{"id":9275,"date":"2014-04-05T12:01:25","date_gmt":"2014-04-05T15:01:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9275"},"modified":"2014-04-05T12:01:25","modified_gmt":"2014-04-05T15:01:25","slug":"autonomia-transparencia-y-responsabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9275","title":{"rendered":"Autonom\u00eda, transparencia y responsabilidad"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 13px;\">Partiendo de la observaci\u00f3n de actuaciones irregulares y de manejos cuestionables constatados por organismos auditores oficiales en algunas universidades p\u00fablicas, el autor reflexiona sobre el desbalance que se observa entre la autonom\u00eda que la ley les confiere y la responsabilidad que debe acompa\u00f1arla.<!--more--><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;\">En apariencia, son inmunes a los problemas de integridad moral presentes en tantos \u00e1mbitos e instituciones de la vida nacional. Las universidades, y las universidades p\u00fablicas en particular, han sido siempre consideradas como \u00e1mbitos donde puede haber problemas de gobernabilidad, discusiones y debates con una fuerte carga ideol\u00f3gica, des\u00f3rdenes y conflictos propios de instituciones donde conviven actores y sectores con mucha visibilidad social que sostienen posiciones e intereses encontrados, pero \u00e1mbitos libres de cualquier sospecha de manejos re\u00f1idos con las normas vigentes y con comportamientos socialmente estimables. Es m\u00e1s, las concepciones m\u00e1s idealistas de las instituciones universitarias suponen, en todas partes, que como \u00e1mbitos donde importan los valores y se atesora la conciencia cr\u00edtica de la sociedad, pueden en cierto sentido verse como \u201creservorios morales\u201d de la vida en sociedad. Y en los pa\u00edses ordenados y donde las instituciones funcionan, es de suponer que esto es efectivamente as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Pareciera sin embargo que este supuesto, tan deseable de que fuera siempre plausible, en m\u00e1s de un caso no lo es. Hace unos a\u00f1os, dos investigadores del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educaci\u00f3n, de la UNESCO, publicaron un libro con un t\u00edtulo fuerte: <em>Escuelas corruptas, universidades corruptas: \u00bfqu\u00e9 hacer?<\/em>, basado en la experiencia de m\u00e1s de 60 pa\u00edses. No era una simple especulaci\u00f3n moralista, sino la constataci\u00f3n de la ausencia de integridad, y de sus muchos pliegues, en diversas instituciones educativas, as\u00ed como de estrategias y medidas para combatirla.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Irregularidades y sospechas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Entre nosotros, no hace mucho algunos medios de comunicaci\u00f3n se hicieron eco de denuncias y de constataciones de organismos de auditor\u00eda sobre diversas irregularidades, para llamarlas de alg\u00fan modo, en determinadas universidades nacionales. Para quienes conocen esos \u00e1mbitos, la existencia de algunas de esas irregularidades no eran desconocidas ni ocurr\u00edan por primera vez. Hace a\u00f1os que la Sindicatura General de la Naci\u00f3n, y la propia Auditor\u00eda General de la Naci\u00f3n vienen constatando la presencia de reiteradas \u201cimprolijidades\u201d administrativas, que pod\u00edan atribuirse a la consabida desidia, cuando no ineptitud, de estructuras y comportamientos burocr\u00e1ticos incapaces de realizar un trabajo verdaderamente profesional. Gastos sin la debida rendici\u00f3n o incluso sin estar autorizados, debilidades en los procesos de compras, contrataciones ama\u00f1adas, vi\u00e1ticos indebidamente cobrados o sin la correspondiente rendici\u00f3n de cuentas, y otras irregularidades de ese tipo, daban cuenta de impericia de la administraci\u00f3n, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de pol\u00edticas permisivas y de escasa voluntad de correcci\u00f3npor parte de los responsables pol\u00edticos de las instituciones involucradas y de quienes deben velar por el estricto cumplimiento de normas b\u00e1sicas de cualquier administraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>M\u00e1s graves y preocupantes, por lo que significan y por ser totalmente injustificadas, son otras irregularidades constatadas en algunas instituciones por los organismos de control: balances adulterados, fondos desviados a