{"id":9307,"date":"2014-04-05T14:40:29","date_gmt":"2014-04-05T17:40:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9307"},"modified":"2014-04-05T14:40:29","modified_gmt":"2014-04-05T17:40:29","slug":"munoz-molina-el-laberinto-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=9307","title":{"rendered":"Mu\u00f1oz Molina, el laberinto de la memoria"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/antonio-munoz-molina2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-9308\" title=\"antonio-munoz-molina2\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/antonio-munoz-molina2-120x120.jpg\" alt=\"antonio-munoz-molina2\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a>La extensa obra de Antonio Mu\u00f1oz Molina (\u00dabeda, 1956) despliega una vasta gama de recursos de la narrativa actual \u2013la mezcla de realidad y ficci\u00f3n, la intertextualidad, la multiplicidad de voces para proponer una indagaci\u00f3n tenaz en la memoria personal y colectiva\u2013. Una larga serie de premios: el Nacional de Literatura, con el que fue distinguido en dos oportunidades (1988 \/1992); el Planeta (1991) y el Pr\u00edncipe de Asturias (2013) confirman su lugar central entre los escritores espa\u00f1oles.<!--more--><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 13px;\">Desde el comienzo de su producci\u00f3n, Mu\u00f1oz Molina puso de manifiesto su voluntad de inscribirse en la tradici\u00f3n literaria. Ya en su primera novela, <\/span><em style=\"font-size: 13px;\">Beatus ille <\/em><span style=\"font-size: 13px;\">(1986), exhibe de m\u00faltiples maneras esta decisi\u00f3n: de inicio, con la alusi\u00f3n a dos cl\u00e1sicos \u2013Horacio y Fray Luis de Le\u00f3n\u2013 que aparece en el t\u00edtulo. A esto se suma la recreaci\u00f3n del clima vital de las vanguardias; la referencia a la generaci\u00f3n del \u00b427; el personaje del poeta andaluz Jacinto Solana, cuyas rasgos repiten los de Garc\u00eda Lorca. Los v\u00ednculos no se reducen s\u00f3lo a la menci\u00f3n y la referencia, sino que se despliegan tambi\u00e9n en la apropiaci\u00f3n de un variado registro de procedimientos que incorpor\u00f3 la narrativa del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Novelas de senderos que se bifurcan<\/span><\/strong><span lang=\"ES-TRAD\"><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Un nombre insoslayable al referirse a su obra es el de Borges, a quien Mu\u00f1oz Molina considera central en su formaci\u00f3n como escritor. Uno de sus cuentos, \u201cEl jard\u00edn de senderos que se bifurcan\u201d, incluido en <em>Ficciones<\/em> \u2013y que puede ser le\u00eddo, como sugiere el mismo Borges, dentro de los par\u00e1metros del g\u00e9nero policial\u2013, despliega los principios de su po\u00e9tica. En \u00e9l, como tantas otras veces en la obra borgeana, aparece el recurso al libro: en este caso, una \u201cnovela ca\u00f3tica\u201d, un libro que es tambi\u00e9n un laberinto,\u201duna enorme adivinanza o par\u00e1bola cuyo tema es el tiempo\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">En las novelas de Mu\u00f1oz Molina, distintos procedimientos subrayan el v\u00ednculo con la obra borgeana. Uno de ellos es la reiteraci\u00f3n de estructuras laber\u00ednticas que permiten tramar distintos tiempos del relato: la escritura se convierte, as\u00ed, en una forma de indagar el pasado y un intento de explicar el presente. La historia de <em>El jinete polaco<\/em><strong> <\/strong>(1991) es un aut\u00e9ntico laberinto construido a partir de los recuerdos que hilvana el protagonista, un traductor simult\u00e1neo que vive fuera de su pa\u00eds, desde un presente en el que va recuperando no solamente su propia infancia y adolescencia de hijo de aldeanos humildes del Sur de Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n las vidas de sus padres, sus abuelos y su bisabuelo. Surgen as\u00ed, unidos por los vaivenes de la memoria, los \u201chechos memorables o atroces\u201d en los que participaron, desgranados, desordenados, vueltos a encontrar, junto con otros menores: los mitos del lugar, los juegos y terrores infantiles, las frustraciones y las expectativas de la adolescencia. Y, siempre, la omnipresente referencia a la  Guerra Civil.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">El laberinto domina tambi\u00e9n en <em>Beltenebros<\/em> (1989), que comienza con el viaje a Madrid que emprende el protagonista \u201cpara matar a un hombre a quien no hab\u00eda visto nunca\u201d. Ya en la ciudad, la persecuci\u00f3n de Andrade lo va a llevar a otro tiempo, el de la guerra, y a otra persecuci\u00f3n, la de Walter, en un <em>d\u00e9j\u00e0 vu<\/em> enloquecedor que le hace sentir que \u201cel pasado y el presente se un\u00edan como dos lugares distantes comunicados por un t\u00fanel\u201d. El laberinto se duplica, adem\u00e1s, en el recorrido por distintos lugares, viejos y nuevos, que lo hacen perder \u201cel sentido de la orientaci\u00f3n y del espacio\u201d hasta que, incomprensiblemente, se encuentra de nuevo en el viejo Universal Cinema, donde fue testigo del amor entre un traidor y una mujer inalcanzable, Rebeca Osorio.