{"id":9020,"date":"2013-12-10T08:35:52","date_gmt":"2013-12-10T11:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=9020"},"modified":"2017-09-14T15:30:47","modified_gmt":"2017-09-14T18:30:47","slug":"aguantar-los-trapos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9020","title":{"rendered":"Aguantar los trapos"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/cris-perrito.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9021\" title=\"cris-perrito\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/cris-perrito-120x120.jpg\" alt=\"cris-perrito\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>A partir del discurso y los m\u00e9todos de acci\u00f3n del matrimonio Kirchner es posible comprender el particular estilo de un gobierno que pretende configurarse como palad\u00edn de los a\u00f1os setenta.<!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/cristina_fernandez_junto_a_nestor_kirchner_en_la_plaza_de_mayo_-_junio_de_2008.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9022\" title=\"cristina_fernandez_junto_a_nestor_kirchner_en_la_plaza_de_mayo_-_junio_de_2008\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/cristina_fernandez_junto_a_nestor_kirchner_en_la_plaza_de_mayo_-_junio_de_2008-300x211.jpg\" alt=\"cristina_fernandez_junto_a_nestor_kirchner_en_la_plaza_de_mayo_-_junio_de_2008\" width=\"300\" height=\"211\" \/><\/a>Un vestido blanco, un poncho rojo, un pa\u00f1uelo blanco o un vestido negro pueden decir poco en s\u00ed mismos, meros ropajes anodinos; pero la visi\u00f3n cambia cuando son llevados por las Damas de Blanco, las Madres de Plaza de Mayo, el Gauchito Gil o nuestra Presidenta. <\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> <\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">As\u00ed transformados en s\u00edmbolos, remiten a una \u00e9pica, una historia, una m\u00edstica; a una est\u00e9tica particular. Mito y rito, di\u00e1logo con el que las figuras tutelares interpretando las expectativas de sus fieles forjan una identidad comunitaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Es dif\u00edcil creer que la Presidenta contin\u00fae guardando luto por su marido. A nadie \u00a0sorprende verla bailar alegre en cuanta tarima se le ponga a mano, que se imagine como amante del general Manuel Belgrano o se muestre con ropas poco apropiadas, en contradicci\u00f3n con lo que normalmente se reconoce como el s\u00edmbolo de un per\u00edodo de dolor. Es \u00e9sta una m\u00e1s de las actitudes que causan azoramiento entre los sectores que la critican, pero no la menor, ya que no dudan en calificarla de irracional por su particular estilo de transformar las diferencias en enfrentamientos, como si el destino de la naci\u00f3n se jugara en cada una de ellas, asumiendo costos que cualquier pol\u00edtico \u201cnormal\u201d evitar\u00eda. No obstante, los pensadores menos tradicionales de nuestro medio entienden que \u00a0act\u00faa con la l\u00f3gica de la teor\u00eda del conflicto como acci\u00f3n pol\u00edtica esencial, pero de todas maneras han comenzado a surgir fuertes pedidos de revisi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no escucha estas voces? \u00bfPor qu\u00e9 permanece en una posici\u00f3n que muchos ya ven como un suicidio pol\u00edtico? El columnista Carlos Pagni escribi\u00f3: \u201cella aspira a consolidar una clientela propia, es decir, una franja del 20% del electorado\u00a0 que le permita seguir siendo una protagonista decisiva cuando haya otro gobierno\u201d (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 12\/09\/13).