fundaciones, vi\u00e1ticos por encima de lo establecido, licitaciones arregladas, falta de controles, son todas muestras, como se dice en uno de los informes de auditor\u00eda, de \u201cincumplimientos normativos que se pretenden justificar en el alcance dado por las universidades a los t\u00e9rminos \u2018autonom\u00eda institucional\u2019 y \u2018autarqu\u00eda econ\u00f3mico-financiera\u2019 que aparecen en la norma aplicable\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Y hay todav\u00eda otros hechos que rayan en lo directamente delictivo, que la Justicia debiera verificar y esclarecer, porque echan un manto de sospecha grave, no s\u00f3lo sobre las instituciones involucradas sino sobre todo el sistema universitario. Es sabido que la prestaci\u00f3n de servicios, a empresas o a diversas \u00e1reas de la Administraci\u00f3n P\u00fablica, es una pr\u00e1ctica habitual hoy en todas las universidades, p\u00fablicas o privadas, aqu\u00ed y en todo el mundo. Bien concebida, regulada e implementada, no est\u00e1 para nada mal. Pero cuando las instituciones y sus contrapartes se sirven de ese tipo de facultades y procedimientos para obviar los necesarios controles o para desviar fondos p\u00fablicos, se est\u00e1 pervirtiendo el instrumento y se est\u00e1 dando lugar a sospechas fundadas de corrupci\u00f3n. Que es lo que parece haber ocurrido, por ejemplo, con la transferencia de fondos del Tesoro, no precisamente insignificantes, para servicios no bien especificados o para eludir el cumplimiento de las normas de control aplicables. Parece ser el caso, tambi\u00e9n, de convenios de la Administraci\u00f3n Nacional con algunas universidades p\u00fablicas para la construcci\u00f3n de stands para Tecn\u00f3polis, que hacen suponer que el verdadero objetivo era evitar las correspondientes licitaciones vali\u00e9ndose de la opci\u00f3n de contrataci\u00f3n directa que existe cuando el Estado contrata con una universidad nacional, la que posiblemente termina por tercerizar el servicio. De ser as\u00ed, tales instituciones habr\u00edan estado, en el mejor de los casos, convalidando procedimientos irregulares y haci\u00e9ndose sospechosas de maniobras que ning\u00fan bien hacen, no s\u00f3lo a ellas mismas sino a todas las universidades. El t\u00edtulo del libro tra\u00eddo arriba a cuento ya no sorprende tanto.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span> <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span>Mucho m\u00e1s que rendici\u00f3n de cuentas<\/span><\/strong><span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Como bien dice uno de los informes del organismo auditor, muchos de estos hechos se pretenden justificar en el alcance que se da a la autonom\u00eda y autarqu\u00eda de que gozan las universidades. M\u00e1s de uno podr\u00eda creer, en consecuencia, que la soluci\u00f3n consiste en restringir ese alcance, como forma de evitar o morigerar este tipo de irregularidades. Pero en mi opini\u00f3n se equivocar\u00eda. Porque la autonom\u00eda institucional es hoy, m\u00e1s que nunca, una condici\u00f3n necesaria para la existencia y desarrollo de verdaderas universidades. Darse sus propias normas, tener su propio gobierno y manejarse por\u00a0 s\u00ed mismas, como la entiende la concepci\u00f3n tradicional de autonom\u00eda, no significa que sean instituciones soberanas a las que les est\u00e9 permitido desconocer o ponerse por encima de las normas, reglas de juego y principios b\u00e1sicos del orden republicano y democr\u00e1tico al que pertenecen. Se trata, en cambio, de saber aprovechar esas ventajas o franquicias institucionales, verdaderamente excepcionales, para construir un \u00e1mbito en el que sea posible el desarrollo del pensamiento cr\u00edtico e independiente, sin que los poderes del Estado, del mercado y de la propia sociedad civil puedan impedirlo. Cuando se lee la historia universal de las universidades, se advierte que ha habido momentos en que grandes universidades han sobrevivido y han mantenido la libertad acad\u00e9mica, que es lo que verdaderamente importa, aun con una autonom\u00eda restringida. Pero esa constataci\u00f3n no se puede transferir sin m\u00e1s a otras \u00e9pocas y contextos, sin pasar por el tamiz de la propia realidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>M\u00e1s que restringir la necesaria autonom\u00eda de las universidades, se trata de balancearla con la necesaria dosis de responsabilidad. Pero ya no basta ni son tiempos de que las universidades sigan alegando que tienen responsabilidad s\u00f3lo ante s\u00ed mismas. Es ahora ante la sociedad y sus \u00f3rganos representativos ante quienes se debe mostrar responsabilidad y transparencia. En ingl\u00e9s existe para expresarla la palabra <em>accountability<\/em>, dif\u00edcil de traducir con precisi\u00f3n al espa\u00f1ol .Porque no es s\u00f3lo la tradicional rendici\u00f3n de cuentas contable que sab\u00eda conformarnos. Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Brunner, un reconocido especialista chileno en pol\u00edticas universitarias, en un trabajo reciente escribe que hoy la <em>accountability<\/em> por parte de las universidades, tanto p\u00fablicas como privadas, incluye tres dimensiones clave: <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpFirst\"><!--[if !supportLists]--><span>\u00b7<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span>la integridad institucional,<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpMiddle\"><!--[if !supportLists]--><span>\u00b7<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span>la integridad y calidad acad\u00e9mica, y<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListParagraphCxSpLast\"><!--[if !supportLists]--><span>\u00b7<span> <\/span><\/span><!--[endif]--><span>la integridad fiscal y financiera, que implica el buen uso de los recursos.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>En otras palabras, no se trata tanto de restringir el alcance de la autonom\u00eda sino de prestar la m\u00e1xima atenci\u00f3n a su necesaria contrapartida, que es la responsabilidad: responsabilidad por el buen uso de los recursos, lo que implica una amplia rendici\u00f3n de cuentas; pero tambi\u00e9n por los resultados del trabajo docente, de investigaci\u00f3n y de extensi\u00f3n; por la transparencia y la oportuna y amplia informaci\u00f3n al p\u00fablico; por el cumplimiento estricto de las normas de la administraci\u00f3n, empezando por la propia, y del <em>ethos<\/em> universitario; responsabilidad, en fin, por la calidad de los servicios que se prestan.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Est\u00e1 claro que entre nosotros la mezcla adecuada entre autonom\u00eda y responsabilidad est\u00e1 fuertemente desbalanceada. Por razones hist\u00f3ricas entendibles que no es del caso recordar aqu\u00ed, nuestras universidades defienden con vigor su autonom\u00eda, al punto de que en ocasiones algunas llegan a abusar de ella. Pero subestiman y olvidan que una autonom\u00eda sin responsabilidad no es en definitiva viable ni sostenible en el tiempo, porque lleva a hechos y situaciones como las que dieron origen a esta nota. Hay por lo tanto, en vistas al futuro, un profundo trabajo a realizar en esta materia, que supone no s\u00f3lo la toma de conciencia de su importancia e implicaciones sino tambi\u00e9n el dise\u00f1o de instrumentos y pol\u00edticas adecuados para hacerla efectiva.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>De la respuesta que las pol\u00edticas p\u00fablicas y las propias instituciones universitarias sean capaces de dar a ese desaf\u00edo, depende que \u00e9stas puedan conservar y acrecentar su mayor capital, que es su reputaci\u00f3n y su reconocimiento p\u00fablico como instituciones. Porque, en el fondo, es nada menos que su credibilidad a los ojos de la sociedad lo que se est\u00e1 poniendo en juego.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">El autor es\u00a0<span>Profesor de posgrado en varias universidades y consultor. Ex Secretario de Pol\u00edticas Universitarias de la Naci\u00f3n y ex Rector de la Universidad Blas Pascal.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span><br \/>\n<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Partiendo de la observaci\u00f3n de actuaciones irregulares y de manejos cuestionables constatados por organismos auditores oficiales en algunas universidades p\u00fablicas, el autor reflexiona sobre el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,3,5],"tags":[594,595,13,273,596,107],"class_list":["post-9275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica-economia","category-sociedad","tag-accountability","tag-autoarquia","tag-conflictos","tag-instituciones","tag-sospechas","tag-universidad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2pB","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}