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">De dobles y de espejos<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Los laberintos que recorre el protagonista de <em>Beltenebros<\/em>, hechos de noche y de sombras, son lugares propicios tambi\u00e9n para recrear la atm\u00f3sfera oscura del policial negro \u2013una elecci\u00f3n recurrente en la narrativa de Mu\u00f1oz Molina, centralmente en <em>El invierno en Lisboa <\/em>(1987) y en <em>Plenilunio<strong> <\/strong><\/em>(1997)\u2013 en el que abundan los enga\u00f1os y las traiciones. No resulta casual que el escenario de la conspiraci\u00f3n y el artificio sea la sala de un cine, donde culmina tambi\u00e9n la historia; por el contrario, se\u00f1ala la intenci\u00f3n de aludir a los filmes policiales. Entre ellos, por supuesto, es imposible no encontrar rastros de <em>V\u00e9rtigo<\/em>, el cl\u00e1sico de <em><span>Hitchcock<\/span><\/em>, en la duplicaci\u00f3n id\u00e9ntica de una mujer muchos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">El protagonista de la novela, Darman, cuyo nombre coincide casi exactamente con el de Dahlmann, el personaje de \u201cEl sur\u201d, lleva una doble vida: tiene un negocio de libros en Brighton, trabaja como agente secreto. En su misi\u00f3n, envuelta en un clima on\u00edrico como el del viaje que emprende Dahlmann, tambi\u00e9n abundan las simetr\u00edas: el encuentro con un joven en quien reconoce sus propios rasgos, la confusi\u00f3n entre Andrade, su perseguidor, y \u00e9l mismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La obsesi\u00f3n por los dobles se subraya reiteradamente en <em>Beatus ille<\/em> (1986). El protagonista, Minaya, al salir de la c\u00e1rcel despu\u00e9s de la revuelta de 1969 en Madrid, se instala en la casa de su t\u00edo Manuel, con la excusa de conseguir material para una investigaci\u00f3n. Lo que en principio fue pretexto se va convirtiendo cada vez m\u00e1s en realidad, a medida que crece su inter\u00e9s por la obra de Jacinto Solana, amigo de la infancia de su t\u00edo. Cada vez m\u00e1s, tambi\u00e9n, se borran los bordes entre los dos personajes; los dos hu\u00e9spedes de Manuel, los dos protagonistas de una traici\u00f3n. Minaya se ir\u00e1 convirtiendo cada vez m\u00e1s en el <em>otro, el muerto<\/em>, en Solana, que \u201chab\u00eda realmente existido y respirado el mismo aire y pisado las mismas baldosas que ahora \u00e9l pisaba como en sue\u00f1os\u201d. En la casa, los espejos duplican y repiten obsesivamente las im\u00e1genes, de tal manera que hacen que presente y pasado se confundan.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">M\u00e1gina, la ciudad en la que transcurre <em>Beatus ille<\/em> y que es lugar de referencia incesante en la obra de Mu\u00f1oz Molina, es tambi\u00e9n dos ciudades: \u201cfue primero el nombre de una apacible ciudad de mercaderes y umbrosas villas romanas tendidas en la llanura del Guadalquivir [\u2026] pero la otra M\u00e1gina, la amurallada y alta, no fue edificada para la felicidad o la vida sino para defender una frontera militar\u201d. Como otros autores, a partir de datos reales, imagina una ciudad que replica \u00dabeda, su lugar de pertenencia: \u201c<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">Desde el sur, \u00dabeda, la ciudad que hay en los mapas, se parece m\u00e1s que desde ninguna otra perspectiva a otra ciudad inventada por m\u00ed a la que llam\u00e9 M\u00e1gina\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\">Una novela de novelas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Desde M\u00e1gina, el escenario de sus primeras novelas; desde Espa\u00f1a y la permanente marca que dej\u00f3 la Guerra Civil, en <em>Sefarad<strong> <\/strong><\/em>(2001) Mu\u00f1oz Molina parte hacia el mundo entero para expandir una memoria que no se limita solamente a su espacio. Diecis\u00e9is textos integran esta \u201cnovela de novelas\u201d, como se\u00f1ala el subt\u00edtulo. Efectivamente, si bien cada uno de los relatos que la conforman admite una lectura independiente, una serie de marcas organizan una red que vincula a unos con otros: una l\u00ednea sutil, una serie de motivos recurrentes, logran que el texto conforme una totalidad. Es, s\u00ed, una totalidad diferente a la de las novelas tradicionales, que exige una mayor participaci\u00f3n del lector: Mu\u00f1oz Molina habla de un mundo fragmentado en el que no es posible, tal vez, m\u00e1s que una novela que no aspire a la totalidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">La extensa lista de personajes integra una amplia variedad: jud\u00edos, disidentes, enfermos o inmigrantes se vinculan por una caracter\u00edstica com\u00fan, son los excluidos y exiliados, las v\u00edctimas de una culpa que no tienen. La novela mezcla personajes reales, destacados o m\u00ednimos, y personajes de ficci\u00f3n, que, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias, tienen como \u00fanico destino la muerte, en un mundo que los rechaza o los ignora. Entre ellos, la presencia repetida de Kafka, exiliado de su lengua, enfermo y jud\u00edo, act\u00faa como una cita reiterada a <em>El proceso<\/em>, la novela que se erige en paradigma de la incomprensible odisea de estar acusado sin motivo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\">Las cuatro novelas a las que se refiere este art\u00edculo son, ciertamente, las de imprescindible lectura para acceder a su autor. Vale la pena, sin embargo, acercarse tambi\u00e9n a cualquiera de las otras: en el laberinto de su extensa obra, cada lector encontrar\u00e1 un posible camino de acceso a una producci\u00f3n que se ubica entre las m\u00e1s significativas de los autores espa\u00f1oles actuales.<strong><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><strong><span lang=\"ES-TRAD\"> <\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La extensa obra de Antonio Mu\u00f1oz Molina (\u00dabeda, 1956) despliega una vasta gama de recursos de la narrativa actual \u2013la mezcla de realidad y ficci\u00f3n,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[633],"class_list":["post-9307","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-munoz-molina"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2q7","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9307\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}