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">No se encontrar\u00e1 esa \u201cclientela propia\u201d dentro del n\u00facleo duro del Partido Justicialista; la migraci\u00f3n actual de los peronistas hace innecesaria cualquier demostraci\u00f3n en ese sentido. Ella, que vot\u00f3 en 1973 con la lista del \u201cColorado\u201d Ramos, y que ideol\u00f3gicamente comulgaba, seg\u00fan sus propios dichos, con los imberbes que Per\u00f3n ech\u00f3 de la Plaza de Mayo, poco tiene en com\u00fan con el peronismo tradicional. Mucho menos pueden ser de su ri\u00f1\u00f3n los sindicalistas, a los que nunca apreci\u00f3 y con quienes sostiene una convivencia pol\u00edtica forzada.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">En general el \u201cpueblo\u201d vota con el bolsillo, tal como Per\u00f3n mismo reconoci\u00f3 en su momento. Lejos de las ideolog\u00edas y lamentablemente cerca de los beneficios y el abusado recurso clientelista, mantiene con el l\u00edder de turno un di\u00e1logo de mutua conveniencia y alta sensibilidad. Mira a las figuras pol\u00edticas como si fueran estrellas de Hollywood (rol del que muchas veces no est\u00e1n tan alejadas), mientras que barras correctamente entrenadas saben cu\u00e1ndo corresponde aplaudir o insultar. No hay que enga\u00f1arse: en este frenes\u00ed comunicacional la ideolog\u00eda no participa. El interrogante se mantiene: si el pueblo la vota por motivos pecuniarios y ya no hay m\u00e1s caja; si el peronismo duro se abre; si los sindicalistas nunca fueron \u201cdel palo\u201d; si la clase media se siente defraudada; entonces \u00bfa qui\u00e9n le habla? \u00bfA qui\u00e9n dirige sus actuaciones?<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Rescatando la canci\u00f3n de Pink Floyd en <em>The Wall<\/em> uno podr\u00eda preguntarse \u201cIs there anybody out there?\u201d Si no hubiera nadie \u201cah\u00ed afuera\u201d, resultar\u00edan adecuados los comentarios y an\u00e1lisis pol\u00edticos que describen a la Presidenta como un personaje en soledad; s\u00f3lo ella, La C\u00e1mpora, Unidos y Organizados, la cohorte de aplaudidores y alg\u00fan desprevenido m\u00e1s. Esta es una visi\u00f3n que carga con el peligro de la sobresimplificaci\u00f3n. Como todo esquema reduccionista, busca llevar lo que no se comprende bien al terreno que se domina mejor para poder manipularlo con tranquilidad y solvencia.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Es imposible juzgar un nuevo paradigma desde los postulados del anterior. Resulta dif\u00edcil pensar que quien ha sido \u00a0tan exitosa en su carrera pol\u00edtica durante los \u00faltimos 25 a\u00f1os haya sufrido tal p\u00e9rdida en su capacidad de lectura de la sociedad como para caer en los gruesos errores que se le imputan, que, juzgados con un paradigma distinto, ella considera que no son tales.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Si, por otra parte, hay alguien \u201cah\u00ed afuera\u201d, \u00bfqui\u00e9n es? \u00bfQu\u00e9 piensa? \u00bfCu\u00e1l es su importancia pol\u00edtica? \u00bfEncarna un fen\u00f3meno pasajero? \u00bfEs adecuado el lenguaje (gestual y verbal) que usa CFK para comunicarse? Habr\u00e1 que buscar las respuestas dentro del discurso y los m\u00e9todos de acci\u00f3n del matrimonio Kirchner. Pocas veces se vio que se construyera \u00a0poder en forma tan decidida y consistente. Esa r\u00e1pida concentraci\u00f3n estuvo surcada por distintos ejes, el manejo econ\u00f3mico jug\u00f3 un papel crucial con las provincias y aliados pol\u00edticos, pero tambi\u00e9n en ese momento comenzaron a aparecer dos t\u00e9rminos: transversalidad y progresismo. El primero abri\u00f3 la base pol\u00edtica a jugadores no peronistas y el segundo llev\u00f3 la pol\u00edtica a sectores que se hab\u00edan visto excluidos por los grandes partidos nacionales. Entender la transversalidad no presenta mayores complicaciones: fue desde el borocotismo a las alianzas partidarias. M\u00e1s exigente es el fen\u00f3meno del \u201csetentismo\u201d; para aprehenderlo hay que volver al mundo de entonces. Las ilusiones de los \u201960 duraron poco. Coinciden en aquella \u00e9poca manifestaciones que marcan una realidad no tan segura ni promisoria: la lucha por los derechos