca perdido de la infancia. El protagonista, privado de toda clase de bienes materiales, ahonda en los que le brinda, gratuitamente, el mundo: a trav\u00e9s de esta mirada inundada por la gracia, el texto se constituye en la \u00e9pica de una etapa en la que las riquezas son el sol, el mar, la playa, la libertad, los juegos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Jacques Cormery es solamente uno de los ni\u00f1os que aparecen en la obra de Camus y que se constituyen, siempre, en un foco de atenci\u00f3n en el texto. As\u00ed ocurre \u2013es inevitable mencionarlo nuevamente\u2013 con el hijo del juez Othon, en <em>La peste<\/em>. Rieux y sus ayudantes ya han visto morir a otros ni\u00f1os, pero en este caso siguen su sufrimiento \u201cminuto tras minuto\u201d, conmovidos por el \u201cesc\u00e1ndalo\u201d del \u201cdolor infligido a ese inocente\u201d. Despu\u00e9s de lanzar un \u201cgrito sostenido\u2026que parec\u00eda provenir de todos los hombres a la vez\u201d, el ni\u00f1o muere. Su muerte es una provocaci\u00f3n para el m\u00e9dico; justamente porque se trata de un inocente, Rieux se rebela: \u201cestoy dispuesto a negarme hasta la muerte a amar esta creaci\u00f3n donde los ni\u00f1os son torturados\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La an\u00e9cdota de la obra teatral <em>Los justos<\/em> se basa en un atentado en la Rusia zarista, en 1905, que Camus refiere tambi\u00e9n en <em>El hombre rebelde<\/em>, en su minucioso relato de la historia del terrorismo. El primer intento fracasa porque el encargado de llevarlo a cabo no se atreve a arrojar la bomba contra el coche del gran duque: hay ni\u00f1os dentro de \u00e9l. Kaliayev explica lo sucedido; en Ucrania, cuando conduc\u00eda su coche, no le ten\u00eda miedo a nada. \u201cNada en el mundo, salvo atropellar a un ni\u00f1o\u201d. Su respuesta origina una discusi\u00f3n: sus compa\u00f1eros le recuerdan cu\u00e1l era la misi\u00f3n que le hab\u00eda encomendado la organizaci\u00f3n. Kaliayev da una respuesta en la que plantea \u2013seg\u00fan t\u00e9rminos de Camus\u2013 una moral de los l\u00edmites: \u201cPero no me hab\u00eda pedido que asesinara ni\u00f1os\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">M\u00e1s all\u00e1 de la repercusi\u00f3n que alcanz\u00f3 en su momento, la \u00a0literatura de Camus \u2013en la que vibra una honda conciencia de su \u00e9poca\u2013 mantiene su actualidad por la misma insistencia con que nos interpela, como lectores, al planteo de los aspectos m\u00e1s profundos de la condici\u00f3n humana, \u201clos pocos valores sin los cuales el mundo, aun transformado, no vale la pena ser vivido, sin lo cuales un hombre, aunque vivo, no merece ser respetado\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<div><!--[if !supportEndnotes]--><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><!--[endif]--><\/p>\n<div id=\"edn1\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn1\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref1\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[1]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> No es in\u00fatil recordar que Camus organiz\u00f3 su obra en tres partes. La primera, dedicada al absurdo, toma como referencia el mito de S\u00edsifo, personaje absurdo que cumple su condena sin esperanza. Dentro de esta parte se incluyen, entre otras obras, las novelas <em>El extranjero <\/em>y <em>La peste.<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn2\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn2\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref2\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[2]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> La segunda parte de la obra de Camus se centra en la rebeld\u00eda como superaci\u00f3n del absurdo. El ensayo <em>El hombre rebelde<\/em> desarrolla su postura te\u00f3rica, que se condensa po\u00e9ticamente en el drama <em>Los justos.<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn3\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn3\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref3\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[3]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> Camus, A. (1978) [1947]. <em>La peste. <\/em>Sudamericana: Buenos Aires, p.89<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn4\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn4\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref4\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[4]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> <em>Ib.<\/em> P.105<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn5\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn5\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref5\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[5]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> Destacado nuestro<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"edn6\">\n<p class=\"MsoEndnoteText\"><a name=\"_edn6\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Admin\/Downloads\/Barros.doc#_ednref6\"><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\"><!--[if !supportFootnotes]--><span class=\"MsoEndnoteReference\"><span lang=\"ES-TRAD\">[6]<\/span><\/span><!--[endif]--><\/span><\/span><\/a><span lang=\"ES-TRAD\"> Camus, A. (2001) [1957]. <em>El exilio y el reino<\/em>. Alianza: Madrid, p. 22<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cien a\u00f1os atr\u00e1s, el 7 de noviembre de 1913, naci\u00f3 Albert Camus, uno de los escritores centrales del siglo XX. 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