{"id":9041,"date":"2013-12-10T09:24:27","date_gmt":"2013-12-10T12:24:27","guid":{"rendered":"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/?p=9041"},"modified":"2013-12-10T09:24:27","modified_gmt":"2013-12-10T12:24:27","slug":"historia-del-pesebre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9041","title":{"rendered":"Historia del pesebre"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/ps2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-9042\" title=\"ps2\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/ps2-120x120.jpg\" alt=\"ps2\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>Reproducimos un art\u00edculo publicado en <span>Criterio<\/span> en la edici\u00f3n 95, correspondiente al 26 de diciembre de 1929, que recupera la historia de esta tradici\u00f3n.<!--more--><\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"><\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"><a href=\"http:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/pesebre-en-napoles.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9043\" title=\"pesebre-en-napoles\" src=\"https:\/\/staging.winguweb.org\/2014\/revistacriterio\/bloginst\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/pesebre-en-napoles-300x225.jpg\" alt=\"pesebre-en-napoles\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Praesepe<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> es palabra latina que significa lugar cerrado, y m\u00e1s particularmente comedero, establo. En italiano se llama <em>presepe <\/em>por excelencia al estable donde naci\u00f3 Jes\u00fas. Cualquier escena de la Natividad puede llamarse as\u00ed, pero este nombre suele reservarse para una representaci\u00f3n de arte popular, cuyos or\u00edgenes se remontan a san Francisco.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>En 1223, cuenta san Buenaventura \u201cque (Francisco) sinti\u00f3 el deseo de rememorar la Natividad de Cristo, para mover las gentes a devoci\u00f3n. Y dispuso llevar esto a la pr\u00e1ctica en el Castillo de Grescio, con la mayor solemnidad que fuera posible, previa la debida licencia del Papa; y obtenida esta licencia, hizo disponer con heno el establo, e hizo venir all\u00ed el buey y el asno; e hizo venir muchos frailes y otra buena gente\u201d (Obras asc\u00e9ticas vulgarizadas en el Trescientos). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Esta r\u00fastica representaci\u00f3n de la Natividad no era, en el fondo, m\u00e1s que una de las tantas <em>Devociones<\/em> o <em>Misterios<\/em>, en uso en las iglesias y las plazas italianas, desde comienzos de la Edad Media. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>El ejemplo de san Francisco hall\u00f3 imitadores. El Pesebre, delicia de los ni\u00f1os y de los grandes que conservan el alma infantil, hab\u00eda nacido. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>En el siglo XIII Arnolfo de Cambio esculpi\u00f3 para la iglesia de Santa Mar\u00eda Mayor, que conserva la reliquia de la santa cuna, algunas figuritas de m\u00e1rmol que, dispuestas en una cripta que simulaba la gruta de Bel\u00e9n, deb\u00edan formar escenario, como en los pesebres modernos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Despu\u00e9s, la difusi\u00f3n y la complicaci\u00f3n de las <em>Representaciones sacras<\/em>, elevadas al rango de obras de arte, detuvo el desarrollo de este arte menor. El pueblo admiraba las grandes escenas teatrales, donde la Virgen y san Jos\u00e9, los \u00e1ngeles y los reyes Magos estaban representados por verdaderos actores, en las plazas p\u00fablicas y en las iglesias. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>En 1466 Florencia celebr\u00f3 una de estas devociones \u201ccon tanta pompa y tan magn\u00edfico aparato que el ordenarla y concluirla tuvo durante varios meses ocupada a toda la ciudad\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Cuando el drama religioso se refugi\u00f3 en los conventos, vencido por el teatro profano, entre el 500 y el 600, vino la usanza de representar la Natividad con figuritas y peque\u00f1as escenas de bulto, imitando el escenario de las representaciones sacras. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>De los monasterios la costumbre pas\u00f3 a las iglesias p\u00fablicas y a las familias. Dos ciudades se distinguieron en esta creaci\u00f3n popular, imprimi\u00e9ndole un car\u00e1cter de arte bien diferente: N\u00e1poles y G\u00e9nova. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>El pesebre napolitano es el m\u00e1s antiguo. Desde comienzos del 500 se usaron figuritas a l\u00edneas fijas, reunidas, con un fondo arquitect\u00f3nico, a guisa de nicho u hornacina. En el 600 se comenzaron a emplear los maniqu\u00edes de madera, vestidos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>El 700 introdujo el uso de las cabezas de terracota pintada, en actitudes variadas, que pod\u00edan adaptarse a diversos personajes. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>La composici\u00f3n se enriqueci\u00f3 con accesorios fant\u00e1sticos y burlescos y alrededor de la Sagrada Familia se acogi\u00f3 la gaya vida napolitana. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>M\u00e1s serio, m\u00e1s pat\u00e9tico, m\u00e1s sencillo es el pesebre genov\u00e9s, que en sus varios episodios mantiene una dulzura muy en tono con la santidad de la escena. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>En Roma el pesebre no lleg\u00f3 nunca a tener estilo propio, pero asumi\u00f3 aspectos y formas diversos, seg\u00fan las comunidades y las iglesias. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>En la de Aracoeli, el d\u00eda de la Epifan\u00eda, se expone a\u00fan hoy un peque\u00f1o Jes\u00fas dentro de una cuna, llena de paja; y los ni\u00f1os recitan ante el altar villancicos y cantos dialogados. En San Andr\u00e9s del Valle las estatuas del pesebre son de tama\u00f1o natural, formando altorelieve sobre el fondo del \u00e1bside. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Entre nosotros, s\u00f3lo existe un pesebre de verdadera significaci\u00f3n art\u00edstica. Es el de la familia de Ogando, que est\u00e1 hoy en el Museo de Luj\u00e1n. Obra de un art\u00edfice cristiano, tiene la simpat\u00eda que se desprende del motivo inspirador y avalora su m\u00e9rito, con una ejecuci\u00f3n impecable en los detalles y en el vasto conjunto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Despu\u00e9s de algunos decenios de injusto olvido, los pesebres tornan hoy a alegrar las iglesias, las casas, las escuelas. Por todas partes se buscan tradiciones, se renuevan las viejas escenas, se ensayan invenciones originales. Es bello que tambi\u00e9n nuestra \u00e9poca deje su marca en este g\u00e9nero de arte, que ha formado durante siglos la delicia art\u00edstica y religiosa del pueblo. El pesebre de hoy no puede ser el pesebre del pasado: hay que continuar el antiguo, adapt\u00e1ndolo a los tiempos modernos, a la nueva sensibilidad y tambi\u00e9n a los conocimientos hist\u00f3ricos, en cuanto pueden encauzar y nutrir la fantas\u00eda popular. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><span>Sobre todo el artista debe tender, como los antiguos, a conmover los corazones. Desde el pesebre, tanto m\u00e1s eficaz cuanto m\u00e1s sencillo, Cristo contin\u00faa ense\u00f1ando al mundo. Su humidad, su pobreza, su mortificaci\u00f3n aleccionan contra el orgullo, la codicia, el desenfreno, siempre renacientes en el coraz\u00f3n del hombre. Regoc\u00edjese el artista pensando que llegar\u00e1 un d\u00eda en que ante esta humilde escena palpitar\u00e1n todas las gentes: <em>Viderunt omnes fines terrae salutare. Dei nostri <\/em>(Salmo XCII). <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"left\"><em><span> <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos un art\u00edculo publicado en Criterio en la edici\u00f3n 95, correspondiente al 26 de diciembre de 1929, que recupera la historia de esta tradici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,8],"tags":[1383,1384,1385],"class_list":["post-9041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-iglesia","tag-natividad","tag-pesebre","tag-presepe"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2lP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}