civiles, Mayo del \u00b468, Vietnam, la Revoluci\u00f3n Cubana, la Revoluci\u00f3n Cultural China, la Guerra Fr\u00eda, la Cortina de Hierro, la guerrilla y el terrorismo de Estado en Latinoam\u00e9rica, los Black Panthers, las Brigate Rosse, la crisis del petr\u00f3leo, el advenimiento del Ayatollah Khomeini y la posterior toma de rehenes. El mundo no era lo que hab\u00edan prometido las grandes democracias y ya no hab\u00eda posibilidades de que lo fuera. El mito del progreso continuo fue una promesa que se derrumb\u00f3 con estr\u00e9pito arrasador. Las diferentes teor\u00edas surgidas de la Ilustraci\u00f3n, del liberalismo al marxismo, perdieron su capacidad de convencimiento o adhesi\u00f3n. La raz\u00f3n, que se presentaba como la gu\u00eda obligatoria de todos los actos, tuvo que abandonar su posici\u00f3n de \u00fanica v\u00eda necesaria y suficiente. Surge el relativismo posmoderno, que renace ahora de la mano de los ecologistas, los humanistas, los indignados y los damnificados por las \u00faltimas crisis del mundo occidental. Esta nebulosa social sacude las bases de la representatividad. Los pol\u00edticos pierden credibilidad, la confianza se deposita en asambleas, movimientos, marchas, cacerolazos y otras acciones desde donde se pretende ejercer una suerte de democracia directa. \u00a0Al decir de Michel Foucault, \u201cel fracaso de las teor\u00edas pol\u00edticas no se debe probablemente ni a la pol\u00edtica ni a las teor\u00edas, sino al tipo de racionalidad en la cual tienen sus ra\u00edces\u201d.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">La nueva socialidad emergente, al cuestionar la raz\u00f3n del Iluminismo, cuestiona tambi\u00e9n la existencia de Una verdad y, por ende, la moral resultante. Ya no m\u00e1s Una verdad ni tampoco Una moral. Aparecieron las tribus posmodernas que, con sus maneras de ser y de pensar, an\u00f3micas, mim\u00e9ticas y emocionales, pusieron en cuesti\u00f3n todo el sistema de pensamiento que gui\u00f3 al mundo en los \u00faltimos tres siglos. Ellas marcan el fracaso de la pol\u00edtica distante, poniendo en juego nuevas formas de solidaridad y de entender el mundo, un mundo que no se pretende dominar sino al que se quiere disfrutar en una revalorizaci\u00f3n del presente que no aspira a ning\u00fan sentido trascendente.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Estas tribus, de amplio espectro socioecon\u00f3mico y diversidad de causas, desde Occupy Wall Street a los Black Blocs, desde el fundamentalismo religioso m\u00e1s extremo al pante\u00edsmo ut\u00f3pico y el relativismo absoluto (valga el ox\u00edmoron), postulan un nuevo sistema de relaci\u00f3n, fundado en una est\u00e9tica que est\u00e1 fuera de la vieja moral, que le importa m\u00e1s la ecolog\u00eda que la econom\u00eda, que usa claros signos distintivos en la piel, el cuerpo o la ropa. El saturado discurso pol\u00edtico tradicional ya no los implica y tienen en com\u00fan un mismo postulado b\u00e1sico: descreen del sistema racional occidental que soporta a los actuales sistemas pol\u00edticos del mundo democr\u00e1tico. Forman redes, globalmente sustentadas en los medios digitales, que no por ser invisibles e inorganizadas son por eso menos s\u00f3lidas; redes que act\u00faan como esqueleto de las diferentes acciones que son noticia en los diarios del mundo. Tal como lo explica el soci\u00f3logo franc\u00e9s Michel Maffesoli, no es un cambio provisorio sino el germen de las nuevas y desconocidas formas sociales que est\u00e1n por venir. Tanto como para no descartar r\u00e1pidamente la posibilidad de que en estas tribus est\u00e9 anidando un germen de cambio social profundo, sirve recordar la aparente insignificancia que en sus or\u00edgenes ten\u00edan los primeros cristianos en el Imperio Romano, los bolcheviques en la Revoluci\u00f3n Rusa o que s\u00f3lo eran 82 los combatientes que desembarcaron en Cuba con Castro en 1956.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">La Argentina no qued\u00f3 fuera de las frustraciones que dan sustento al posmodernismo. Al dolor de los muertos de los a\u00f1os de plomo debe agregarse la irracionalidad de la Guerra de Malvinas y las aut\u00e9nticas defraudaciones pol\u00edticas de la d\u00e9cada del 90. Era una juventud ilusionada la que ovacion\u00f3 a Sting y Peter Gabriel cuando actuaron junto a las Madres de Plaza de Mayo en octubre de 1988. Pero esos mismos j\u00f3venes ya hab\u00edan comenzado el derrotero de la decepci\u00f3n cuando las promesas alfonsinistas chocaron con la hiperinflaci\u00f3n para luego ir profundizando su mirada esc\u00e9ptica y descre\u00edda con los gobiernos siguientes. Nada qued\u00f3 en pie y la generaci\u00f3n m\u00e1s joven se posicion\u00f3 lejos de la pol\u00edtica, a la que ve\u00edan como un monstruo saturado, extra\u00f1o y ajeno.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">El matrimonio Kirchner, haciendo gala de una habilidad y olfato pol\u00edticos envidiables, sedujo a los frustrados setentistas, pero no encarnando el pensamiento insurgente de aquel momento hist\u00f3rico sino s\u00f3lo con la est\u00e9tica de entonces. Ellos nunca comulgaron con la acci\u00f3n revolucionaria que dec\u00edan defender, pero supieron devolver la pol\u00edtica a los j\u00f3venes y los j\u00f3venes a la pol\u00edtica con un astuto discurso pleno de reivindicaciones y est\u00e9tica rebelde, pero muy lejos de la aut\u00e9ntica lucha guerrillera de los a\u00f1os \u201870.\u00a0 Estos setentistas saben muy bien que no tendr\u00e1n peso dentro de la estructura del PJ y que la \u00fanica persona que les garantiza reconocimiento es CFK. Fuera del cristinismo, a esta nebulosa progresista s\u00f3lo le queda la posibilidad de integrarse al ecologismo, a alguna tribu rebelde o retornar a la desidia pol\u00edtica. Cristina y los setentistas, los de antes y los de ahora, tienen un v\u00ednculo de mutua dependencia que no pueden, y no desean, resolver sin asumir grandes costos.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">CFK, subida a la pol\u00edtica convencional, reconoci\u00f3 la existencia de este relegado conglomerado irreverente y supo captarlo. Ella hace gala de dotes actorales importantes sobre las que sostiene su dualidad comunicacional, donde el contenido no es lo importante, lo que realmente cuenta es mantener la empat\u00eda con su base electoral. En un sutil juego debe atender al sector vinculado con la pol\u00edtica tradicional pero no por eso dejar de cautivar a la nueva constelaci\u00f3n social, que todav\u00eda es un archipi\u00e9lago de islotes aglutinados alrededor de su persona. As\u00ed maneja, muchas veces con admirable simultaneidad, un doble discurso disparado a dos p\u00fablicos muy diferentes.\u00a0 Uno es el que pretende explicar la realidad intentando transmitir racionalidad y objetivos acordes con las pautas habituales de los reg\u00edmenes representativos; el otro es el de la ampulosidad, las \u201cgastadas\u201d p\u00fablicas, las grandes causas universales y las denuncias de conspiraciones desde todo sector no leal, dirigido a la muchachada que no deja de entusiasmarse con cada palabra o gesto de su repertorio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">La racionalidad o la habilidad negociadora no forman parte de sus prioridades. De ah\u00ed deriva una axiolog\u00eda incomprensible para todos aqu\u00e9llos de pensamiento m\u00e1s cl\u00e1sico; antes que lo racional est\u00e1 la magna est\u00e9tica de la acci\u00f3n con dedicatoria, el gesto c\u00f3mplice, lo sobreentendido. No le faltan argumentos cuando dice que \u201csu\u201d modelo es la soluci\u00f3n de las crisis de occidente, porque un componente esencial de \u00e9stas es la saturaci\u00f3n de la pol\u00edtica y su incapacidad para dar respuestas convincentes. Con cierta l\u00f3gica percibe que esa problem\u00e1tica no la afecta con tanta profundidad, ya que es muy probable que ella sea percibida como alguien m\u00e1s confiable por la mayor\u00eda de sus electores que el resto de los gobernantes democr\u00e1ticos por los propios. No le importa ganar o perder cu\u00e1nta batalla acometa. Tiene que representar su papel de gladiadora sin medir consecuencias y no negociar jam\u00e1s, porque encarna la visi\u00f3n est\u00e9tica de \u201csu\u201d tribu. El ethos de esta relaci\u00f3n est\u00e1 marcado por una causa rebelde y la misma se manifiesta en la negaci\u00f3n de la negociaci\u00f3n pol\u00edtica. Ella avanza hacia el quiebre, hacia \u201cni un paso atr\u00e1s\u201d, \u201chasta la victoria siempre\u201d, hacia \u201cnunca menos\u201d; todos slogans que suenan completamente huecos a la luz de la raz\u00f3n, pero que expresan una est\u00e9tica indudable. Es bajo estas \u00a0circunstancias donde hay que buscar el sentido de la repetida referencia a los intentos \u201cdestituyentes\u201d. Las tribus posmodernas descansan sobre el no reconocimiento de lo instituido, afirman que las instituciones actuales son obra del pensamiento decimon\u00f3nico y que no deben ser defendidas como baluartes sociales, ya que no s\u00f3lo no cumplieron su promesa de progreso y felicidad universal, sino que son el gran obst\u00e1culo para que esos objetivos se logren. Se sienten a s\u00ed mismas como las generadoras de una nueva realidad, con una visi\u00f3n distinta y necesaria, en s\u00edntesis, son \u201cinstituyentes\u201d. Cristina participa de esta comuni\u00f3n emocional y no duda en verse como una alternativa del cambio que debe producirse. Dentro de esa l\u00f3gica cualquier intento de cuestionar en\u00a0 lo m\u00e1s m\u00ednimo sus prop\u00f3sitos de cambio es \u201cdestituyente\u201d; pero no porque ataque a las instituciones existentes, sino porque obstaculiza la funci\u00f3n \u201cinstituyente\u201d que ella s\u00f3lo reconoce para s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">Como todo fen\u00f3meno social importante, esta eclosi\u00f3n de tribus posmodernas, donde cada una es un nodo de una extensa red global, excede a la circunstancial Cristina. Existen m\u00e1s all\u00e1 de ella y van a seguir existiendo a pesar de los rechazos o adhesiones que generen. Ese sentimiento social que la Presidenta reproduce con tanta facilidad va a subsistir aunque deje de figurar en la cartelera pol\u00edtica. El desaf\u00edo que enfrentan los pol\u00edticos, y la sociedad entera, es la necesidad de adaptarse a esta nueva realidad, saber interpretarla y dar las respuestas adecuadas para que esta nebulosa social pueda integrarse en un sistema pol\u00edtico que todav\u00eda est\u00e1 por inventarse.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><em>El autor es estudioso \u00a0de la historia del mundo oriental. Colabor\u00f3 en <span class=\"msoDel\"><del datetime=\"2013-11-05T16:40\" cite=\"mailto:Redaccion\"> <\/del><\/span>guiones cinematogr\u00e1ficos y actualmente trabaja sobre los mitos hom\u00e9ricos y en\u00a0ensayos sobre nomadismo y alteridad.<\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del discurso y los m\u00e9todos de acci\u00f3n del matrimonio Kirchner es posible comprender el particular estilo de un gobierno que pretende configurarse como&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,5],"tags":[902,1369,261,1370,533,1371],"class_list":["post-9020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-economia","category-sociedad","tag-cristina-fernandez","tag-discurso","tag-gobierno","tag-metodo","tag-relato","tag-setentistas"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2lu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9020"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13994,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9020\/revisions\/13994"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}